Capítulo 42: unas viboritas que merecen libertad
Esa noche la familia se reunió en casa de los abuelos, las flores estacionales daban un aroma floral y serenidad, la convivencia era una feliz despedida y la bienvenida a la nueva etapa familiar, por tal motivo el momento del brindis se realizó. Mientras las familias convivían en armonía, un agobiado Edward intentaba despertar a su hijo, sin éxito alguno.
Edward: Ari…hijo….despierta, has dormido toda la tarde
Ariel: mmmhhh….
Edward: Ariel, vamos, arriba, necesito que te bañes y te cambies rápido, ya llegaron tus tíos
Por más que lo movía era imposible despertarlo, así que tomo la decisión de cargarlo y bajar con él para dar la noticia, no lo iba a dejar solo y apartado. Al verlo su esposa sonrió y fue a su encuentro
Susan: vaya, vaya ¡¡ la lavanda tuvo éxito, mi bebito por fin está durmiendo tranquilo, gracias amor por traerlo aun dormidito
Edward: Espero no despertarlo, sé que durmió muy mal estos días, además aún se agota fácilmente. –Para Edward tener en brazos a su hijo, era sentir seguridad al protegerlo, se arrepentía de haberle abandonado tanto tiempo por el trabajo, y buscaría reemplazar el tiempo perdido.
Ante la noticia un fuerte aplauso despertó asustado al chico, por lo que Edward rápidamente lo sostuvo de la espalda y lo bajo sin sepáralo de su lado, Ariel somnoliento miraba atento a sus familiares, las flores, el cartel, escuchaba los comentarios, las felicitaciones, y con sospechas de que algo pasaba, presto más atención.
Ariel: ¿Qué? Papi ¿Qué dicen? ¿no vamos a regresar a casa? waitt waitt¡¡¡¡¡ - el rostro relajado del niño cambio para mostrar asombro y sorpresa, separándose de su padre le miro y con sus manitas le cuestiono ¿Por qué dicen bienvenidos a su hogar? Mi hogar esta en México, ¿Comprendes papi?
Edward: hijo de eso vamos a platicar en un momento, todo lo hacemos pensando en ti
Ariel: no… no y no, ya no quiero estar en casa de los abuelos, ya no quiero estar en este país, ya quiero regresar, por favor snif ya vámonos daddy sniff sniff
Susan: Amorcito ven un momento – apartando al chico del bullicio, se lo llevo a la sala privada, siendo alcanzados por Edward, tendrían que tocar ese tema con la unión y protección familiar – Nuestra casa ahora estará en Francia, ya no regresaremos a México, acá tendrás otro colegio, nuevos amigos, y lo más bonito, es que papi y yo estaremos contigo porque ya logramos consolidarnos como un consorcio hospitalario, ya no estarás solito.
Ariel: NOOOO MI CASA NO ESTA AQUIII
Edward: no alces la voz enano, lo siento, es lo mejor que podemos hacer por ti, haya hay mucho dolor, vas muy mal en las calificaciones, y cada rincón de esa casa tiene un recuerdo de Dony, te queremos ayudar
Ariel rompió en llanto y se dejó caer de rodillas, miraba el suelo con mucha atención sin escuchar a sus padres, todos los recuerdos de su amistad con Dony, el día del evento, sus aventuras, todas esas imágenes se volcaron en su mente, no deseaba apartar a su amigo de su vida, tampoco quería dejar la casa donde había iniciado la primaria, mucho menos el instituto Elite aunque le cayeran mal las maestras, ya las tenía bien medidas y sabia como hacer que no lo castigaran.
Ariel: no sniff sniff no pueden hacerme esto sniiff NO PUEDEN¡¡¡¡¡¡ AAAAHHHHH NOOOO AAAHHHH YO NO QUIERO VIVIR AQUIIIII ¿PORQUEEEEE?
Edward: cálmate hijo por favor, vas a conocer otra ciudad, otro instituto, vamos a viajar mucho, te voy a consentir, compréndenos por favor…parate y vamos afuera
Ariel: nooooo ¡¡¡¡¡ aaashhhh no quiieroooooo
Susan: ALEX POR FAVOR LEVÁNTATE, MIENTRAS SEAS MENOR NOS OBEDECERÁS, Y AUNQUE SEAS GRANDE TAMBIÉN LO HARÁS, ASI QUE TE ME CALMAS PARA PODER HABLAR
Sin esperárselo, Ariel comenzó a patalear para evitar que lo cargaran, no estaba dispuesto a obedecer, el no aceptaba estos cambios, lloraba de rabia y frustración, sabia en su interior que no había cambios en las decisiones de sus padres, le dolía perder su hogar, lo que él consideraba su hogar, lejos del abuelo y sus castigos dolorosos, lejos de la familia a la cual no estaba acostumbrado, y muy pero muy cerca de su Dony. Edward ya cansado lo levanto como canguro, y se llevó a su lloroso hijo hacia el exterior, necesitaba hacer que se relajara con el aire fresco, le dolía verle llorar por los cambios que tendrían lugar, sin embargo, no presto atención a la fría noche y su hijo sin suéter.
Susan: Cariño te traje una franela, ya está bajando la temperatura y el niño trae ropa de verano. Estoy segura que esta reacción fue porque despertó asustado y eso lo irrito, al final esto lo tomo por sorpresa, espero que cuando vea su nueva vida se relaje y todo cambie, tengo miedo que vuelva a la anorexia, me parece increíble que tiene 14 y parece un niño de 12, está muy chiquito.
Edward: ya se está tranquilizando, también yo lo estoy logrando, créeme que ganas no me faltan de azotarlo pero estoy consciente de que esto es muy fuerte para que pueda asimilarlo, por eso me tuve que salir a respirar, era más la urgencia por mí que por él.
A la mañana siguiente, la familia Mayser se despidió de casa de los abuelos y partió rumbo a su nuevo hogar, Ariel estaba feliz de apartar su trasero de manos del abuelo, y a la vez triste ya que no volvería a México, así que recargo su cabecita en Nany, quien lo jalo hacia ella para sostenerle, mientras le acariciaba su cabeza. Después de varias horas de camino, llegaron a una mansión colonial en las afueras de la ciudad, rodeados de bosques y colinas, con casas apartadas entre sí por varias millas.
Por dentro todo era moderno y acogedor, Susan mostro la casa y designo las recamaras a nany y a su hijo, cuando Ariel entro camino directamente hacia el ventanal y miro hacia el exterior, si sus padres habían decidido traerlo a la fuerza a este país, él les daría fuertes dolores de cabeza para que comprendieran que se habían equivocado.
Susan: Alex, aquí el clima es frio, casi toda tu ropa es de invierno, y por nada quiero que se te ocurra salir sin suéter o chaqueta, además para consentirte, puedes tener la mascota que quieras.
Ariel: ¿la que yo quiera?
Susan: claro hijo
Ariel pidió no una, sino dos mascotas que fueron un rotundo NO de su padre, quien tuvo que aceptar, pues junto a su esposa habían hecho un trato…. darle a su hijo la mascota que él quisiera. Sin más remedio, Edward llevo al chico a una tienda de mascotas, viendo con preocupación cómo se dirigía al serpentario, asegurándose de comprar una protección de cristal y comida, después de todo, esperaba que solo fue decoración.
Durante la preparación de la cena los planes para el día siguiente eran discutidos, aun no sabía cómo decirle a su esposa que una o tal vez dos víboras serian parte de la decoración de su hogar, pues aún faltaban detalles en el hogar, cuando la cena estuvo lista llamaron a su hijo para que bajara a cenar, ante la falta de respuesta, nany camino a la recamara del chico y se lo topo gateando
Nany: Ariel ¿Qué haces en el suelo?
Ariel: ssshhh… estoy buscando mis mascotas
Nany: ¿Ya tienes mascota? Qué bien, pero ya levántate, primero cena y después buscamos al perrito o gatito
Ariel: ay nany¡¡¡¡ Ayúdame a encontrarlas antes de que mis papis se enteren
Nany: nada es más importante que la cena, así que párate y vamos a cenar, ya mañana buscas a tu mascota, tal vez por ahí se escondió ¿Qué es? Así si lo escucho ladrar o maullar te lo resguardo en la jaula
Ariel: son 3 viboritas largas, verdecitas, sordas, con 2 colmillos, y mira, se te enredan en el cuello
Al escucharlo nany dio un grito de miedo y corrió a la recamara de la bebe, se la imaginaba atrapada por esas víboras, y al entrar la miro en brazos de la enfermera, quien la alimentaba en silencio, cuando le dijo que 3 víboras estaban sueltas, las 2 mujeres salieron corriendo como alma en pena. Ante el escándalo Susan fue a su encuentro, al mirarlas se alarmo y preocupada alcanzo a cuestiorles:
Susan: Esperen, esperen, ¿Qué sucede? ¿Por qué estan tan asustadas?
Nany: Se le escaparon las mascotas a Ariel, y esas cosas son 3 víboras que andan escondidas por la casa, yo les tengo terror, así que me llevo a Miranda y su nany, tengo pánico de que esas cosas salten hacia nosotras
Susan: EDWARD Y ARIEL ALEJANDRO MAYSER¡¡¡¡¡
Edward: ¿Qué hicimos?
Susan temblando de miedo y coraje - ¿Le compraste 3 víboras al niño?
Edward: Nos prometimos darle la mascota que el eligiera, no podía decirle que no ante su petición, pero me asegure de comprarle la jaula de cristal y comida, además me dijo que solo había elegido una víbora y sin colmillos
Nany: pues Ariel me dijo que son 3 verdecitas, largas, con 2 colmillitos cada una …. No una, sino 3¡¡¡
Edward: ENANO¡¡¡¡ VEN AHORA MISMO¡¡¡
Ariel: dime papi
Edward: ¿Cuántas víboras trajiste en la bolsa?
Ariel: ay papi, mira … este…. Básicamente se cuentan por metros….
Edward: RESPONDE ¡¡¡ ¿COMO LE HICISTE PARA QUE SE TE ESCAPARAN? ¿Dónde dejaste la jaula? ¿me obedeciste cuanto te lleve al serpentario?
Ariel: ash muchas preguntas, mejor ayúdame a encontrarlas
Edward decidió que las chicas se irían a cenar a un restaurante, y si era necesario dormirían en un hotel, ante todo su seguridad era lo primordial, ya el ajustaría cuentas con el chico. Cuando se retiraron el siguiente paso fue llamar a protección animal, y entre 5 personas, incluyendo a Ariel, buscaron a las mascotas hasta localizarlas, en efecto, nunca les llevo a quitarse los colmillos y eran de casi 2 metros, por lo que Edward se lamentaba el haber confiado en su hijo. Cuando protección animal se retiró, este se quitó el cinto ante los ruegos de su pequeño
Ariel: no papi, no me pegues¡¡¡¡
Edward: ya te pase muchas enano, esta vez pusiste a las chicas en riesgo, te pusiste tú mismo en un delicado juego, de una vez por todas quiero que entiendas que no debes dañar a otras personas o animales, así que bájate los pantalones y voltéate
Ariel: noooo ¡¡¡¡¡ sniff no quiero que me pegues sniff
Edward tomo con fuerza al chico y lo recargo sobre su cuerpo, aun con pantalones puestos comenzó una tanda de nalgadas fuertes, necesitaba que las sintiera y lo recordara
ZASS AHHHH ZASS ZASS NOOOO ZASS ZASS ZASS DUELEEEEE ZASS ZASS AAAASSHHHHH ZASS ZAAS dueleeeeeaaahhhhh ZASS ZASS ya nooooouuuuugggg aaaahhhh ZASS ZASS AAAAAHHHHHHGGGGG ZASS ZASS ZASS ayyyyhggghhh ZASS ZASS aaaaagghhhhh ZASS ZASS aaaahgghhh ZASS ZASS yaaa nooogggghhhh ZASS ZASS aaagghhh cof cof agggghhhh
Edward le incorporo hacia el frente y le desabrocho el pantalón, sentándose en la sala coloco de espaldas a su hijo, al bajarle pantalón y ropa interior, le vio las sentaderas rojas, y comenzó a dar una tanda de nalgadas con el cinto, justo en el centro de los glúteos e inicio de los muslos, ya el pobre de Ariel pateaba y rogaba por su vida, el dolor era intenso
ZAPP ZAPPP aaaaggghhhh ZAPP ZAPPP aahaahhhhhhggg ZAPP ZAPP DUELEEEEE¡¡¡¡¡¡¡ZAPP ZAPP AAAAAAAHHHHGGGGHHH ZAPP ZAPP AAAAAAHHHHGGGGG ZAPP ZAPP AAAAAYYYYYYGGGGHH ZAP ZAP AAAAHHHHGGGG ZAPP ZAPPP YAAA NOPOOOGGHHHH ZAP ZAPP AAAAAHHHHHAGGGG ZAAPPPP ZAPPP AAAAYYYYGGGGHHH ZAAP ZZAAPPP AAHGGG COF COF ZAPP ZAPP aaahaahhhhgggg ZAPP ZAPP ZAPP aaaahhgggggagghhh ZAP ZAP aaaaaggghhhhhhhhh ZAPP ZAPPP ZAP AAAAASSHHHHHGGGGG AAAAAAAHHHHHHHGGGGG AAAAAAGGGGHHHHHHH AAAAHHHGGGGG
Ariel lloraba con fuerza, sentía brazas en su pobre trasero, no se podía ni parar del dolor, había recibido una lluvia de nalgadas con el cinto, solo por liberar unas pobres viboritas que merecían tener libertad y hacer lo que ellas quisieran hacer.
Edward: te di 30 cintarazos, 10 por cada víbora, espero que la lección haya quedado clara, no puedo confiar en ti, te tendré vigilado en todo momento, te advierto que una falla más o vuelves a poner en peligro a alguien o a ti mismo, y te iré aumentando los cintarazos en decenas, prefiero verte llorar a verte muerto o en la cárcel.
Ariel: DUELLLEEEEE AAAAGGHHHH cof cof
Edward: llora enano, llora todo lo que necesites llorar – al subirle la ropa Ariel se estremeció, le dolía el más mínimo roce, la solución fue dormir sin pantalón, y a pesar de que el dolor era intenso, también lo era el cansancio, y termino sollozando aun durmiendo bocabajo, rodeado por los cálidos y protectores brazos de su padre.
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