ESTA VEZ SERE YO
Capítulo veintitrés
Unas horas antes
Jesús seguía teniendo pesadillas con
Paul pero él era un adulto no podía seguir así, se escapó de la casa como
cuando era adolescente tomó un taxi pues no sabía si a la vuelta será capaz de
conducir, antes había sacado su licencia de abogado, finalmente este fue el
único motivo por el que estudió esa carrera, sonrió al recordar que el día que
se recibió en vez de salir a celebrar con sus amigos le lloró a su padre que lo
dejara estudiar otra cosa que él no quería ser abogado a lo que Luis accedió de
inmediato nunca lo presionó para estudiar derecho es más se había sorprendido
cuando su hijo optó por eso y ahora era realmente feliz estudiando lo que amaba
y había perdido el año por culpa de Paul esto tenía que parar, en la cárcel
mostró su licencia y dijo que era el abogado de Paul lo quería pillar
desprevenido pero al ver abrir la puerta quiso salir corriendo.
Jeshu: Tu puedes hacerlo, ahora no te
echar para atrás Jeshu… vamos tienes que verle y decirle que te deje en paz, no
puedes seguir así. Se decía mentalmente mientras caminaba por el largo corredor
detrás del custodio, hasta la habitación donde vería a su abuelo.
Paul: Jesús, al fin has venido. JAJAJA sabía que encontrarías la forma de venir
a verme inventar que eres mi abogado, muchacho eres un genio, comenzaba a
preocuparme, es ¿que acaso tu padre te tiene prisionero? ya no atiendes ni mis
llamadas, ya me había extrañado que mi abogado me viniese a visitar un día
como hoy. Dijo levantándose caminando directo a donde Jeshu.
Jeshu: no te acerques. Tartamudeó y
comenzó a tiritar sin control. Pero eso no impidió que Paul se acercará y lo
abrazara con fuerza hasta que sintió su ropa mojada vio con horror la cara de
su nieto con la mirada perdida cubierta de lágrimas y mocos, su terno mojado
por la orina que no había podido evitar Paul por primera vez en su vida vio el
daño que le había hecho a su niño, camino de espalda hasta que chocó con la
pared y se dejó caer sintió el dolor que tenía bloqueado por haber matado a su
paloma.
Paul: Andreaaa Andrea que hice
Andreaaa. Lloraba con desespero. El médico de la cárcel le inyectó un sedante y
lo internó en la enfermería por temor a que se quitara la vida, Jesús no se
movía parado sobre su propia orina un colega de su padre llamó a Luis y se
quedó con Jeshu hasta que llegó su padre.
Luis iba por esa autopista a toda
velocidad, más que molestó hasta pensaba que cuando viera a su carricito le
daría ahí mismo unos buenos correazos, pero como se le ocurría ir a ver a Paul,
se lo había dicho mil veces, le había cambiado ya dos veces la línea del celu,
ese desgraciado era un manipulador de primera, un asesino… su niño podía estar
en peligro. Sin embargo, cuando vio a su hijo desvalido, en franelilla, aún lloroso,
con la mirada perdida, se había quitado la camisa para poder tapar su
vergüenza, se había meado de puro miedo. No se atrevía a levantar la cara,
moría de la pena.
Luis: ¿Jeshu? ¿Campeón? ¿Estás bien?
Le pregunto despacio, su carita decía más que mil palabras.
Jeshu solo lloraba. Has que me deje
en paz papá ya no puedo más no puedo.
Luis: Tranquilo campeón, lo vamos a
solucionar...shhh shhh. Lo abrazó posesivamente.
El abogado que había llamado a Luis
aprovechó que su amigo había llegado para ir por el bolso de gimnasia que llevaba en el auto
para que Jesús pudiera cambiarse ropa.
Jeshu: Gracias. Murmuró muy bajito,
estaba tan avergonzado.
Luis, no podía creerlo que le había
hecho o dicho ese hijo de puta que su hijo se había asustado tanto como para
hacerse pipi encima.
Luego de que Jesús se había cambiado
de ropa el alcaide del recinto pidió hablar con ellos, ya que conocía a Luis,
según lo informado el chico le había mentido para ingresar.
Alcaide: Luis, este chico se identificó como él abogado del
recluso Paul Pirce.
Luis aflojó el abrazo para mirarlo a
los ojos al mismo tiempo que le levantó la ceja.
Jeshu: Soy abogado papi.
Luis, negó con la cabeza y se dirigió
al Alcaide, lo siento espero no afecte en nada a mi hijo, hacerse pasar por su
abogado
Jeshu: no me hice pasar por su
abogado el abuelito Paul siempre me pidió que lo defendiera. Le dijo en un
gimoteo a su padre.
Alcaide: El recluso ¿es su abuelo?
Luis: Si, es su abuelo, sin embargo
no tenía permiso para venir para acá, es más tenía prohibido el contacto, por
cómo le afectaba, y creo que lo que ha sucedido demuestra que aún no estaba
listo. ¿Verdad Jesús Enrique?
Jeshu que estaba como en automático
no mostraba ni una expresión. Pero papá soy grande, tengo el titulo y
pregúntale al abuelito Paul el me lo pidió papi.
Luis: Jesús Enrique Hoffman,
hablaremos en casa de esto, no creo que el agente aquí presente le interese los
dramas familiares. Le dijo lanzándole una mirada de calladito te ves más
bonito. Disculpe ¿podría decirme si el recluso agredió a mi hijo físicamente?
Alcaide: Solo lo abrazo.
Luis, se extraño… si solo lo había
abrazado porque su hijo había colapsado, además ahora le decía abuelito, que
parte del cuento se había perdido. ¿Puedo ver el recluso? se que no soy abogado
ni son horas de visitas.
Jeshu: Noooo papi nooo no. Lloro con
desespero. Te va a matar papito no vayas.
Luis: Jesús Enrique, cálmate hijo
mírame. El no puede hacerme daño hijo, estamos en la cárcel, no tiene armas
encima. Jesús Enrique Hoffman, YA.
Lo tomó por los brazos y lo estremeció un poquito, para que se calmara y le
hiciera caso. No, puede hacerme daño mi amor. ¿ok? Le beso la frente, y le
acarició el rostro.
Jeshu: mató a mamá con sus manos
papi.
Luis: Hijito, Andrea no tenía mi
contextura campeón. No permitiré que me haga daño ni te haga más daño, del que
ya te ha hecho. Quédate acá sentando tranquilo, solo serán 15 minutos cuando
mucho, cuéntalos dijo dejándole su reloj.
Jeshu: Papi puedo ir, le quería decir
que me dejara tranquilo y no pude hablar con él, no pude papi me hice pis no
pude decirle que nos dejara en paz, yo no quiero tener más miedo. Jesús estaba
con un bloqueo emocional desde que vio a Paul volvió al minuto cuando le
contaron que su mamita había muerto. Solo hablaba desde el pánico.
Luis: Mi amor mejor no, creo que es
mejor que yo hable solo con él, yo le diré que nos deje tranquilos. Le dijo
besándole la frente, el alcaide recibió una llamada de los guardias de la
entrada había un hombre afuera gritando y amenazando a todos si no lo dejaban
entrar, está dispuesto a llamar a la guardia nacional si era posible.
Alcaide: Disculpe, es un tal Samuel
Enrique Hoffman ¿su padre?
Luis, abrió los ojos grandes, sí, es
mi padre.
Alcaide: Dejenlo pasar. Dijo al
interlocutor del otro lado. Los dejaré pasar a ver el recluso, pero me deben
prometer que no vendrán más, fuera de los días y horas de visitas. Le dijo a
Samuel y a Luis.
Samuel: ¿Hijito segurito estas bien,
realmente quieres hacer esto?
Luis: Si, debo hacerlo, mi hijo no
puede seguir así, papá si lo hubieras visto. Le murmuró.
Samuel: Tu señorito tienes mucho que explicar. Le dijo mirando a su nieto,
quien trajo grueso ante ese grito.
Luis: ¡Papaaa! Luego más calmado
prosiguió. Papá lo hablamos en la casa por favor necesito que te lleves a Jeshu
pero no le digas nada. Le hablo bajito. No está bien pídeme una hora urgente
con la psicóloga.
Samuel: Sí ya seee… él es mi nieto, y
no tengo ese derecho, ya me lo reclamó
Mario una vez, pero déjame decirle algo a los dos, TU ERES MI HIJO, y no permitiré que nadie te haga daño, ni siquiera
nosotros mismos, tú aún estás convaleciente, y mi adorado nieto te desobedece
escapándose para venir acá, a que seguro venías por esa autopista como loco. ¡Que te conozco carajo!.
Samuel: Grrr… no me llevaré a mi
nieto a ningún lado, pienso entrar contigo a ver a Paul, ni juegues que te voy
a dejar solo en eso. Faltaba menos te de algo.
Luis: papi mi hijo no puede quedarse
solo y lo único que me importa es su bienestar.
Samuel: Igual que yo, me angustia tu
bienestar y te conozco te enfadas de nada y temo que cuando hables con Paul,
pierdas los estribos y te enfermes
Jesús interrumpió la conversación:
cierto abuelito que soy abogado. ... el señor no me cree yo estudie eso que no
me gustaba porque el abuelito Paul me dijo... me dijo que yo tenía que sacarlo
de aquí pero yo no quiero porque el mato a mi mamita.
Samuel, notó el quiebre de su nieto
en ese comentario. No sé porque no debería creerte si le diste tu impre de
abogado, ahora corazón uno debe ser en la vida lo que desee ser, no lo que otro
te diga que seas y en el caso de tu abuelo, es más difícil aun el te quito lo
más preciado para ti, pero al mismo tiempo lo quieres. Le dijo acariciándole el
rostro. Debemos entrar los tres Luis, necesitamos un cierre en todo esto.
Jeshu: es que mi papito no quiere que
vaya porque no quiere que me haga pis de nuevo. Dijo avergonzado. Abuelito
sabes que mi papito me dejó estudiar de nuevo pero esta vez lo que yo quería
pero perdí el año porque el abuelito
Paul me amenazaba... con matar a mis papitos y hermanitos y yo no quiero eso...
yo tengo mucho miedo.
Samuel: Es normal tener miedo peque,
es lo que en la vida nos mantiene alertas, pero lo que no debemos permitir es
que nos domine, debes superarlo, debemos afrontarlo y juntos es más fácil,
seriamos 3 contra 1, aunque eso no hará falta porque yo se que tu abuelito
Paul, te quiere aunque no lo demuestre de la mejor forma. Le dijo mirando a su
nieto para luego mirar a Luis, quien apretaba tu puño durísimo, pero se contuvo
para no decir una barbaridad.
Luis sé que no quieres hijo, pero tú
sabes tan bien como yo que debe cerrar el ciclo, sino siempre tendrá miedo o se
lamentara no haber entrado y lo peor te lo sacara en cara.
Jeshu: yo quiero mucho a mi abuelito
Paul, no quiero que piense que no… pero abuelito mi papi no quiere que lo
quiera porque mato a mi mamita. Le explico a Samuel.
Samuel abrazó fuerte a su nieto, lo
veía como un crío hablando de esa manera. Jeshu, tu padre no puede decirte si
lo debes o no dejar de querer, nadie domina sobre tus sentimientos, lo que pasa
es que Luis, no puede perdonar a tu abuelo, Andrea significó muchísimo para él,
y le dio lo más preciado en la vida, tu. Le dijo besándole la cabeza al tiempo,
que veía físicamente a Luis. Las palabras habían sido más para Luis que para
Jeshu, Samuel le hizo señas a su hijo, que le dijera algo a su hijo, que estaba
en este momento tan vulnerable, Samuel, sintió que si no hacían algo rápido
podían perder a su nieto de muchas formas.
Luis: tesoro lo único que quiero es
que seas feliz... si quieres ver al abuelito yo estaré a tu lado como siempre.
Porque te amo.
Jeshu: Si quiero, no te enfades
conmigo papi. Con ustedes a mi lado, no tendré miedo te lo juro. Dijo bajando
la cabeza.
Luis: Claro que no me enfado mi
príncipe, iremos los tres, recuerda Jeshu papi siempre estará a tu lado.
Los dirigieron a la enfermería, Paul
estaba tranquilo muy afligido, recién reaccionaba a todo lo que había hecho.
Paul: Jesús hijito, lo siento.
Jeshu por instinto corrió a su lado y
lo abrazó con fuerza. ¿Por qué abuelito? ¿Por qué lo hiciste? lloraba en sus
brazos.
Paul: No lo sé mi príncipe, ahora
todo parece como que si no fuera yo… no sé cómo pude hacerlo… perdóname mi
Jeshuchito.
Jesús: abuelito yo quería pedirte que
me dejaras tranquilo y a mi familia… ya no quiero tener más miedo… no puedo más
buaaaa.
Paul: Nunca más mi nietico, el
abuelito no te va a volver a molestar, mi vida esta será la última vez que
sabrás de mi. Le dijo con lágrimas en los ojos, luego se dirigió a Luis. Mis
abogados le traspasaron todos mis bienes a Jesús… se acabaron las apelaciones,
lo siento por todo. Dijo besando la frente de Jesús.
Jeshu: ¿La última vez? Murmuró.
Luis: A mi hijo no le hace falta tus
bienes. Respondió algo enojado, tratando de sonar calmado.
Samuel: Luis Enrique, respeta la
voluntad de Paul, creo que desea cerrar el ciclo también, y Jeshu es su único
nieto.
Paul: Si mi nietico hermoso, debes
comenzar tu vida y olvidándote de mí, te amo mucho. Sé que Jesús no necesita
nada de mí pero él es mi única familia.
Jeshu: Y yo, no sé si pueda olvidarme
de ti, en mi mente hay muchos recuerdos algo vagos de mi infancia, donde me
demostrarte tu amor, pero por otro lado aquel fatídico día donde me quitaste a
mi mamita, tal vez solo alejarme por un tiempo. Si decido regresar a verte,
algún día ¿me recibirás?
Luis asintió ante aquella respuesta
de Paul, y miró a su padre cuando escuchó que su hijo tal vez, solo tal vez
quisiese ver a su abuelo.
Jeshu: prométeme abuelito que te vas
a cuidar y que te harás un tratamiento para que estés bien y ya no seas malo...
y... y yo ya no te tenga miedo... así...
así tal vez yo... yo pueda perdonarte... y salió corriendo de ese lugar
y se dejó caer al suelo a llorar.
Luis: Jesuuuuuuus. Gritó tras el
asombró.
Samuel: Luis, con calma, ve con
Jeshu. Y este salió corriendo detrás de su hijo. Paul, agradezco de corazón el
gesto, y aunque mi hijo no sea capaz en estos momentos de decirlo él también.
Sé que no debe ser nada fácil, darse cuenta que no solo perdiste a una hija sino
también a tu nieto, pero puedes quedarte tranquilo él está en las mejores
manos. Y aunque nadie reemplazará a su madre, mi nuera Di, lo quiere como si
fuera su propio hijo, amor no le ha faltado nunca, ni la dirección tampoco, y
ahora sin el temor que lo acompaña en la vida, Jesús se convertirá en un hombre
del cual todos estaremos orgullosos. Te hare un promesa, aquí y ahora, te
enviaré siempre sus fotos y sus logros, sin que nadie lo sepa a fin de que veas
lo grande que será nuestro nieto. Le dijo estrechando la mano.
Paul: muchas gracias Samuel... me
comprometo a que tu familia nunca más tendrá que preocuparse por mí. Solo necesitaba ver a mi
nieto.
En los pasillos Jesús lloraba con
tanto dolor por un lado quería tanto al asesino de su madre y por otro lo
odiaba con todo su ser... y sabía que le había hecho daño a su padre con el
cariño que le tenía a Paul.
Luis: Jeshu, hijito no llores así,
shh shhh ya pasó campeón...ya pasó. Lo escuchaste mi amor Paul...tu abuelo,
quiere lo mejor para ti, desea que sigas adelante, campeón. Hijo, yaaa... Lo
abrazó muy fuerte contra su pecho. De ahora en adelante todo estará bien mi
cielo.
Jesús: perdón perdón papá perdón
Luis: Jeshu... cálmate amor, ya
hablaremos de tu escapada y desobediencia, por ahora solo me interesa que este
bien, mi cielo. Luis, pensaba que su hijo se disculpaba por eso, y no por el
amor que sentía por su abuelo.
Jeshu: perdón soy una mala persona
buaaa pero no puedo evitar quererlo aunque lo odie.
Luis: No mi cielo, porque eres una
buena persona como tu mamita, es que no puedes odiarlo. Y la verdad, yo no
quiero que guardes odio en ese corazón tan bello como el tuyo mi niño.
Jeshu: papi ¿tu me vas seguir siendo
mi papi si yo no puedo dejar de quererlo? Jeshu tenía la mirada desorbitada y
la misma expresión de cuando despertaba llorando por su mamá en las noches.
Luis: Mi jeshucito claro mi cielo, yo
nunca podría dejar de quererte que dices, hijo. Óyeme bien hijo, por mi puedes
seguir queriendo a tu abuelo, él nunca te trato mal, sé que tal vez tienes
recuerdo bonitos con él, de cuando eras niño. Le dijo acariciando el
rostro.
Jeshu: quiero irme a casa ¿papi puedo
irme a casa? Luis con fuerza sostuvo el
cuerpo de su hijo contra el suyo, y camino hacia el auto, esperaría ahí a su
padre, una vez sentado en el asiento trasero acariciando la cabeza de su hijo
hasta que se durmió, luego tomó el teléfono y llamó a Di.
Di: Luis cómo está Jesús, ¿está bien?
Luis: no se Di, no sé qué hacer Di.
Le dijo devastado.
Di: Luis ¿ya vienen a casa?.
Luis: yo a llevar a Jesús a con la
psicóloga, amor puedes pedirle una cita urgente. Ver a Paul le hizo mucho daño
Di, te necesito amor, llegó Sammy o Bell para que se queden con Leito, para que
nos juntemos en la clínica.
Di: Samuel se quedará con Leito yo
voy saliendo para la clínica, le mande un texto a Mark, la psicóloga de Jeshu
no está pero lo atenderá el de Mario. Luis te amo y nuestro bebe se podrá bien,
por favor amor cuídate mucho mi sol tu presión aún está inestable.
Luis: Tranquila amor, yo estoy bien
papá no me quita el ojo de encima. Di, trae una muda completa de ropa para
Jeshu, la necesita.
Dilia, le extraño la última petición
pero preparó un bolso con todo, y salió rápido para la clínica.
Di estaba ansiosa esperando a su
marido con su hijo, Mark estaba a su lado esperando para poder revisar a Luis
preocupado de su tensión arterial.
Cuando llegó el auto de Samuel pudo
ver a Jeshu recostado sobre su padre, con la mirada perdida, Di abrió la puerta
y bajó a Jeshu.
Jeshu: me hice pis mami, pero el
abuelito Paul no se enojo conmigo por eso. Entonces fue que Di entendió porque
la solicitud de la muda de ropa, el pobre chico estaba disfrazado ese mono
deportivo le quedaba enorme,
Di: Ven corazón busquemos un baño
para que te cambies, antes de ver al médico.
Jeshu: ¿el papi se siente mal?
pregunto al darse cuenta que estaban en la clínica de su tío.
Di: A tu papi, le van a chequear la
tensión, pero también queremos que el doctor te examine mi cielo.
Jeshu: ¿me trajiste ropa mami?
Di: Si, mi corazón.
Cuando llegaron al baño, tuvo que
entrar Luis con él pues era el baño de hombres.
Jeshu: cuando iremos a casa… me
quiero duchar.
Luis: Después de que veamos al Dr.
hijo, te prometo nos iremos a casa. Le dijo guiándolo a la consulta. Jeshu al
leer Psiquiatra, en la puerta del consultorio, se paró en seco.
Jeshu: papi esta no es la puerta del
tío Mark… Él no se daba cuenta de lo que estaba pasando con él.
Luis: No, es verdad a tu tío iré yo
después, ahora necesitamos que veas al psiquiatra solo te hará una pequeña evaluación
y unas preguntas. Sentiste mucho miedo, y el te ayudara a superarlo.
Jeshu: yo estoy bien papi… pero el
abuelito dice que tenemos que cuidarteeee muchooo muchooo y sí que me vean te
deja tranquilo que me vea el doctor. Jeshu creía que sonreía pero no tenía
ninguna expresión
Luis: O si bebé me quedaré muy
tranquilo si el Doc. Te ve.
El doctor examinó a Jeshu, y
determinó que el chico necesitaba una cura de sueño, estaba agotado emocional y
físicamente.
Jeshu: ¿ya podemos ir a casa? aaa de
veras primero ir a ver a papá
Luis: corazón, no vamos a poder ir a
casa por lo menos por dos días.
Jeshu: ¿te vas a quedar aquí?
Luis: Nos quedaremos los dos. Le dijo
acariciándole el cabello.
Jeshu: Si papá yo me quedaré
acompañarte.
Jeshu fue inyectado a traición, un
calmante para luego colocarle una vía cuando estuviera dormido.
Jeshu: Auuuu. Se quejo
Luis: Shh Shhh no fue nada solo un
piquetito… mi niño bello, ahora cierra los ojitos mi corazón, papi está
contigo.
Jeshu: buenas noches papi.
Una vez Jeshu dormido hablaron de la
condición del chico Mark, Samuel, Di y Luis, escucharon atentos. Según el Dr.
la cura de sueño sería más que suficiente, probablemente algunas sesiones con
él, pero nada del otro mundo, Jeshu era un chico fuerte e inteligente.
Mark: Bueno, es un gran alivio. Ahora
Luis, te dejaras examinar vamos a mi consultorio.
Luis: Vamos quiero volver con Jeshu
lo antes posible.
Mark: Tranquilo Di, estará con él, y
como bien escuchaste dormirá unas cuantas horas.
Luis, solo miraba a su hijo detrás de
aquella vitrina, decía que iría pero no movía ni un paso.
Samuel: vamos Luis Enrique, no me
¿dirás que necesitas un estímulo para ir? porque yo podría darte uno muy bueno.
Luis: Ya voy papá… es que no quiero
alejarme de mi hijo.
Samuel: Lo sé hijo, lo sé. Te prometo
no quitarle el ojo mientras Mark te examina, ¿puedes con eso? Mark, si te da
guerra envíame un mensaje de texto e iré corriendo al consultorio a poner
orden. Dijo divertido al ver la cara de ofendido de su hijo.
Mark: Ja... mueve ese culito hermano.
Obedece al médico, que si noooo...uyyyy. Estas en mis manos.
Luis: te gusta decir eso mocosito.
Dijo revolviéndole el cabello a su hermano y caminando con Mark.
Mark: Jajaja pues no lo negare.
Siempre era al revés... “Obedece a tu hermano” Dijo imitando a su padre.
Luis: Jajaja mi rebelde, vamos has tu
magia me he portado bien Marky, seguí casi todas tus instrucciones.
Mark: Casi, no sirve hermano. Dijo
examinándolo de pies a cabeza. Tu tensión está bien, tu ritmo cardíaco está
algo acelerado pero tras los eventos del día, es normal.
Luis: Hermanito, si hubieras estado
ahí… ¿tú crees que solo dejándolo dormir se recuperara.
Mark: Ya escuchaste al colega, esa es
su experticia. Yo también creo que va a estar bien, estuvo bajo mucho estress
por lo que solo necesita descansar. Sé que te preocupo mucho su forma de ser,
Luis: eres sabio hermanito, estoy
orgulloso de ti. Dijo emocionado. Jesús va a comenzar a ser el hombre que está
destinado a ser, sin miedos estudiar lo que realmente quiere ser realmente
libre, formar su propia familia, te imaginas un mini Jeshu revoloteando.
Mario que se enteró de lo ocurrido
cuando visitaba a Gerard, se acercó a su hermano y lo abrazo. Será maravilloso
hermano cuando Jeshu tenga sus propios hijos, ahora solo hay que darle mucho
amor, mamá fue a buscar a los chicos para que se fueran a casa con nosotros,
para que se puedan quedar los dos con Di.
Luis: Gracias, por estar aquí. No, se
que haría sin ustedes. Dijo sonriente.
Mark: y donde más estaríamos… nos
criaste bien hermanito. Dijo abrazando a su hermano mayor.
Luis: Yo solo los cuidaba cuando
nuestros papás no estaban. Dijo haciendo una mueca de vergüenza.
Mark: no negamos lo grandes padres
que son nuestros papás, porque son los mejores del mundo, pero no puedes
desconocer que tú les ayudaste mucho.
Mario: Así es Luis, Mark dice la pura
verdad.
Mark: Bien, Luis supongo que querrás
estar de cabeza con Jeshu no tengo inconveniente de colocar una cama, al lado
de tu hijo.
Luis: ¿y nos podremos quedar los dos
con Di?
Mark: Luis, Jeshu no podrá salir de
acá por dos días. Una vez terminada la cura de sueño, y tras que lo vea el Dr.
estoy seguro que podrá irse a casa.
Luis: lo sé pero no podemos
separarnos de él, tu no lo viste Marky, nos necesita los dos.
Mark: Si quieren otra cama moveré mi
influencia tranquilo Luis, lo único que te pido es que estés tranquilo.
Luis: lo que quieras Marky hasta me
pongo todos los aparatitos que me dejaste la otra vez para que me monitorees.
Mark: Esa es una excelente idea.
Mario por cierto olvide indicarte que la Dra. Podrá examinar a Bea, dentro de
dos horas finalmente podrás ver a través del eco 3D el sexo del bebé.
Luis: que son dos… Mario siempre lo
hace a lo grande. Dijo palmeando la espalda de su hermano.
Mario: jajaja yo solo pido que sea
sanito o sanita y que Bea, pueda con este embarazo. Yo la noto tan cansada a
veces, que me preocupa.
Mark: Recuerda que con los dos
embarazos anteriores de Bea fueron bien complicados los tres primeros meses
luego fueron una maravilla.
Mario: si... porque lo recuerdo es
que me preocupo.
Luis: Mario ve a buscar a Bea
nosotros no nos moveremos de aquí y cualquier cosa te aviso.
Mario: Vale, ya salgo a buscarla de
paso así le echo un ojo a todo el clan. Le dijo dándole un abrazo a su hermano.
Luis: Si… me iré a dormir un rato
junto a mi principito… y animar a Di para que vaya a clases porque no creo que
quiera separarse de Jeshu.
Mark: Es normal, pero mi adorado
sobrino estará todo el tiempo dormido, es mejor que vaya a clase y se distrae.
Jeshu esta muuy bien.
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