jueves, 25 de diciembre de 2025

A mi me regalo Tahii

 

Felipe aprende a decir NO

Felipe no podía creer que esto estuviera sucediendo, porque no se quedó en el colegio donde se suponía que debía estar, no el tuvo que escuchar a sus amigos y hacer la cimarra, porque no escucho a su mamá cuando lo regañaba porque se dejaba llevar, aun sabiendo que debía decirles que no a los chicos del curso. Porque la realidad era que ni siquiera eran tan amigos, pero por miedo a que lo marginaban no se atrevía a decirles que NO.

Pipe cerro los ojos, evitando que le cayeran las lágrimas, sabía que no era el momento para llorar, para eso tendría mucho… mucho tiempo, sus compañeros de clases lo habían convencido de faltar el ultimo día de clases, total no pasaría materias, así que para que perder el tiempo, mejor era que se fueran a Reñaca, nada más ni nada menos que a la casa de sus padres, si realmente Felipe tenía un problema con la palabra NO, porque si no tenía permiso para dejar el colegio, mucho menos para dejar la ciudad y atravesar un región completa, para irse a la playa a tomar sol, beber cervezas y besar a la chica mas bella de la clase… bueno ahora vamos entendiendo el gran motivo por el que le era imposible decir NO.

Si le preguntabas a Felipe quien era Josefina seguro te decía que era la chica más bella de todo el colegio, de todo Santiago, de toda la región Metropolitana… te todo Chile… y podría seguir hasta llegar que era la más hermosa de todo el universo conocido y por conocer, pero lo que tenía de bella lo tenía de traviesa, no era una chica mala, pero venía de una familia difícil, lamentablemente sus padres no estaban presentes, ellos decidieron hacer su vida con otras familias dejando a la chica al cuidado de su hermana mayor, que le alcahuetea todo para compensar el desamor de sus padres, y eso le daba carta blanca para hacer las travesuras que se ocurrieran, siempre con la esperanza de que sus papás alguna vez la noten, había probado siendo la mejor alumna del colegio pero no sirvió, luego faltando a clases, pensó hasta en bajar las notas pero no era una opción, no pondría en riesgo su futuro por quienes la habían descartado desde su nacimiento, la pequeña a veces se preguntaba para que le habían dicho la verdad, ella era feliz, pensando que era hija de su hermana, que con esfuerzo la había sacado adelante siendo apenas una niña.

Fue un golpe terrible enterrarse que en cuanto su hermana cumplió los 18 años sus padres les compraron un departamento y se fueron a recorrer el mundo con la herencia de los abuelos… por su puesto no se fueron juntos, sus padres, solo se limitaban a enviarles dinero, preguntar por las notas una vez al año para ver cual sería la pensión mensual, un beso en la coronilla de la cabeza y hasta el próximo año. Pero así había sido toda su vida, por lo que hasta los 5 años ella pensó que era hija de su hermana, y que le por el que dirán sus padres la habían adoptado, así de sabía era la mente de los niños para protegerse del dolor, pero a los doce años le grito con dolor

- Marcela dicen la verdad, dime que tú eres mi mamá… que ellos no te permitieron tenerme, que me robaron de ti- gritaba como una loca, subiéndole la polera para poder buscar las cicatrices de la cesaría.

Su hermana solo lloraba, daría su vida porque poder mentirle a su hermana, y decirle que sí, que el mundo maravilloso que había creado en su cabeza era verdad, y estuvo a punto de hacerlo, pero su madre harta del drama le dijo

- Basta Josefina- le grito mientras la zarandeaba -deja el drama, eres mi hija, de verdad crees que, si no lo fueras, con tu padre habríamos seguido juntos por tanto tiempo- con una mirada de hierro dio por finalizado el berrinche como lo llamaba -límpiate la cara, debemos ir a matricularte pronto, mi avión sale en la tarde, así que si no alcanzamos a llegar por rabieta juro que te quedas sin colegio.

Esa fue la última vez que le hablo a sus padres, su hermana poco tiempo después obtuvo el cuidado personal pero la esperanza de Josefina que sus padres la vieran, aunque sea una vez más la llevo a tomar malas decisiones y junto a ellas a Felipe.

La vida de Pipe al contrario de la de Josefina era relativamente tranquila, un tanto aburrida diría él, como padres presentes amorosos y muy comprensivos, pero este último año se había ganado unos cuantos regaños por andar con el grupito liderado por Josefina.

Para muestra un botón… iban al colegio pero no entraban a clases, o entraban pero ponían todos los bancos dando la espalda a la pizarra o contestar la lista con un nombre distinto, luego fue escaparse detrás de las galerías del colegio a fumar un poquito, o mejor dicho a sostener el cigarro a él no le gustaba fumar, que se podía esperar hijo de papá médico y mamá abogada, se había llevado unos cuantos castigos, pero sus padres no entendían que no podía decir que NO, no cuando Josefina le pedía con esos ojitos azulcielo tormentoso que lo hacía retener la respiración hasta recordar que debía respirar para poder seguir viviendo y seguir admirando a la chica mujer más hermosa, inteligente y audaz que conocía, Felipe daría su vida y las que siguen solo por un beso de Josefina, así que no lo pensó, no recordó las lecciones de su madre sobre decir NO, hijo no debes decir que si a todo, debes tomar tus decisiones sin dejarte llevar o presionar Felipe Ignacio basta de meterte en problemas por tus amigos, porque claro en su hogar el nombre de Josefina era un secreto, Pipe no correría el riesgo que sus padres odiaran a la chica de sus sueños.

Y así fue como llegamos a esto, una tarde en la playa, 50 llamadas perdidas, 75 mensajes de texto, 84 mensajes de WhatsApp y una fiesta en el departamento en de sus padres fue lo que finalmente sentencio su destino.

El conserje del edificio llamo a su madre para informarle que los vecinos habían presentado quejas por ruidos molestos, por la fiesta no autorizada que había en el departamento.

Camila llamo a su marido, ella no podía por estar de turno en la fiscalía, así que Francisco dejo su maletín volvió a tomar su billetera y las llaves del auto para ir a calmar las aguas, en el departamento, paso por Damián su mejor amigo y colega su señora para que lo acompañara, sabía que si su hijo estaba en Reñaca Matías también lo estaría, porque ninguno de los dos había contestado el teléfono, durante el camino informaron al grupo de papás del curso donde podrían estar sus retoños y les envío la dirección, ahí se coordinaron entre todos para para el traslado de los chicos.

En ese grupo en silencio estaba Marcela, tratando de idear como ir por su hermana, ella se encontraba haciendo la práctica y no podía llegar y salir, tampoco tenía confianza con los otros apoderados, ella sentía que la miraban mal por ser tan joven y peor aun por haberse incorporado a medio año al colegio por la sorpresiva invitación que recibió Josefina de abandonar su anterior colegio.

Con mucho pesar decidió escribirle al teléfono que informo donde estaban los chicos, no se atrevió a pedirle que trajeran a su hija, solo le escribió

- Buenas tarde, soy Marcela, hermana de Josefina, creo que hermanita puede estar en su domicilio, pero no puedo ir a buscarla en este momento, por favor la puede dejar en conserjería, no la deje en la calle es peligroso, yo en cuanto pueda salir de la practica iré por ella. Las lágrimas corrían por sus ojos, al escribir el mensaje- estoy consiguiendo autorización para poder ir antes.

El corazón se les arrugo cuando Damián leyó en voz alta el mensaje. Se apresuro a contéstale.

-Marcela, soy Damián el papá de Matías, voy con Francisco el papá de Felipe, no te preocupes, si no te incomoda nosotros traemos de vuelta a tu hermana, y la pasas a buscar a casa de Francisco cuando salgas, cuando lleguemos le diremos a tu hermana que te llame y te comparta ubicación para que sepas donde está en todo momento- ellos sabían el desespero que debía estar sintiendo la chica, ellos la habían visto en algunas reuniones, si apenas era un poco mayor que sus hijos.

Luego de las coordinaciones el camino estuvo tranquilo. Pero al llegar fue un caos, algunos padres ya habían llegado, carabineros les había dejado un parte, por lo que tendrían que pagar una multa, una chica bailando sobre la mesa de centro, y sus chicos llorando por la multa sacada, y por el desastre que estaba quedando en casa.

Ellos no dijeron nada, solo apagaron la música y les ordenaron tomar asiento, donde pudieran, porque la casa estaba hecho un desastre, como a poco los padres se fueron llevando a sus hijos, luego en el grupo de padres coordinaron la limpieza con una empresa especializada que pagarían entre todos más la reposición de lo estropeado y la multa, así el departamento quedo solo con 5 personas.

- Felipe a tu habitación ahora- le ordeno Francisco, mientras camina tras de él.

- Matías a la tuya- si Matí era casi de la familia así que tenía una habitación para él solito, -Señorita se queda en el sofá y llame a su hermana que está muy preocupada por usted.

Josefina lloro, lloro mucho al escuchar el dolor y el miedo en la vos de su hermana, Marcela no la regañó, solo se disculpaba por no poder ir por ella y José por fin entendió que no era justo el dolor que le causaba a su hermana solo para llamar la atención de unos padres que no la querían, y lloró más cuando escucho el regaño y lo que juraría eran unos correazos venir a las habitaciones, lloró por el dolor que estaban sintiendo los chicos, porque sabía que ella era la culpable, lloró más, cuando escucho a Francisco decirle a Felipe.

-basta hijo esto tiene que parar así no eres tú, bebe debes aprender a decir que no-

¡CRACK! ¡CRACK!

-no puedo papá, yo la amo, yo no puedo decirle que no, papi su corazón esta tan roto, y si mientras logro sanarlo me meto en problemas lo voy hacer, porque la amo, como tu amas a mamá-

Josefina lloró, desgarradamente, ella sabía de los sentimiento que tenía Felipe hacia ella y ella sentía lo mismo pero no se atrevía a sentir, tenía miedo a seguir subiendo y ahí está Felipe decidido a entrar a su infierno para poder salir juntos de la mano y repararle el corazón, la puerta de la habitación se abrió, y salió Pipe abrazado a su padre y la vio llorar, el se soltó y se agacho a su altura y la abrazo con fuerza, beso frente y le recito el nana que su padre acababa de cantarle para quitar su dolor, esa escena fue intensa e íntima, Mati y su padre también habían salido, pero fueron a esperar al balcón, esa escena era privada y ellos respetarían eso.

-porque no me quieren- le pregunto con la voz desgarrada

-porque ellos no saben amar, su único propósito en la vida fue tenerte para darle una hija a Marcela, porque no importa lo que digan los papeles o la biología tu eres hija de Marcela, ella te ama y te cuida, ella es tu mamá, no sufras por quien no lo vale, se feliz porque quien vale tu vida entera-

Poco a poco Josefina dejo de llorar (y todos los que estaban en el departamento), cuando estuvieron en condiciones volvieron a Santiago, Marcela ya espera en casa de Felipe junto a Camila, mientras Cami la llenaba de comida porque la había encontrado muy delgada y si ella comida de ansiedad Marcela también lo haría.

-Mamá, perdóname mamita perdón por todo lo que te he hecho sufrir-

Dijo Josefina mientas se aferraba a su hermana como si su vida dependiera de ello – te prometo que seré buena, ya no haré más tonterías tratando de llamar la atención de quién no me quiere, perdóname- le rogo.

-mi bebe te amo, hija todo esta bien mi vida, todo está bien mamá te tiene y jamás te dejare- le repetía una y otra vez mientras se sentaba en un sillón para poder acunarla como cuando era una guagüita.

-viste papá, a veces no hay que aprender a decir que no, si no hay que aprender estar para quien te necesita.

Las cosas no se arreglaron de un día para otro, pero si se encaminaron a estar mejor, me gustaría decir que los padres de Josefina pudieron ver la luz pero no todos en la vida desean mejorar, pero no los necesitamos y hoy en el día de nuestra boda Josefina camina a mi encuentro tomada del brazo de su madre, mi suegra Marcela.

Lady muy pero muy felices fiestas, espero que lo pases genial junto a todos tus seres querido.

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