Felipe aprende
a decir NO
Felipe
no podía creer que esto estuviera sucediendo, porque no se quedó en el colegio
donde se suponía que debía estar, no el tuvo que escuchar a sus amigos y hacer
la cimarra, porque no escucho a su mamá cuando lo regañaba porque se dejaba llevar,
aun sabiendo que debía decirles que no a los chicos del curso. Porque la
realidad era que ni siquiera eran tan amigos, pero por miedo a que lo marginaban
no se atrevía a decirles que NO.
Pipe
cerro los ojos, evitando que le cayeran las lágrimas, sabía que no era el
momento para llorar, para eso tendría mucho… mucho tiempo, sus compañeros de clases
lo habían convencido de faltar el ultimo día de clases, total no pasaría materias,
así que para que perder el tiempo, mejor era que se fueran a Reñaca, nada más
ni nada menos que a la casa de sus padres, si realmente Felipe tenía un problema
con la palabra NO, porque si no tenía permiso para dejar el colegio, mucho
menos para dejar la ciudad y atravesar un región completa, para irse a la playa
a tomar sol, beber cervezas y besar a la chica mas bella de la clase… bueno
ahora vamos entendiendo el gran motivo por el que le era imposible decir NO.
Si le preguntabas
a Felipe quien era Josefina seguro te decía que era la chica más bella de todo
el colegio, de todo Santiago, de toda la región Metropolitana… te todo Chile… y
podría seguir hasta llegar que era la más hermosa de todo el universo conocido
y por conocer, pero lo que tenía de bella lo tenía de traviesa, no era una
chica mala, pero venía de una familia difícil, lamentablemente sus padres no
estaban presentes, ellos decidieron hacer su vida con otras familias dejando a
la chica al cuidado de su hermana mayor, que le alcahuetea todo para compensar
el desamor de sus padres, y eso le daba carta blanca para hacer las travesuras
que se ocurrieran, siempre con la esperanza de que sus papás alguna vez la
noten, había probado siendo la mejor alumna del colegio pero no sirvió, luego
faltando a clases, pensó hasta en bajar las notas pero no era una opción, no pondría
en riesgo su futuro por quienes la habían descartado desde su nacimiento, la
pequeña a veces se preguntaba para que le habían dicho la verdad, ella era
feliz, pensando que era hija de su hermana, que con esfuerzo la había sacado adelante
siendo apenas una niña.
Fue un
golpe terrible enterrarse que en cuanto su hermana cumplió los 18 años sus padres
les compraron un departamento y se fueron a recorrer el mundo con la herencia
de los abuelos… por su puesto no se fueron juntos, sus padres, solo se limitaban
a enviarles dinero, preguntar por las notas una vez al año para ver cual sería la
pensión mensual, un beso en la coronilla de la cabeza y hasta el próximo año. Pero
así había sido toda su vida, por lo que hasta los 5 años ella pensó que era
hija de su hermana, y que le por el que dirán sus padres la habían adoptado, así
de sabía era la mente de los niños para protegerse del dolor, pero a los doce
años le grito con dolor
- Marcela
dicen la verdad, dime que tú eres mi mamá… que ellos no te permitieron tenerme,
que me robaron de ti- gritaba como una loca, subiéndole la polera para poder buscar
las cicatrices de la cesaría.
Su hermana
solo lloraba, daría su vida porque poder mentirle a su hermana, y decirle que sí,
que el mundo maravilloso que había creado en su cabeza era verdad, y estuvo a
punto de hacerlo, pero su madre harta del drama le dijo
- Basta
Josefina- le grito mientras la zarandeaba -deja el drama, eres mi hija, de
verdad crees que, si no lo fueras, con tu padre habríamos seguido juntos por
tanto tiempo- con una mirada de hierro dio por finalizado el berrinche como lo
llamaba -límpiate la cara, debemos ir a matricularte pronto, mi avión sale en
la tarde, así que si no alcanzamos a llegar por rabieta juro que te quedas sin
colegio.
Esa fue
la última vez que le hablo a sus padres, su hermana poco tiempo después obtuvo
el cuidado personal pero la esperanza de Josefina que sus padres la vieran, aunque
sea una vez más la llevo a tomar malas decisiones y junto a ellas a Felipe.
La
vida de Pipe al contrario de la de Josefina era relativamente tranquila, un
tanto aburrida diría él, como padres presentes amorosos y muy comprensivos,
pero este último año se había ganado unos cuantos regaños por andar con el grupito
liderado por Josefina.
Para muestra
un botón… iban al colegio pero no entraban a clases, o entraban pero ponían todos
los bancos dando la espalda a la pizarra o contestar la lista con un nombre
distinto, luego fue escaparse detrás de las galerías del colegio a fumar un
poquito, o mejor dicho a sostener el cigarro a él no le gustaba fumar, que se
podía esperar hijo de papá médico y mamá abogada, se había llevado unos cuantos
castigos, pero sus padres no entendían que no podía decir que NO, no cuando
Josefina le pedía con esos ojitos azulcielo tormentoso que lo hacía retener la
respiración hasta recordar que debía respirar para poder seguir viviendo y seguir
admirando a la chica mujer más hermosa, inteligente y audaz que conocía, Felipe
daría su vida y las que siguen solo por un beso de Josefina, así que no lo pensó,
no recordó las lecciones de su madre sobre decir NO, hijo no debes decir que si
a todo, debes tomar tus decisiones sin dejarte llevar o presionar Felipe
Ignacio basta de meterte en problemas por tus amigos, porque claro en su hogar
el nombre de Josefina era un secreto, Pipe no correría el riesgo que sus padres
odiaran a la chica de sus sueños.
Y así
fue como llegamos a esto, una tarde en la playa, 50 llamadas perdidas, 75 mensajes
de texto, 84 mensajes de WhatsApp y una fiesta en el departamento en de sus
padres fue lo que finalmente sentencio su destino.
El conserje
del edificio llamo a su madre para informarle que los vecinos habían presentado
quejas por ruidos molestos, por la fiesta no autorizada que había en el
departamento.
Camila
llamo a su marido, ella no podía por estar de turno en la fiscalía, así que
Francisco dejo su maletín volvió a tomar su billetera y las llaves del auto para
ir a calmar las aguas, en el departamento, paso por Damián su mejor amigo y colega
su señora para que lo acompañara, sabía que si su hijo estaba en Reñaca Matías también
lo estaría, porque ninguno de los dos había contestado el teléfono, durante el
camino informaron al grupo de papás del curso donde podrían estar sus retoños y
les envío la dirección, ahí se coordinaron entre todos para para el traslado de
los chicos.
En ese
grupo en silencio estaba Marcela, tratando de idear como ir por su hermana, ella
se encontraba haciendo la práctica y no podía llegar y salir, tampoco tenía confianza
con los otros apoderados, ella sentía que la miraban mal por ser tan joven y peor
aun por haberse incorporado a medio año al colegio por la sorpresiva invitación
que recibió Josefina de abandonar su anterior colegio.
Con mucho
pesar decidió escribirle al teléfono que informo donde estaban los chicos, no
se atrevió a pedirle que trajeran a su hija, solo le escribió
- Buenas
tarde, soy Marcela, hermana de Josefina, creo que hermanita puede estar en su
domicilio, pero no puedo ir a buscarla en este momento, por favor la puede
dejar en conserjería, no la deje en la calle es peligroso, yo en cuanto pueda
salir de la practica iré por ella. Las lágrimas corrían por sus ojos, al escribir
el mensaje- estoy consiguiendo autorización para poder ir antes.
El corazón
se les arrugo cuando Damián leyó en voz alta el mensaje. Se apresuro a contéstale.
-Marcela,
soy Damián el papá de Matías, voy con Francisco el papá de Felipe, no te
preocupes, si no te incomoda nosotros traemos de vuelta a tu hermana, y la pasas
a buscar a casa de Francisco cuando salgas, cuando lleguemos le diremos a tu hermana
que te llame y te comparta ubicación para que sepas donde está en todo momento-
ellos sabían el desespero que debía estar sintiendo la chica, ellos la habían
visto en algunas reuniones, si apenas era un poco mayor que sus hijos.
Luego
de las coordinaciones el camino estuvo tranquilo. Pero al llegar fue un caos,
algunos padres ya habían llegado, carabineros les había dejado un parte, por lo
que tendrían que pagar una multa, una chica bailando sobre la mesa de centro, y
sus chicos llorando por la multa sacada, y por el desastre que estaba quedando
en casa.
Ellos no
dijeron nada, solo apagaron la música y les ordenaron tomar asiento, donde
pudieran, porque la casa estaba hecho un desastre, como a poco los padres se
fueron llevando a sus hijos, luego en el grupo de padres coordinaron la limpieza
con una empresa especializada que pagarían entre todos más la reposición de lo estropeado
y la multa, así el departamento quedo solo con 5 personas.
- Felipe
a tu habitación ahora- le ordeno Francisco, mientras camina tras de él.
- Matías
a la tuya- si Matí era casi de la familia así que tenía una habitación para él
solito, -Señorita se queda en el sofá y llame a su hermana que está muy preocupada
por usted.
Josefina
lloro, lloro mucho al escuchar el dolor y el miedo en la vos de su hermana, Marcela
no la regañó, solo se disculpaba por no poder ir por ella y José por fin entendió
que no era justo el dolor que le causaba a su hermana solo para llamar la atención
de unos padres que no la querían, y lloró más cuando escucho el regaño y lo que
juraría eran unos correazos venir a las habitaciones, lloró por el dolor que
estaban sintiendo los chicos, porque sabía que ella era la culpable, lloró más,
cuando escucho a Francisco decirle a Felipe.
-basta
hijo esto tiene que parar así no eres tú, bebe debes aprender a decir que no-
¡CRACK!
¡CRACK!
-no puedo
papá, yo la amo, yo no puedo decirle que no, papi su corazón esta tan roto, y si
mientras logro sanarlo me meto en problemas lo voy hacer, porque la amo, como
tu amas a mamá-
Josefina
lloró, desgarradamente, ella sabía de los sentimiento que tenía Felipe hacia ella
y ella sentía lo mismo pero no se atrevía a sentir, tenía miedo a seguir subiendo
y ahí está Felipe decidido a entrar a su infierno para poder salir juntos de la
mano y repararle el corazón, la puerta de la habitación se abrió, y salió Pipe
abrazado a su padre y la vio llorar, el se soltó y se agacho a su altura y la
abrazo con fuerza, beso frente y le recito el nana que su padre acababa de
cantarle para quitar su dolor, esa escena fue intensa e íntima, Mati y su padre
también habían salido, pero fueron a esperar al balcón, esa escena era privada
y ellos respetarían eso.
-porque
no me quieren- le pregunto con la voz desgarrada
-porque
ellos no saben amar, su único propósito en la vida fue tenerte para darle una
hija a Marcela, porque no importa lo que digan los papeles o la biología tu
eres hija de Marcela, ella te ama y te cuida, ella es tu mamá, no sufras por
quien no lo vale, se feliz porque quien vale tu vida entera-
Poco a
poco Josefina dejo de llorar (y todos los que estaban en el departamento), cuando
estuvieron en condiciones volvieron a Santiago, Marcela ya espera en casa de
Felipe junto a Camila, mientras Cami la llenaba de comida porque la había
encontrado muy delgada y si ella comida de ansiedad Marcela también lo haría.
-Mamá,
perdóname mamita perdón por todo lo que te he hecho sufrir-
Dijo Josefina
mientas se aferraba a su hermana como si su vida dependiera de ello – te prometo
que seré buena, ya no haré más tonterías tratando de llamar la atención de quién
no me quiere, perdóname- le rogo.
-mi bebe
te amo, hija todo esta bien mi vida, todo está bien mamá te tiene y jamás te
dejare- le repetía una y otra vez mientras se sentaba en un sillón para poder
acunarla como cuando era una guagüita.
-viste
papá, a veces no hay que aprender a decir que no, si no hay que aprender estar
para quien te necesita.
Las cosas
no se arreglaron de un día para otro, pero si se encaminaron a estar mejor, me
gustaría decir que los padres de Josefina pudieron ver la luz pero no todos en
la vida desean mejorar, pero no los necesitamos y hoy en el día de nuestra boda
Josefina camina a mi encuentro tomada del brazo de su madre, mi suegra Marcela.
Lady muy pero muy felices fiestas, espero que lo pases genial junto a todos tus seres querido.
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