jueves, 25 de diciembre de 2025

Tahii a ti te regalo Michi

 

La familia Castillo

 

¿Quiero que  me expliques cómo pasó esto? Pero ojo quiero una explicación que sea creíble y dónde no sea yo el culpable y sobre todo que haga que papá se apiade de mi y no se  enoje conmigo, ¿estamos claros? - había empezado su discurso con una seguridad que cualquiera diría que de verdad era inocente el angelito.

     Gerardo: aja…   ¿cómo quieres que haga eso Alejandro Castillo? Y ¿No se le ofrece algo más al rey?Si primero que todo tú eres el culpable porque…

     Alejandro: No eres de mucha ayuda. Sabes se supone que somos hermanos y que como mi hermano mayor es tú deber y obligación cuidarme y protegerme de todos y todo.

     Gerardo: oyeee, espérate tantito, que tan así no es,  porque en este lío te has metido tú solo y yo no puedo hacer nada por ti, no hay forma hermano o como pretendes convencer a papá de qué…

     Alejandro: Esa parte es la que te corresponde hermano porque te recuerdo que tú estabas a cargo y me dejaste solo y sin supervisión… así que técnicamente es tu culpa y yo solo soy una víctima de tú descuido.

     Gerardo: ah! Mira que bonito ahora yo soy el culpable - le reprocho con indignación -, osea tu te comes la piña y a mi me duele la panza, pues no y mira para que sepas de una vez yo le voy a decir a papá que …

     Alejandro: TRAICIÓN!! ¡ALTA TRAICIÓN! - empezó a gritar mientras alzaba los brazos y se dejaba caer sobre la banca de aquel lugar.

     Gerardo: shhh! Ssshh!!! - su hermano era el rey del drama y justo ahora lo ponía con los nervios de punta - Cállate idiota que vas hacer que vengan a regañarnos, otra vez!!

     Alejandro: que escuchen y se enteren de como mi propio hermano me quiere lanzar a los leones, injusticia!! ¡¡Total traición!! - y como si fuera una novela el muchacho empezó a llorar a todo pulmón aumentando el escándalo si eso era posible.

     Gerardo: grr maldición!! ¡Cállate ya!! está bien, te voy ayudar, pero no prometo nada.

 Aquellas palabras fueron mágicas para Alejandro ya que de inmediato dejó de “llorar” que en realidad fue puro escándalo pero le había funcionado y ahora tenía una expresión de cachorrito que hacía que su hermano sintiera una mezcla de exasperación con gracia y frustración, como carajos siempre lograba ese enano meterlo en tantos problemas y sin hacer nada él.

     Gerardo: Necesitamos un plan y tiempo, papá viene pronto y es mejor tener ambos una misma versión

     Alejandro: Sabía que podía contar contigo hermanito querido y bien cómo vas a solucionar este problema

     Gerardo: Querrás decir “vamos” grr!  Que tal si le decimos a papá que unos enormes osos entraron a la casa y por eso tuvimos que salir corriendo dejando todo para salvarnos

      Alejandro: aquí no hay osos, genio.

     Gerardo: un león o un tigre!

     Alejandro: ¡que tampoco hay de esos!

     Gerardo: Bueno, entonces podemos decir que los caballos, algo los asustó y salieron en estampida y ellos entraron a la casa y…

     Alejandro: ay hermano, ¿cómo crees?! Mira mejor le decimos esto… que yo me quedé en la casa  solo, triste y abandonado mientras tú, habías salido al pueblo a vivir una increíble aventura y que yo solo, asustado y con hambre quise salir a conseguir algo de comida para no morir de hambre pero como estaba haciendo frío con los guantes puestos no pude cerrar bien la puerta y unos malhechores pero de los malotes entraron e hicieron una fiesta  con sus amigos malos y para cuando llegué ellos ya se estaban llendo porque había llegado la policía, pero uno de ellos se regresó y fue entonces cuando se dió la pelea del siglo

     Gerardo: Pero así me dejas como el culpable, idiota, y no fue así.

     Alejandro: dónde está tu amor de hermano, que no estás dispuesto a sacrificarte por mi

     Gerardo: no voy a caer en ese chantaje enano descarado y no me voy a poner en primera fila para que me den una paliza por algo que tú hiciste, aún sabiendo que no deberías

     Alejandro: pero te fuisteeee y me dejaste solito, sin supervisión, aburrido y en este lugar horrible y ya mencioné lo aburrido que es aquí

     Gerardo: FUE TU IDEA VENIR AQUÍ

     Alejandro: ssshh!! No habíamos quedado que sin gritar

     Gerardo: - con un suspiro de indignación y algo de resignación - bien, dejemos lo de la fiesta para luego ¿cómo le explicamos que hemos terminado aquí?

Yo también quiero escuchar esa explicación, Gerardo Castillo - al escuchar la fuerte voz de su padre ambos chicos levantaron la mirada asustados  -

     Policía: la verdad señor Castillo ha sido entrenado tener a este par aquí son muy ocurrentes, pero por favor que no se repita esta visita.

     Sr. Ricardo: No se preocupe oficial le prometo, es más le aseguro que a ninguno de los dos les va a quedar ganas de volver a pisar una celda nunca más. - al escuchar esas palabras ambos chicos realmente deseaban poder cambiar y enfrentar a un oso en lugar de lo que se imaginaban que les esperaba en casa - vamos - fue todo lo que les dijo antes de girar y caminar a la salida.

El primero en salir fue Gerardo, no por valiente sino porque conocía lo que podía pasar si hacía esperar a su padre.

El camino a casa fue en completo silencio una vez que Alejandro entendió que su padre no estaba dispuesto a seguirle en sus tonterías y que su hermano le diera un codazo para aumentar sus posibilidades de vivir otra navidad.

En cuanto llegaron a la casa se encontraron frente a frente con el desastre en todo su esplendor ya que con la luz del día todo se miraba aún peor de como lo recordaban

     Sr Ricardo: Su madre llegará en alrededor de dos horas tienen hasta esa  hora para poner está casa habitable, cuando terminen vamos, a, conversar… ahora muevanse o los muevo yo. - dando un paso hacia ambos chicos que como si se tratarán de rayos salieron corriendo a realizar lo que les habían ordenado.

     Gerardo: pero de dónde sacaste a estos neandertal, mira como dejaron el salón y ya viste el baño, apúrate que solo tenemos un par de horas. - nunca más volveria hacer caso a su hermano, nunca más lo iba a seguir en sus ideas locas, si lograba sobrevivir a partir de hoy sería el hijo modelo, se prometía una y otra vez.

     Alejandro: ash! Ya cállate, no seas llorón además ya tendremos suficiente con papá como para también tener que escucharte a ti mejor apúrate y yo voy a ir a limpiar a la cocina.

Cuando ya tenían la casa bastante ordenada y en tiempo récord, se dieron cuenta que no habían visto a su padre ni escuchado nada en bastante rato por lo que lo empezaron a buscar se les hacía raro que no estuviera vigilando que hicieran bien el aseo, más considerando que estaba realmente enojado. Ambos chicos mientras terminaban el aseo del lugar, se iban fijando a ver por donde estaba y que hacía su padre, pero cuando lo encontramos sintieron un frío recorrerles toda la espalda, su padre estaba en el patio junto al árbol de cas, pelando unas ramas largas y delgadas

     Alejandro: ay no!! Nos va a matar!! Hay que escondernos y esperar a que mamá llegue y nos salve

     Gerardo: hasta crees que no fue mamá la que le dió la idea - decía mientras ya sentirá que se le llenaban los ojitos de lágrimas de la pura ansiedad por lo que miraba - vamos terminemos tal vez al ver la casa en orden otra vez se calme un poco.

Una vez terminado el trabajo ambos se fueron a bañar, aprovechando que su padre los había enviado a sus habitaciones mientras iba a traer a su mujer del  aeropuerto, no sin antes dejarles ver los “chilillos” que había cortado diciéndoles que a su regreso iban a “dialogar” todos juntos, claro los  chicos no esperaron a que les repitieran dos veces las cosas y subieron a sus habitaciones cada uno pensando cómo carajos terminaron en semejante lío y por supuesto cómo harían para salir de eso, también pensaron en usar esos chilillos como leña para la chimenea o podrían arrojarlas al tejado, también podrían romperlas en mil pedacitos para que su padre ya no los encontrarán pero siempre había un pero, el maldito árbol en el patio tenía más de esas horribles ramas, así que al final solo se resignaron a obedecer y esperar su destino.

Una media hora después escucharon el auto llegar, sus padres ya habían llegado y ahora les estaban llamando.

Una vez saludaron y dieron la bienvenida a su madre, todos pasaron a la sala.

 Claudia se fue a sentar en el sofá grande mientras que los chicos fueron cada uno a sentarse a cada lado de su madre mientras se aferraban a sus brazos como salvavidas, a pesar de que sabían que si de furia se trataba era mejor no provocar a mamá, pero aún así se sentían más tranquilos  así aferrados a ella

Ricardo se paseaba de un lado a otro frente a ellos, hasta que al fin se detuvo, los miró fijamente, se sentó y suspiró.

Sr. Ricardo: voy hacer claro y directo, hagan de cuenta que ya lo sé todo, así que ahorrense el drama y las historias. -dijo mirando directamente a Alejandro - quiero escuchar la verdad de su boca pero la verdad, así que los escucho

     Gerardo: papá, yo … este,  yo lo siento mucho, no era mi intención fallarte así, de verdad no pensé que esto pudiera pasar.

     Sra. Claudia: Qué fue lo paso, vamos hablen directo y claro

     Alejandro: pues es que mamita, él me dejó solito y yo estaba aburrido y solo quería

     Sr. Ricardo: BASTA! Alejandro Castillo, recuerda que dije que sin drama ni historia y Gerardo mejor te calmas. - dirigiéndose al mayor de sus hijos ya que este iba a responder alterado por las palabras de Ale - Gerardo respondeme esto, te deje o no a cargo de tú hermano y la casa, ya que según tú ya eres mayor y que aún se te trata como a un niño,mis órdenes fueron clara, quédate con tu hermano, no vayan al pueblo solos y menos salgan de noche, si ocupabas algo pedías un exprés, si o no? - Gerardo solo atino a asentir con la cabeza y con un bajito “si señor” y un “lo siento mucho” - Alejandro de dónde sacas la idea de que puedes hacer una fiesta en casa y de dónde salió toda esa gente si aquí no conoces aún a nadie?

     Alejandro: Es que, es que yo papito yo le pedí permiso a Gera y los amigos los invité del facebook, la verdad no pensé que fueran a llegar y menos que llegaran tantos

     Gerardo: Me dijo que era una reunión tranquila con dos amigos solo película de terror  y comida, nunca una fiesta.

     Sr. Ricardo: y tú dónde estabas?

     Gerardo:  papito lo siento de veras yo … - quería tener la facilidad de su hermano para desviar el tema pero prefirió decir la verdad - conocí a una chica en la cafetería y la invité a salir pero ella solo podía después de su hora de salida del trabajo, así que por eso deje al enano solo con sus supuestos dos amigos para su noche de película.

     Sra. Claudia: cómo fue que terminaron en la cárcel?

     Alejandro: Es que Gera se peleó con uno de mis invitados y

     Gerardo: invitado que ya se estaba peleando contigo por si se te olvida.

Sr Ricardo: imagino que en ese momento llegó la policía y se los llevó a todos - si señor respondieron ambos a la vez - muy bien, Alejandro sube a tu cuarto, te esperas allí hasta que te llamen. - Ale subió rápidito las escaleras - cuando te deje a cargo de tú hermano y la casa deposité en ti toda mi confianza, iba hacer solo una noche y para antes del mediodía ya estaría de regreso y de paso traería a tu madre, así es como me demuestras que ya eres “grande”

     Gerardo: lo siento papá no pensé que esto podría llegar así de lejos, mamita lo siento mucho, yo … nunca más lo vuelvo hacer mamita  - decía abrazando a su mamá, para que le creyera y lo salvará del castigo que sabía que vendría - de veras, lo prometo pero papito no con eso - señaló el chilillos con su dedito, sin soltar a su mamá.

     Sr Ricardo: ponte de pie Gerardo, no me hagas repetirtelo

Gerardo sin querer hacer caso pero obligándose a sí mismo a obedecer se puso de pie y caminó hacia su padre muy pero muy despacio, al llegar su padre lo tomó del brazo, lo giró y le dió tres golpes en las nalgas con el chilillo RAZZ!! aaaayyy RAZZ!!  Nooooo ayayaya RAZZ! Papi noo - uff aquello dolió horrible hacía ya bastante que no le tocaba y en ese momento se prometía a sí mismo a qué no volvería a pasar al menos no muy pronto, no podía evitar llorar y en cuanto su padre lo soltó corrió a su mamá para que lo consolará su madre lo llevó a la cocina mientras Alejandro bajaba por llamado de su padre, con Ale las cosas eran menos fáciles, su tendencia al drama lo complicaba todo “ este niño debería ser actor pensaba muchas veces su padre”

     Alejandro: papito, todo tiene una explicación y una solución pacífica, no no no necesitas esa cosa fea… mamiiiii, mamiii!! - decía mientras bajaba las escaleras y rodeaba a su padre en la sala manteniendo la mayor distancia posible - si lo piensas bien esto es hasta gracioso, a poco tu nunca hiciste algo así en tus años de juventud, eh papito

     Sr. Ricardo: Alejandro ven aquí antes de que yo vaya por ti, que te va a ir peor y si Ale yo las hice ven y te muestro como me fue a mi en ese entonces.

     Alejandro: no papi yo te creo y desde aquí se oye bien todito lo que me dices… mamitaaaaaa!! Mamiiiii!! Veeen… aaaaaayyy! Nooooo - una mano había aprisionado su pobre orejita y lo jalaba en dirección a su padre

     Sra Claudia: Ya vine Alejandrito, creí que tú padre te estaba llamando a qué fueras, no te preocupes hijito yo te ayudo a llegar Plass!! Plass!!  - dos fuertes palmadas le habían llegado a Alejandro - a papá se le obedece me entendió Alejandro Castillo?!

     Alejandro: Aaaaaayyy!! Aaaaaaahhh! Siiii mamita siii… papaaaaa ayudaaa, papito no lo vuelvo hacer de veras, no quiero volver a la cárcel, allí no hay internet y te quitan los celulares papitos son malos, ya sufrí mucho papá y no lo vuelvo hacer de veras - Ale no era Ale si no intentaba salir de esta, había escuchado el castigo de su hermano y lo que escuchó no le gustó nadita y no quería corroborar sus sospechas - papito me perdonas porfis.

     Sr. Ricardo: Yo siempre te voy a perdonar hijo, pero eso no significa que no te voy a corregir, engañaste a tu hermano con lo de las películas, hiciste una fiesta en casa, te has involucrado en una pelea y terminaste en una celda, son muchas cosas juntas, del castigo no te salvas, ven aquí - al igual que con su hermano lo tomó del brazo, lo giró y así paradito empezó el castigo -RAZZ!! RAZZ!! Aaaaaaahhh!!! Aaaaaaahhh!! Noooo papito noooo RAZZ!! RAZZ!! Aaayy aaaaaayyy yaaaa Papi no lo vuelvo hacer lo juro papito  - el Sr. Ricardo tiró al suelo el chilillo y abrazó a su pequeño diablillo mientras esté lloraba como si el mundo se estuviera acabando, una vez que se calmó ambos padres hablaron con los dos chicos y aunque al principio Ricardo quería hacer maletas y dar por terminadas las vacaciones, su mujer lo hizo entrar en razón, después de todo ya casi era navidad, los chicos no se iban a atrever a meterse en más problemas, ya habían sido castigados y era momento de disfrutar en familia los cuatro juntos, así que al final lograron pasar unas vacaciones sin más inconvenientes y disfrutar de las fiestas navideñas.

 

Feliz navidad Tahii, te quiero mucho espero que la historia sea de tu agrado.

Felices fiestas y que el nuevo año traiga cosas bellas y buenas.

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