domingo, 24 de julio de 2011

Debra Scott pude estar ciega, ya no más

Debra Scott no podía entender como las cosas en su hogar se habían salido de control, si bueno ella viajaba mucho pero eran solo unas pocas semanas al mes y su hijo se quedaba supuestamente a cargo de su marido, y si supuestamente porque al parecer su marido no era más que otro adolecente rebelde y enojado contra el mundo, no le había gustado nada la imagen que vio al regresar de su viaje, pero recordó que era la misma con la que era recibida constantemente y ni hablar como reacciono su marido al terminar el juego de su hijo y la desesperanza en el rostro de su hijo por el castigo silencioso de su padre, si definitivamente las cosas están peor desde que Lucas entro en el equipo, y ella como siempre no había estado al lado de su hijo, como pudo ser tan ciega, permitió que todo se saliera de control, ella no debió dejar que su hijo hiciera una fiesta sin supervisión, ella tenía claro que era lo que ocurría en esas fiestas pero no pudo decirle que no a su hijo después de verle destrozado por la indiferencia de su padre, y ella tenía cosas que aclarar con Dan, ella no permitiría que siguiera tratando a Nathan así, ella hace mucho tiempo que veía como se apagaban los ojos de su hijo, ya no veía los ojitos expectantes en Nathan ella solo veía tristeza y desesperanza, Dios como puede estar tan ciega, se repitió, y ahora después de contar el teléfono con Keith por fin reacciono, su hijo está en un espiral descendente y ella tendría que evitar que su muchacho se estrellara, ese era su trabajo.
Hablo con Dan y fue como hablar con una pared dándole escusas baratas y defendiendo a su hijo como si fuera un santo, su hijo no era un santo de hecho estaba muy lejos de serlo, su hijo estaba perdido y su esposo lo alentaba a eso, llenándole la cabeza solo de basquetbol, si su hijo era talentoso pero era mucho más que eso, y su padre se olvido de ser padre, ella de ser su madre.
Mientras discutía con su marido sobre su “responsable y disciplinado hijo” llego Nate como si nada hubiese pasado, y Dan no hacía nada, ella tenía que tomar el control, su hijo no podía seguir así. Finalmente se armo de valor y rompió el silencio.
“Nathan”
“ahora no mamá estoy cansado” dijo simplemente caminando a su habitación
“Nathan Royal Scott ven aquí en este instante” Ordeno Deb
Nate miro a su padre esperando alguna ayuda, pero solo vio Dan salir por la puerta por lo que no le quedo otra opción que ir donde su madre.
“Ahora que quieres” dijo con fastidio, él no sentía ningún respeto por la mujer que tenía delante.
Deb sabía que no iba a lograr nada tratando de dialogar con su hijo por lo que se limito a ordenarle.
“Ve por el cepillo y me esperas en tu cuarto”
Nate perdió hasta la respiración con la orden de su madre.
“No mamá lo siento, mira tuve una mala noche, lo siento de veras, no lo volveré hacer” rogo con voz de niño.
Pero Deb sabía que no podía dejarse convencer por esa vocecita de niño.
“te di una orden hijo”
“mami”
“1”
Nathan respiro con pesar, él sabía que estaba perdido, si, su madre era más pequeña que el pero jamás lucharía físicamente con ella, ella era su mamá y también sabía que su padre lo mataría, así que comenzó a caminar al baño por el odiado cepillo, cuantos recuerdos se le vinieron a la mente, porque no lo había quemado cuando su mamá no estaba en casa sonrió para sus adentros, si esto era lo último que él había esperado cuando se despertó en la mañana.
Una vez en su pieza se encontró con que su televisor y la play ya no estaban, odiaba las mesitas con ruedas así era mucho más fácil para su madre privarlo de toda la entretención, miro un poco mas y su notebook y equipo de música no estaban tampoco.
Cuando Deb entro a su pieza estiro la mano y ordeno.
“celular, billetera y llaves del auto”
Nate se limito a entregárselas, Deb abrió la billetera y saco el carnet de conducir y el carnet falso y se los partió por la mitad ante la mirada estupefacta de su madre.
“no hasta que cumplas dieciocho”
“pero mamá” dijo con los ojos llenos de lagrimas, jamás se había imaginado llorando por eso, pero tampoco se imaginó que su mamá le rompería su carnet de conducir y él tenía una cosa muy clara, cuando su mamá asignaba un castigo el castigo se cumplía por las buenas o por las malas, si su papá las pocas veces que lo había disciplinado era por no haber cumplido con las reglas y castigos de Deb y su padre tenía la mano mucho más pesada que su madre así que ni modo.
A Deb se le partió el corazón ver llorar a su hijo cuando le rompió el carnet de conducir, y debía reconocer que a ella también, ella sabia cuanto Nate había esperado para sacar su carnet y solo le había durado dos meses y Dan era implacable sin carnet no conduce pues no arriesgaría su carrera por la diversión de su hijo.
“ven aquí” dijo Deb abrazando a su hijo.
“pero mami no es justo”
“dime porque perdiste tu carnet y después me dirás si es injusto”
Nate por la cara de su madre supuso que sabía todas sus trasgresiones y bueno la sabía que jamás había podido mentirle así que prefirió decir la verdad.
“robe el autobús escolar y casi nos chocan el tren y bueno lo del choque del auto de Peyton” dijo en un mar de sollozos.
Deb casi de cayo cuando escucho decir a su hijo que casi había chocado un tren y había robado un autobús escolar.
“tu padre sabe lo del autobús”
“creí que él te lo había dicho” dijo sintiéndose un idiota ahora sí que había cavado su tumba.
“es por eso que no tendrás carnet hasta los dieciocho” dando por finalizada la discusión, dejo el celular de su hijo junto a las tarjetas de crédito y la chequera y le entrego la billetera, sin dejar de mostrarle cara de desaprobación cuando encontró los condones de su hijo, pero al menos su hijo era más responsable de lo ella y Dan habían sido, y al menos su hijo miro avergonzado y rápidamente desvió la mirada, era como si recordara lo embarazoso de la dichosa charla que por supuesto había llegado tarde.
Deb tuvo que concentrarse para proseguir con lo que estaba haciendo.
“el cepillo y pantalones abajo” dijo estirando la mano.
“ma” lloro su hijo
Pero Deb le tomo la mano y lo condujo hacia su cama, y comenzó a desabrocharle el pantalón.
“yo… puedo… mamá” dijo torpemente, hace tantos años que no se encontraba en esta posición.
Deb lo acomodo en su regazo y comenzó las nalgadas y Nate trato de no hacer ruidos ya era bastante humillante que su mamá le pegara como a un mocoso no quería hacerlo más llorando como uno, si era irónico no le había importado llorar cuando le rompieron el carnet de conducir, pero él tenía que demostrar que era un chico duro cuando su mamá lo azotaba.
Después de veinte fuertes palmadas Nate finalmente comenzó a llorar abiertamente.
“Mami me duele”
SWAT, SWAT, SWAT, SWAT, SWAT
“Nathan porque estas recibiendo estas nalgadas.”
SWAT, SWAT, SWAT, SWAT, SWAT, SWAT
“porque fui irresponsable AUCh con el auto y lo choque Owwwww”
SWAT, SWAT, SWAT, SWAT, SWAT, SWAT, SWAT, SWAT
“que mas hijo”
SWAT, SWAT, SWAT, SWAT
“lo deje AYYYYYY tirado”
SWAT, SWAT, SWAT, SWAT, SWAT, SWAT
“que mas hijo”
SWAT, SWAT, SWAT, SWAT, SWAT, SWAT
“AY Mamita deje que otros cargaran con la culpa”
SWAT, SWAT, SWAT, SWAT, SWAT
Deb tomo el cepillo de madera y le bajo los bóxers a su hijo.
“NO MAMI NO”
PLAP, PLAP, PLAP
“no vas a volver a manejar hasta los dieciocho”
PLAP, PLAP, PLAP, PLAP
“y si vuelves a cometer una imprudencia así hasta los veintiuno”
PLAP, PLAP, PLAP
“AYYYYYYYY”
PLAP, PLAP, PLAP, PLAP, PLAP
“Asumirás las consecuencias de tus actos”
PLAP, PLAP, PLAP, PLAP
“Aaaaa mami, si mamita”
PLAP, PLAP, PLAP, PLAP
“no me pegues mas mamita me duele mucho” dijo llorando histéricamente.
PLAP, PLAP, PLAP, PLAP, PLAP
“perdón mami perdón, lo siento mamita perdóname, perdóname” Nate como de costumbre solo quería el perdón de su madre por mucho que es estuviera enfadado con ella por abandonarlo, ella era la única persona que alguna vez se había preocupado por él.
“ya mi arrocito, tranquilo, ya paso”
“no mamita lo siento”
Deb le acomodo la ropa a su hijo y lo ayudo a que se acomodara en su regazo y lo meció igual que lo hacía cuando era pequeño.
“Ya paso mi arrocito”
“me duele mamá”
“vamos duerme un ratito” dijo acomodándolo en la cama. Nate le sujeto de un brazo para impedir que se fuera y Deb lo miro con ternura y se recostó a su lado, Nate rápidamente descanso su cabeza sobre el estomago de su madre para que ella le hiciera cariño.
“Arrocito se acabaron los viajes, mamá se quedara contigo”
“de verdad mamá” dijo mirándola con sus ojitos esperanzados, a él ya no le importaba ser castigado por su madre solo le importaba que ella no lo dejara de nuevo.
“si me arrocito, y no creas que podrás seguir saltándote las normas”
“no me importa mamita, te quedaras en casa por mi” Deb no pudo dejar de sentir dolor por esa expresión de alegría de su hijo, como pudo estar tan ciega, su hijo solo quería que ella alguna vez lo eligiera a él.
“yo haría todo por ti mi arrocito”
“te quiero mamá” años habían pasado en que Nate no le había te quiero, como pudo estar tan ciega que no vio cuánto daño le hizo a su hijo.
“cuando despiertes le pedirás disculpas a Peyton y le dejaras tu auto hasta que se arregle el de ella y tu pagaras los gastos de las reparaciones con tu mesada, y te disculparas con Lucas y Karen por lo del video”
“como supiste” dijo avergonzado, él se había arrepentido en el mismo instante que puso el video.
“Keith”
“lo siento, solo quería que Lucas sintiera lo que nos hizo” dijo volviendo a llorar
“Arrocito mírame” dijo tomándole la cara y obligándolo a mirarla a los ojos. “tu hermano no nos ha hecho nada, el ha sido una víctima igual a ti”
“si no fuera por él papá nos quería” dijo llorando con más fuerza, el jamás pensó que diría eso en voz alta, pero ahora estaba tan vulnerable que no le importo, solo lo dijo. Dan al escuchar esto entro a la pieza y se arrodillo al frente de su hijo para quedar a su altura.
“te amo Nathan Royal Scott y amo a tu madre”
“no es cierto tu quieres a Lucas no a mi” Dan siempre había negado su amor por Lucas y ahora comprendía que con eso le hacía daño a sus hijos.
“Nathan yo quiero a mis dos hijo y no lo puedo seguir negando, pero es contigo con quien he compartido mi vida y nunca me he arrepentido de estar contigo”
“te quiero papá” dijo Nate durmiéndose en los brazos de su madre.
Dan espero que su hijo estuviera profundamente dormido.
“Fuiste muy dura con él”
“Le dejaste salirse con la suya después de robar un autobús escolar”
“fue solo una broma”
“nuestro hijo pudo haber muerto Daniel, cuando vas a madurar y darte cuenta que no eres un amigo de tu hijo sino su padre”
“no seas injusta Debra, que mientras tu estas de viaje todo el mes soy yo el que me hago cargo de nuestro hijo”
“y por eso parece esta casa la casa de una fraternidad”
“Al menos yo estoy con él”
“y lo tratas como si solo importara su promedio de anotaciones”
“Al menos yo sé su promedio de anotación que sabes tú de él”
“y que sabes tú de Lucas”
“créeme mas que tu Nathan”
“se acabo Daniel o maduras o te vas”
“disculpa”
“tienes razón no somos buenos padres pero al menos yo estoy haciendo cambios por Nathan”
Dan quería responderle a Deb, pero se detuvo al ver su hijo abrazo a su madre y comprendió que Deb tenía razón desde que su matrimonio se comenzó a desmoronar y Deb comenzó a viajar, a su hijo no se había visto feliz y ahora incluso después de haber sido severamente castigado podría decir que su Nate estaba feliz.
“no solo por Nathan Deb, sino que por muestra familia” dijo besándole la frente a su hijo y los labios a su esposa. “te amo Deb Scott, aunque no siempre sepa como demostrarlo, tu siempre fuiste, eres y serás el amor de mi vida” dijo acomodándose al lado de su esposa para simplemente descansar como una familia.

Cuando Nate despertó se encontró como muchas veces en su infancia y sonrió, claro está que la sonrisa le duro hasta que su madre le ordeno ir disculparse con Peyton e ir al taller de Keith para pagar por los daños, donde tuvo un casi enfrentamiento con Lucas pero prefirió no enganchar porque su madre lo esperaba en el auto y por nada del mundo quería otras nalgadas de su madre aun no sabía cuándo podría volverse a sentar cómodamente.
Cuando llegaron a casa Nate le conto que Peyton lo había dejado, su madre lo escucho y le prestó su hombro para llorar.

2 comentarios:

  1. Hola, recién encontré tu página, te felicito las historias están buenísimas, me encanta como logras hacer funcionar la imaginación con tus relatos, es como vivirlos en verdad. Gracias, sigue adelante

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  2. Muchas gracias el próximo capítulo está casi listo.

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