miércoles, 15 de octubre de 2014

La historia no puede repetirse



La historia no puede repetirse



Nooo!! No puede ser!! Por qué a mí?! Papá va a matarme... justo después de asegurarse que mis nalguitas estén bien muertas!
- No señor! Por favor! No le cuente nada a mi padre!! - Grité corriendo a detener a Don Juli cuando lo vi sacar el celular de su campera- No lo llame!! Yo le prometo que pagaré por el daño! Se lo juro! Sólo deme tiempo para juntar el dinero! Por favor se lo pido! - Le rogué a don Julián casi poniéndome de rodillas! Estaba tan asustado. Si papá se enteraba... pobre de mí!!
No quiero que me mal entiendan... porque mi papi es el mejor papá del mundo! pero cuando se enoja... mama mía!! Mejor corran a esconderse bajo la cama!
Uffff!! Lo peor es que papá me advirtió cientos de veces: "Nico, no me saques el auto sin permiso, o tendrás problemas con mi cinturón!!!"- Vaya amenazas que solía hacerme papá! Sí, sí! Ya sé! Soy un poquito desobediente... pero no tonto! Aunque... saben?! Esto último lo estoy dudando!
-Estás en serios problemas, Niñito!- Me dijo Don Juli, con esa voz ronca que me pone la piel de gallina. Si hasta parece mafioso!! DIOS!! Estoy bien muerto!
-No! Don Juli, por favor, por favor! - Ay! Si les digo que Don Julián da más miedo que mi papito enojado!
-Qué por favor ni qué nada!! Mira nada más lo que has hecho, mocosito! Cómo piensas pagarme? EH?! Acaso piensas que el dinero crece en los árboles?! De dónde vas a sacar tú para el arreglo?! JÁ! Si fueras mi hijo, ya estarías sobre mis rodillas con el trasero al aire, recibiendo la soberana paliza que te mereces... pero da gracias a la estima que le tengo a tu padre que sino...!- Me amenazó con su mano, haciendo un gesto que yo muy bien conocía y me ruboricé.
-Pero...pero... -Pero ¡¡¿por qué rayos no me salen las palabras?!! Grr!
-Pero nada! Aquí usted no me dice ni una sola palabra más hasta que llegue Roberto! Y más vale que vayas pensando una buena explicación para dar a tu padre, jovencito!  -Dijo apuntándome con su dedo en la cara para dar más énfasis a su enojo. Yo negué con la cabeza con desesperación, pero a él pareció importarle un pepino verme al borde del llanto - porque quieras o no, tu padre se va a enterar, así que, o le llamas tú o lo llamo yo, pero tu padre va a saber de éste... incidente entre su auto y el mío ahora mismo! -Rugió el señor, muy disgustado. Yo no dije nada. Me sentía incapaz de hablar sin que se me escapara un sollozo.
-No se preocupe, Julián! No hace falta que me llame ni me diga nada! Ya he visto y oído suficiente! - En ese preciso momento en que escuché la voz de papá, les juro que casi me caigo infartado! 
Qué caraj... hace él aquí?!!! No debería estar en el trabajo?!! Maldición, será que me está siguiendo?!!! 
-Pa... papito! - Tartamudeé. Pero cuando vi a papá llevarse la mano a su cinturón, les juro que no pude evitar ponerme a llorar. -No, papiiii...
-Ven acá, Nicolás! Tú mismo te lo has buscado por desobediente, así que nada de resistencias. Ven aquí, hijo. No me hagas repetir la orden una vez  más! - Reclamó papá con una seriedad que estremecía. Su voz se oía tan cargada de enojo y yo me asusté mucho. No quería que me pegara.... y menos estando en plena calle. 
-Robertito... muchacho, te presentas en el momento justo! - Dijo Julián. 
Me permito disentir con ese señor! Ya no lo quiero y les cuento que ya estoy planeando mi venganza
-Julián. Cómo se encuentra?! Le duele algo?! quiere que lo lleve a la clínica?! - Ofreció mi papá, acercándose a ayudar al viejito odioso ese.... Aunque pensándolo bien, era bueno que sus manos estuvieran ocupadas y su atención no estuviera centrada precisamente en mi "trasero"!! 
-Estoy bien, sólo fue un golpe... -Sí, sí, sí... sabía que el vejete no me odiaba tanto!!- Pero mira que a la velocidad que venía tu hijo, bien pudo haber pasado esto a mayores! -Grrrrrrrr... viejo, hijo de su... mamá! Cómo le dice eso a mi papi?!! Aquello fue como echar combustible al incendio... y yo estaba seguro que mi pobre colita estaría en llamas en cuestión de minutos.
Papá me miró fijándome con su vista al lugar en donde yo solito me quedé plantado como estatua. Tenía demasiado miedo para echarme a correr y aún cuando lo duden, hacer eso empeoraría mi miserable situación. 
-NICOLÁS BUSTAMANTE.- Gritó papá- Quiero que te vayas al auto y no me muevas un músculo, mocoso. En cuanto lleguemos a casa vamos a arreglar cuentas tú y yo.
-Sí, papito. -Musité y me fui hasta el auto, escuchando los murmullos de unos curiosos y a Don Juli que le decía a mi papá:- Estos jóvenes de hoy en día... creen sabérselas todas.... Mano dura es lo que necesitan...- Já! Y qué piensa?! Que la mano de papá es de seda?!! Si hasta sospecho que en vez de huesos está hecha de acero.
-Tiene razón, Don Julián.... Pero no se preocupe que mi hijo va a tener su escarmiento.
-...tampoco seas muy duro con él... es sólo un muchacho.- De dónde salió eso?! Don Juli defendiéndome?!! Papá lo miró extrañado. -Es que... es que ya ves cómo son a esa edad... Mi hijo...- De pronto al hombrecito se le llenaron los ojos de lágrimas. -Olvídalo, Roberto. Y no te preocupes por los gastos. Mi compañía se hará cargo. -Dijo, sin dejarle tiempo a responder a mi padre y se subió al auto importado que yo había chocado más temprano.
Yo lo seguí con la mirada. La verdad es que no sé por qué pero sentí pena por él. Pero al instante que vi a papá encaminarse hacia donde yo estaba, mis pensamientos volaron de inmediato al cinturón que seguía sosteniendo los pantalones de papá en su cintura.  Rápidamente, se ubicó en el asiento del conductor -Ponte el cinturón de seguridad, hijo. -Me ordenó con la voz contenida. No necesitó repetírmelo dos  veces para que yo lo obedeciera. No quería enfadarlo más de lo que a leguas se notaba que estaba. 
El viaje a casa no duró ni 10 minutos que bien pudieron ser 10 años porque se me hicieron de lo más eternos. Papá iba callado, apretando el volante con tanta fuerza que hasta se le ponían blancos los nudillos.
Una vez estacionado el auto, mi padre ni me miró, se limitó a decir "ve a tu cuarto". Me lo dijo tan serio y su voz sin ninguna emoción que me dieron ganas de llorar.... -No papito... por favor!-. Le rogué. 
Papá se bajó del auto, fue hasta donde yo estaba, abrió la puerta, me sacó de un brazo y me dio tres horrendas y dolorosísimas nalgadas. -Ahora!- Rugió, yo lloré más fuerte  pero no me atreví a decir nada más. Sabía que la había hecho y en grande, ahora me tocaba pagar el precio... pero algo me decía que la reacción de papá no era la normal de cuando meto la pata y eso me asustó mucho. Y si ya no me perdonaba por lo que había hecho?!!
Los minutos en mi habitación parecieron horas esperando a papá...sólo... sólo espero sobrevivir para contarles qué pasó!
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Mientras tanto Roberto había ido a la cocina por un poco de agua, y allí los recuerdos del pasado lo acosaron e inundaron su mente con lo que había pasado. Arrojó la botella plástica contra la pared, pensando que la historia no se podía volver a repetir... y menos con su hijo. No señor! Su hijo no... su bebé no!
Tomó con rapidez el último sorbo de agua, sintiendo cómo la garganta se le empezaba a contraer. Había sentido tanta rabia cuando no vio su auto en el garage de su casa, y más aún que Nico tampoco estaba.... pero el miedo fue más fuerte que cualquier enojo. Su hijo apenas estaba aprendiendo a manejar! Y la ciudad era un caos por esas horas. Rogó al cielo encontrarlo sano y salvo.... para después él encargarse de aniquilar su trasero... pero cuando vio el auto estrellado, su corazón de detuvo varias veces. Tuvo que obligarse a caminar hasta donde estaban su hijo y Don Julián, y sólo cuando lo vio en pie pudo respirar nuevamente.
Con un suspiro de frustración -pero sintiéndose más calmado- dejó el vaso sobre la mesada y caminó rumbo a la habitación de su niño, a "tener esa charla" con su trasero!
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Ay, noo!!! Ahí viene papá!! Qué hago?! Qué hago?! Qué le diiiigooo?!!! Buaaaaa... no quiero que me pegueeee... Snif snif!.... 
Mis lágrimas no paraban de caer y mi trasero ya empezaba a estremecerse al sentir los pasos de papá en el pasillo, muy cerquita de mi habitación. Apenas entró, empezó a quitarse el cinturón.
-Quiero que te bajes los pantalones y calzoncillos y te acomodes boca abajo sobre la cama, hijo!- Esa orden me dejó pasmado. Eso era lo último que esperaba!
-Papii... papito, no! Por favor! Deja que te explique, papito lindo. Por fis, por fis!!
-Ahora, hijo!! Ahora mismo! O es que acaso no puedes obedecer una vez en tu vida?!
-Es que... es que...-¡¡¿Es que cómo decirte que no quiero que me pegues?!!!
-Es que nada!!! Sabías más que PERFECTAMENTE! que no tenías permiso para sacar el auto. Y lo que pasaría si lo hacías sin mi autorización! Ahora atente a las consecuencias y haz lo que te ordené! -Yo... yo no me pude ni mover. Hacer eso que decía papá era poner el cuello para ser rebanado y yo no quería hacerlo... Maldición! Por qué tenía que vivir en una casa de dos pisos?! Y por qué mi habitación tenía que estar en la planta alta?!! Grr... seguro dolería al caer... pero tal vez con eso me salvaba de la paliza de papá!
Tan ensimismado estaba en mis pensamientos que no sé en qué momento pasé de estar parado, llorando en medio de mi habitación a estar tumbado sobre el regazo de papá. 
-Noooooooo.... noooooo!!!! Papáaaaaaa!!!- Grité con todo el poder de mis pulmones... y vaya pulmones que tengo!!
-PLASSSS PLASSS PLASSS -SILENCIO!!! Calladito que todavía ni empezamos! Así que mejor guardas la energía que la faena recién comienza, jovencito!!!!- Faena?!! Síii... papá iba a carnear mi traseroooo!! Buaaaaaa!!! 
-Papiiii, noooo!!! Perdoooonameeee!!! Perdóooonameeee!!!! Buaaaa... no me pegues, no me pegueeeesss!!! - Vociferaba al borde del ataque de pánico, hasta que papá me sacudió un poco para llamar mi atención.
-Basta de tanto escándalo he dicho!! Te lo has buscado TÚ SOLO!! Atente a la pena!!! -Y en ese instante sentí cómo una estela de fuego me atravesó el trasero. 
-CHASSSSSSS....- No importaba cuántas veces papá había usado ese cinto en contra de mi colita, para mí ese dolor era como desconocido!
-Auuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!!! NOOOOO!!!!!! Papá noooooooooooooo!!!!- Pero papá continuó pese a mis gritos y pataleos, calentando toda la base de mis nalgas, mis glúteos y... y todo mi trasero pues! No dejó rinconcito sin "atender" y cuando el cinto chocaba más de una vez con una zona atendida, el dolor simplemente se hacía insoportable.
CHASSS CHASSS CHASSS CHASSS CHASSS
-Ayyyyy... ayayayayayayyyyy!!! Yaaaaa.... Yaaaaa, papiiitooo!! Ya noooo!!! Nunca más papii, nunca más!!!!! -Sollocé, cubriéndome parte de una nalga con mi mano. Papá la apartó, la apresó contra mi espalda baja y continuó castigándome por unos minutos más...
CHASSS CHASSS CHASSS CHASSS CHASSS CHASSSS CHASSS CHASSS CHASSS CHASSSS- 
-BWUAAAAAAA!!!! Papiiiiii, pa-auuuu-papiiiiii.... yaaa!! Paraaaaa!! Paraaaaa, por favoooor!!!- Buaaaa... dolía mucho!! 
CHASSS CHASSS CHASSS CHASSS CHASSS CHASSSS CHASSS CHASSS CHASSS CHASSSS- 
-AUAUAUAUAUUUUUUU... AUUUUGHHHHH... BUAAAAAAAAAAAA!! PAPII, NOOOO!!!
 -CHASSSSSSSS.... - Sonó el último que me quitó toda la respiración. 
-AHHHHHHH!!!- Grité cuando hallé mi voz.- Ya no papiiitoooo!!!! 
Papá arrojó el cinturón al suelo y yo pensé que se había terminado todo... pero no! Sin dejarme levantar de su regazo, me soltó una tanda de nalgadas que me hicieron ver estrellitas de colores del dolor. Mi trasero no soportaba más!!!
-Cómo se te ocurre sacar el auto sin mi permiso?! plass!! plass!! plass!! plass!!plass!! plass!! Encima de todo, no  te bastó con desobedecerme, verdad?! plass!! plass!!plass!! plass!!  plass!! sino que pusiste en peligro tu vida!! plass!!plass!! plass!! plass!! plass!! plass!! Qué hago si te pierdo? plass!! plass!!plass!! plass!!  DIME! -Y mi padre me  dio vuelta y me abrazó tan fuerte pude sentir que lloraba y eso me impresionó. Papá lloraba por mi?
-Buaaaaaaaaaaa!!!!! Perdoooooón!!! Perdóoooonnnn!!!! PERDOOOOÓN!! PAPÁ, LO SIENTOOOO!!! Buaaaaaa... 
-Shhhhh.... mi príncipe!! Shhhh, mi sol!!! Papá te tiene, cariño mío!!! Ssshhhh!! Sshhhh!!! Ya está, ya se terminó, no más, bebé! No más!! Shhhh...- Papá me acomodó entre sus brazos, consolándome, meciéndome. Arrullándome. Había sido muy duro conmigo!
-A ti no te puedo perder... a ti no, mi rey! Sin ti me muero... sin ti me moriría de dolor! -Me susurró y yo lloré más fuerte.
-L-lo s-si-sien-too-o, pa-papi-tooo!!! -Balbuceé. Me dolía mucho mi colita, pero más me dolía ver llorar a papá.
-Te amo tanto, mi niño! No puedo creer lo cerca que estuve de perderte...-Me besaba la frente, la cabeza, los ojos.
-Perdón, papito! Yo... yo lo siento m-mucho!- Le respondí, mirándolo aún con los ojos cargados de lágrimas. 
Papá me dio otro beso y me acomodó mejor entre sus brazos. Con un suspiro, intentó poner algo de seguridad en su voz.- Voy a contarte una historia, cariño...
Lo miré expectante. De qué se trataría?!! Me apoyé sobre su hombro, e hice mi mejor esfuerzo por dejar de sollozar para escuchar lo que papá tenía para decirme:
-Hace muchos años... exactamente 23... yo hice lo mismo que hiciste tú! -Abrí grande mis ojos y lo miré curioso, pero sin decir nada.- Le saqué el auto a tu abuelo y me fui a dar una vuelta por la ciudad... Papá había salido en un viaje de negocios y mamá había ido al salón de belleza... Yo me quedé en casa con mi mejor amigo: Julián.... único hijo de Don Julián....
-...pero... Don Juli no tiene hijos, papito!! -Interrumpí confundido.
-Sshhhh!! Escúchame, quieres?! -Asentí.- Ambos éramos jóvenes e impulsivos... Yo... yo estaba empezando a salir con tu mamá y quise impresionarla con el auto de papá, pero no me atrevía a sacarlo. Él me había prohibido terminantemente hacerlo sin su consentimiento. Pero las insistencias de Julián y la ausencia de mis padres me terminaron por convencer. 
Papá hizo una pausa y se llevó una mano a cubrir sus ojos. Se podía sentir claramente cuánto le dolía recordar aquello...-No pasaron ni diez minutos hasta que fuimos embestidos por un... hijo de la gran.... que venía borracho. El auto dio varios tumbos... no sé cómo sobreviví... pero... pero Juli murió en el acto! -Suspiró y volvió a hacer una pausa. -Al llegar a casa, papá me dio la paliza de mi vida y me dijo que todo estaba perdonado y... y que había sido un accidente, pero yo jamás pude sacarme la culpa de mi consciencia!! Ese día perdí mi libertad y mi capacidad para sentarme por un mes, papá perdió su confianza en mí y un auto prácticamente nuevo y Don Julián.... a su único hijo.... Y eso es algo que me duele hasta el día de hoy! Por mi culpa murió mi hermano del alma... no debí desobedecer... lo mismo que tú no debiste hacerlo hoy! Pude perderte, mi cielo. Y eso me hubiera destruido! Nunca más, hijito! Nunca más, Nicolás! -Me dijo papá serio, mirándome directamente a los ojos. 
-Nunca más, papito!- Le respondí y me abracé a él. Ahora entendía por qué papá se preocupaba tanto por la velocidad, por que me pusiera el cinturón de seguridad y sobre todo porque no saliera solito a andar en auto. Pero más que nada, me ayudó a entender por qué Don Julián era tan solitario y gruñón. Seguramente había sufrido un montón con la pérdida de su hijo. Encima que era viudo!
Papá me mantuvo abrazadito por varios minutos más, mimándome. Y a pesar de castigarme por DOS meses, me dio permiso para salir un ratito. 
Había algo que debía hacer!  
-Ho-hola Don Julián! Yo.. yo ve..vengo a..a..a ofrecerle mis disculpas por..por lo que pasó! Le aseguro que voy a trabajar y juntaré todo lo que usted gaste en reparar su auto, pero por favor, perdóneme!- Le susurré, arrepentido.
Don Juli me miró severo. Yo tenía los ojos rojos e hinchados del llanto reciente y, de tanto en tanto, me pasaba la mano por el trasero, intentando aliviar el dolor. Sin darme cuenta, le hice un puchero que terminó por sacarle una sonrisa. 
-Ven aquí, mocoso!- Me dijo, abriéndome sus brazos para abrazarme. Yo corrí a ellos y me dejé consolar por el viiejito ese que... no sé por qué, pero me recordó a mi abuelito. 
-Te pegó tu papá?!- No lo dijo en tono de burla, sino de preocupación. Y yo asentí, haciendo otro puchero.
-Bueno, bueno. Creo tener el mejor remedio para el "dolor de trasero"...-Dijo y me guió hasta la cocina, donde me esperaba una buena porción de torta con chocolate por todos lados. Yo le sonreí y me abalancé sobre aquél manjar... De más está decir que se me olvidó por completo la paliza que me dio papá.
-Puedes venir a visitarme cuando quieras... Habrá siempre un buen pedazo de pastel esperándote- Me ofreció. A mí me brillaron los ojitos.-Claro que después que tu papá te levante la penitencia. -Mi sonrisa se derrumbó. Papá me castigó por dos meses.
Don Juli me sonrió, y enredó una de sus manos en mi cabello, despeinándome con afecto. 
-No te preocupes, Nico. Siempre podemos pasar pastel de contrabando! -Me guiñó un ojo. 
Siiiiii.... Saben una cosa?! Me agrada éste sujeto!!! =P Creo que al final desobedecer a papá y llevarme una buena paliza valió la pena! He ganado otro abuelo!! 


14 comentarios:

  1. Me encantó Ariane... muy lindo el capítulo :) Escribe más por favor

    Luna

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  2. me morí de risa en algunas partes sodre todo con lo de la mano de seda... y en otra se me hizo un nudo en la garganta :S muy buena historia ;)
    Mary

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  3. Ariane...excelente.. aunque la paliza ouch...pobre Nico

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  4. Linda la historia muy linda y conmovedora

    Gloria

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  5. Amigutia linda preciosa la historia me ha conmovido, que hermoso que don Julian tenga un nieto de corazon, me tocaste el corazon

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  6. Me encanto continua la historia
    Taz

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  7. Muy bueno el capitulo.
    Pobre Nico :/



    Regina ;)

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  8. buenosimo ya me imaginaba al pobre nico que su papá no le pegara a todo pulmon... pobres vecinos :-)

    lindo nicolas si hasta se gano otro abuelito que pasara de contrabando torta de chocolate yoooooo también quiero

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  9. Hola Chicas!!!

    No saben lo feliz que me han hecho sus comentarios. Es un placer para mí escribir para ustedes... siempre estoy dispuesta a escuchar sus críticas y aportes, así que si tienen algo que decirme, no lo duden!! ;D

    Un besote a todas. Mil gracias por su lectura y sus palabras.

    P/D: Andreita, como siempre agradecida con tus aportes. Me encanta escribir contigo... juntas, somos las "mamás"...o madrinas! de éste niño lindo!! jejej =P

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  10. Arianne :3 que relato tan amm :) :( jejeje tiene ambos tintes entre gracioso y muy triste jeje y auch!! Que paliza!!!
    Me encanto, conti please
    Saludos :3

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  11. Pobre Nico si que le pegaron fuerte!!!
    Pero me gusto la historia!!
    Ariane como siempre es agradable leer de tus historias!!

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  12. Ariane que triste historia... porque es muy real... y cosas así destruyen a familias enteras.

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  13. Exelente historia, yl también soy y suelo ser un padre estricto y a mis hijas, mmm, miren, las traigo derechistas, igual a punta de cuero, sus cuerazos se an levado también como Nico, cuando me desobedecer, peor aún por faltas graves, felicito a este sr, ay que poner mano dura con los hijos.

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