jueves, 4 de noviembre de 2010

Retroceder para avanzar


Capítulo catorce Retroceder para avanzar
La mañana siguiente fue difícil, aún le dolía el solo hecho de moverse, cuando finalmente se levantó, se dirigió a ordenar el desastre de la fiesta, estúpida fiesta, porque no podía hacerse quedado castigado o solo haber llamado a Haley, no él tenía que mentir y hacer una tonta fiesta y ahora no iba a poder estar sentado en una semana y Hales su Hales sabía su secreto mejor guardado, como iba a poder mirarla a los ojos, sí sabía que ella le había dicho que estaba bien con el hecho que sus padres aún tuvieran la necesidad de castigarlo con nalgadas pero eso fue anoche y si hoy había cambiado de opinión, no él no podía perder a Haley, pero sus temores se disiparon cuando Haley lo saludo con un dulce beso.
“¿mejor?”
“duele” dijo sin darse cuenta, había estado practicando toda la mañana su mejor ‘naa, no es nada’ y solo le salió un duele, sus mejillas se tiñeron de rojo al darse cuenta de lo que había dicho “o sea no es nada, he tenido peores” aquí estaba de bueno al parecer su boca y su cerebro no estaban conectadas, definitivamente esa era explicación que sus notas fueran un asco.
“¿cuándo?, con lo de Lucas” pregunto un poco interesada, si bien no quería mortificar a su novio ella vio una manera de llegar a conocer su infancia.
“no… da igual”
“cuéntame Nate quiero saber” dijo al ver que era la vergüenza de Nate la que lo frenaba, pero también pudo ver el dolor en los ojos ese dolor que no veía hace mucho tiempo.
“mi mamá me refiero a Deb, ella no estaba nunca conmigo era como si yo le molestara pero había solo dos momentos en que sabía que ella siempre estaría para mi sin importar que, cuando me enfermaba y cuando me castigaba”
“sigue” dijo abrazándolo, definitivamente Nate necesitaba sacar fuera todo ese dolor.
“cuando me portaba mal ella no dudaba ni un segundo en ponerme sobre sus rodillas y darme unas… tu sabes” no había forma que él le digiera la palabra con ‘N’ “parecía que había tomado un curso porque hacía un trabajo estupendo no paraba hasta que yo era un niño muy triste y cuando digo muy triste me refiero a llorar con el alma, pero después me tomaba en sus brazos y me dejaba llorar hasta que no quedaran lágrimas, luego me metía en la cama y se quedaba conmigo hasta que me dormía” de pronto le comenzaron a caer la lágrimas por las mejillas “era el único momento en que la sentía cerca, Hales que clase de persona soy que mi mamá solo podía quererme después de pegarme, no lo entiendo, yo trataba de ser bueno Haley te lo juro pero nunca fui lo suficientemente bueno para mamá, yo no le importaba, ella no me quería Hales mi mamá no me quería” dijo llorando con todo su ser mientras se dejaba abrazar por su novia. Haley jamás había visto a Nathan así ella estaba asustada porque parecía que se iba a ahogar con tanto llanto su cuerpo tiritaba sin control y Nathan su Nathan solo lloraba una y otra vez que su mamá no lo quería.
Los gritos alertaron a sus padres quienes llegaron de inmediatos preocupados por lo que pasaba, Karen quería correr a los brazos de su hijo que tanto sufría pero fue impedido por Dan quien le dijo.
“Tal vez es esto lo que necesita” sin siquiera hacer el intento de ocultar las lágrimas que le provocaba ver a su hijo así.
Nate poco a poco llegó al piso donde se quedó llorando abrazado de Haley no saben exactamente cuánto tiempo paso, pero debe haber sido más de media hora cuando finalmente no escucharon más que sollozos ocasionales, Dan finalmente se acercó y recogió a su hijo en sus brazos y lo llevo a su cama, con preocupación poso sus labios sobre la frente de su hijo y como suponía Nate estaba ardiendo, por el esfuerzo ocasionado por su catarsis emocional, fue al baño para conseguir un paño húmedo para ayudarle a bajar la temperatura y se quedó con él, no pudo sino recordar cuando era Deb quien estaba acompañando a su hijo y él presionándola para que lo dejara volver a jugar, Deb lo defendía como leona hambrienta a su presa, no era justo para Nate pesar que Deb no lo quería.

Mientras Haley se disculpaba con Karen y Lucas
“no fue mi intención traerle malos recuerdos”
“Haley no hiciste nada malo, de hecho esto es bueno para Nate, él necesita sacar todo eso que le hace daño”
“pero nunca lo había visto de esa manera, tenía tanto miedo, era tan frágil que creí que se iba a romper”
“siento no haber intervenido y que hayas tendió que pasar por esto pero no creo que hubiese sido bueno para Nate interrumpir”
“no Karen está bien también creo que Nate lo necesita” dijo mientras terminaban de ordenar.

Cuando Nate finalmente despertó su fiebre había bajado y se encontró abrazado a su padre quien cuidadosamente lo había acomodado para que su trasero no tuviera contacto con nada.
“¿cómo te sientes?”
“mal” su hijo realmente debía estar mal para contestar así de otra manera jamás lo hubiese dicho.
“tu mamá te quería y te quiere, ella llama todos los días para saber por ti”
“mentira”
“quieres ver algo”
“que” dijo sin ánimo, Dan saco su celular y le mostro una foto que le había enviado Deb su refrigerador donde junto con tener fotos de su hijo tenía copia de todas las pruebas que Dan le había enviado.
“porque no me dijiste”
“porque tu dijiste que no querías saber nada de ella, yo respete tu decisión”
“desde cuando papá, soy un niño se supone que tienes que hacer lo mejor para mi” gritó enojado
“eso intento”
“desde cuando dejarme pensar que mi mamá me odia es lo mejor para mi”
“jamás creí que pensaras eso Nathan”
“lárgate” dijo acomodándose para el otro lado.
“hijo sabes que no voy a permitir faltas de respeto”
“no me importa, que vas a hacer ¿pegarme?” lo desafío pero Dan sabía lo que su hijo estaba haciendo
“eso quieres” acomodándolo en su regazo
“NOOOOOOO” grito Nate al darse cuenta que había ido muy lejos esta vez “lo siento papá lo siento” Dan le dio una palmadita más que nada para saber si aún tenía las nalgas calientes de las palmadas de anoche y si efectivamente aún lo estaban, pero como suponía aparte del enrojecimiento no había ninguna marca visible, pero sabía por experiencia propia que debía doler como el infierno.
“suficiente Nathan”
“si papá, pero ni creas que te he perdonado” al darse cuenta que nuevamente su boca hablo antes que su cerebro lo ordenara cerró los ojos para esperar la lluvia de palmadas que sabría que vendría pero nunca llegaron.
“espero que puedas perdóname algún día, pero quiero que sepas que hasta entonces estas castigado”
“no es justo”
“la vida no lo es, estas pegado a tu padre hasta que me perdones, así que córrete” dijo metiendo a la cama “seguro que no me quieres perdonar” le sonrió
“no” dijo como un niño caprichoso.
“seguro” dijo haciéndole cosquillas
“seguro” dijo dejándose querer
“bueno que planes tenemos para hoy”
“ordenar recuerda que estamos castigados”
“ummmm odio estar castigado” se quejó Dan
“al menos no te ganaste unos azotes”
“Si bien dicho Nate te los ganaste y apulso”
“lo sé papá, estúpida fiesta si ni siquiera la disfrute”
“Nate, Deb siempre decía que cuando estaba enfermo o castigado era el único momento en que le permitías estar cerca”
“Así que es mi culpa” dijo nuevamente a la defensiva.
“no, es nuestra, nosotros nos dejamos engañar por tu postura de autosuficiencia y sí sé que nosotros te arrastramos a que sintieras o tuvieras que defenderte de tus padres, ya sabes que jamás voy a terminar de agradecerte que me dieras la oportunidad de enmendar mi error y espero que algún día puedas dársela a ella”
“no, no traicionaría a mamá”
“Nate si le das una oportunidad a Deb no traicionas a tu madre solo va a pasar que en lugar de una tendrás dos mamá”
“no estoy listo”
“Y lo respeto, me preguntaste como podía dejarte hacer tus propias decisiones lo hago porque poco a poco y tal vez sin que te des cuenta has madurado y mereces ser escuchado y tus opiniones y opciones merecen ser respetadas”
“Gracias papi jamás pensé escucharte decir eso”
Si ahora podía decir con seguridad que todo iba a estar bien.


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