jueves, 10 de marzo de 2016

CAPITULO 10: PRIMERA SESION



CAPITULO 10: PRIMERA SESION

A la mañana siguiente la pareja Burke se sorprendió de la cooperación que mostró Neal para ir a la cita con el psicólogo, ni una protesta ni argumento negativo para ir a dicha cita, es más, hasta se podría decir que el positivismo de ir saltaba por sus poros.

Peter se encontraba muy contento por comenzar así el día, aunque le sopesaba que la buena actitud del muchacho sea debido a la nalgada que obligatoriamente tuvo que darle anoche para que no siga berrincheando por tener que ir a las sesiones con el doctor, se encontraba feliz, tener que ser firme con su compañero era duro pero estar a cargo al 100% de su C.I era una responsabilidad que no iba a tomar a la ligera, y por tres grandes razones; primero: se lo debía a Neal por la enorme amistad que los unía, segundo porque el muchacho tenía que responder a su situación legal con el FBI que aunque por el buen acuerdo que había logrado no lo deslingaba de toda la responsabilidad que aún debía al bureau y tercero porque sentía que ya le había fallado al dejar que las cosas llegaran a este extremo en su vida, él ya no sería un espectador de las malas decisiones que tomara Neal, ahora el agente se involucraría por completo aun cuando esa participación implique causarle un dolor en el trasero para que actúe correctamente.

Elizabeth hubiera querido acompañar a Neal  a su cita pero la responsabilidad para con su empresa no se lo permitía además que su esposo debía presenciar física y visual que Caffrey entraba a las sesiones, era una responsabilidad extra que debía informar mediante un reporte a Hughes, un papeleo por demás burocrático pero que la alta gerencia exigía a Burke.

No obstante a Peter esta “obligación” extra le venía muy bien, así se aseguraba que Neal no faltara a las sesiones, además que al terminar el doctor tendría las palabras sobre su  avance, o, sobre su no avance.

Y para sumar porque su carácter protector hacia el muchachito no lo dejaría tranquilo si lo dejaba ir solo, después de todo el papel de papá le quedaba a medida perfecta.

-Nos vemos a la hora del almuerzo cielo.
-Está bien mamá.
-Y recuerda poner todo de tu parte en la sesión.
-Ok…haré lo que pueda.

Neal dijo un poco desanimado por lo que El le dio en beso en la cabeza cuando pasaba por su lado, Peter le revolvió el pelo y con la expresión le indicó que era hora de irse.

Conversaron mientras caminaban al vehículo.

-Cada día una hora verdad?
-Sip.
-Y si me aburro?
-Dudo que lo hagas, las sesiones, después de todo, son para ayudarte a recordar eso no puede aburrirte.
-Tendrías que estar en mi lugar.
-A que te refieres?
-Que me cansé de todo eso en el hospital no veía la hora de salir y estar tranquilo sin doctores que me estén analizando o preguntando de mi pasado como si fuera un animalito de experimento o una bomba a punto de estallar.
-Ya me lo has dicho pero ellos sólo hacen su trabajo, trata de entender que es importante que vuelvas a la realidad.
-Realidad?
-Por así decirlo, no tienes curiosidad por saber quién eras, qué hacías?
Neal miró ofendido a Peter.
-Sé quién soy.
Peter rodó los ojos.
-Además de tu nombre.
-Sí, claro que quiero saber, pero no quiero que me presionen no me gusta que me obliguen hacer algo que no quiero, no me gustan sentirme perseguido.

Digno de ser tú, Neal Caffrey’

Peter pensaba al tiempo que sacaba una media sonrisa, él más que nadie sabía que si se perseguía a Neal Caffrey –en cualquier sentido de la palabra- por instinto, huiría.

-Nadie te está persiguiendo o presionando para que recuerdes.
-Eso no es cierto.

Neal miro incrédulo a Peter y se sobo dramáticamente el trasero, acusando la fuerte nalgada del día anterior.

-Eso no es presionarte para que recuerdes, es hacerte obedecer una orden explicita y directa del médico…PLASSS!!!...adentro.

Ahora la mirada era una de consternación ante otra nalgada sorpresiva para anunciarle que suba al vehículo.

-Auuuuuuu papáaaaa.

Peter ignoro la queja y se subió al tauro para dirigirse al consultorio.

Vamos Neal no quiero estar dándote palmadas cada momento para que obedezcas, no me obligues a darte más de una palmada’

Peter pensaba interiormente mientras se dirigía a su destino, llegaron exactamente después de 25 minutos y aunque no hablaron durante el trayecto el agente sabía que debía decir unas palabras. 

-Dale un intento a estas sesiones, no es pedirte demasiado verdad?
-Uhmm supongo que no.

Neal dijo derrotado, muy triste, puso su mirada de cachorrito apaleado haciendo que el agente Burke se sienta vulnerable ante él, era difícil para Peter lidiar con el nuevo Neal, muy cambiante por todo lo que estaba pasando.

-Pediré que una agente te lleve a una de tus cafeterías favoritas luego de la sesión, te gustaría eso?
-Creo que sí, ehhh me gusta el café?
-Si Neal, te encanta, sobre todo el Starbuks de la calle 9.
-Y puedo tomarlo?

Peter lo miró intrigado, a lo que el muchacho respondió:

-Digo, ya que estoy bajo órdenes de cuidarme por completo, la cafeína se me esta permitida? O mi niñera tendrá que probarla primero?

Neal dijo de lo más sarcástico acusando el exceso sobreprotector por tener que caminar con esa agente del FBI.

-Sé que no quieres te vigile las 24 horas del día pero que te acompañe la agente Berrigan a casa no está a discusión.

Bajaron del vehículo y Neal caminaba con el peor humor que Burke había visto hasta ahora, frustrado porque su intento para que el muchacho cambiara su actitud fallaba tuvo que recurrir a otra acción más certera.

-Y será mejor que cambies esa actitud PLAS!!!
-Auuuu ya déjame, siempre eras así de gruñón y salvaje?!

Peter rodó los ojos e iba a contestarle que sí al igual que él era el mismo dramático de siempre pero la recepcionista los interrumpió.

-Buen día.
-Buenos días.
-Llegan a tiempo para la cita por favor tomen asiento enseguida Neal podrá pasar.

La rubia ofreció una sonrisa coqueta al tiempo que escaneaba a Caffrey con la mirada, como era obvio, Neal olvido por completo la nalgada que acababa de recibir y devolvió la misma sonrisa coqueta para flirtear con la recepcionista y Peter volvía a rodar los ojos.

Será por dios que este chico ni siquiera cuando pierde la memoria se olvida de ser un galán?!’

El doctor Sanders interrumpió sus pensamientos.

-Buen día, buen día…haber…cómo esta uno de mis pacientes más tranquilos?
-Igual que todos los días, sin recordar nada.
El tono rayaba toda faltaba de respeto.

-Veo que estás de mal humor Neal.
-No lo admite pero está molesto por venir.
-Sí lo admití, lo dije desde el principio.
-Neal!
-Pero es cierto, dije que es insulso venir.

Peter estaba que chispeaba por la boca rápida que tenía su amigo/hijo pero el doctor supo intervenir y más bien sino habría más plas plas en medio de la recepción.

-Está bien Peter, déjalo tranquilo, no demoraremos mucho Neal pero vamos hacer la sesión, es por tu bien.
-Eso escucho seguido, por varios.

Dirigió una mirada de odio hacia Peter.

-Ok, eso me parece muy bien porque quiere decir que muchas personas están preocupadas por ti y que le importas demasiado como para obligarte a venir, lo que me parece muy mal, ya eres lo suficientemente consciente de que tu estado no es un juego y tu más que nadie tiene que poner de su parte para recordar.

Neal bajó la mirada y se sintió pequeño, muy pequeño, ante el regaño del doctor.

-Ok, nuestro tiempo es escaso así que comencemos.

Peter se sentó en el loby al tiempo que el doctor Sanders ofrecía un guiño para que este tranquilo, aun así, se sentía tan nervioso como cuando alguna vez fue a parar a la oficina del director en sus tiempos colegiales. Lo último que visualizó fue la mirada chispeante de Neal y su pulgar levantado en positivo, una actitud completamente diferente a la que mostró hace minutos, el agente Burke respiro hondo, Caffrey lo volvería loco por sus repentinos cambios de humor.

WC

Luego de la hora cumplida el jovencito salía del consultorio, tranquilo, ocupo el lugar en el que Peter estaba sentado y el hombre adulto entró para el informe que tendría listo el doctor.

-Doctor, cómo esta Neal?.
-Como dije al principio, demasiado tranquilo.
-Lo sé, no entiendo por qué no le preocupa su estado.
-La mayoría de los pacientes sienten ansiedad, depresión por encontrarse en este estado, incluso pueden sufrir paranoia pero Neal no muestra ninguno de esos signos, debido a su historial se podría pensar en que está engañándonos para no enfrentar el caso Mentor.
-No lo está haciendo, usted lo sabe, por eso luche por este acuerdo.
-Lo sé Peter y no digo que este mintiendo pero si creo que esta auto obligándose a no recordar lo que le pasó.
-Por qué lo haría?
-Para auto protegerse, claro.
-Sin estar consciente de ello?
-Sí, él está consciente que debe recordar pero por razones de su subconsciente interior no lo quiere hacer, simplemente porque no quiere.
Peter de pronto se sintió frustrado.
-Así es Neal.
-A qué se refiere?
-Nunca hace nada cuando lo obligan, mi C.I. tiene la mala costumbre de resolver todo a su manera, me gustaría decir que es fácil cambiar su actitud pero no lo es.
-Lo sé Peter  y sé que debe ser difícil para Elizabeth y para ti fingir ser sus padres pero no cambio mi opinión, la confianza que demuestra hacia ustedes es lo más valioso en este momento.
-Ayer recordó cuanto ama el arte, le gusto las pinturas que Elizabeth le mostró.
-Como te dije esa confianza que tiene hacia ustedes es lo mas valioso que tenemos, no me dijo nada sobre eso pero supe sacarle palabras mostrándole pinturas que traje en postales.

El doctor señaló hacia la mesa del centro.

-Por qué Neal no dijo nada sobre las pinturas que pusimos en su habitación?

Peter estaba extrañadísimo y por un microsegundo pensó que el muchacho sí estaba estafándolos.

-Te repito Peter que Neal tiene un comportamiento sociópata, no puede controlar el mentir o engañar.

El agente Burke sentía terrible, el doctor hablaba de su compañero con palabras clínicas, justo las que tenía en su expediente de cuando estaba en prisión, sintió soledad e impotencia al pensar que en este tiempo Neal no se había reformado.

-Pero como te digo tenemos avances aunque él no los quiera tener, las pinturas de las postales que traje son de sus falsificaciones y él recuerda haberlas pintado.
-Ok, eso es bueno, es muy bueno.
-Sí lo es, pero necesito que para el viernes organices una ida a su antiguo y verdadero hogar.
-Donde June.
-Sí, avanzare con él y sus recuerdos delictivos mostrándoselos en físico como las pinturas en postales pero necesitamos ser más drásticos con él.
-Esta bien, pero esto le ayudara?
-Quiero apostar a un sí, como te digo él está auto reprimiéndose el recordar pero visitando poco a poco los lugares habituales y hablando con personas que conoce pronto tendremos más avances.
-Y… no será devastador cuando se entere que lo engañamos con esto de la paternidad?
-Para eso ya estará consciente de que lo hicieron para ayudarlo, sino estaría en una fría  celda en prisión sin gozar de la comodidad de tu hogar, te digo que la presencia de ustedes le ayuda bastante, emocionalmente hablando, responde a los avances que yo le pongo en su frente, le parece normal y eso es bueno, muy bueno para él, tarde o temprano va a digerir que es un delincuente condenado que perdió al amor de su vida y que está involucrado en un caso del que sólo podría ir otra vez a prisión, cuando sepa eso poco le importará la paternidad falsa.

Peter hizo una mueca de disgusto, dicho de esa manera era demasiado duro para ese muchachito que no perdía la sonrisa, para ese chico que no paraba de decirle papá.

-Sólo debemos encaminarlo a la dirección correcta.

Peter sentía que los doctores sólo enredaban más las cosas pero no podía más que darle la razón, no quería que Neal volviera a prisión, menos en este estado, y si tenía que fingir ser su padre, lo haría.

-Vendrán 10 minutos antes para que tú entres primero y me digas si tuvo avances en casa, así no tendré sorpresas al final de la sesión.
-Está bien.

El doctor entregó el reporte de la sesión y Peter salió del consultorio.

-Nos vemos mañana Neal.
-Hasta mañana.

Se despidieron y al salir el muchachito preguntó:

-Lo hice bien?

Peter lo observó, sus ojos, toda su compostura; Neal no mentía.

-Muy bien, hijo, muy bien.

Ya al medio día le preguntaría en detalle de por qué no le dijo al médico su tarde de ayer.

-Hola jefe, Neal cómo estás?

Al salir se encontraron con Diana quien no tardó en saludar a Peter y también a Neal, ante tanta espontaneidad el muchacho la recordó.

-Diana, verdad?

Tanto Peter como la agente Berrigan estaban sorprendidos pero no lo demostraron con efusividad.

-Si, así es Neal, hola.
-Tu y yo salimos juntos?

Peter ensanchó sus ojos pero a Diana le causó gracia.

-No Neal, no salimos.

La sonrisa traviesa del chico se descubrió y respondió con naturalidad:

-Lo sé, trabajamos juntos verdad?

Ahora sí Peter sonrió con ganas y tanto Diana como él estaban con la boca abierta.

-Sí, así es Neal, trabajamos juntos, que más recuerdas?
-Soy consultor del FBI.
-Así es!

Peter y Diana estaban entusiasmadísimos.

-Lo sé, me lo dijo el doctor y me gusta mucho el arte, asesoro en White Collar, soy muy inteligente pero creo que eso ya lo sabía.

Diana se rió y Peter lo abrazo, era bueno saber que las sesiones eran efectivas.

-Ok, Neal nos vemos al medio día en casa, pórtate bien.

Neal lo miro ofendido, sabía que era un adulto y que trabajaba y que era responsable de muchas obligaciones y aún así su padre lo trataba como a un niño, en repetidas ocasiones.

-Bien.
-Adiós jefe, volveré pronto en cuanto lo deje sano y salvo y seguro y bajo llave.

Neal volteó los ojos, ese humor de agentes del FBI le era molesto.

Cuando Peter se fue Diana y Neal se fueron al Starbucks de la calle 9 y sutilmente la inteligente agente le daba detallitos de casos a Neal para hacer saltar su perspicacia para resolver los casos, tuvo el efecto que quería porque el muchacho estaba más y más curioso de lo que Berrigan contaba.

Mientras Diana pedía los cafés Neal esperaba sentado en una de las mesas, todo estaba bien cuando de pronto un barullo con el cajero distrajo a todos los que estaban en el Starbuks sobre todo a Diana que tenía que poner un poco de orden siendo agente del FBI y al tiempo que Neal intentaba observar que pasaba se le acerco una persona muy peculiar a su mesa, que lo sorprendió demasiado.

-Neal que me muera si no me recuerdas.

El muchacho lo observo con detenimiento y sin poder evitarlo su conciencia apareció de nuevo, para advertirle sobre esa persona.

‘Sólo te traerá problemas, no le hagas caso’

Ignorándola, como siempre, Neal siguió observando a esa persona mientras de reojo veía que Diana seguía ocupada.

-Neal! no me recuerdas!!!?

El murmullo de su voz se convirtió en un sonido chillón que al muchachito le causo gracia.

-Soy yo, tu mejor amigo… Mozzie.


Neal agrando los ojos ante la revelación y Mozzie sonrió con ganas, su amigo parecía haberle reconocido.  

3 comentarios:

  1. Ufff casi creí que si su conciencia no iba a participar esta vez... Que recuerdos y en que líos lo meterá mozzi.. me encantó el capi

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  2. Carlitaaa es bueno saber que continuas escribiendo!!
    Cada historia tiene algo especial!!
    Ya me tienes atrapada al 100 con esta!!
    Pero porfis no olvides las demás!!
    Me encanta lo que escribes amiga!!!

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