domingo, 2 de diciembre de 2018

Kitty!Kurt VIII Cambios



Pasó una semana y Kurt no tuvo que hacer nada para que Blaine y Sebastian estuvieran juntos de nuevo, ya que un terrible accidente hizo el trabajo por él.
Era otro sábado en la noche, todos los alumnos que se quedaban los fines de semana en la academia Dalton estaban esparcidos por las instalaciones del campus. Nuestro hermoso chico de cabello oscuro estaba acostando a un pequeño bebé de pelo marrón, era algo temprano apenas las ocho, pero hoy había sido un día agotador para ambos.
(Unos días antes)
Sebastián un día limpiando su armario encontró la tarjeta que le había dado el chico pie grande en el parque, así que se la guardó para entregarla a Blaine y que llevará a Kurt a una revisión con el médico, el que ya no tuviera nada con Blaine no significa que no se preocupara por el bebé peludo.
—Blaine— gritó Sebastián al ver al chico más bajo caminar por el pasillo, había cargado la tarjeta todo el día por si lo encontraba o para entregársela durante el ensayo de los Warblers, el chico moreno se tensó visiblemente al escuchar la voz de su exnovio gritar por el pasillo —espera un momento, por favor, necesito darte algo— Blaine solo se detuvo y volteó, pero no dijo nada —encontré la tarjeta que me dió aquel chico en el parque, creo que deberías llevar a Kurt con el médico— dijo Sebastián tendiendole la tarjeta a Blaine
—Bien, gracias— dijo el chico más pequeño observando la tarjeta y luego guardando la en su cartera —hasta luego— dijo Blaine antes de salir corriendo por el pasillo.
Sebastian se quedó un momento contemplando el lugar en donde Blaine había estado parado, a él realmente le hubiera gustado llevar a Kurt a la consulta junto a Blaine, pero tenía que hacerse y no podía acompañarlos, él había tomado una decisión y tenía que vivir con ella, después de un momento se retiró por el pasillo hacia su próxima clase.
Blaine se puso en contacto con el médico, y aguanto el regañó por haber tardado tanto en comunicarse, pero al final la cita quedó programada para ese mismo sábado, con una severa advertencia al chico para que no faltará —si señor— fue lo único que pudo decir Blaine, agachando la cabeza luciendo bien reprendido, aunque Burt no pudiera verlo.
El temido día llegó, Kurt no sabía de nada, solo que saldría con Blaine por la mañana y darían un paseo.
—Buenos días, tengo una cita con el doctor Hummel— dijo Blaine a la chica en el mostrador, era una niña bastante linda rubia con hermosos ojos verdes y tenía una sonrisa muy amable
—Hola, ¿a que hora es su cita?— dijo la chica revisando en sus libretas
—Era hace diez minutos— dijo Blaine con una sonrisa culpable
—No te preocupes, eres su única cita este día, le informare que ya llegaste, puedes tomar asiento— dijo caminando hacia un consultorio en la parte trasera.
—Gracias— Blaine fue a sentarse en las bancas que estaban pegadas a la pared frente al mostrador
—¿Dónde estamos?— preguntó el híbrido desde su lugar en los brazos de Blaine
—Venimos a ver al doctor pequeño— dijo Blaine algo nervioso esperando la reacción que tendría el pequeño híbrido
—¿Te sientes malito?— pregunto preocupado el pequeño, si Blaine se enfermaba ¿quién lo cuidaría?, Sebastian estaba enojado con él por ser travieso y romper muchas cositas.
—No, venimos a un doctor especial para bebés como tú, el doctor te va a revisar a ti—
—Pero yo no me siento mal— dijo el pequeño revisando su cuerpo para ver si podía descubrir lo que estaba mal, ¿Orejitas? bien, ¿Ojitos? bien, ¿Naricita? bien, ¿Manitas y patitas? bien, ¿Colita? perfecta y erguida, no... nada, todo se veía igual que siempre.
Blaine soltó una risita al ver la pequeña revisión que hizo el bebé a su cuerpo —No venimos porque estés enfermo, venimos para que no te enfermes— antes de que Kurt pudiera hacer otra pregunta el doctor Burt salió a recibirlos
—Señor Anderson, un gusto ver lo— dijo Burt extendiendo la mano
—Solo Blaine— dijo el chico tomando la mano del doctor —lamento llegar tarde doctor Hummel—
—No te preocupes, no fue por tanto, ¿y dónde está mi pequeño paciente?—
—No está— gritó el híbrido escondido en el pecho de Blaine
—Ah entonces creo que esta paleta le tocará a Blaine por haber venido— dijo Burt sacando una colorida paleta, que sabía que Puck amaba y no le había fallado con ningún pequeño híbrido.
Kurt sacó la cara del hombro de su escudo humano para echarle un vistazo a aquel premió, Blaine nunca lo dejaba comer muchos dulces, así que volteó a ver a Blaine para ver si estaba de acuerdo en que tomará la paleta.
—Esa paleta es solo para niños que pasan con el doctor y se dejan revisar— dijo Blaine mirando a Kurt para que se dejara revisar.
Kurt solo asintió con la cabeza y tomó la paleta
—Bien acompáñame al consultorio y terminemos rápido con esto, no lo retrasemos más de lo necesario—
El consultorio era bastante bonito con muchos colores y juguetes para que los pequeños no tuvieran miedo.
—Siéntate por favor, necesito hacerte algunas preguntas para saber de dónde partir— y así comenzó la entrevista, preguntas se hicieron y fueron respondidas lo mejor posible.
—¿Cuál es tu nombre pequeño?— dijo Burt volteando a ver al híbrido directamente, era parte de su evaluación, dependiendo de la complejidad de la respuesta que le dieran podría determinar un aproximado de la edad mental.
—Kurt Elizabeth— gritó el pequeño
—¿Que hermoso nombre?, y apuesto que tiene un lindo apellido también— dijo Burt invitando a que Kurt dijera su nombre completo, si no podía significaba que era más pequeño que Mike
—¿Anderson?— dijo el minino volteando a ver a Blaine
—Si, es Anderson— dijo Blaine sonriéndole
—Cuando te cases con Seb ¿seguiremos siendo Anderson?— Blaine solo abrió los ojos del tamaño de dos pelotas de tenis, Burt solo sonrió a la inocencia de la pregunta.
Para librar al chico de responder la incómoda pregunta el doctor siguió hablando con el pequeño híbrido
—Bueno pequeño eso son temas de grandes donde los pequeños no se deben meter— dijo el médico guiñandole un ojo al chico en señal de complicidad —¿y me podrías decir dónde vives?—
—En Dalton, con Blaine y los demás Warblers— respondió simplemente el pequeño y no dio señas de saber más sobre esa información
—Muchas gracias por responder tan bien a mis preguntas, eres muy listo, ahora necesito que estés tranquilo jugando en aquel rincón mientras le hago unas preguntas a Blaine, ¿Ok?—
—Ok— dijo el pequeño y bajo por la pierna de Blaine para ir a los juguetes, una vez que el doctor estaba seguro de que Kurt se entretenía con los juguetes se volteó para hablar con Blaine
—Blaine, ¿cómo obtuviste a Kurt?— los híbridos eran una novedad y como tal se vendían a altos precios en el mercado, y como este chico asistía en una escuela privada bastante cara, una probabilidad es que lo haya comprado
—Lo encontré en un callejón dentro de una caja, a lado de un café llamado Lima’s Bean, en el centro de la ciudad—
—Si lo conozco, mi hijo va allí regularmente con sus amigos— dijo Burt reconociendo el lugar
—Bueno es que ese día…— Blaine le empezó a platicar su desafortunada historia del día que encontró a Kurt —y está conmigo desde hace tres meses—
—¿Y no tienes idea de su edad?— pregunto Burt queriendo ver qué tanto sabía este chico de su híbrido
—No— respondió Blaine
—Es extraño que hayas encontrado a Kurt en un callejón en Lima— el joven iba a empezar a reclamar porque ponían en duda lo que él decía —no quiero decir que no te crea, solo digo que es raro, desde que surgieron los primeros híbridos y fueron comprados por algunas personas famosas o poderosas se volvieron un artículo de moda muy exclusivo, cuando se empezaron a comercializar se dió la opción de diseñar a los híbridos genéticamente, para que se parecieran más a sus compradores o a alguna celebridad, por la edad biológica de Kurt no creo que haya sido de los primeros híbridos, no tiene más de un año, así que o alguien lo abandonó en aquel callejón, o es uno de los cuatro híbridos robados de los laboratorios de HybridMe, dónde son… pues producidos.
—Pero no entiendo, si Kurt no tiene ni un año, no debería hablar, ¿o sí?— está charla le había traído más dudas que aclaraciones a Blaine
—Tienes razón, en un humano con la edad biológica de Kurt no podría caminar todavía, pero en los híbridos es diferente, ellos crecen más rápido, aceleradamente en realidad, Kurt todavía no llega a su punto máximo de madurez pero no falta mucho, los híbridos suelen llegar a él cuando cumplen un año, más o menos, Kurt todavía va a crecer un poco pero no mucho tal vez un centímetro o dos, no sé exactamente qué edad tiene, necesito hacer más pruebas para determinarlo, y ver en qué edad mental y biológica se encuentra.
—¿Edad mental?, No comprendo— El chico cada vez se veía más confundido, tal vez debió investigar más sobre los híbridos, ¿Y si no estaba alimentando bien a Kurt? ¿Y si no dormía lo suficiente? ¿Necesitaba vitaminas? ¿Estará vacunado? ¿Hay vacunas para híbridos?, Blaine metió la cara entre sus manos como señal de frustración —Soy el peor cuidador del mundo, no sé nada sobre Kurt ni como cuidarlo—
—Blaine voy a admitir que me sorprendió un poco que vinieras solo, si bien me gusta fomentar la responsabilidad de mi hijo y sus amigos sobre sus híbridos, no estoy de acuerdo en dejarles toda la responsabilidad, son muy jóvenes y los híbridos a veces representan un gran reto, esperaba que vinieras con uno o ambos de tus padres—
—Si bueno, ellos no están en la ciudad, o el país para el caso, y en realidad como dijo Kurt, vivimos en Dalton la mayor parte del tiempo—
—¿Tu solo te encargas de Kurt?— preguntó Burt preocupado
—El director y mi orientador ayudan algunas veces, cuando tengo mucha tarea o cuando estudio para los exámenes, pero en general si estoy solo— dijo Blaine haciendo una mueca al oír como sonaba eso, pareciera que no se podía hacer cargo de Kurt —Se que soy joven, y aún tengo mucho que aprender, pero Kurt a sido lo mejor que me ha pasado en mucho tiempo, por favor no lo aleje de mi, prometo ser más responsable y hacer todo lo que usted me diga—
—Hey, hey, tranquilo, no planeo quitarte a Kurt— dijo Burt rápidamente para tranquilizar al chico —has hecho un excelente trabajo hasta ahora, no veo razón para que Kurt no esté contigo, solo te pido que solicites ayuda cuando lo requieras, ¿tenemos un trato?— dijo Burt extendiendo la mano
—Si, de acuerdo— respondió Blaine más tranquilo
—Bien, ahora vamos a revisar a este pequeño— dijo Burt mientras se levantaba y tomaba las cosas que necesitaba para revisar a Kurt —¿puedes colocarlo sobre la mesa de exploración?—
—Si claro— Blaine camino hasta su pequeño amigo peludo —Kurt ven, el médico quiere revisarte— dijo el chico de cabello ondulado mientras levantaba a Kurt del tapete de juegos
—Pero no estoy malito— gimoteo el pequeño mientras lo colocaban sobre la colorida mesa de exploración.
—Lo se amor, pero ya te dije que aún así tienen que revisarte— el pequeño híbrido solo se cruzó de brazos enfurruñado —por favor bebé hazlo por mí— suplico Blaine poniendo ojos de cachorro.
Kurt soltó un enorme suspiro y asintió con la cabeza —está bien—
—Gracias mi amor, te prometo que cuando salgamos de aquí te llevaré a comer a Bread Stiks— dijo Blaine mientras empezaba a desvestir a Kurt.
—¡Si!, ¡Pelotas!— Kurt amaba el área de juegos del restaurante.
—Ok, vamos a revisar a mi pequeño paciente y veremos si realmente no está enfermo— dijo Burt empezando a revisar a Kurt, el médico hizo un chequeo general muy completo, revisando todo en Kurt, desde sus orejas hasta su colita —no noto nada fuera de lugar en Kurt, parece un bebé muy sano, como te dije Kurt aún no tiene el año, según mis exámenes tendría diez meses, todavía crecerá un poco más, así que no te extrañe que le deje de quedar algo de su ropa— dijo Burt con una sonrisa cómplice a Kurt.
—¿Voy a ser tan alto como mi Blaine o como Sebastian?— pregunto curioso el pequeño híbrido
—No pequeño, tal vez aumentes dos o tres centímetros, pero no más que eso— dijo el doctor soltando una risotada, pero al ver la cara herida de Kurt agregó —y eso es bueno, porque si creces mucho Blaine ya no podrá cargarte—
Kurt abrió grandes los ojos, eso sería inaceptable, su principal medio de transporte era en los brazos de Blaine
—Entonces no quiero crecer nada, nada— dijo el pequeño cruzando los brazos
—No te preocupes mi amor, con dos o tres centímetros más aún te puedo cargar— dijo Blaine al ver el lindo puchero de su bebé —¿eso es todo doctor?— preguntó el joven volteando a ver al médico
—Si, solo le pondré la vacuna estacional y todo habrá terminado, y los veré dentro de dos meses— dijo Burt desde la estación donde preparaba las vacunas —¿alguna vez lo han inyectado?—
—No conmigo— dijo Blaine algo aprensivo, había escuchado terribles historias sobre inyecciones y niños, no sabía qué esperar de esto
—Ok, necesito que le bajes el calzoncillo— dijo el doctor acercándose con la aguja
—Ok ven aquí bebé— dijo Blaine cargando a Kurt y empezó a bajarle el calzoncillo ya que el pequeño híbrido ya había sido despojado de su ropa para poder realizar el examen —¿y que hago ahora?— preguntó Blaine perdido y con un bebé desnudo en brazos
—Solo ponlo boca abajo sobre tus piernas e intenta que no se mueva- dijo Burt acercándose con la jeringa de la vacuna, Blaine se sentó sobre la camilla y colocó una de sus manos sobre la pequeña espalda y la otra agarraba sus piecitos —¿Listo?—
—Si— dijo algo temeroso Blaine tragando saliva, Burt fue rápido con la jeringa, su práctica con sus muchos pacientes le había dado la habilidad de hacerlo de esa manera.
—¡Auuu!— grito Kurt cuando lo pico la aguja pero antes de que se diera cuenta ya estaba abrazado contra el pecho de Blaine —¡Blaine me pellizco! Buaaa— dijo Kurt señalando al malvado doctor de Kurt’s
—No mi amor, no te pellizco, te puso una vacuna para que no te enfermes— dijo Blaine acomodando el pantalón de su bebé y moviendo su piernita del lado donde le picaron para que no doliera tanto —pero ya está, ¿Cierto doctor?— preguntó Blaine esperanzado de que fuera la única vacuna que se le colocara a Kurt.
—Si, eso es todo— dijo Burt sacando otra paleta para dársela al pequeño —te veo hasta dentro de dos meses, la vacuna le va a doler un poco el resto del día pero no tiene que ser insoportable, si tiene mucho dolor o le da fiebre no dudes en llamar, no importa la hora— dijo Burt entregando otra tarjeta ahora con su número de celular, el de casa, además del de la clínica.
—Okey gracias, di adiós Kurt— el pequeño solo movió su manita en gesto de despedida
—Adios pequeño nos vemos luego—
Al salir de la clínica Blaine y Kurt se dirigieron a Breadsticks sin ningún otro contratiempo, almorzaron y Blaine dejó a Kurt jugar en las pelotas y los toboganes un rato más antes de encontrar dormido a su pobre bebé dentro de la alberca de pelotas —ven Kurt vamos a casa— dijo sacándolo del área de juegos para meterlo al asiento de coche, cuando llegaron a Dalton Kurt seguía dormido y no despertó hasta que fue la hora de la comida, de allí todo siguió casi igual que siempre, Blaine lo llevó al patio y se encontró con Nick y Jeff, jugaron un rato a atrapa a Kurt y a la hora de la cena el pequeño híbrido ya estaba más dormido que despierto —vamos a la cama bebé ya te caes de sueño— Blaine se disculpó de la mesa y subió a las habitaciones para acostar a Kurt.
Del otro lado del comedor Sebastian no dejaba de ver a Blaine interactuar con Kurt, deseando tanto estar con ellos —Amigo si sigues viéndolos así le harás un hoyo en la cabeza con tu sola mirada— le dijo David a Sebastian sacándolo de sus pensamientos.
—Perdon, no era mi intención pero...— Sebastian ya no continuo solo soltó un gran suspiro
—Entiendo amigo, pero tranquilo seguro las cosas se resolverán con el tiempo y podrás estar con ellos otra vez— dijo Wess tocando el hombro de Sebastian en señal de apoyo —pero por el momento puedes estar con nosotros, vamos a hacer un partido de basquetbol, ¿Te interesa?—
—Por supuesto, estarían perdidos sin mi— dijo Sebastian recobrando su descarada sonrisa con aires de superioridad
Blaine entró a su habitación en la academia cambió a Kurt a su pijama con dinosaurios, se acostó junto a él en la cama y salió lentamente después de asegurarse de que el bebé estaba profundamente dormido, el chico de cabello chino regresó con Nick y Jeff a la sala de estar y estuvieron hablando otro rato hasta que la alarma de incendios interrumpió la relativa paz de la academia.
—Chicos vamos todos fueran esto no es un simulacro, hay un incendio en el ala oeste— dijo un profesor asomando la cabeza por la puerta, Blaine se paró corriendo para interrogar al profesor
—Señor Warren ¿Dijo el ala oeste?, ¿En los dormitorios?—
—Así es, desaloja junto a tus compañeros, esa área ya se está evacuando— en un momento en el que el profesor se distrajo Blaine salió corriendo en dirección a su dormitorio, los profesores no sabían qué Kurt estaba allí
—¿Blaine a dónde vas?— gritó Jeff al verlo correr por el pasillo mientras ayudaba a Nick a guardar su computadora en la mochila
—Kurt está en el dormitorio— grito Blaine de vuelta mientras desaparecía por el pasillo
—Jóvenes les dije que se dieran prisa— dijo el profesor entrando de nuevo a la sala
—Señor pero es que...— empezó a hablar Nick pero fue interrumpido por Jeff
—La laptop es nueva no podía dejarla— dijo Jeff dándole una mirada significativa a su novio —ya vamos— dijo el chico rubio dando su sonrisa del millón de dólares, una vez que el profesor volvió a salir para guiar al resto de los alumnos Jeff tomó la mano de su novio y empezó a caminar hacia la salida de emergencia.
—Jeff ¿por qué no me dejaste decirle al señor Warren que Blaine fue hacia los dormitorios?— preguntó Nick enojado tirando de su mano del agarre de Jeff
—Porque irían tras él y no lo dejarían llegar a Kurt— dijo Jeff tomando la cara de su novio para que lo viera a los ojos para después plantar un casto beso en sus labios, en eso se escuchó otra explosión al final del pasillo en la biblioteca
—Chicos corran ya— se oyó la voz del profesor gritar por el pasillo, Jeff volvió a tomar la mano de Nick y corrió hacia la salida, antes de salir por la puerta Jeff chocó contra Sebastian
—¿Dónde están Blaine y Kurt?— gritó Sebastian tomando a Jeff por el hombro.
—Blaine fue hacia los dormitorios, Kurt está allí— dijo Nick señalando la dirección en la que venían.
Sebastian salió corriendo hacia los dormitorios, no podía dejarlos solos, él debía protegerlos.
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Blaine corrió a lo largo del pasillo hacia los dormitorios esquivando a los alumnos que se dirigían hacia la salida, y evitando hábilmente a los profesores y prefectos que se ocupaban que hubiera un poco de orden en la evacuación, El profesor de filosofía logro ver a Blaine avanzar en sentido contrario que todos los demás estudiantes, pero en la pequeña histeria y el mar de gente lo perdió de vista en un segundo, pero tomo nota mental para un conteo rápido de alumnos.
Una vez que Blaine llegó a las escaleras que lo llevaban hacia los dormitorios el paso ya estaba despejado así que empezó a correr subiendo los escalones de dos en dos, una vez que llegó a la cima de la escalera se oyó una segunda explosión que hizo se cayera el hermoso candelero de cristal que colgaba del techo, impidiendo el paso por la escalera.
Blaine se quedó un rato viendo el candelabro que obstruida su ruta de escape inicial, sacudiendo la cabeza decidió que lo más importante en ese momento era llegar a Kurt, salir de allí sería un puente que cruzaría al llegar a él.
Una vez que Blaine llegó a su dormitorio abrió de golpe la habitación y busco con la mirada al pequeño híbrido, cuando no pudo verlo gritó con desesperación —¡Kurt! ¿Dónde estás?—.
En eso una pequeña cabeza se asoma de debajo de la cama y corre hacia Blaine —Blaine, por que me dejaste solito— lloraba amargamente el bebé híbrido —me dió mucho miedo—
Blaine inmediatamente lo cargó y lo pegó fuertemente a su pecho, dándole muchos besos en la cabeza, en lo que el bebé seguía llorando Blaine buscaba una salida, sabía que era imposible regresar por donde llegó ya que el gran candelabro cubría todas las escaleras, en eso recordó que varios chicos de último año decían que al final del pasillo de dormitorios había una terraza por dónde se podía bajar para llegar a la piscina, sólo necesitaba cruzar el pasillo y podría salir de allí.
Astutamente el joven de cabello chino tomó una cobija de su cama y la remojo en la tina del baño los cubrió a ambos y salió de la habitación, y sería mejor que se diera prisa ya que las llamas casi llegaban a ellos.
El humo se empezaba a hacer más denso y era difícil respirar —Blaine, huele feo— se quejó Kurt desde los brazos de Blaine
—Lo se mi amor, sólo deja tu cabeza por dentro de la cobija o cúbrete con mi pecho— dijo el chico de cabello chino tapando su propia boca y nariz con un pedazo de la cobija —nos sacaré de aquí en un momento— Blaine seguía caminando confiando en su memoria ya que el humo hacía imposible ver más adelante que su nariz, en eso un estruendo se oye al frente y ve como parte del suelo se desploma a escasos metros de él, asustado da un paso atrás y casi corriendo regresa a su habitación.
Al entrar a cuarto corre directo al baño, confiando en que Nick y Jeff le dijeron a alguien que estaba aquí lo más razonable era esperar la ayuda, llenó la tina con agua abrió las ventanas y se quedó sentado abrazado a Kurt, rezando por que alguien viniera a rescatarlos —Tranquilo mi amor, seguro que alguien vendrá por nosotros— el pequeño solo asintió y se pegó más al pecho de Blaine, deseando que Sebastian estuviera con ellos, el seguro podría salvarlos.
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El equipo de Sebastian iba ganando el pequeño partido de basquetbol cuando se oyó la primera explosión en el edificio de dormitorios, todos los alumnos que estaban en el patio voltearon a ver la nube de humo que se había formado por la explosión, el señor Schuester que había sido elegido por los chicos como árbitro de el pequeño partido salió de su estupor al oír las alarmas de incendio —Tranquilos chicos no se muevan estamos en la zona de segura— Sebastian se acercó más al señor Schuester para tener una mejor vista de los alumnos que desalojaron del edificio, el buscaba desesperadamente una cabellera negra bien gelificada, una segunda explosión se oyó dentro del edificio y maestros y alumnos esperaron a vaciar más rápido el edificio, ya casi todos estaban fuera pero Sebastian nunca vio salir a Blaine, en eso vio a Nick y a Jeff salir por la puerta de emergencia, pero eran los últimos, así que corrió hacia ellos interceptando los en la entrada, Nick le señalo la dirección en la que Blaine corrió para ir por Kurt, Sebastian casi ni escuchó lo que dijo cuando entró corriendo por dicho pasillo, sólo oyó a lo lejos el grito del director Hotchner llamándolo por su nombre casi histéricamente.
Cruzo los primeros cinco metros sin problemas pero casi para llegar a las escaleras las flamas eran más intensas desde la biblioteca y el calor era demasiado, aún así logró llegar a las escaleras pero había otro obstáculo en su camino, el hermoso candelabro de cristal, símbolo de unidad y elegancia de la prestigiosa escuela ahora impedía su paso para llegar a los dos amores de su vida, maldigo a todos los dioses pero sabía que no tenía tiempo de buscar otra ruta así que como pudo saltó el candelabro, pero el destino es cruel así que uno de los cristales rotos por la caída le hizo un corte profundo en la pierna derecha, el chico sólo soltó un grito estridente que fue opacado por el sonido de algo derrumbándose más al fondo en el pasillo, Sebastian fue el único impulso que necesito para seguir adelante, el recordar el latente peligro en el que se encontraban Blaine y Kurt era más que suficiente para ignorar el dolor en su pierna, la quinta puerta de la izquierda era la de Blaine la abrió pero para su terror no había nadie dentro la habitación estaba sola, estaba a punto de salir corriendo por el pasillo nuevamente cuando vio que del baño salía agua hacia la habitación, entró rápidamente y echó un vistazo, para su tranquilidad allí estaban ambos, abrazados dentro de la tina
—¡Oh por dios!, Gracias al cielo están aquí, dijo Sebastian corriendo a abrazarlos— beso suavemente la cabeza de Kurt, y le dió un beso apasionado a Blaine —vámonos, no podemos quedarnos más tiempo— Sebastian tomó la mano de Blaine para ayudarlo a salir de la bañera, en ese momento Blaine noto que el chico más alto estaba lastimando
—Seb, tu pierna— Sebastian volteo hacia abajo y noto que su pantalón se había roto y dejaba ver la herida abierta.
—No es nada, camina, tengo que sacarlos de aquí— dijo tomando la tela canguro de Kurt, para así tener las manos libres mientras salían del edificio —dame a Kurt, yo lo llevo— Blaine sin cuestionar ayudó a Sebastian a acomodar a Kurt de una forma segura, y donde no respirara tanto humo.
—¿Y cómo vamos a salir de aquí?— preguntó Blaine mientras mojaba un trapo para poner en la boca de Kurt, —la escalera se bloqueó por el candelabro y el pasillo se derrumbó— el chico más pequeño empezó a entrar en pánico y a hiperventilar un poco, obscuros pensamiento cruzaban su mente, ¿Y si no lograban salir?, ¿Si nadie los estaba buscando?, Tal vez decidieron que no valía la pena arriesgarse a salvarlos.
—Blaine, Blaine— dijo firmemente Sebastian tratando de llamar la atención del chico en pánico —Anderson— gritó por fin tratando de imitar la imponente voz del director Hotchner —calmate ya, saldremos de aquí y estaremos bien— Blaine por fin volteo a ver a los ojos de Sebastian —el director Hotchner y el Sr Schuester saben que estamos aquí, seguro están buscando la forma de sacarnos y...—
En ese momento se escucharon las sirenas de bomberos y los chicos corrieron hacia la ventana intentando llamar la atención —¡Hey! ¡aquí estamos!, ¡aquí estamos!—.
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—Sr Smythe a dónde cree que va— gritó un muy preocupado director Hotchner al ver el más descarado intento suicida, entrar a un edificio en llamas era una locura y no podía haber una razón lógica para hacerlo —Sr Duval, Sr Starling espero que haya una buena explicación para permitir que uno de sus compañeros corriera hacia el edificio en llamas— dijo mirando fijamente a los dos adolescentes.
Nick se escondió un poco detrás de Jeff, internamente le causó ternura al severo director la acción infantil, pero lo guardo para él —Blaine fue al ala oeste, Kurt estaba allí y Sebastian fue por ellos— dijo Nick casi susurrando
—Y ustedes dos no creyeron que sería bueno informar que no uno, sino dos de sus compañeros están atrapados en un edificio en llamas— gritó el Sr  Schuester a sus dos alumnos, Jeff inmediatamente empujó a Nick totalmente detrás de él para protegerlo de la “amenaza”.
—No fue culpa de Nick Sr Schuester, yo no deje que le dijera al profesor  que Blaine había ido a las habitaciones, pensé que no lo dejarían ir por Kurt— Jeff empezó a hablar en voz alta para terminar susurrando al ver cómo se iba endureciendo la cara del director.
—Tienes razón, no hubiera dejado ir a Blaine y a Sebastian por Kurt por qué los pondría en peligro, justo como lo están ahora, hubiera ido yo mismo por él— dijo Aaron ocultando que las palabras de su alumno lo habían lastimado, ¿en serio su alumno creía que dejaría morir al pequeño híbrido? —ahora ustedes dos se van a quedar aquí con Will donde podamos vigilar los a ambos, no quiero más héroes esta noche—
En eso se escuchó como se derrumbaba parte del edificio y apresar de lo que acaba de decir Aaron estuvo apunto de correr hacia el edificio a rescatar a sus alumnos, por suerte lograron retenerlo entre Will y el Sr. Michelson —¡Aaron no!, Acabas de decir que no querías héroes, los chicos te necesitan— dijo Will poniendo su mano en el pecho del director.
—Pero...— dijo mirando a los ojos a Will, no podía perder a sus alumnos, eran su responsabilidad.
—Blaine y Sebastian son chicos muy listos, y además Sebastian no dejara que nada malo le suceda a Blaine o Kurt— con esas palabras el orientador logró tranquilizar a Aaron —Aaron, ya vienen los bomberos, estarán bien, tienen que estar lo— dijo Will mirando como el edificio se consumía poco a poco.
Will volteo a ver a sus alumnos, la mayoría de ellos no tenían un hogar al cual regresar en realidad, con padres que viajan todo el tiempo, otros que aunque tenían una residencia fija en estados unidos estaba muy lejos de ser un hogar, y luego estaban los chicos becados, como Nick, que de otra forma no hubieran podido estudiar en un colegio privado, ¿ahora qué sería de todos ellos?, ¿Tendrían que regresar con sus padres?, Los pensamientos de Will fueron interrumpidos al escuchar la sirena del camión de bomberos.
—Soy el capitán Brother, ¿hay alguien dentro del edificio?—al llegar el capitán de bomberos hizo preguntas directas sin presentaciones ostentosa, las viandas de los niños podrían estar en peligro.
—Si, hay dos alumnos de segundo año en el piso de dormitorios— respondió el director Hotchner guiandolos hacia las ventanas de los dormitorios —Aquella ventana, la tercera a la derecha es la recámara de Blaine, probablemente estén allí— en eso se abrieron las puertas del balcón y se dejaron ver a los dos chicos y al pequeños híbrido que se hacía una pequeña bolita en el pecho de Sebastian.
—¡Hey! ¡Aquí estamos! ¡Aquí estamos!— se escuchó gritar a los chicos.
—Tranquilos chicos ya va por ustedes— les gritó el director de vuelta a sus alumnos.
—Sr. Hotchner, necesito que regrese con sus demás alumnos...— el capitán de bomberos empezó a hablar pero se vio interrumpido por el director que no estaba muy dispuesto a perder a Blaine y Sebastian de vista hasta que estuvieran seguros a su lado.
—No dejaré a mis chicos hasta que sepa que están a salvo— dijo Aaron retando al capitán Brother a contradecirlo.
—Muy bien director, tal vez sea más reconfortante para los chicos así, ¿Podría decirme sus nombres?— El capitán Brother tenía experiencia tratando con padres difíciles, y en estos momentos es lo que él director Hotchner parecía, un padre preocupado por sus hijos.
—El chico más pequeño y con el cabello gelificado es Blaine, el chico más alto es Sebastian y el pequeño híbrido se llama Kurt— en lo que él capitán y el director hablaban un bombero empezó a subir por la escalera del camión para bajar a los chicos.
Escuchar la voz del director Hotchner gritando que ya pronto los sacarían del edificio en llamas tranquilizó a los chicos, Sebastian soltó el aliento que no sabía que estaba guardando, la adrenalina había bajado y la herida de su pierna había empezado a doler muy mal.
—Blaine, cuando suban los bomberos por nosotros quiero que bajes tú primero y luego enviaré a Kurt— dijo Sebastian viendo cómo se empezaba a desplegar la escalera del camión.
—Pero Seb, tu estas herido— el chico más pequeño entró en pánico al escuchar que Seb quería bajar al último.
—Por eso tengo que bajar al último se tardarán más tiempo bajando me y todo ese tiempo tu y Kurt se quedarán aquí en un edificio que se derrumba a pedazos.
—En primera Sebastian, sólo se ha caído el pasillo encima de la biblioteca, y segundo eso no me tranquiliza, si algo pasa tu no podrás correr, yo sí puedo hacerlo— dijo Blaine queriendo parecer imponente y firme ante su novio aunque este le sacara una cabeza entera.
—Blaine, por favor entiende...—
—¡No!, Tu entiende, no te voy a dejar mal herido en un edificio en llamas— dijo Blaine abrazando a Sebastian por la cintura y rompiendo a llorar —no quiero perderte otra vez, no lo soportaría—
—No vas a perderme, te prometo que no te dejarte de nuevo— dijo Sebastian separando la cara de Blaine de su pecho y depositando un tierno beso en sus labios —este último mes lejos de ustedes ha sido el peor de mi vida, y no estoy dispuesto a dejarlos de nuevo, excepto por esta ocasión, el primero por favor— Blaine estaba tan perdido en los ojos de Sebastian que no noto que el bombero había subido hasta la terraza y preparaba un arnés para descender con uno de los chicos.
El bombero empezó a amarrar el arnés alrededor de Blaine, este quería oponer resistencia pero bombero lo detuvo en seco —Joven será mejor que se calme y coopere, y esto será más rápido para todos— Blaine inmediatamente paró las luchas, el bombero tenía experiencia con chicos tenía tres en casa —gracias, ahora lo llevaré con su director y alguien más volverá por sus amigos—
El director Hotchner vio como un bombero empezaba a bajar con Blaine, pero una vez que el bombero y el chico llegaron al suelo Blaine empezó a enloquecer, Aaron aún no estaba lo suficientemente cerca para escuchar que pensaba, así que se acercó corriendo hacia la escena —¿Que pasa aquí?, ¿Qué pasó Blaine?— el chico se pegó al pecho de su director y lloró su corazón.
—Srbastian está herido, cortó su pierna con el candelabro de cristal, y aún así me mandó primero, le dije que él bajara primero pero no quiso y el bombero no quiso escucharme— en eso ven a un según bombero bajar con Kurt pegado a su pecho, el pequeño lloraba y peleaba definitivamente no está contento en los brazos del extraño, Blaine corrió hacia su bebé y lo acunó en sus brazos —tranquilo mi amor, tranquilo bebé, ya te tengo— Blaine beso tiernamente la cabecita de Kurt y lo apretó fuertemente en sus brazos.
—Seb me regaló con un hombre extraño— se quejó tiernamente el pequeño sollozando en el pecho de Blaine
En otro momento el director hubiera reído con la tierna e inocente confusión, pero uno de sus chicos seguía arriba y al parecer estaba herido, pero lo único que podía hacer por el momento era ayudar a que Kurt no se enojara con Sebastian —No pequeño, Sebastian no te regalo, esos hombres son bomberos, ellos salvan gente se los incendios, pero no pueden bajarlos a todos juntos, así que Sebastian tuvo que quedarse arriba para que te bajarán a ti y estuvieras con Blaine— el pequeño híbrido se quedó contemplando un momento para ver si le creía a Aaron la historia sobre bomberos e incendios, volteo un poco hacia la ventana y en eso ven a un bombero muy corpulento bajando a Sebastian sujeto a su espalda, el chico luce un leve sonrojo y trata de voltear hacia otro lado para que Blaine y Kurt no lo vean ser cargado como un niño.
Aaron se compadeció un poco de su alumno, para un chico tan independiente verse en una condición tan vulnerable era realmente vergonzoso, de repente Aaron noto algo más preocupante una gran venda cubría parte del muslo de Sebastian y una mancha roja empezaba a dibujarse a través de la tela, la herida era más grave de lo que supuso.
Una vez que el bombero estuvo en el suelo una camilla se acercó para llevar a Sebastian a la ambulancia, Hotch y Will se acercaron para ver cómo estaba su alumno —¿Cómo está?— preguntó Will al paramédico que había descubierto la herida para poder examinar la, Aaron todavía abrazaba a Blaine, y no lo dejaría ir por un buen rato.
—Bueno, la herida es profunda, pero por suerte no tocó ningún vaso importante, tenemos que llevarlo al hospital para que lo suturen, alguien tiene que acompañarnos— dijo el paramédico mientras volvía a vendar la pierna de Sebastian poniendo un apósito para detener el sangrado, la presión esta vez fue mayor así que Sebastian soltó un grito.
—¡Auch! Con cuidado— dijo el chico en la camilla limpiando una solitaria lágrima que todo por su mejilla, él no quería llorar mientras Blaine y Kurt mirarán.
Aaron acarició con delicadeza su cabello —Yo iré con ellos— dijo el director mientras ayudaba a Blaine a subir a la ambulancia, Kurt y él habían estado mucho tiempo expuestos al humo, también necesitaban ir al hospital.
—No Aaron, tu quédate con el resto de los chicos, eres el director, yo iré con ellos— dijo Will subiendo a la ambulancia, Hotch a regañadientes aceptó que Will fuera con los chicos pero era cierto él tenía que cuidar al resto de los niños.
—De acuerdo, pero manténme al tanto, y avísame si tienen que quedarse en el hospital— Dijo Aaron mientras cerraban la puerta de la ambulancia, sólo recibió un de acuerdo por parte de Will y escuchó una protesta de Sebastian, pero ya no pudo entender lo que decía el rudo chico en la camilla por que vio a la ambulancia alejarse con la sirena encendida.
El director no dudaba de la capacidad de Will de manejar a ambos chicos, si bien era considerado entre los alumnos el profesor más cool, también sabían que Will podía ser un hombre de armas tomar y que te convenía mejor no hacerlo enojar, Aaron sonrió un poco al imaginar a su amigo lidiar con un rabioso Sebastian y un pegajoso Blaine, además de tener que vigilar también a Kurt, si definitivamente su amigo la tendría más difícil que él.
Aaron se vio interrumpido de sus pensamientos por la voz del capitán de la policía —Sr Hotchner, soy el capitán Summers vine tan rápido como pude, necesito que nos acompañe a la estación para iniciar formalmente la investigación sobre cómo se inició el fuego—
—Mucho gusto, me hubiera gustado conocerlo en otros términos, y lo lamento pero esta noche no puedo acompañarlo, necesito saber dónde voy a acomodar a los chicos durante la noche, y mañana notificar a sus familias— dijo Hotch entrando nuevamente en su papel de director responsable, ahora todos sus chicos estaban a salvo, debía empezar a pensar a futuro.
—Director Hotchner, el comité de padres de familia y el director de la escuela McKinley están de acuerdo en que los chicos y el personal se queden en el gimnasio de la escuela en lo que encuentran algo más estable, los padres de la comunidad estudiantil ya están preparando el gimnasio, y se tendrá vigilancia por parte de la policía en caso de que haya otro atentado— dijo el Capitán volteando a ver a los chicos que ahora estaban sentados en las jardineras que estaban frente a la prestigiosa escuela.
—¿Creen que fue provocado?— preguntó el director ahora más preocupado que nunca.
—Solo queremos descartar si lo fue, cuando el departamento de bomberos logré extinguir el fuego se iniciará una investigación— el capitán Summers miró al director para ver su reacción.
Aaron volteo a ver a sus chicos, y si alguien había atentado contra ellos, tal vez no estarían seguros a donde fueran —¿Seguro de que los chicos estarán a salvo?—
—Le prometo que nada le pasará a sus chicos, hablara policías vigilando toda la noche— El capitán Summers se conmovió al ver como ese hombre serio y podría juzgarse desalmado se preocupaba profundamente por sus alumnos.
—Bien, entonces los llevaremos a la preparatoria McKinley y después lo acompañaré a la estación— dijo el director Hotchner caminando hacia sus profesores para empezar a organizar un traslado más o menos ordenado —Capitán Summers necesito un favor, la computadora de mi oficina tiene toda la información de los chicos, la necesito para comunicarme con los padres—
—Tranquilo director Hotchner, se la entregaremos en la estación— con una despedida informal el capitán de la policía fue a dar instrucciones a su equipo para recuperar la computadora.
En la ambulancia
—Pero señor Schuester, no necesito que me hospitalicen, con la sutura bastará— se quejaba Sebastian, ya no le dolía tanto le habían inyectado un analgésico y gracias a dios lo ayudaba a mantener las apariencias frente a Blaine, un momento más sin el medicamento y se hubiera soltado a llorar, por que enserio le dolía mucho.
—Sí señor, no necesito un hospital, estoy bien, sólo déjenme llevar a Kurt con el doctor Hummel para que lo revise, es el médico especialista en híbridos— dijo Blaine acurrucando al pequeño híbrido en sus brazos
—Edward Sebastian Smythe será mejor que guardes silencio y cooperes con los médicos en todo lo que te indiquen, ya estás en suficientes problemas como para que quieras agregar más a esa larga lista— dijo Will en el tono más serio que los chicos lo habían escuchado hablar en su vida, así que Sebastian sólo atino a asentir.
—Y tu Blaine Devon Anderson, me darás el número de el doctor de Kurt y él vendrá al hospital al que vallamos por qué tú también necesitas que te revisen, y les prometo que no los perderé de mi vista hasta que mi corazón allá vuelto a mi pecho— Will abrazo más fuerte a Blaine y apretó fuertemente la mano de Sebastian, respirando el olor de Blaine y sintiendo el calor de Sebastian —no saben cuánto miedo tuve, por favor no vuelvan a hacer algo así— y el profesor hasta ese momento soltó el aire que no sabía que estaba guardando.
—Si señor Schu— respondieron ambos jóvenes al mismo tiempo
Una vez que llegaron al hospital Sebastian fue llevado con el cirujano para suturar su pierna, Will se encargó de que fuera el mejor Sebastian no necesitaba una horrible cicatriz que lo marcará para siempre, mientras tanto Blaine fue llevado a radiología para ver qué tanto humo había aspirado, por suerte las placas salieron bien, mientras los médicos atendían a los chicos Will cargaba a un pequeño Kurt que se había quedado dormido, llamó al doctor que Blaine había mencionado y él aceptó ir a ver a su paciente al hospital, cuando Burt llegó revisó los pulmones de Kurt y encontró todo en orden así que dejó que el pequeño volviera a dormir, los tres se quedaron en observación por el resto de la noche por petición de Will los acomodaron en la misma habitación, las enfermeras traían una camita de los cueneros pero Sebastian se negó a soltar a Kurt, había sido demasiado tiempo lejos de los dos.
Los chicos se habían dormido ya hace un buen rato cuando Aaron llegó al hospital a cambiar lugar con Will —¿Cómo están?— pregunto Aaron viendo dormir a los chicos pacíficamente en las camas
—Estarán bien, Sebastian tendrá que usar muletas por un tiempo e ir a rehabilitación, Blaine y Kurt tendrán secciones de nebulización para prevenir que se enfermen por aspiración de humo, dijeron que es solo protección las placas salieron bien— Will dió un resumen de todo lo que le habían dicho los médicos en las últimas dos horas.
—Bien, tú ve a la preparatoria McKinley nos instalaron en el gimnasio, hay policías vigilando la zona el capitán de la policía cree que fue un incendio provocado, aún no encuentran nada, recuperaron mi computadora así que mañana me comunicaré con los padres de todos los chicos— Dijo Aaron también poniendo al día a su amigo —Contacte a los padres de Sebastian, su madre llegará mañana al medio día y su padre llegará en la noche—
—¿Se lo llevarán?— preguntó Will volteando a ver a Sebastian
—No lo se, espero que no los chicos no lo soportarían— esta vez fue el turno de Aaron de voltear a ver a Blaine
—¿Y los padres de Blaine?—
—No los localicé, pero pude contactar a su hermano llegará pasado mañana en la madrugada, dijo que tiene que arreglar unas cosas en los Angeles antes de venir— ambos profesores hicieron una mueca de desagrado, los padres de Blaine eran todo un caso si no asistiera a Dalton fácilmente los demandarían por negligencia infantil.
—Bueno espero que ese hermano suyo sea mejor que sus padres— dijo Will acariciando los chinos de Blaine, antes de salir de la habitación —nos vemos mañana, intenta descansar algo— dijo Will a modo de despedida.
—Chicos ustedes me harán envejecer prematuramente— Aaron se rió un poco de su propio chiste y se acomodó en el sillón reclinable para intentar dormir algo, sería un día largo mañana.
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Hola chic@s, antes que que nada un perdón se que había dicho que ya había empezado a escribir este capítulo, y era cierto estoy escribiendo esto desde marzo pero la inspiración se iba y volvía por momentos, pero bueno al fin lo termine, intentaré ponerme al corriente con todas mis historias.
Espero que les guste.

1 comentario:

  1. Que lindo fue leer de este pequeño!!
    Y uff un incendio que arriesgó sus vidas pobres chicos la pasaron bastante mal!!
    Pero nena si te voy a confesar que me costó demasiado leerlo no sé que pasó con el formato de esta historia
    Pero estuvo demasiado interesante tu capi porque aunque me costó lo disfruté mucho!!

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