domingo, 21 de abril de 2013

Capitulo 10


Hola Cris (Yolanda le dio dos besos a su cuñada) Hola Pedro (Pedro también le dio dos besos) Migueeeeel (le dijo como si lo estuviera riñendo).
-         Hola Yoli (contestaron Pedro y Cristina a la vez cosa que le pareció super dulce a Yolanda).
-         Yoli ¿y mi hermano? (preguntó Miguel aún en la puerta).
-         Yo también me alegro de verte Miguel, si estoy bien, gracias. La muñeca casi curada (Miguel se puso todo rojo, por culpa del trayecto en el coche iba un poco acelerado. Yoli rodó los ojos y negó con la cabeza). Está en el patio con tus sobrinas. Pero pasad por favor, jajaja.
-         Pedro vente para el patio conmigo, así Yoli podrá preguntarle a la princesa cómo de buen amante eres. Y tú  no te tendrás que poner rojo y yo no tendré que vomitar encima (le dijo Miguel riendo).
-         Jajaja (Pedro empezó a reí hasta que miró a Cristina y vio que le hizo el gesto que fuera con su hermano)
-         ¿De verdad? (Pedro no podía creérselo. Y Yolanda lo agarró por los hombros y lo empujó hacia el pasillo que daba al patio como si estuvieran jugando a los trenecitos)
-         Venga, Pedro…deja a las mujeres que hablemos un poquito sola. Me paso el día con las niñas o tu hermano, necesito tener una conversación donde no aparezca la palabra futbol, Justin Bieber o Dora la exploradora.
-         Ja ja ja ¿tus hijas también están con el Justin ese? (dijo sintiendo pena por su cuñada).
-         Oh, ni me hables, la habitación de Laura y Tere son como un altar en su honor, me pone los pelos de punta entrar allí.
-         Jajaja cuando vivíamos en nuestra casa (se refería a Holanda), Bea tenía un mega poster de él, colgado en el techo. Le obligó a su padre a colgárselo, y Fred casi se rompe la crisma, jajaja (Miguel y Pedro huyeron al patio, no quería participar en esa charal que parecía ser una competición de mamas abnegadas en toda regla. Una vez todos estuvieron en el patio, Cris y Yoli se sentaron en el sofá del salón a charlar tranquilamente)
-         Ahora que ya estamos solas ¿qué tal por Paris?
-         Maravilloso, sé que suena horrible, pero no quería regresar
-         Jajaja cariño tengo tres hijas, te entiendo, a veces me gustaría agarrar las maletas y desaparecer.
-         Creo que esa idea nos ha pasado por la cabeza a todas.
-         Sí, pero después piensas, ¿Qué sería de ellos sin nosotros? Además ya los tenemos casi criados ¿no?
-         Jajaja lo siento Yoli, pero discrepo, ahora es cuando viene lo duro. Si cuando tienen la edad de Grace o de Tere es fácil, después se vuelven en…
-         ¿En Mark? Jajaja
-         Jajaja ¿Te acuerdas lo dulce que era mi Marky con la edad de Grace?
-         Claro que me acuerdo, era una ricura, aún tengo colgado en la nevera aquel dibujo que me hizo para cuando nació Teresa.
-         Jajaja hablando de Tere ¿Dónde celebraréis finalmente el convite?
-         Pues la cosa no está muy boyante sabes, así que finalmente lo celebraremos en el restaurante de mi hermano.
-         ¿creí que tu madre se hacía cargo de todos los gastos? (dijo intentando aguantarse la risa)
-         Y los paga (dijo cansada), pero soy yo que no quiero que se gaste una fortuna. Ya tengo suficiente con Juan, tus hermanos y tus padres, tú también no, por favor
-         Jajaja ok, haya paz, no tocaré ese tema.
-         Ambas sabemos que lo harás, estáis hechos todos con el mismo patrón, jajaja.
-         ¿en serio que tu madre le dijo a Laura que no la llevaba a EuroDisney porque no hacía la comunión?
-         Bufffff No fue bien-bien así. Le dijo que se llevaba a Tere porque era su regalo de comunión (Cristina la miró con cara de “¿me estás hablando en serio’”). Vale, yo también creo que esta vez mi madre hizo mal. Y si, ya discutí con mi madre, pero es como hablar con una pared. Además, te confieso que a mí también me hacía ilusión que las dos hicieran la comunión juntas. Laura lleva una temporada que huye de Tere y de Grace como si las pobres fueran una apestadas.
-         ¿De qué me sonará a mí eso? (dijo con toneladas de sarcasmo)
-         Si, se me está haciendo grande y yo no quiero snif snif (dijo poniendo pucheritos)
-         Lo siento Yoli, pero para eso si que no hay remedio.
-         Lo sé, y sé que vamos a tener problemas con Laura. Tiene el mismo carácter que tu hermano, y ya empiezan a chocar por tonterías. El otro día tuve una sesión de gritos y portazos que pensé que me desmontaban la casa.
-         ¿Laura le gritó a Juan?
-         Si (dijo con car de circunstancias).
-         ¿Y está viva mi sobrina?
-         Jajaja si, lo está, pero si sigue así, no te puedo asegurar que llegue a los 18.
-         ¿Fue muy duro mi hermano con ella? (preguntó apenada por su sobrina, porque sabía por propia experiencia que Juan y Miguel podían ser terribles cunado se les llevaba la contraria).
-         Ya conoces a tu hermano ladra más que muerde (Cristina la volvió a mirar como si no se creyera ni palabra de lo que le estaba diciendo), le dio un par de azotes bien dados y la puso de nuevo en su sitio, y bueno parece que los portazos se han acabado…por ahora.
-         ¿Así que ya ha empezado, no?
-         Es rarísimo hay momentos que la tratemos igual que a Grace y otros que quiere que la tratemos como si fuera un colega o algo así. ¡Me va a volver loca! Cris, antes me lo contaba todo, ahora me salta con un “jooo que pesada, déjame” o con un “tú no lo entiendes” como si yo fuera idiota o algo así. A ver Laura nunca ha sido tan madrera como lo son Grace o Tere, pero es que ahora es como si le estorbáramos (Yoli se quejaba a su cuñada de lo insoportable que se estaba poniendo su hija mayor).
-         Jajaja ¿te acuerdas cuando teníamos su edad?
-         Yo nunca fui así (enseguida dijo Yolanda).
-         Claro, jajaja, ni yooo.
-         No en serio, conoces a mi familia ¿crees que yo podría decirle eso a mi madre? (Cristina se lo imagino y por más que lo intentó no pudo, era imposible)
-         Jajaja te hubiera enviado interna a un convento de monjas o algo así.
-         Jajaja, ríete pero esa era una de sus famosas amenazas, si no me lo apruebas todo te enviaré a un internado de monjas.
-         ¿tú no harías eso con las niñas, verdad?
-         Nooooo, puede que sean agotadoras, pero debo ser masoquista o algo, si me separo más de una semana de ellas, me pongo a llorar como una loca.
-         Te entiendo, me pasa lo mismo. Yoli, me temo que entonces solo te queda armarte de paciencia, porque ahora es cuando vienen las curvas, nena
-         Esto de ser madre es un no acabar, si lo sé, le hago caso a mi hermano y me compró gatitos.
-         Eres alérgica a los gatos, Yoli.
-         Aún así jajaja
-         Jajaja
-         ¿Por cierto ahora en serio? ¿Cómo que con Pedro? Cuenta, sinvergüenza, pasa algo interesante en esta familia y me tengo que enterar por Miguel.
-         ¡Es una puta maruja, de verdad!
-         Jajaja y yo estoy casada con la otro que hay para darle de comer a parte jajaja Pero no me cambies de tema ¿cómo fue?
-         No lo sé, fue poco a poco, sabes, eso que lo ves cada día, charlas con él, lo que tú has dicho, no es un niño, puedes tener conversaciones de adulto.
-         ¿conversaciones de adultos? Tenéis conversaciones de adulto ¡añoro las conversaciones de adulto sniff sniff (dijo Yoli haciendo bastante teatro).
-         sí, es genial. Sé a lo que te refieres, con Fred solo hablábamos de los niños, dejamos de hablar de nosotros, son como un puto agujero negro, lo absorben todo. 
-         ¿Y en la cama que tal?
-         ¡Yolanda! Esa no es una pregunta de una buena cristiana, si tú madre te oyera.
-         Bla, bla, bla (dijo burlándose), responde Cristinita (Cristina miró a ver si había alguien en el pasillo y después le dijo al oído).
-         No me puedo quejar (con cara de pillina)
-         Juan me dijo que Pedro estaba muy bien dotado (mordiéndose el labio inferior).
-         ¿De eso hablas con mi hermano? ¿Y cómo sabe mi hermano eso?
-         De verdad Cristina que  a veces pareces que caigas de un guindo. No te acuerdas que hace unos años, estaban en el mismo equipo de futbol sala. Los vestuarios.
-         Dios, Yoli, me estás hablando de hace al menos 10 años.
-         ¿me estás diciendo que le ha crecido desde entonces? Jajaja
-         Que burra que eres, si es verdad eso que dicen, que las santurronas sois las peores.
-         Lo somos, lo somos, no te quepa duda. Jajaja además la santurrona es mi madre. Yo no me lo tomo tan en serio.
-         Yaaaaa
-         ¡Otra vez! ¿qué tiene de malo que las bautizara?
-         ¿No podías esperar a que fueran mayores y decidieran ellas?
-         No funciona así, tú también estás bautizada, y tus padres que son tan “modernos” lo hicieron cuando tenías unos meses.
-         Eran otros tiempos.
-         ¡Mis narices eran otros tiempos Cris! Que solo eres cuatro años más pequeña que yo.
-         ¿También te dijo mi hermano que lo amenazo de tirarle un tiro y deshacerse de su cadáver si me hacía sufrir?
-         Jajaja si, eso es vox populi
-         Dios, sois increíbles jajaja
-         Bienvenida a casa cuñadita (dijo dándole un meneo a modo de abrazo).
-         Bueno, mejor vamos para el patio, antes que esos piensen que realmente estamos hablando se sexo.
-         ¿pero entonces, no me lo vas a explicar? (dijo bromeando)
-         Burra jajaja (y fueron también para el patio).
-         MOM, MOM, MOM, MOM! (Bea se abrazó fuerte a su madre) You’ve come back! I missed you so much (“¡Mamá! ¡Has regresado! ¡Te eché de menos tanto!” le dijo llena de alegría sin soltarla)
-         Has visto que diferencia de recibimiento (le dijo a Pedro mirando a su hijo con reproche). Hi, my little peanut, I misses you too. Did you behave for mommy?
-         Yes, mom hahaha (si mamá, jajaja y le dio otro abrazo, realmente había echado de menos a su madre, temía que Pedro se la arrebatara y entonces Mark y ella se quedaran definitivamente solos. Así que verla a parecer por la puerta del patio fue un auténtico alivio para Bea)
-         Of course, my Little peanut always behaves, not like others (Cristina le picó la naricita como hacía cuando era muy pequeña  y le dijo “por supuesto, cacahuete, tú siempre te portas bien…no como otros” echándole una miradita rápida a su hijo)
-         Eyyyy opa told you that I behaved (Mark no pudo más con toda esa ñoñería y saltó “ey el abuelo te dijo que me había portado bien”).
-         And we know we both know he was lying (Cristina arqueó uan ceja y se lo quedó mirando fijamente y le dijo que ambos sabían que su abuelo había mentido)
-         That’s no fair! I behaved! (Mark se quejó que no era justo que se había comportado bien. Y si no se tenía en cuenta el altercado de llamarle loca a la abuela, era cierto, para ser él se había comportado bastante bien)
-         Really? Like you behaved a few minutes ago in your uncle's car? (“¿en serio?, quieres decir  ¿cómo te has comportado hace unos minutos en el coche de tu tío?” le riñó Cristina. Mark apretó fuerte los puños y estaba a punto de llamar a su madre puta cuando sintió la mano de su tío Juan apretando fuerte en su hombro).
-         Vamos Mark, necesito que me ayudes con unas cositas a dentro (Mark tenía ganas de confrontación, pero Juan le daba demasiado miedo como para llevarle la contraria. Y pensó que si se quedaba allí y continuaba con la discusión, era un poco suicida, porque estaban todos de parte de su madre, como siempre. Así que decidió guardársela a su madre. Pedro, Juan y Miguel entraron para dentro con Mark, dejando solas a las chicas).
-         Ok, who’s gonna be the first? (Una vez dentro Mark se puso en lo peor. Estaba a solas con sus tíos Miguel y Juan y con Pedro. Así que hizo lo único que se le pasó por la cabeza puso  morros y les preguntó “¿quién iba a ser el primero?” Juan y Miguel se miraron sin entender nada, quizás no lo habían entendido bien)
-         Mark, en español, por favor (le dijo su tío Miguel).
-         He dicho que ¿quién va a ser el primero?
-         Si, lo había entendido bien (dijo Miguel muy orgullosos de si mismo)
-         Yo también (le dijo Juan). ¿sabes de que habla?
-         Ni idea ¿Pedro?
-         Ni idea, yo acabó de aterrizar aún estoy con el “jet lag”.
-         Solo hay una hora de diferencia de Paris aquí, Pedro.
-         Pues seré muy sensible jajaja
-         No tengo tiempo para esto, me habéis traído aquí dentro para zurrarme ¿no? Pues venga, quiero largarme a casa en cuanto antes (Pedro estuvo tentado en recordarle a que casa iba a regresar a partir de ahora, pero pensó que no era el momento)
-         Yo no le iba a zurrar ¿y Tú Juan? (dijo Óscar de forma muy cómica)
-         No, pero no es cómo si no se lo mereciese ¿verdad? (Juan no era tanto de hacer el payaso como su hermano) ¿y tú Pedro le ibas a atizar?
-         Ya os lo he dicho estoy cansado del viaje.
-         Yo he tenido suficiente con las niñas esta semana (dijo Juan de forma condescendiente), tendrás que hacerlo tú, Miguel, ¿no te importa, verdad?
-         ¡Joder, Juan! Siempre me toca a mí poner a raya a los peques (se quejaba Miguel) Bufff que pereza (y Miguel empezó a remangarse las mangas de la camisa), pero si es lo que quieres sobrinito. Mark se dio cuenta que le estaban tomando el pelo y dio un bufido y se tiró sobre el sillón de su tío Juan)
-         ¡Dejadlo ya! No tiene gracia. ¿qué era esa cosa que querías que te ayudara? (dijo enfadado Mark que no le gustaba que le tomasen el pelo).
-         Mark, Tú madre tiene que decirle a Bea que nos vamos a vivir juntos. Y cómo sabes Bea sigue pensando que tu padre regresará y volveríes todos  a ser una familia unida y feliz.
-         Jajaja si es más tonta que un zapato jajaja
-         MAaaaark, tiene 12 años, y quiere que su papá y su mamá vivan juntos, no es tonta (le dijo sin perder los nervios su tío Miguel, mientras tomba una silla y se sentaba frente a Mark).
-         No, es gilipollas. Tiene 12 años no 2, tío Miguel. Y mi padre no va a venir  a por nosotros, y se viene yo pienso darle una paliza.
-         Ey ey, nada de llamar gilipollas a tu hermana, ya quedamso que no nos insultamos (dijo Pedro). Y aunque me gustaría decirte que esa no es forma de hablarle a un apdre, no pienso ser un hipócrita, yo opino lo mismo que tú.
-         Todos opinamos lo mismo que tú Marky (le dijo su tío Miguel), es más si a Fred se le ocurre poner un píe en España, va a ser para ir directo al Hospital, porque aquí todos le tenemos muchas ganas. Y Juan tiene una pistola (juan rodó los ojos).
-         Pues más vales que la tengas a mano (dijo dando una risotada).
-         ¿qué quieres decir? ¿se ha puesto en contacto con vosotros? (mark se encogió de hombros)
-         No, marky, no te me encojas de hombros. ¿tú padre se ha puesto en contacto con vosotros?
-         Yo no le respondo.
-         Tú no (dijo asustado Miguel) ¿pero y Bea? (Mark los miró y se mordio la uña del dedo meñique. Pedro sabía que significaba ese gesto).
-         ¿Cuánto hace que tu padre y Bea se hablan? (le preguntó de una forma muy tosca Pedro, él también se había asustado pero por otros motivos, distintos a los de Miguel y de Juan, temía poder perderlo todo ahora que estaba tan cerca de la felicidad. Mark no dijo nada). ¡Mark Erwing Geldof te he hecho una pregunta, responde! (dijo enfadado Pedro)
-         Empezó a escribirme emails un par de meses después de llegar, supongo que a Bea también. Pero ya te he dicho que no se los respondía.
-         ¿pero los leíste, no? (dijo Juan que no podía evitar ser policía)
-         ¿y?
-         ¿Decían algo de venir a buscaros?
-         Eso da igual, mamá está ahora con él (dijo mirando con desprecio a Pedro), incluso se van a ir a vivir juntos. Y ella no le dejará que se lleve a Bea. Y yo no pienso ir con ese cabrón.
-         Mark! (le amonestaron los tres a la vez)
-         ¿qué? No habíamos quedado que eran un cabrón?
-         Si, pero no quiero oírte decir esas palabras (le dijo su tío Miguel pero Mark pudo ver que no estaba enfadado)
-         ¡Y menos en mi casa o delante de mí! (dijo Juan, pero Juan siempre parecía enfadado, incluso cuando no lo estaba).
-         Mark, necesito que me lo digas, en alguno de esos emails ¿tu padre mencionó de venir a por vosotros?
-         Y qué más da ya te he dicho que eso no va a pasar no nos iremos con él!
-         ¡Mark! ¡Responde! ¿Si o no? (alzó un poco la voz Juan y puso esa posa tan regia que solo Juan sabía poner)
-         Si (dijo de mala gana Mark)
-         ¿lo sabe tu madre? (le dijo Juan con la mirada de perro de presa)
-         Deja a mamá al margen, ella no tiene que saberlo. No quiero que le siga haciendo daño (se puso de píe y agarró a su tío por la camisa como si fuera a rompérsela o algo así).
-         ¡Mark! (le gritó Pedro. Mark miró con rabia a Pedro y soltó a su tío, pero se mantuvo en actitud beligerante). ¡Mark siéntate! (le ordenó Pedro, Mark se sentó sin pensarlo e intentó calmarse).
-         Mark, esta vez te lo paso, porque estamos todos muy alterados, peo si vuelves a plantarme cara, no vas a poder sentarte en un mes, que te quede claro, niño (le dijo Juan enfadado pero sentándose también para calmarse un poco)
-         Calmémonos, todos (dijo Pedro),
-         A ver esos mensajes, le dijo agarrando el portátil que tenía Juan en la mesita del café del salón y dándoselo a Mark)
-         No están, los borré, ¿tú estás idiota o qué? ¿y si los llega a leer mamá?.
-         Plass Plass Plass (Pedro lo levantó de golpe del sofá y le dio 3 fuertes nalgadas) Te he dicho ya muchas veces que nada de insultar (y lo sentó de nuevo en el sofá) La próxima vez te lo dirá el cepillo, seguro que en una casa con 3 niñas y una mujer, encontraré alguno.
-         Oh si (dijo Juan con cara de sádico).
-         A ver Mark, qué decía tu padre en esos mensajes, más o menos (dijo Óscar para que todos volvieran a centrarse en la conversación).
-         La mierda de siempre, que nos quería, que lo sentía mucho, que le perdonara, que…que en cuanto pudiera vendría a por nosotros y nos compensaría (cuando dijo esto último le tembló un poco la voz. Mark se había auto convencido que odiaba a ese hombre, que ella no significaba nada para él, pero había leído todos sus mensajes. Aunque se decía para si mismo que si no les contestaba estaba mandándolo a la mierda. Hacía como Bea, revisaba el correo e inconscientemente buscaba un email de su padre. Miguel, Juan y pedro pensaron lo mismo. ¿Si realmente pasaba tanto de su padre como que no puso sus emails como correo no deseado y que fuera directo a la bandeja de basura o de spam?).
-         Hay que decírselo a tu madre antes que …(pero fue decir eso Pedro y empezar a escucharse gritos en el patio)
-         NO, NO, I HATE YOU, I HATE YOU, YOU'RE GROSS, MOM. YOU’VE BETRAYED US, HE’S GONNA COME BACK, HE TOLD ME, DADDY'S GONNA COME BACK.  IT’S ONLY FOR A WHILE, YOU MAKE ME FEEL SICK, I HATE YOU, YOU’RE SUCH A WHORE! YOU HAVE NOT WAITED FOR DADDY! NO, I’M NOT GOING TO GO WITH YOU NOWHERE. I HATE YOU! I'M NOT GONNA GO WITH YOU SO JUST FUCK OFF! I HATE YOU! (era Bea gritándole como una histérica mientras le lanzaba todo lo que tenía a su mano a su madre. Bea no paraba de gritarle que la odiaba, que le daba asco, que los había traicionado, que su padre iba a regresar, que solo era temporal, que era una puta que no había esperado a su padre, y que no iba a ir con ella a ninguna parte).
-         ¡BEATRIZ! (le gritó su tía la ver la reacción desproporcionada de Bea. Nadie se lo esperaba, Bea era una chica introvertida, tímida muy dócil y allí estaba una mocosa chillándole y tirándole cosas a su madre como un niño de pañales es plena pataleta).
-         I HATE YOU TOO, I HATE YOU ALL (Y salió corriendo por la puerta trasera del patio mientras gritaba que los odiaba a todos).
-         ¡Bea! (gritó su madre pero ya era demasiado tarde ya había salido y corría calle abajo llorando y gritando que la odiaba. Cris iba a salir tras de Bea pero Mark la detuvo)
-         Ya voy yo, ya la has oído os odia a todos ( y tras decir eso salió corriendo tras su hermana).
A Mark le llevó un rato dar con Bea, pero finalmente la encontró llorando en los columpios de un parque que había a unos 5 minutos de casa de su tío Juan. Mark se sentó en el columpio de al lado que estabo medio roto y le tiró un poco de arena en el pie como hacía de pequeño para ensuciarle sus zapatitos blancos impolutos.
-         Maaaaaaaark (se quejó onstintivamenet y después alzó la cabeza para comprobar que se tartaba de su hermano). ¡Vete!
-         No quiero! Yo llegué primero.
-         No es verdad.
-         A este mundo, baby.
-         No estoy de humor Mark, let me alone (déjame sola).
-         No puedo, soy tu hermano mayor, se supone que debo cuidar de ti.
-         Muerete Mark   
-         Eyyy ahora no solo me vas a robar el papel de rebelde de la familia sino que también me robas mis frases1 si vas a ser rebelde, hazlo bien, mira (y se puso de píe y le enseñó su pose rebelde. Le estaba enseñando como cuando Bea era pequeña y Mark le enseñaba los colores, los números, o las canciones de los dibujos de la tele, o frases de películas o algunas palabras en español). Se hace así: “¡Muérete, capullo!” (dijo con cara de asco. Bea no pudo más reirse) ¿ves?. Así es cómo se hace, ahora tú.
-         Muerete jajaja capullo.
-         Si te ríes, no valeee pierde toda la fuerza, los rebeldes no nos reímos (Bea arqueó una ceja), vale, pero solo nos reímos de los otros y con maldad.
-         Te ha mandado mamá? (dijo después de reírse)
-         Nop, ya te he dicho estoy en misión de hermano mayor.
-         Se vana  vivir junto.
-         Venga Bea, ya estaban viviendo prácticamente juntos.
-         Pensé que Pedro era mi amigo.
-         ¿pedro? ¿Ese Pedro? (señalando hacía al dirección de la casa de Juan. Mark estaba flipando).
-         Sí, era simpático y me ha ayudado mucho con las niñas del cole.
-         ¿Ese Pedro? (no paraba de repetir alucinando, para Mark oír Pedro/simpático era como oír Tiburón/cariñoso. Simplemente no cabía en su mente).
-         Siiiii, pesado, sí. Y si no te pasaras el día incordiándole también sería simpático contigo.
-         Sí, claro y si ye le papá de Roma no es católico.
-         Como quieras, pero ahora ya da igual, se han reído de mí. Él solo estaba interesado en mamá, no quería ayudarme a mí, solo lo hacía para ganar puntos con mamá.
-         ¡Vaya! ¡Que lumbreras te has vuelto de repente! Porque narices crees que yo no le sigo el juego. Si se quiere tirar a mamá por mí como si la deja seca de tanto follar (Bea abrió mucho los ojos) pero no entiendo porque tiene que venir a darme por culo a mí.
-         Maaark
-         ¿Qué? ¿No eras también rebelde ahora?
-         Me voy a ir con papá.
-         Jajajaja (empezó a reírse de su hermana).
-         Se donde está (le dijo desafiante).
-         Y yo (le dijo también gallito, y era cierto, sabía que su padre estaba en Venezuela, porque Holanda a diferencia de España, no tenía acuerdo de extradición con Venezuela).
-         Tengo dinero para comprar el pasaje de avión.
-         Lo sé, todo ese dinero que ha ido desapareciendo no lo he robado yo.
-         ¿lo sabías? (dijo abriendo mucho los ojos)
-         A ver, Bea (se volvió a sentar a su lado). Si yo no lo robé, a mí también me desapareció dinero, y sé que mamá podría robarle a tío óscar pero no a su propio hijo, solo quedabas tú. Además también han estado desapareciendo dinero en la escuela. Pero solo en el vestuario de las chicas. Y aunque mataría por entrar allí, no he entrado. Peor tú entras cada día ¿no?
-         ¿Qué pasa ahora eres el maldito Sherlock Holmes?
-         No, yo soy más guapo.
-         Jajaja ¿y porque no le dijiste nada a mamá o a tío Óscar cuando te acusaron?
-         Porque a mí me suda la polla lo que opinen de mí los demás (dijo de forma tan soez para escandalizar a su hermana). Además ya te he dicho soy tu hermano mayor me toca protegerte. Y es por eso que no te voy a dejar ir a Venezuela sola
-         ¿vendrás conmigo? (dijo iluminándosele la cara).
-         ¿tú estás tonta, o qué? (Mark no entendía cómo su hermana quería aún ir con su padre después de todo lo que les había hecho).
-         No, no iré contigo, porque tú no vas a ir.
-         No me lo puedes impedir.
-         Sí, que puedo (le dijo Mark).
-         No, no puedes (Bea se puso terca).
-         Sí, sí que puedo (esta vez lo dijo un poco enfadado).
-         No, no puede, pero yo si (dijo la voz de Cristina que estaba justo detrás de ellos. Los dos chicos dieron un bote del columpio debido al susto). Vamos para casa, Bea (dijo muy seria Cristina).
-         ¡No! (Bea dijo un NO rotundo)
-         Bea (le advirtió su madre)
-         ¡No! (se cruzó de brazos y se puso también seria).
-         ¡Beatriz Eugenia Geldof! He dicho que vamos para casa, ¡Mueve el culo para casa de tu tío, YA! (Cristina elevó e hizo la voz más grave para darle fuerza a la orden).
-         ¡Y yo he dicho que no! ¡No pienso ir a ninguna parte contigo! ¡Te odio! (Bea se dio la vuelta para irse pero Cristina le agarró del brazo y tiró de ella. Bea empezó a golpear y patear a su madre para que la dejase ir) let me go! let me go!
-         ¡Beatriz, para ya! (pero Bea en vez de parar, le daba con más fuerza y velocidad) Se acabó, sino paras, te juro que te doy unos buenos azotes aquí mismo. ¡Así que para ya! (pero Bea estaba cegada con su rabia y no entraba en razón. Cristina ya no pudo más, Bea tenía 12 años, tenía fuerza y le estaba lastimando de verdad. Así que muy a su pesar arrastró como pudo a la niña hasta uno de los bancos del parque y se la colocó sobre sus rodillas y empezó a descargas palmada tras palmada hasta que la niña se empezó a calmar y dejó la pataleta). PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS. NO VUELVAS A LEVANTARME LA AMNO, JOVENCITA
-         AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAY NOOOOOOOOOO NOOOOOOOOOOOO AAYYY AUUUUU NOOOO PARA PARA AYYYYY
-         NO VUELVAS A HABLARME DE ESA FORMA, SOY TU MADRE ME DEBES UN RESPETO PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS.
-         AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH AAAAAAY
-         NO VUELVAS A SALIR CORRIENDO DE ESA FORMA PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS.
-         AAAAAAAAAAAAU PLEASEEEEE PLEASEEEEE STOP IT STOP AAAAAAAAAAY
-         Y CUANDO TE DIGA QUE HAGAS ALGO O NO LO HAGAS, TÚ ME OBEDECES Y PUNTO ¿ENTENDISTE SEÑORITA? PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS.
-         SIII YA NO MÁS MAMÁ, NOOOO AUUUUU, LO SIENTO, LO SIENTO, SERÉ BUENA.
-         MÁS TE VALE (Cristina la puso de nuevo en píe y le ayudó a acomodarle el vestido, sin soltarla del brazo empezó a caminar hacía casa de su hermano Juan) ¡Mark! (rugió Cristina y Mark que se había quedado helado al ver como su madre castigaba a Bea. Mark hubiera apostado que se helaba el infierno antes que su madre le pusiera un dedo encima a su hijita del alma) ¿VIENES O TE HE DE HACER LLEGAR UNA INVITACIÓN ATI TAMBIÉN?
-         YA, YA VA (dijo casi tartamudeando, esa forma de hablar era tan parecida a la del opa que ponía los pelos de punta).
-         Y cuando lleguemos, señorita, te vas a disculpar con todos, con tus tíos, con tu tía, con tus primas y con Pedro (Bea se giró y la miró con rabia) PLASS, PLASS (le dio dos nalgadas fuertes, Bea enseguida se llevó la mano al trasero para protegerlo de futuros golpes) y con Pedro (recalcó Cristina). Estoy muy harta, Pedro es un buen hombre, no se merece que se le trate así.  ¿qué es lo que queréis que os tome manía? (Cris volvió a dirigirse en exclusiva a su hija) Y después te vas a una esquina y te estarás quietecita allá hasta que nos vayamos ¿he hablado claro, hija?
-         Sniff sniff yes mom
-         PLASS, PLASS, PLASS, PLASS ¡En español, leches! Que llevas ya 8 meses aquí y nos vamos a quedar por mucho-mucho tiempo así que más vale que te vayas acostumbrando. No vamos a regresar a Holanda, no hay nada allí para nosotros.
-         Bwuaaaa (Bea empezó a llorar, Cris apretó el paso, odiaba dar el espectáculo por la calle).
-         Y cuando lleguemos a casa voy a tener unas palabritas con los dos. A partir de hoy viviremos en casa de Pedro y quiero que empecemos todos de cero. Se acabaron ya los secretitos y las tonterías. Os vais a comportar como los buenos hijos que sé que sois y vamos a vivir todos en paz. Eso va sobre todo por ti Marky.
-         ¿Qué? Pero si esta vez no he sido yo!
-         Exacto “esta vez” (Mark puso morros) Yo iba a traerla a casa no era necesario que vinieras y le pegaras (protestó entre dientes. Cristina paró en seco, haciendo que Bea se parara de golpe también y le echó una mirada letal a Mark).
-         ¡Tira para delante! ¡Que te vea yo! (le dijo a su hijo furiosa, ahora hasta su hijo le iban a decir como corregir a su hija. Cristina de no haber tenido ocupada la mano sujetando a Bea, le hubiera arreado un buen sopapo. Mark no dijo nada más el resto del camino, sabía que su madre estaba en plan Clint Eastwood esperando cualquier pequeña excusa para decir “alégrame el día” y descargar toda su furia).
Tal y como le había dicho su madre al llegar a casa de su tío Juan, Bea se disculpó con todos. Por supuesto después de ver esos ojitos azules llorosos y la niña tan compungida todos la perdonaron de inmediato. Todos menos Cristina que le hizo esperar en la esquina con la nariz pegada a la pared hasta que se hubo despedido como dios manda de todos Juan y Miguel los fueron a llevar a casa de Pedro.

-         Vamos en mi coche, es más grande (dijo Juan, sacando su coche de 9 plazas).
-         Claro como tienes tres crías, necesitas espacio.
-         4 (dijo muy seco mientras les abría la puerta a su hermana y a su sobrina para que entraran en el asiento de atrás)
-         Jajaja ya le diré a Yoli que la llamaste cría? (dijo Miguel para chinchar a su hermano)
-         No, Miguel, he dicho bien, tengo 4 crías y a Yoli.
-         ¿cuatro? Oh dios mío, no me digas que Yoli está embarazada (saltó Cristina olvidando por completo su enfado).
-         De dos faltas, no queremos decir aún nada, porque ya sabéis que pasó en los dos últimos embarazos, pero si, si todo va bien, volverán a oírse los pasitos de un bebé por casa.
-         ¡Maldita sea Juan! Utiliza condón, chico, no son tan caros. Jajajaj ¿Qué quieres hacer la competencia a papá? ¡Cuatro ya! Y a mí que hay veces que Richie me sobrepasa (le dijo Miguel dando le un golpecito como de “bien hecho, chico”)
-         Jajaja y a mi esas de ahí dentro (refiriéndose a sus hijas y a su esposa), me sobrepasan siempre jajaja Además no podía permitir que Óscar me dejara en tablas. Mellizas, eso es jugar sucio.
-         ¿Y qué vosotros al revés que papá no vais a para hasta que os salga el chico? (dijo Cristina)
-         No, yo quiero una niña, las niñas me gustan. Los chicos somos muy brutos, jajaj jajaja.
-          ¿Y Yoli? Ella quiere un niño, pero va a ser una niña (dijo muy convencido Juan).
-         Jajaja Juan ahora te tocaba decir eso de “sea lo que sea, que venga sano”, y “sea lo que sea lo querremos igual”.
-         Y así es, pero es una niña. Y ya tengo nombre.
-         Si le pones Cristina te corto los huevos, hermanito (Cristina odiaba su nombre).
-         Mira que eres creída, princesita. No se va a llamar Cristina. Se va a llamar Lourdes. Porque en esta familia vamos a necesitar de un milagro para que yo no acabe volviéndome loco.
-         Jajaja
-         ¡Anda mira que hora es! Óscar y Adri nos esperan a las 8 en casa del fosforillo y son menos diez.
-         Eyyyy, no tenía gracias cuando tenía 10 años, y no la tiene ahora (se quejó Pedro, una cosa era que se lo llamara Cris, que hasta le gustaba, y otra muy distinta ellos).
-         ¿Óscar Y Adrián? ¿Por qué?
-         Cena de bienvenida (dijo Pedro con ojitos de cachorrito por miedo que Cristina se enfadara con él también. Cuando invitó a sus hermanos a la cena de bienvenida no esperaba que el día de regreso fuera tan movido). He invitado a tus hermanos, es lo mínimo, toda esta semana han estado empaquetando vuestras cosas y llevándolas a mi casa.
-         ¿Qué? (dijo Cris alucinando)
-         Tranquilaaaaa, princesita, tus cosas las ha empaquetado mamá y Yoli (Cris parecía más relajada) ¡Joder! que poca confianza, niña. Si Adri y Óscar son unos expertos en eso de las mudanzas.
-         Jajaja (rieron todos los adultos)
-         ¿Qué pasa? (preguntó Mark, que había vuelto a sentarse delante con sus tíos, odiaba ir atrás como los niños pequeños, además detrás se mareaba, pero eso jamás lo iba a reconocer ante sus tíos).
-         Pues que Adri se habrá cambiado de piso unas 7 u 8 veces y tu tío Óscar 3.
-         ¿por qué se cambia tanto el tío Adrián?
-         Porque tu tío Adrián es idiota (dijo Miguel).
-         Migueeel (le riñó Cristina).
-         No, Cris, es grandecito, ya puede saberlo. Mark, lo siento, pero tu tío Adri, con todos esos estudios y esos títulos, es el más idiota de todos los Martínez. Tu madre le sigue de muy cerca
-         ¡Eyyyyyy a que te arreo zopenco! (le dijo riendo Cristina)
-         Jajaja. No en serio, es bobo (le dijo muy serio Miguel).
-         Miguel no digas eso. Lo que pasa es que… ¿cómo decirlo?...Tu tío es muy enamoradizo (Bea que había estado mirando atreves de la ventana ignorándolos de repente puso atención a la charla). Se enamora de una chica locamente
-         O de un chico (dijo riéndose Mark, pero solo le rio la gracia Pedro y tampoco mucho).
-         Como decía tu tío Adri se enamora y se va a vivir con esa persona en esa misma semanas, a veces sale bien, pero otras…(su madre se estaba metiendo en camisa de once varas)
-         Y las otras sale en mudanza. Jajajaja (Miguel no pudo contenerse)
-         ¿Ha tenido 7 novias? (Bea estaba flipando así que ni se dio cuenta que había roto su silencio)
-         O más, pero que yo haya participado en la mudanza (hizo como que contaba), si 7.
-         Si hay que darle las gracias, así me mantengo en forma cada año o cada dos años toca ayudarle con la mudanza (Juan dijo tomando el túnel para tomar la desviación que llevaba al centro).
-         Hay que reconocerle que con los años se ha vuelto más práctico. La última la hicimos toda en un sábado.
-         Pero la primeraaaa (dijo Pedro) en esa me pillasteis hasta a mí.
-         Jajaja si es cierto, tú tío tenía 18 años, y se fue a la universidad a estudiar, en vez de irse a la de aquí, pidió beca para la de la capital. Pues ya te imaginas, todos ayudándole con la mudanza, todos pedimos días libres en el trabajo, todos arrimamos el hombro. Papá, mamá, Cris…Y nadie tenía ni idea de mudanzas.
-         ¿Entonces el primero en irse de casa fue Adri? (dijo flipando)
-         Sí, y dos años después me fui yo (dijo Cristina), después se fueron Juan y Óscar casi en simultaneo  y el último de todos fue tu tío Miguel, hace 5 o 6 años, y él es el mayor.
-         ¿En serio? ¿y porque?
-         ¿Porque qué Marky? (le preguntó Miguel que no seguía por donde iba su sobrino)
-         Bueno, ya sabes, vivir con los abuelos y ya tan viejo
-         ¡Oye niño, a quién llamas tu viejo! (le dijo indignado Miguel).
-         A todos, Miguel, a todos, Mark ya llama viejos a los de 22 años (le aclaró Pedro)
-         Porque lo son (dijo Mark todo graciosillo).
-         Mira niño a que te doy un collejón que te hago mayor de golpe jajaja (estaba en broma y aquello le gustaba a Mark. Óscar y Miguel eran los tíos que solían hacer siempre bromas, en cambio ni Juan ni Adrián eran muy de la broma. Pero eso sí, la mano de Miguel era horriblemente dolorosa).
-         ¿Oye, y quién fue el que le llamó loca a la abuela? (preguntó aprovechando el buen rollito que había. Pero el buen rollito se rompió de golpe)
-         ¿Cómo sabes tú lo de…(empezó a decir Cristina) ¡LE LLAMASTE LOCA A LA ABUELA! (Gritó furiosa Cristina. Menos mal que llevaba el cinturón de seguridad puesto, sino se hubiera arrojado contra Mark y le hubiera arrancado el cuello de cuajo. Mark se dio cuenta de la patinada e intentó hacerse invisible. Pero aquello era imposible, todos lo estaban mirando como si acabara de atropellar a una mujer embarazada y se hubiera dado a la fuga).

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