sábado, 2 de septiembre de 2017

MI SUEÑO, MI VIDA… CAPITULO UNO: “El inicio de un gran problema”



MI SUEÑO, MI VIDA…
CAPITULO UNO: “El inicio de un gran problema”
La vida en verdad da cambios inesperados y para lograr tus objetivos la lucha es de gigantes.
Ariel leyó esta frase escrita en cierto periodo de su vida y la frase “la lucha es de gigantes” simplemente rondaba en su mente, así tenía que tomar valor para enfrentar a sus padres, el quería ser cantante, bailar, brillar, ser independiente, así fuera la lucha titánica con sus padres, el detalle es que solo tenía 14 años recién cumplidos, hijo único, padres famosos doctores, dueños de una clínica de especialidades de gran reconocimiento en su ciudad, aun así, la soledad no era su problema, sino la sobreprotección de sus padres.
Se levantó determinado a inscribirse en ese concurso de canto que acaba de llegar a la ciudad, y aprovechando que no estaban sus padres inicio su plan. La llamada fue corta y exacta:
-         ¿Bro, me puedes ayudar?
-         Claro Ari, todavía necesita eso?
-         Si, pronto.
-         Pasa por los papeles, te los tengo listos en lo que llegas.
Ariel apuro el paso emocionado, feliz ante lo que estaba a punto de conseguir, obtendría pasaporte e identidad falsa, el permiso de sus padres era cosa fácil, una sonrisa de satisfacción se dibujó en su bello rostro, ahora solo un mensaje a mama y listo.
-         Mami, estaré en casa de un amigo, tengo tarea pendiente, estaré bien
-         Amor, como te iras??
-         Vienen por mi.
-         Ya comiste?
-         Si maaaa…bye

Al recibir los documentos se dirigió rápidamente a unas elegantes oficinas donde las audiciones para los nuevos cantantes se llevaban a cabo, no tuvo que esperar mucho tiempo, entrego papeles que indicaban edad para participar, tomo turno para cantar y se entregó por completo ante el escenario, su voz era nítida, clara, entonada, sus pasos de baile enamoraban, los jueces quedaron impactados, ante ellos tenían una futura estrella……

       -Perfecto chico, eres maravilloso, nos emocionaste, pero…mmmhhh…dices tener 16 años….francamente pareces menor?
-         Es que pues soy bajo de estatura (falsoooo) pensó y una sonrisa tímida se dibujó en su rostro
-         Cuanto mides?
-         1.60 mts
-         No importa, ¿Tienes permiso de tus padres?
-         Claro, ellos felices de que yo esté aquí, el permiso y pasaporte los tengo ya conmigo
-         Que gusto, tienes el brillo de una gran estrella, bailas genial, dominas el escenario, nos encantara tenerte en el programa
-         ¿Programa?
-         Si chico, tú entras sin problema, no te queremos perder.
-         Supeeerrrr¡¡¡¡¡

Camino a casa su celular recibió la llamada más temida por Ariel, su papa, si bien no era alguien de quien temer pues él nunca le había tocado, si era un papa de autoridad que no le permitía nada a juego.
-Ariel, ¿Dónde andas?
-Paaaaa…le hable a mama y le dije que iba con un amigo, tarea pendiente, pero ya voy para la casa
-Quedate donde estas, te recojo.
- no papi, ya voy en camino, no te preocupes.
- te dije que te quedes en donde estas. Voy por ti, mándame tu ubicación por teléfono.
-paaaa…
-AHORA ARIEL.¡¡¡
Atrapado apresuro el paso, más bien corrió para llegar a un lugar céntrico y engañar a su papa, no le convenía estar en problemas esa semana, además estaba feliz y pronto su sueño seria realidad.
-         ¿Por qué estás en este lugar Ari?

-         Papi, no era necesario que vinieras

-         Pero si estas bañado en sudor, no me perdonaría que algo te pasara.


-         No, es que….acompañe a Fer a un parque que esta por aquí y de ahí me vine para comprar un helado, aquí fue donde me llamaste, pero no estaba solo, me trajo la prima de Fer.

-         Comiste?

-         Si…Papi…¿Sabes del concurso que hay para nuevos cantantes?

-         Te refieres al programa VEN Y CANTA??? El que se lleva a cabo aquí cerca

-         SII – grito emocionado-

-         Ya sabes lo que opino, son para ilusionar y no tienen gran significado en el acto de ayudar, ser cantante es complicado y muchos riesgos ocultos así que pues no me atrae verlo.

-         A mí se me hace interesante, además pues…este…me gusta cantar

-         Chiquito, esa es una distracción a tu edad, cuando seas grande serás un profesionista de provecho, si quieres puedes ser cirujano como nosotros, pero nada de artes, ya sabes te lo tengo prohibido…y no se te ocurra pasar por alto  mis órdenes.- Edward miro fijamente a su hijo y su tono de voz sonó de autoridad, amaba a su hijo, deseaba fuera feliz, también lo conocía como la palma de su mano, más a sus 14 años quería dar un voto de confianza y tener algo de alivio a su cansado día.

-         Pa… y si…bueno, solo en fantasía, imagínate que participo y me aceptaran…¿Qué dirías?

-         Que tuviste fiebre muy alta y te daré seguimiento para ver si no necesitas inyecciones

-         Noo…no..no…nada de eso, solo es fantasía -su carita era realmente tierna, el sabia como manipular a su padre-
Ariel prefirió bajar la vista, obviamente su padre jamás le dejaría participar en ese concurso, aun así estar en el escenario, cantar, bailar, sentir la magia de ser solo él y el brillo, era mucho más excitante que el miedo a infringir las reglas de sus padres, callaría su nueva aventura y probaría su suerte. Esa noche durmió poco, estaba demasiado feliz.

Al día siguiente las clases del instituto pasaron rápido, y él tenía tiempo para ensayar, su presentación preliminar seria ese fin de semana, necesitaba deslumbrar a los productores, mostrar sus capacidades artísticas. Al final del día escolar se entregó la larga larga lista de tareas para reportes semanales, Ariel odio su suerte, tenía que entregar extenuantes trabajos de investigación y el programa tendría inicio pronto, los ensayos eran básicos, no podía arruinarlo, así que puso en balanza y desecho la tarea, baile y canto primero….tareas desechadas, no sirven.
 









La semana transcurría entre instituto y ensayos, los cuales cubría mintiendo sobre recibir clases de teatro después de la clase de lenguas, omitiendo que cada vez era más frecuente que se durmiera en clases y lo notaran más cansado, distraído, algo que no pasaron por alto sus profesores.
-         Ariel Mayser, levántate y ve a lavarte la cara, estas dormitando en clase y no me prestas atención
-         Pero maestra¡¡¡
-         Ahora Ariel – la maestra realmente estaba perdiendo la paciencia con el chico, si bien, era inteligente, también era rebelde y problemático-
-         Uff que delicadita….
-         Mañana quiero hablar con tus padres
-         Pero maestra¡¡¡¡¡ ya me voy a lavar la cara…
-         Eso no está a discusión, mañana te espero con uno de tus padres o no entras a clase
Ariel puso carita de fastidio, en realidad estaba muy ocupado ensayando el baile, aprendiendo la canción y modulando la voz, haciendo poca tarea, durmiendo realmente tarde. Esa tarde espero a uno de sus ocupadísimos padres y decidió dar la noticia a su mama, ella tenía carácter más alegre que papa.
-         Mamaaaaa¡¡¡¡

-         Dime amor?? Que pasa bebe?? Porque esa cara??


-         No soy un bebe….

-         Para mi si, que pasa??

-         La maestra Jhonson te quiere ver mañana, pero no le creas mucho lo que te diga..

-         ¿Qué hiciste?

-         Como tengo mucha tarea de investigación me quede dormido en clase y ella se molestó, pero no le des mucha tarea y no soy muy bueno investigando, prefiero otra materia

-         Ari, eso no justifica tu actuar, le dire a tu padre

-         Pero mamaaa¡¡¡

-         Con esos berrinches pareces un bebe¡¡¡

-         Maaaaa

-         basta, le diré a tu padre y mañana iremos los dos

-         Maaamaaaa…. Solo te lo dije a ti, no seas…

Pero la frase fue interrumpida, su madre era de carácter firme, si bien era amorosa y tierna, cuando consideraba disciplinar a su bebe no tenía limites maternos. Le tomo del brazo y le recostó rápidamente sobre su costado, tomando de sorpresa al chico.
Zass zass zass zass zass
-         Mamaaaa nooo

-         Esto es por tus berrinches y falta de respeto que no te voy a permitir, a partir de esta noche te iras a dormir a las 8, nada de televisión, ni laptop, ni una luz prendida, te quiero dormido así cumples con la escuela y descansas

MAMA HABLANDO¡¡¡ – para este momento Ariel no estaba muy convencido de poder cumplir, mantener su secreto era prioridad-


-         cuida tu boca y tus modales, así no te hemos educado.

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