lunes, 18 de mayo de 2020

Seis vidas Seis perspectivas diferentes Capítulo 2




Seis vidas Seis perspectivas diferentes
Capítulo 2

David

Extrañamente su mamá no lo había despertado, sentía un fuerte dolor de cabeza, no estaba entendiendo nada… ¿Qué había pasado? Ya eran cerca de las 9AM y el seguía en su casa, no había ido al colegio.

Al ponerse de pie la realidad le cayó como un balde de agua fría, ya sabía lo que había pasado, su mamá lo estaba dejando dormir pero seguramente después le daría un castigo no muy agradable. Se llenó de valor y bajo las escaleras hasta encontrar a su mamá, estaba leyendo unos documentos.

-Hola mami –Dijo el chico algo apenado.

-Hasta que te despiertas David –Era evidente el enojo que tenía.

-Perdóname, en verdad lo lamento… no quería que me vieras así –Dijo esperando con eso conmover a su madre.

-¿Y crees que así de fácil se solucionan las cosas? ¿Pidiendo perdón? NO DAVID, DE ESTA NO TE SALVAS PORQUE SABES PERFECTAMENTE QUE NO DEBES TOMAR ALCOHOL, AYER NI SIQUIERA ERAS CONSCIENTE DE LO QUE HACÍAS. –Dijo poniéndose de pie.

-Prometo no volverlo a hacer pero cálmate –Rogó el muchacho, no quería oír gritos, de veras le dolía la cabeza.

-NO LO HARÉ, ¿CÓMO SE TE OCURRIÓ HACER SEMEJANTE COSA HIJO? ESOS NO SON LOS VALORES QUE TE HEMOS ENSEÑADO CON TU PAPÁ, ESTOY REALMENTE DECEPCIONADA –Con lo último que dijo a David se le aguaron los ojos, iba a llorar, se sentía bastante sensible en ese momento.

-Yoo eh –No sabía cómo continuar, ni siquiera quería que su mamá lo viera así por lo que trato de ir caminando hacia atrás.

-AH NO… TU TE GANASTE EL CASTIGO A PULSO, NO TE VAS A IR Y MENOS ME VAS A CONVENCER CON ESAS LAGRIMAS DE COCODRILO QUE TIENES –David le dio razón a su madre, pero aun así no quería recibir ningún castigo y menos del tipo de su mamá.

-Dame otra oportunidad mami –Dijo con la voz ya quebrada David pero su madre negó con la cabeza.

-Ya te he dado muchas, ven para acá –Por experiencia él sabía que lo mejor que podía hacer era hacerle caso a su madre, cuando fue ella lo condujo hasta un escritorio, sacó una regla de madera y le ordenó quitarse los pantalones y recostarse.

-NOOOO MAMA POR FA ASÍ NO –Ya David se había asustado, esa regla dolía.

-Haz caso hijo –Dijo con calma la señora. Le tomó unos 5 minutos a David acceder y recostarse como su mamá le había indicado. –Bien, créeme que esto es peor para mí que para ti, pero no voy a permitir que mis hijos se comporten de esa forma y mucho menos que se emborrachen siendo tan jóvenes…

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Solo se escuchaba el sonido de la regla, David se había mordido los labios para no quejarse, lo solía hacer con su mamá porque le daba algo de vergüenza. Y su mamá no quería tampoco seguir regañándolo durante el castigo. 

Una vez terminó, David se colocó los pantalones, su mamá le acarició el pelo y después le dijo que se duchara.

-Luego de que te bañes baja, te voy a preparar sopa de pollo y de paso de daré una pastilla para que se te quite ese dolor de cabeza. –David asintió y se duchó lo más rápido que pudo, le estaba dando mucha hambre.

Juan Felipe

Mi familia ya estaba lo suficientemente destruía como para que ahora a mí me comenzara a ir mal en el colegio. Mi abuela me preparaba el desayuno todos los días, mis papás desde temprano trabajan porque aún quedan muchas deudas por pagar.

Sé que envidiar a mis amigos es malo, pero desearía ser Andrés o Esteban en este momento, ellos jamás van a tener que preocuparse del dinero porque como decía mi hermano, ellos casi cagan plata.

Le agradecí a mi abuela la comida y salí hacia la estación del metro, generalmente no me tardaba mucho en llegar al colegio y por eso solía estar en el salón primero que mis amigos, hoy no fue la excepción, antes solo había llegado Santiago.

-Hola Santi –Saludé, él no es precisamente un amigo mío, pero tampoco me desagrada.

-Hola Juan –La mayoría de gente me decía así, solo mi hermano me llamaba “JuanFe”, pero él ya no está.

-¿Qué tal estuvieron las clases ayer? –Pregunté, ayer no quise venir y Santiago era lo suficientemente nerd para contestarme.

-Aburridas, aunque estuviste de buenas… no dejaron ni una tarea –Dijo con una sonrisa, él a veces era muy amable, pero yo sentía que algo raro tenía.

-¿Podrías prestarme tus cuadernos para adelantar algo? Lo hago ahora y en el descanso –Podría pedírselos a Alejandro, pero últimamente él estaba igual de deprimido que yo.

-Claro Juan, yo no tengo problema. –Dijo y vi que estaba jugando con su celular uno de los juegos que más me gustan, así que lo reté antes de que comenzaran las clases.

Alejandro
Llegué apenas, me había apurado para llegar al colegio. Hoy había venido con mi hermana, odiaba que estuviera tan cambiada, ella solía ser tan alegre y ahora apenas podías percibir su presencia.

-Cuídate –Le dije antes de que nos separamos, ella no me respondió nada. Entré al salón, ya había llegado el profesor y de todos mis amigos el único que había venido hoy era Juan, no pude evitar preocuparme y mirar mi celular, Andrés me había escrito la noche anterior.

-Hola Alejo ¿Qué tal todo? –Preguntó alegre, estaba jugando con Santiago algo en el celular.

-Bien, ¿Por qué no vino ayer? –Pregunté porque era extraño que él no fuera al colegio, ese era más el estilo de Andrés.

-Me sentía mal, quería estar con mis abuelos e ir a ver a mi hermano, lo estoy extrañando un montón. –Dijo algo triste, su forma de hablar hizo que yo pensara en lo que haría si a mi hermana le pasara algo parecido, pero logré calmarme.

-Imagino lo difícil que es… en verdad yo lo siento mucho –Dije sinceramente y supongo que también lo creyó porque cambió el tema.

-Gracias. Por cierto, ¿Sabe qué pasó con los otros? –Preguntó y decidí contarle todo, Juan me miraba algo impresionado.

-Y yo solo llegué a mi casa y me quedé dormido… aunque si me preocupa lo que haya pasado con los otros, no pensé que todos fueran a faltar hoy.

-Deben estar con dolor de cabeza, o quiero creer eso –Dijo Juan y yo pensé lo mismo, pero sabía que al menos David ya la tenía jurada, su mamá nos había visto a todos y dudo que se la dejé pasar tan fácil y por los otros dos supuse que, si llegaron a sus casas, pero no sé porque ninguno llegó hoy.

Sonó el timbre y el profesor de historia empezó su clase, al llamar lista si le pareció extraño que tres amigos faltaran justo el mismo día, imaginaba que se habían ido de pinta por lo que ni siquiera cuestionó a los dos que si estaban.
David

A pesar de todo, mi día estaba siendo genial… tenía tiempo de que no la pasaba tan bien con mi mamá, estuvimos viendo películas y comiendo, ojalá así pudiera ser siempre.

Subí un rato a mi cuarto a ver mi celular, recordé a mis amigos y quise saber lo que había terminado de pasar con todos. Encontré mensajes de Andrés de ayer y unos de Alejandro de esta mañana, le respondí a ambos, pero solo Alejo me contestó casi de inmediato.

Me preguntó por qué no había ido hoy a clase y me explicó como habían llegado a sus casas, realmente estaban locos por haberse subido a un carro tomados, pero bueno, lo importante es que no les pasó nada grave. 

Me dijo que ni Andrés ni Esteban le habían contestado, era extraño sobretodo por parte de Esteban, esperaba que su padre no se diera cuenta porque si no seguro habría terminado castigado igual que yo.

Escuché que mi hermano mayor había llegado a la casa y bajé a saludarlo, estaba bastante molesto.

-Pues la verdad no sé por qué hacen trabajos en grupos en la Universidad si siempre están los vagos que no hacen nada y si quieren pegarse a uno para pasar la materia. –Mi mamá lo escuchaba atenta a ver que le podía decir.

-Por eso debes aprender a buscar personas que trabajen, no es bueno hacerse con los vagos. –Dijo ella.

-Si, pero no es tan sencillo, se supone que los de mi grupo no son nada vagos y mira lo que pasó, hoy nos sacamos 0 porque a uno se le dio la maravillosa idea de no hacer su estúpida parte y sacar la excusa de que estaba enfermo, ¡como si no lleváramos casi un mes con ese trabajo! era obvio que el profesor nos iba a joder por eso. – Mi hermano era un nerd completo, casi del estilo de Juan Felipe, en cambio yo solía reprobar algunas materias, por eso él estaba tan molesto, le importaban demasiado sus notas, casi que lo único de lo que me habla es de la universidad y sobre la importancia de tener un excelente promedio… creo que yo pensaré más en ir a discotecas cuando cumpla 18.

Santiago

Había empezado bien el día, Juan Felipe había hablado conmigo y de hecho sociabilicé bastante bien. Realmente no se me dan esas cosas, para mí es casi imposible tener amigos y no los culpo… soy demasiado raro para ellos.

Era el segundo año que estaba en este colegio, a veces muy aburrido, antes estudiaba con chicos de clase media y ahora estaba en un colegio donde había desde personas clase media hasta chicos con guardaespaldas.

Me habían cambiado de colegio porque odiaba a todos mis compañeros y ellos no podían entender todo lo que yo había cambiado, ya no podía ser como antes y ese era un gran gran problema. Cuando era niño solía ser muy alegre, hasta se podría decir que era extrovertido, pero ahora si me hablaban solo pensaba en no decir cosas que pudieran espantarlos.

Mi problema detonó cuando tenía 14 años, realmente estaba siendo algo agobiante el colegio y eso sumado a la separación de mis padres fue demasiado para mí. Un día mi mamá me dijo que me había inscrito a una excusión de verano, ella estaba emocionada porque decía que me iba a divertir, solo que algo raro entró en mí, era un miedo extraño por tener que ir con gente rara a un lugar que no conocía y cada vez que mi mamá me hablaba de eso yo comenzaba a entrar en pánico.

El día en que ella me iba a llevar a la excusión yo me volví loco, literalmente hablando… me puse muy agresivo y comencé a tirar todo lo que estaba a mi paso, se podía pensar que era un berrinche pero en realidad estaba fuera de mi mismo. Creo que ella llamó a mi papá porque no sabía que hacer conmigo y fue él el que hizo que empezara a llorar como loco, él tenía más fuerza que yo e intentó arrastrarme así que lo pateé… no sé qué más pasó, pero terminé siendo internado en un hospital psiquiátrico, con eso se desató mi locura y de paso me volví bastante torpe para sociabilizar con los demás.

A partir de ahí me han hecho muchos estudios, tipo rata de laboratorio, voy a reuniones grupales con otros chicos más locos que yo y en ocasiones tengo ataques de golpear a la gente… ya los tengo muy controlados, pero aun así mi mamá se asusta con eso, tiene miedo de que le haga daño a alguien, pero yo sé que eso no va a pasar.

Según mi historia médica yo tengo como siete trastornos diferentes, pero ahora los más importantes, y para los que tomo los medicamentos, son fobia social y TOC… estoy tomando 4 pastillas para calmar mi mente, la mayoría de veces no quiero tomarlas pero lo hago para mi mamá este más tranquila.

Mis compañeros no saben nada, aunque si siento que muchos de ellos me ven como bicho raro, pero, lo acepto, no puedo sociabilizar… no me gusta hablar con la gente y tampoco quiero que se enteren de lo loco que estoy.

Algo bueno es que logré hacer un amigo, él apenas entiende que debo tomar pastillas, pero es realmente un apoyo para mí. Me trata normal, no le da miedo mi actitud y me ayuda si no entiendo algo, su nombre es Gustavo… tampoco es alguien muy popular dentro del curso, de hecho, odia a los populares, también es bueno con las materias y ha accedido a ir a mi casa en algunas ocasiones.

Llegué a mi casa bastante tranquilo, mi mamá me dio unas onces y yo me puse a hacer las tareas. No podía dejar de preguntarme por qué Juan Felipe me había hablado, como dijo me devolvió mis cuadernos antes de que se acabara el día, pero él hacía parte de un grupo de gente popular… yo no me adaptaba a ellos y ellos tampoco a mí. Entre sus amigos él era el más agradable por ser más serio y menos estúpido, Alejandro no me molesta, pero tampoco me agrada, Esteban y David si se me hacen muy odiosos y a Andrés, casi ni lo conozco, suele faltar bastante al colegio, solo sé que tiene dinero y que la mayoría de las chicas mueren por él.

Supuse que los tres se habían ido de pinta hoy, me molestaba que sean tan irresponsables, sus papás les están pagando un colegio costoso y a ellos no les importaba en absoluto. Con ese pensamiento continué haciendo mis tareas bastante concentrado.

1 comentario:

  1. Gracias por el capitulo!!
    Pero me tienes intrigada con lo del inicio de la historia!!
    Pobre chico le dieron varios reglazos y bueno por lo menos después la mamá lo consintió mucho!!
    Me gusta mucho la historia 😉

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