domingo, 12 de abril de 2020

Una cita de juegos.




Hola... creo que ya no se acuerdan de mi ¿verdad? Bueeeeno mi nombre es Sebastián y esta es la segunda vez que hablo con ustedes, la primera fue cuando le conté de un "PEQUEÑO TRAVIESO" que tenemos en casa, aún no lo recuerdan...... ok.... Esa vez les dije que teníamos en casa a un pequeño que amaba hacer travesuras, escondía todo lo que brillaba o llamaba su atención, al principio mis padres no creían lo que les decía, pero yo insistía junto a mi hermana mayor, mi papá fue el que más se negaba a creer en esta extraña presencia y eso en verdad me tenía agotado así que un día me altere, grite e incluso insulte a papá y eso termino en mi primer castigo con el cinturón.
Han pasado 2 años desde que nos convencimos que vivíamos con un duende blanco y si bien al principio me había asustado, este pequeño era divertido.... mi abuela nos había enviado una indicaciones para entretenerlo y eso dio buenos resultado, su presencia era casi imperceptible, ya solo aparecía 2 veces al año, las cosas en casa habían cambiado un poco mi hermana mayor Mía ya tenía 18 y estaba en la universidad, había terminado su relación con el idiota del colegio y ahora tenía un novio llamado Pablo que admiraba y nos llevábamos excelente, mi hermanita menor Anais ya estaba en el colegio y esta semana había cumplido los 7 años, mi perrita Lili ya no estaba cachorra tenía 3 años y éramos más unido que antes, Mis padres estaban más relajados y ambos trabajaban y yo.... Yo estaba grande tenía 15 años. Mi vida en el colegio estaba excelente ya que tenía las mejores calificaciones y me mantenía lejos de los problemas.... Bueno eso ese año cambiaria ya que coincidimos con mis amigos del barrio en el mismo curso, con ellos habíamos forjado una amistad inquebrantable nos conocimos un día cuando mi padre construyo una casa del árbol en nuestro jardín junto a mi abuelo y como todo niño nos llamó la atención.
El primer día de clases y después del aburrido acto de bienvenida ingresamos a la sala de clases y los vi, allí estaban a un costado de la ventana, ya cada cual compartían un lugar y estaba sentados en par

Gonzalo era mayor que nosotros un año, había repetido de curso y se encontraba sentado con Leo... delante de ellos está Cristóbal hermano de Gonzalo con Max, camine directo a donde mis amigos, a medio camino me topé con Marlene mi ex novia, ella me miro directo a los ojos sonrió coqueta e intento disculparse.
- Sebastián, perdóname por...- No logro terminar ya que escuche mi nombre y sentí un abrazo, era Cristóbal y me llevo donde el resto de mis amigos.
- Seba, mira la sorpresa que te tengo.- Emocionado a más no poder comencé a balbucear.
- pero.....como...tú... él... Nosotros.- Dije apuntando a cada uno, ya que no lo podía creer... había tenido una visión de ese año y la conclusión sería junto a los chicos.
- Vosotros...y ellos, anda ¡no jodas! Que ya nos sabemos los pronombres.- Dijo Max. Mientras que Gonzalo y Leo estallaron en risas.
- No sean malos, no se rían de mí seba está emocionado.- Regañó Leo a los chicos y yo Sonríe frente a eso.... con Leo nos llevábamos genial, nos conocíamos desde siempre su padre y él mío se conocían desde pequeños.
- Si... ya vi.- Asegure.- Es genial que estemos todos acá, pero estamos impar... ya me abandonaste leo grrr me quede solo.- Dije para hacer sentir mal... pero Gonzalo no lo vio así... si no como una opción.
- Bueno...Eso se arregla fácil....- Dijo solemnemente de un momento a otros giro y le hablo a la única chica que no tenía compañero, - Ana, estas solita ¿verdad?.... ¿Te gustaría tener de compañero a este guapo y bello chico?

- Ana: eeeh...si, se ve divertido.
Después de eso nos hicimos muy amigo, ella había llegado ese año al colegio... la chica era divertida y muy agradable para conversar, así fueron pasando las semanas y meses... específicamente 3 meses y ya estaba enamorado, bueno enamorado no era la palabra...me gustó mucho la chica y mi ex paso al olvido , ella al principio me daba miradas de odio, Dejándome fuera de bases porque no entendía sus molestia, Marlene había terminado nuestra relación dos semanas antes de entrar al colegio y ahora se molestaba porque yo estaba con otra chica. Con Ana éramos muy buenos amigos, yo quería dar un paso más allá y había pensado en invitarla a salir pero no sabía dónde, aún quería seguir la línea de la amistad pero necesitaba que fuera más especial, dinero tenía ya que había ahorrado mi mesada, así que el dinero no era problema....mi problema era donde podía invitarla.
Un día hablando con Pablo me dijo que la invitara al centro comercial y que ahí había un sector de juegos, en realidad eran simuladores de motocicletas, autos de carreras, snowboard etc., y además en el lugar había autos chocadores, montañas rusas y bowling... Al llegar al lugar lo pasamos genial, luego fuimos a comprar helados hasta que observamos la hora y ya era las 10 de la noche, lo extraño era que no tenía ningún mensaje, pero al salir del centro llegó la cobertura a mi celular y del mismo modo comenzaron a llegar una gran cantidad de mensajes. Creo por los juegos estaban bloqueado... además el celular de Ana le había pasado lo mismo ya que al ver las llamadas perdidas se apresuró a llamar a sus padres, pero nadie respondía en su casa así que comenzó ponerse nerviosa y preocuparse más, me dio pena su angustia así que me ofrecí llevarla a casa y hablar con su papá, el señor entendió.
- Gracias por acompañar a mi bebé, pero te advierto desde ya que ¡estará castigada una semana!, si quieres, después de ese tiempo la puedes volver a invitar a salir....bueno si es que tus padres no te matan... ¡¡Chico ya son las 11 de la noche!!- Cuando él señor dijo eso caí en la cuenta... no había pensado en eso, con papá teníamos un acuerdo y hacía rato que solo me castigaba privándome de cosas, y nada más.
Él mantenía su cinturón donde debía estar en sus pantalones, pero si soy realista, el padre de Ana tenía razón, estaba en un gran problemas y tenía temor había desaparecido más de 9 horas y nadie sabía de mi...cuando ya estaba entrando en pánico sentí mi celular vibrar y conteste.
- A... alo.... mi ¿Mía?.- Era mi hermana mayor.
- ¿Dónde estás Sebastián?... estamos histérico, ¿Hermanito paso algo?... ¿Porque no respondes el celular?- No sabía que responder primero Mía hacía muchas preguntas a la vez, además la voz de mi hermana era de mucha preocupación.
- Nada Mía... solo se pasó la hora y no me di cuenta.
- ¿Estas bien?... ¿dónde estás? ... ¡iremos por ti!
Después de dar la dirección de donde estaba, mi hermana llego y me abrazo y ya luego me dio un coscorrón.
- Auuuu Mía....Pero qué demoni....- No me lo esperaba y antes de poder terminar la frase me cortó en seco.
- Sebastián, ¡¡Como se te ocurre desaparecer!! ... no sabes lo que pasamos y......- Comenzó con el regaño, pero Pablo interrumpió el regaño de mi hermana mayor.
- Hola ¿Porque desapareciste así?...- Pablo también tenía expresión de estar preocupado, pero a diferencia de mi hermana, tomo de mi nuca y me abrazo.- En serio nos preocupamos, no respondías ninguna de las llamadas...ni mensajes... ni nada.
- Pablo ¡Hoy fue el día!- Asegure emocionado.-- Él enojo de Mía cambio a ojos dulces y una sonrisa de emoción que casi lloro.
- ¿Por una chica?... ¡¡Aww mi piojito está enamorado!!- Al oír a mi hermana rodé los ojos fastidiados, ya que tenía 15 años y aún ella me nombraba con apodos infantiles.
- Miaaaa no me digas así...¡¡ soy un hombre!! Cuando conozcas a Ana, evita el apodo, no quiero que me digas piojo... Ni peque... ni nada!!
- Mi amor no sea empalagosa- Me defendió Pablo, mi hermana le dio su peor cara de odio.-No ves que ya es un "hombre" y dejó de ser "él peque de la casa", ahora ese rol es de Anais... la enana estará feliz por eso jajaja
- OK grrrr..... Ya lo aceptaste hermanito... ¿ya no eres un niño?- Negué con la cabeza y sentí orgullo por él apoyo de mi cuñado, estaba tan emocionado que no note que se burlaban de mí.- Entonces prepárate, porque el castigo que te caerá será y deberás aceptar como todo él hombre que eres.
- ¿Castigo?.. Pero qué ... cast... yo, Miaaaa ¿De que estas hablando?-
Comence a balbucear, no quería eso, llevaba dos años que prácticamente no me castigaban, molesto observe desconcertado a mi hermana, ya que no podía creer que después de pasarlo tan bien ella quisiera arruinar mi día con comentarios desagradables.
- Jajajaja ¡¡ay cuñadito!!... está bien, tener citas... pero la cosa era avisar a los papas.... ¡¡Los tuyos están con ataque!!
- ¿En serio?... pero si les envié un mensaje avisando que llegaría tarde.- Eso era cierto les envié a ambos con un mensaje por WhatsApp.
- Un mensaje "avisando" ¡¡ayayay sebin!!... cuando se entere papá, te matara... mm y por lo menos valió la pena... ¿Conseguiste un beso de amor?- Negué con la cabeza y pensando en lo desubicada en sus comentarios.
- Ay Noo.....¡¡Te llevarás una del terror!!...hermanito y no te podrás sentar bien por mucho rato y ¡¡TU NI SIQUIERA PROBASTE ESO!- Dramatizo poniendo sus manos sobre la cara.
- Yaaaa Mía.... eso es mentira hace rato ¡¡Papá no hace eso!!... y no lo digas delante de pablo que me da vergüenza.-Con Pablo tenía una relación de hombre a hombre y ahora qué pensaría de mí... si mi hermana insinuaba que mi padre me pegab... ¡NO!.... Mejor ni diré la palabra.
- ¿Vergüenza? Jajaja... mm vergüenza la del él.- Dijo señalando a pablo.- Verdad mi amor... que tú papá aun a tu edad, si la cagas te da con el cintu...- Pablo no la dejo terminar, estaba entretenido con la conversación hasta ahora, así que abrió muy grande los ojos y habló.
- Mia ¡¡Es tarde!!... además, es hora de llevar al condenado a casa... mira que él suegrito ya lo quiere tener en sus manos y no para abrazarlo... bueno quizás al principio sí, pero ya después creo que no. - Sonrió maliciosamente al ver que me negaba a caer en la indirecta dejo la sonrisa.- Anda, caminando que están bravos y entre más tarde, será peor para ti.- Me abrazo y nos subimos al auto.
Luego me llevaron a casa, al ingresar vi a mamá y me dio un gran abrazo de esos que casi dejan sin aire en mis pulmones y me reviso por todos lados viendo que estuviese todo en sus lugar, luego Papá también hizo algo parecido mientras mamá con Mía se dirigieron a la cocina... ese día cenaríamos muy tarde, creo que en casa nadie había probado bocado preocupados por mí, yo tenía hambre pero al ver la cara de mi padre se me quito el apetito.....Pablo y mi hermana seguían ahí en sus mundo felices, hablaban de la universidad con mi madre y les contaban en cómo había sido la bienvenida a los nuevos chicos... yo no podía comer nada solo miraba el plato... mi padre al notarlo regaño.
- Hijo... deja de jugar con la comida.- Dijo con la voz más ácida que pudo.
- No tengo hambre....- Mentí, la verdad era que me podía un vaca completa, pero la situación me ponía tenso.
- ¡Cena!.... mira que desapareciste todo el día y aun no sé dónde andabas, así que come para que después tú y yo tengamos una charla en privado.- Fantástico ahora sí... seguro con eso ya podría comer.
- Papi, Sebastián estaba en.... - Mi hermana trató de ayudar, pero mi padre no la dejó hablar.
- Miaaaaa ¡No es tu bronca!... después hablare con Tú hermano, él es quien me dará las explicaciones.... Ahora terminemos la cena.- se giró donde mi.- Sebastián ¡¡Termina de comer!!
- Es que papá... no tengo hambre.- espere su reacción, quería saber cuán molesto estaba.
- Ok... te di la oportunidad... pero nada.- Se levantó de la silla se quitó su cinturón y dijo.- ¡¡A tú habitación!!- Eso me impresionó y al ver que no me movía.- Entonces, hijo ¿lo quieres acá?... por mí no hay problemas.- Se acercó y entré en pánico
- Nooo... papiii..... Comeré...comeré, pero no me pegues... ¡por favor!- Luego mire a todos en la mesa y volví a ser el adulto que me creía.- Tranquilo papá, cenaremos en paz y luego ¡¡LO HABLAREMOS!!- Aproveche de aclarar ese punto y hacer énfasis en hablar.
Después de eso el resto cenó en silencio y al terminar la cena Pablo se fue a su casa, Mía a su habitación ya que tenía que estudiar para un examen y mamá junto a Anais a preparar las cosas para el siguiente día... cuando estuvimos solos mi padre me envió a mi habitación, obedecí al segundo y sin discutir ya que ver a mi padre con el cinturón en mano me dejo mal, después de un rato ambos llegaron a mi habitación y preguntaron donde había estado... yo solo dije en el centro comercial, pero no dije con quién y que haciendo que... me avergonzaba.
- ¿Qué hacías en ese lugar todo el día?- Pregunto secamente mi padre con las manos apoyadas en las caderas.
- Solo pasaba el tiempo, jugaba en los simuladores papá... te juro que no hacía nada malo como fumar, drogarme o beber...¡¡ Si es que piensas eso!!- Me puse a la defensiva, mi padre me interrogaba y eso para mí era humillante, ya estaba grande para dar explicaciones como un niño.
- Yo no he dicho nada de eso... solo estoy tratando de averiguar dónde y con quien pasó tooooodo el día... ¡Mi hijo de 15 años!- Sentí una bofetada invisible... 15 años era verdad, esa era mi edad, no era más que solo un adolescente que estaba bajo el cuidado, amor y mano de mis padres.- y bien ¿Me dirás que hacías y con quién andabas?.... porque eso de que estabas solo en los videojuegos y maquinitas estúpidas ¡¡No te lo creo!!
- Papá ¡Porque no me crees!... no entiendo ¿Porque estas tan enojado?... te envié un mensaje avisando que llegaría tarde a casa y considero injusto que estés enojado por eso...deberías dármelas ¡Gracias por eso!- la cara de mi padre fue divertida me hubiese reído en otra situación
- ¿Que agradezca que enviaste un mensaje avisando?.... ¿Se te olvido que se pide permiso Sebastián? ... ¡¡Tienes 15 años y tú no te mandas solo!! ... debe permiso a tú madre y a mí.... ¡¡Te das cuenta del descaro de este mocoso!!! .- Lo último lo dijo a mi madre la cual trato de disimular una sonrisa.
- Mi amor tranquilo... hijito, ya sabes que en esta casa funcionan las cosas así., ¿Porque desapareciste?... ¿Andabas con tus amiguitos?- Mi madre era muy tierna, pero la palabra amiguitos fue como si me hubiesen dado una patada en el trasero.
- ¡¡AYYYY MAMÁ AMIGUITOS!!.- Medio grite y luego baje la voz cuando mi padre se acercó peligrosamente. - No soy un niño... ya no tengo amiguitos, y no lo digas así que me haces sentir como si fuera ¡un pendejo tarado!- Respondí son pensar, la situación me tenía demasiado nervioso para pensar reflexionar y responder a mis padres sin alterarlos más de lo que ya estaban, en especial a mi papá.
- ¡¡Oye cuidado con esa boca... y ojo como le hablas a tú madre, no le vuelvas a gritar!!... sabes cariño me canse, ¡EXPLÍCAME! YA CON QUIEN MIERDA ANDABAS, HACIENDO ¡QUE! Y ¡¡PORQUE TE DESAPARECISTE TODO EL DÍA!!... no contestabas tú celular... te llame mil veces y tú nada hijo..... .- Elevo la voz, y yo solo lo miraba impresionado, que se creía mi papá en pedirme explicaciones, yo le había avisado y eso era suficiente para mí... no les iba a decir nada más.- ¿No vas hablar? .- Otra vez negué con la cabeza pero esta vez me cruce de brazo y lo mire enojado.
Mi Papá a ver mi reacción se quitó el cinturón.... Estaba furioso y verlo con eso en la mano y así de enojado yo me asuste.
- Noooooo papaaaa .... Espera, ¡¡ESPERA!!!.- Grite Cuando se acercó. Su reacción me aterró y trate que no avanzara hacia a mí retrocediendo.
- Sebastián, No sé qué te pasa....DOS años hijo y no había pasado nada.... hasta pensé que nos habíamos jubilado de esto, pero tú estás con esa actitud, no quieres hablar y aparte le gritas a tú madre.
- No es por eso... no me pasa nada... pero es que me quieres pegar con eso papá y así no puedo hablar.
- Bien... ¿Con quién andabas y porque te desapareciste todo el día?- Pregunto. Espero cinco minutos, pero no dije nada... me avergonzaba.- ¿No? Grrr aprenderás a responder a la primera que pregunte mocoso se acabó la paciencia,
ZAAS.- llego el Primero correazo justo en el trasero.
- AAAHHHHH.... ¡¡NO PAPI NO ME PEGUES!! - Con ese papi se había al carajo mi madurez, pero es que me dio susto y además me dolió
- Seba cariño, habla mi amor... tú papá te ha preguntado muchas veces... responde..... ¿Qué es lo que ocultas?... estabas haciendo algo malo... ¿Quizás consumías drogas?- Trato de ayudar, mi mamá estaba nerviosa.
- Nooooooo mamá ¡¡Por Dios!! ... ¿Cómo dices eso?... yo NO.... Papá eso no yo nunca te lo juro - Me apresure a decir mi padre al ver que a este se le había inflamado la venas de su sien del enfado que tenía.
Ok.... habla.....- Dijo cruzándose de brazos, en una mano sostenía el cinturón y me miró muy serio, a mi padre no le gustaba castigarme y menos con eso, solo lo hacía cuando me pasaba mucho.
- Solo fui al centro comercial, Papiiii ya entendí que debí pedir permiso.- Trate de sonar arrepentido.- Ya sé que tengo 15 años, incluso aceptaré el castigo que quieras, pero papi nooo no me pegues con eso... papito te lo suplico no con eso.- Creo que con eso lo convencí o le di penita, me tomo de mi brazo, me giro y aterrizaron 4 duras palmadas.
PLAAAAS - PLAAAAAS - PLAAAAS - PLAAAAAS-
- No volverás a salir más así, ¡¡Se pide permiso a los papás carajo!!
- Auuu auuuu perdón no lo volveré hacer, no desapareceré más así.- Me apresuré a decir ya que pensé que mi padre se detendría, ya había dicho lo que él esperaba... pero lejos de terminar continuo castigando mi traserito.
PLAAAAS PLAAAAAS PLAAAAS PLAAAAAS
- No volverás a gritar ¡A TU MADRE Y MENOS A MI!.. . Nos debes respeto está ¡¡Claro!!
- Ayyyyy auu ya yaaaaaaa.... Nunca más lo juro, pero yaaaa me duele snif
- Eso espero hijo... ¡No lo harás!... por último y quiero te quede bien grabado, cuando te pregunte algo quiero las respuesta... ¡No quiero andar sacando confesiones así!
Antes que preguntara cómo sentí un dolor terrible.... Era el cinturón de mi padre, le molesto de verdad que no le dijera nada.
ZAAAAAAS.... ¿Dónde estabas?
- AAAA yyyyyyyy Papiiii ayyyyyyy buaaaaa mamita ayayaaayyyyy.- Después de eso me abrace a mi mamá, recién dijo algo, antes solo me miraba con tristeza cuando papá me castigaba.
- Mi amor... por favor ya no.- Rogo a mi papá.- ¡¡Seba mi vida ya habla te lo suplico!!
- Anda.... Snif andaba con una chica, la invite a pasar una tarde entretenida mami.
- Una chica.... Hijo ¿Invitaste a salir a una niña?- Papá se sorprendió frente a eso, me miro con una sonrisa en la boca.
- Si una chica hermosa papá, te la presentaría, pero también está castigada...snif perdóname si... yo... yo snif no quería que se preocuparan tanto.- Eso era cierto yo olvide todo y solo me concentre en Ana, pero eso no volvería a pasar, las caras de preocupación de mis padres si me choquearon al llegar a casa.
- Lo oíste mi amor.... ¡Nuestro seba ya está enamorado! – Dijo y me abrazo,
Si....- Dijo mi mamá y su voz sino sonó extraña. - Me siento triste sniff... mi bebé está creciendo y una niña me lo quiere quitaaaaar!!! .- Aseguro llorando, mi papá la abrazó y sonrió, mamá era tan dramática... ella aún creía que era su bebé.
Yaaaaaa mamá, no exageres.... Además está castigada no la veré por un tiempo.
- Esta castigada... ¿En serio? ... ¿Cuánto tiempo está castigada?- Pregunto feliz.
- Una semana... y si pienso igual que tú ¡Es demasiado tiempo!
- Me parece poco...por todo lo que nos hiciste pasar estarás castigado un mes Sebastián a todo...- Concluyo mi madre y eso me dejo en otro planeta, no podía creer que fuera ella la que había dicho eso.... Atónito observe a mi papá que estaba igual que yo, sin dar crédito a las palabras de mi mamá.
- Pero... pero papaaaaaa.- Trate de pedir un salvavidas, pero ese me hundió más
- Escuchaste hijo ...¡Un mes!... yo no sumare más... ¿A no sé qué tengas algo que decir?- No lo podía creer había olvidado que hoy tenia cita con mi profesora, lo habían llamado al colegio porque había bajado las notas y además los profesores ya tenía reclamos de nosotros y un profe en especial.
- Si Papá, ya sabes...es que sus clases nos aburrimos y pues si quieres nos subimos a la casa del árbol, es que es el mejor lugar para hablar.- Mamá no entendía nada y cuando iba a preguntar mi padre le cerró el ojo y ya no dijo nada más.
Luego de hablar con mi papá y explicar estuvimos abrazados y observando desde una de las ventanas de la casita hacia el exterior.
- Ok.... Sebastián una tontería más con los chicos y que me vuelvan a llamar del colegio por eso... nuestro amigo te visitara de principio a fin.... ¿Está claro?- No necesito nombrarlo sabia a que se refería y era su cinturón. No podía creer que había llegado para quedarse.
- Si... pero eso no... Será necesario. ¿Mejor envíalo de vacaciones?- Esa amenaza no me gustó nada.
- No hijo... pero yo que tú tendría cuidado, porque anda cerca y muerde fuerte...recuerda eso antes de hacer una tontería.- Aconsejo al llegar a mi habitación.- Ahora a dormir ¿sí?- No quería dormir, tenía que hablar con mi papá, eso sentía que debía hacer.
- ¿Papito podemos ver una película?... quiero hablar contigo... de muchas cosas.- Mamá salió para darnos privacidad, mi padre se acostó a mi lado en mi cama y me abrazó, él sufría cuando me castigaba y solo en esa ocasiones estaba amoroso así que aproveche de hablar muchas cosas con él, yo no quería volver a probar el cinturón de mi padre, así que esa noche confesé todo... bueno casi todos mi pecados, Pablo estaba bien como consejero, pero mi papá también se merecía saber mis cosas, quizás eso nos acercará más en nuestra relación.... Además era un punto a mi favor ya había recibido una paliza así que lo que dijera ya le daría tristeza volver a hacerlo y eso yo lo sabía.

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