jueves, 30 de julio de 2020

Capítulo dieciséis La curiosidad mato al gato, suerte que es una tigresa




Capítulo dieciséis
La curiosidad mato al gato, suerte que es una tigresa
Por Steve Hyuga
La vida de Isabella desde siempre fue muy compleja, su madre la había abandonado al poco tiempo de nacer y su padre, bueno, su padre intento hacer lo mejor que pudo,  al menos por un tiempo, se dedicó a trabajar tiempo completo dejando a su hija encargada a los vecinos que la cuidaban de pura buena voluntad, desde pequeña comenzó en pequeños trabajos, para ayudar a cubrir sus gastos pero sobre todo para estar lejos de casa y no sentir tanto la soledad, cuando cumplió catorce comenzó a trabajar de mesera en un bar, la paga era mala, pero compensaba con las propinas, el lugar muy concurrido, siempre estaba repleto de clientes VIP, pero ella no tuvo acceso a esa área del bar hasta que cumplió los quince, no es que le haya hecho mucha gracia, los chicos a veces se propasaban con ella y el gerente solo le cerraba la boca con un bono VIP.
Así era día tras día, las cosas que veía eran parte del secreto profesional, solo podía decir que el polvo que se acumulaba en las mesas no lo limpiaban con aspiradora, y las píldoras no las recetaba el médico, y precisamente ese fue el problema, un 23 de abril como cualquier otro encontró a una chica vestida con una mini blanca  un tops rojo con la cabeza apoyada en la mesa, completamente abandonada, había sangre seca corriendo por su nariz, el pánico se apodero de Isis, trato de despertarla pero estaba tan helada, desesperada llamo a la policía, se quedó esperando pegada en un rincón sin atreverse a mover, pero como podía abandonar a esa desconocida, esa chica que pudo ser ella, Isis más de alguna vez se había ayudado de los polvitos mágicos para sobrellevar su vida de mierda con un trabajo de mierda que pagaba un colegio de mierda por el abandono de un padre de mierda, se quedó pegada en el rincón hasta que un policía la saco de ahí, la llevo a la comisaria donde le tomaron declaración, luego las cosas pasaron muy de prisa.
Le llegó un correo informándole que había sido aceptada en el mejor colegio de Santiago, gastos pagos, departamento incluido, dinero para lo esencial, todo auspiciado por protección de testigos, según le dijeron.
Así fue como comenzó su nueva vida, conoció al chico de sus sueños un tigrecito llamado Steve, que poco a poco le robo el corazón y su cabeza, por primera vez era feliz,  jamás hablo con nadie de lo que vivió antes de entrar al colegio y su tigre estuvo bien con ello, no le importaba su pasado, solo su presente y su futuro, es más ella lo había olvidado, hasta que tres meses atrás, justo después de una cita en fiscalía, se dio cuenta que no estaba en protección de testigos, que su nueva vida era un pago su silencio, como se dio cuenta, simple, ese día entró a su departamento y encontró cocaína sobre la mesa, habían inalado un poco y dejado el resto para ella, por si eso no era lo suficientemente, en la pantalla gigante, que hasta ese entonces ella no tenía, había un video las veces que ella había consumido polvitos mágicos en el local, y al finalizar el video una foto de la chica muerta, con un tierno mensaje, si hablas la próxima eres tú.
Isabella salió corriendo como las locas solo la pudo detener Steve, quien había ido por ella para ir al cine, Isis estaba desesperada, no sabía qué hacer, pero no se atrevió a decirle al tigrecito lo que ocurría, inventó una historia poco creíble que involucraba al ogro de su padre y unas anotaciones del colegio, para luego reírse y seguir fingiendo estar bien hasta que llegó otra citación y luego más amenazas.
“Amor tengo que desaparecer” le dijo a su tigre, después de haber estado en silencio más de una hora, observando a la nada, mientras por sus mejillas caían lagrimas sin control.
“Que está pasando Isabella” le exigió saber Steve.
“no puedo decirte, no puedo” le dijo con histeria.
“me dices ya” Dijo tomándola con fuerza y cobijándola contra su pecho.
“yo… Steve” respiro profundamente “vi algo y si hablo me mataran”
“QUE VISTE” le gritó asustado el cachorrito.
“lo suficiente para que me quieran muerta”
“no hables, Isabella si hablar te pone en peligro no lo haces y ya esta”
“no puedo quedarme callada Steve, no soy una mala persona, mi conciencia no me lo permite, si callo no soy mejor que ellos, te amo cachorro, pero esta es la última vez que nos veremos, no te arrastrare a esto” Dijo fingiendo fortaleza, sus piernas le flaqueaban, su pecho le dolía y sus mandíbulas tiritaban mientras las apretaba.
Steve se volvió loco, no era necesario ser un genio para saber de qué hablaba Isis, él sabía, y estaba muy consciente de los riesgos, tenía claro solo una cosa, él la protegería.
“nos vamos” dijo tomándola del brazo.
“no me escuchaste Steve, aléjate de mí”
“no voy a perderte” En eso Steve llamó a Derek y le pidió que les comprara un pasaje en cada vuelo que salía ese día, y Derek así lo hizo, pero también le confeso lo que ocurría a Scher-K.
Derek, Scher-K y Sean arribaron al aeropuerto cuando ya había comenzado el embarque, Sean se volvió loco gritándole a Steve para que no abordara el avión.
PoV Steve
“STEVE, STEVE HYUGA, STEVE ANDRÉ HYUGA PAINTBRUSH BAJA DE ESE PUTO AVIÓN TE LO ORDENO” escuche gritar a mi padre mientras los guardias intentaban detener su paso, en eso yo intentaba que Isis no se bajara del avión, mis ojos se cruzaron con la mirada de dolor de mi hermano, que juraría me decía no ve abandones hermanito y los ojos de ella que estaban fijos y penetrantes en mí, no se movían mientras su cuerpo luchaba con más fuerza que Sean para venir a mi encuentro, no sé qué gritaba pues a mis oídos solo llegaban los gritos de mi padre, todo el mundo se volteó a verme, de pronto los guardias le abren el paso y a mi e Isis nos hacen descender del embarque, todo ocurrió tan rápido, el embarque no era de los típicos en que vas en una manga y que pasas del aeropuerto directo al avión, este era en la pista, me bajaron de un brazo e Isis caminaba a mi lado, Sean que paralelamente a esto corría a mi encuentro, se sacó el cinturón delante de todos y ahí en medio de la pista lo azoto sobre mi pobre y desprevenido trasero.
“DONDE MIERDA CREES QUE VAS” ¡CRAP! ¡CRAP! ¡CRAP!
La voz no me salía, Scher-K trataba de calmarlo al igual que mi hermano, Sean me entro al aeropuerto a correazo limpio y de una oreja, ante los ruegos de todos que se detuviera, pero no hizo caso, una vez dentro del aeropuerto me llevo al baño y me dio la zurra de mi vida, ahí en medio del baño del aeropuerto, a trasero desnudo, papá me pegó como un crio, puso su pierna derecha apoyada en la taza del inodoro, mi estómago sobre ella, mi trasero a toda disposición, mis pantalones y bóxer a la altura de mis pantorrillas y su mano cayendo férrea sobre mi trasero ya adolorido por los correazos previos, mi madre consolaba a Isabella desde fuera de la puerta y le rogaba a Sean que se calmara, que ya no me castigara más.
“¡PLAFF! NO ¡PLAFF! SE ¡PLAFF! HUYE ¡PLAFF! DEL ¡PLAFF! PAPÁ ¡PLAFF!”
“¡PLAFF! NO ¡PLAFF! SE ¡PLAFF! HUYE ¡PLAFF! DEL ¡PLAFF! PAPÁ ¡PLAFF!”
“¡PLAFF! NO ¡PLAFF! SE ¡PLAFF! HUYE ¡PLAFF! DEL ¡PLAFF! PAPÁ ¡PLAFF!”
“¡PLAFF! NO ¡PLAFF! SE ¡PLAFF! HUYE ¡PLAFF! DEL ¡PLAFF! PAPÁ ¡PLAFF!”
“¡PLAFF! NO ¡PLAFF! SE ¡PLAFF! HUYE ¡PLAFF! DEL ¡PLAFF! PAPÁ ¡PLAFF!”
“¡PLAFF! NO ¡PLAFF! SE ¡PLAFF! HUYE ¡PLAFF! DEL ¡PLAFF! PAPÁ ¡PLAFF!”
No dejo de hacer eso, hasta que le prometí que jamás volvería a huir de casa, que no estaba huyendo del papá, que solo trataba de salvar la vida de Isabella.
Mi hermanito como pudo entro al baño, me abrazó, me ayudó a subir la ropa y me cubrió mi cabecita con su polerón y a papá le dio su mirada de más profundo odio.
“TE ODIO SEAN, JAMÁS TE PERDONARE LO QUE LE HICISTE A MI HERMANO, JAMÁS SERÁS MI PADRE, MI ÚNICO PAPÁ ES SIMON, TU ERES UNA EXCUSA DE SER HUMANO QUE  NO SABE TRATAR A SU HIJO, LAS COSAS SERÍAN TAN DISTINTAS SI PAPÁ FUERA NUESTRO PADRE, CON GUSTO NOS HUBIÉRAMOS DESHECHO DE TI, YO PENSANDO QUE ERA UNA VERGÜENZA PARA TI Y QUE POR ESO NO ME QUERÍAS, PERO EL AVERGONZADO DE TENER TU SANGRE SOY YO, TE ODIO”
Vi como papá se rompió en mil pedazos, pero solo le dijo a mi hermano tomándolo de un brazo y llevándolo hacia su cara.
“es papá para ti, puedes odiarme, puedes avergonzarte de mí, pero aun así es papá para ti”
“si tienes que decirlo para que alguien lo crea eres un muy patético” se rio mi hermano con una frialdad propia de mí.  
Scher-K nos guio al auto, ella manejó, Sean no dijo una palabra en todo el trayecto, cuando llegamos se encerró en su despacho con Isis y Paolo, nuestro abogado y mejor amigo de papá (más que amigos es un padre para Sean), a quien supongo se había escrito en el camino a casa.
Mientras ellos hablaban Scher-K nos llevó al baño, con mucho pesar debo reconocer que nos bañó a ambos, nos lavó el cabello luego el cuerpo, ya que ninguno de los dos estaba en condiciones de moverse, yo producto del miedo y mi hermano de todo lo dicho a papá, Derek estaba vació y me era lo que más me aterraba.
En el trayecto lo único que me dijo fue “si te vas me llevas contigo”
Mamá nos vistió y nos acostó en su cama, Kathya se quedó con Isis luego que hablo con mi papá  y el tío Paolo.
Cuando estuve mejor le explique a papá porque lo hice, y él me amenazo con el rebenque que le llevo Paolo (después de regalarle soberana mierda del terror no volverá a ser mi tío nunca más.
“pones un pie fuera de casa sin mi autorización y donde te encuentre te traigo de regreso a rebencazo limpio me escuchaste” me dijo tomándome fuertemente de mi bracito y dándome un fuerte rebencazo en mi potito para remarcar su punto, llegue a saltar del dolor, como duele esa mierda es que ni loco le desobedezco de nuevo.
“Ay si papá” atiene a decir, antes de irme a mi recamara pues estaba castigado en mi habitación hasta nuevo aviso.
Derek no sabía cómo reaccionar cerca de papá, lo miraba con los ojitos tristes y rabiosos cada vez que se recordaba como papá me saco del aeropuerto y papá no decía nada para ayudar.
Sé que Scher-K y papá tuvieron una discusión monumental, escuche gritos como “es mi hijo” “es hijo mío también” “ahora, después de cuantos años quieres jugar a las casitas, crees que porque volviste después de 16 años tienes algún derecho sobre mis hijos, no te equivoques Scher-K que los hayas parido no te hace su madre”
Yo quise intervenir porque hasta a mí me dolió. Ella estoica, completamente rota, se limitó a decir “duerme mañana solucionaremos todo” Dijo saliendo dejándolo solo en la habitación.   
El grito de papá nos hizo temblar a todos, era dolor, no puedo describirlo ni plasmarlo en papel, porque fue indescifrable era un alma desgarrándose en mil pedazos,  Scher-K entro a la habitación y le tomo la cabeza mientras mi papá convulsionaba de dolor, Simon le inyecto algo que lo hizo dormir, fue lo que le había recetado el médico cuando nos revisó en la tarde, les advirtió que papá estaba al borde de un colapso, pero papá se negó a que lo hicieran dormir, así que les dejo el medicamento en caso de urgencia, y si la hubo, jamás había visto a mi papi así.
En casa estuvimos como muertos vivientes más de tres días, Simon se preocupaba de las cosas básicas, mamá se encargó de papá, de despertarlo para comer, que fuera al baño, de bañarlo, él no era el padre que yo conocía, el doc dijo que Sean llevaba ese nivel de estrés por mucho tiempo, pero que solo necesitaba dormir.
Al cuarto día papá despertó mejor y nos preparó el desayuno, estaba sonriente, pero la luz no llegaba a sus ojitos.
Derek no sabía cómo hablarle, pero le rozaba cada vez que podía como un cachorrito buscando a su papá.
“Sean yo”
“es papá Derek, te guste o no es papá” le dijo cansado.
Derek se apartaba y Sean lo buscaba, lo abraza e intentaba que no se sintiera culpable por lo sucedido.
Cuando papá estuvo un poco mejor le pedí que Isabella  se quedara con nosotros a lo que accedió, podía ver el miedo en sus ojos, pero jamás dejaría a nadie desamparado ni corriendo riesgo, menos si ese alguien era el amor de la vida de su hijito.
Ese mismo día vi que Scher-K saco sus cosas de la habitación que compartían con mi papá y las llevo al cuarto de Kathya, a pesar que ella se preocupaba que papá estuviera bien y cómodo no se hablaban, Sean intento disculpase aludiendo a que no sabía lo que decía, que fue un colapso y que no sentía las cosas que dijo, pero ella  fue categórica.
“Sabías lo que decías y es lo que querías decir desde que nos reencontramos y no te atrevías, dejaste claro lo que soy para ti, así que la próxima vez que querías que me habrá de…” no terminó de hablar porque me descubrió escuchando, “ya sabes dónde encontrarme, ya que para ti no sirvo para nada más”
Kathya estaba que le saltaba en la yugular a papá pero se tranquilizaba porque era la contención de Isis que lo estaba pasando muy mal, además la K podía ver cuánto dolor acarreaba mi papá y ella no quería ser la causante de otro colapso.
Pero no todo es tan malo, la suerte por fin estuvo a nuestro favor, a mi Isis le llegó un correo anónimo con una dirección de correo y una clave, en los mensajes de borrador de ese correo estaban los videos de seguridad del bar, y ahí estaba todo, absolutamente todo, mi princesita era libre, no tendría que declarar, un amigo de Paolo contacto con el abogado de la familia de chica que había fallecido de sobredosis y le hizo llegar los videos, quien a su vez se las hizo llegar a fiscalía y a los medios de comunicación, en menos de un día se desbarato la red narco-ABC1, le pusieron así, porque los involucrados eran hijos e hijas de las más altas autoridades y figuras nacionales, padres que por despreocupados de sus hijos cayeron en desgracia, hubo innumerables muchas renuncias, clínicas de rehabilitación repletas, incontables viajes al extranjero, y muy pocos condenados a muchos años de cárcel, pero lo importante es que el nombre de Isabella jamás se mencionó.
Mi tío Paolo, siguió una investigación privada para descubrir quien amenazaba a Isis, y el cobarde miserable era el dueño del bar que no quería perder la gallina de los huevos de oro, los clientes jamás notaron a Isis, quien para ellos, no era más que la chica de los tragos a la que podían correrle mano de vez en cuando, el final de psicópata del bar es de otra historia que no vale la pena contar, solo diré que si te involucras con delincuentes no terminas nada bien.
Cuando todo esto termino, mi papá hablo con el papá de mi Isis, ni les cuento como quedaron las cosas, cuando se enteró de todo se volvió loco, la hizo llorar mucho por no decirle lo que estaba ocurriendo, y por haber estado involucrada en todo eso, mi papá le mostro los videos donde se veía a Isabella haciendo de las suyas, Ay ay ay ay mi tigresita.
Gustavo, mi suegrito, no era como nosotros pensábamos, era un hombre bueno, trabajador pero al no tener mayores estudios debía trabajar en lo que podía para mantener a su hijita, y eso significaba pasar largas temporadas fuera de casa, era un hombre rudo, torpe pero de buen corazón, muy honesto y muy justo pero implacable, que cuando Isis se portaba mal la hacía llorar mucho pero era porque ella pasaba mucho tiempo sola y él debía asegurarse que ella estuviera a salvo, el Tío Simón le consiguió un mejor trabajo aquí, cerca de casa, y que además con un horario que le permitió seguir con sus estudios, él fue un papá jovencito y dejo el colegio a los 15 años, para irse a trabajar, por fin veo a mi princesita sonreír y ser feliz, mi suegrito, está mucho más dulce y no tan estricto con mi tigresita, nos salvamos por poco.
El tío Gus le da permiso a mi princesita de quedarse en mi casa,  aunque este castigada, pues aprendió que sus métodos de crianza son muy similares a los de mi casa, que yo podré tener fama de hacer lo que se me viene en ganas, pero que mi papá me corta las plumitas en un minuto y me aterriza de una palmada.
Les cuento un secreto un día me fui a casa de Isis sin pedir permiso y el tío se dio cuenta, de una nalgada me hizo llamar a mi papá y les juro que es la palmada más dolora que me han dado en la vida, ahí me di cuenta que mi papá se mide mucho cuando me castiga, así que le reclame y le dije que no se hacía así, con suavidad y cariño que es castigar no matar a palos caramba.
Si se preguntan cómo están las cosas entre mis papás, solo diré que eso es un capítulo de su historia, y que Scher-K se sostiene feliz su vientre.
De cómo Derek arreglo a papá esa historia se las contaría pero sé que mi hermanito se las contara a ustedes.

1 comentario:

  1. OMG la historia estuvo tan intensa y tan buena q se me hizo corta. Siempre vale la pena esperar, solo pido q la próxima no sea x mucho tiempo. Felicidades !!!!

    ResponderBorrar