domingo, 19 de julio de 2020

¡Tardes de videojuegos!





¡Tardes de videojuegos!

Al llegar a casa luego de la confesión de Haydé  me senté en el suelo, recuerdo que estuve allí un rato mirando a mi alrededor mientras mis piernas temblaban y no lograba ver con claridad, una vez que recobre el control de mi cuerpo me acosté en el sofá de la sala cerré los ojos y note que mi garganta se apretaba  al mismo tiempo que comenzaba a llorar, de repente se escuchó el clic de un interruptor de luz, cubrí mi rostro con mi brazo tratando de alejarme del brillo repentino al mismo tiempo que me preguntaba una silueta que no logre enfocar.

-  ¡Te atrape hijo!- Dijo Sam imitando a su padre, su voz sonó divertida pero Dean no estaba para bromas.
- Vete...-  Gruño cubriendo nuevamente el rostro con su brazo.
- Esta también es mi casa- Aseguro conteniendo la risa.
- Regresa en una hora cuando me importe.- Gruño otra vez y cubrió su rostro con su brazo sentía ganas de llorar y no quería que su hermanito lo viera así.

Sam fue a la cocina y regreso con una sartén,  Dean al sentir el aroma descubrió su rostro y vio dos apetitosos churrascos y queso.
- ¡La cena esta lista!
- ¿Cual cena Sammy?... apenas dan las cinco de la tarde.
Dean se levantó confundido por las palabras de su hermano menor  y cuando observo el reloj en la pared se sorprendió ya que este marcaba las 8 pm.
- ¡Ven a cenar!, no esperare más por ti. – Dijo mientras salía de la habitación, Dean se quitó las lágrimas y cuando estuvo preparado se dirigió a la cocina.

 Al llegar observo que Sam preparaba pasta y cuando trato de probar recibió un golpe con la cuchara de madera en el dorso de la mano.
- Quita, aún falta.- Él chico obedeció a regañadientes y frotando la mano golpeada.
-  ¿Sabes que Sammy?... Eres la persona más molesta que he conocido, ¿Para qué me despiertas y dices que esta lista la cena si no es así?- Pregunto frunciendo el ceño en señal de molestia.
- Mmm... mientras puedes ducharte por favor, tienes un olor asqueroso… vino la chica de la lavandería y sobre la cama esta la bolsa con tú ropa.

- Ok, gracias.- Dijo antes de salir.

Una vez en el baño Dean wínchester se miró en el espejo y comprobó que demostraba como se sentía internamente,  estaba hecho un desastre y no lograba disimular el dolor que le había causado Haydé, en mecánico se metió a la ducha, comenzó a llorar y maldecirse…no podía creer que  su amor estaba maldito, su familia y en especial él era un cazador y su chica no era ni más ni menos que un monstruo. Al terminar su ducha salió y se vistió con una polera negra, un par de jeans y una chaqueta verde; mientras se calzaba las botas vio a John desde la puerta.

- Hola papá.- Saludo fingiendo una alegre sonrisa.
- ¡¿Dónde has estado toda la tarde?!- Respondió su padre de malos modos, se notaba enfadado.

Dean observo un momento a Sam antes de responder  y este negó con la cabeza, así que decidió decir la verdad, el gesto de su hermanito le indico que su padre estaba de malas.
- Con una amiga... papá yo tengo algo que dec….- Intento hablar,  pero John lo observo amenazante y le ordeno cenar.
- Hijo, hablaremos luego… ¡A cenar!- Gritó con voz severa.

Dean se sentó a la mesa y comenzó a comer lentamente, después de un rato su cabeza comenzó a divagar en cómo se lo diría a su padre, seguramente este lo mataría al bajar la guardia, después le daría una paliza por no detectar las señales y olvidar todo su entrenamiento, mientras estaba sumido en sus pensamiento y comenzó a recordar lo que sucedió en casa de Haydé y en especial las quejas de Aleck, ese sonido resonaba en su cabeza por lo intenso que era… Los sonidos de los correazos se oían muy cerca y eso hacía que su estómago doliera.

- Ayyyy papi  yaaaaa.- Recordó las quejas

ZAAAS    -     ZAAAS     -    ZAAAS

- BUAAAA  no lo hare mas  buaaaaaa

Dean al recordar el sonido de esa paliza pudo notar como su estómago se apretaba, comenzando a cuestionarse lo que había dicho su chica, será que Aarón estaba azotando a su hermano y ella lo disfrazo con broma

ZAAAS    -     ZAAAS     -    ZAAAS


- Buaaaa papi yaaaaa… buaaaa DEANNNNN  ¡¡VENNNN ,  ME DUELEEEEE!!
Al oír su nombre Dean salió de su estado y se sorprendió… al que escuchaba no era Aleck, asustado comenzó a observar a su alrededor y noto que su padre no estaba, lo gritos y los correazos no eran de Aarón, si no de John dando una paliza a Sam así que se levantó y corrió a la habitación y  en ella estaba Sam llorando de pie sobre la cama.

- Papá  paraaaaa ¡¡Porque le haces eso a  mi hermano!!.- Cuestiono.
- ¿Cómo que porque? ¿Sabes dónde encontré a Sammy?.- Pregunto con los brazos en jarra, Dean negó.- Samuel Winchester le puedes explicar a tú hermano ¿Donde estuviste toda la tarde?... mientras ¡Él estaba desaparecido!

Así fue como Sam conto a Dean que junto a un amigo se escaparon del colegió a una tienda donde habían máquinas de video juegos, al no tener dinero Sam utilizo una de las tarjetas de crédito de su padre  y usaron la capacidad de retiro para un día, John pasaba por el lugar cuando vio una gran fila de niños reclamando y al ver al interior de la tienda observo a Sam en ella, cuando ingreso pudo ver en suelo una gran cantidad de latas de gaseosa y resto de pizzas, Sam cuando lo observo dejo de jugar y salió corriendo al ver que John se llevaba las manos al cinturón, él chico corrió por casi 15 kilómetros mientras John a su lado sobre el auto ordenaba que parase, una vez que lo hizo subió al auto agitado y luego se dirigieron a casa, John dejo la cena a medio preparar mientras buscaba a Dean por todo el pueblo, pero este no respondía su teléfono.

- ¿Estas satisfecho con la respuesta?- Dean respondió con su cabeza afirmativamente,  mientras Sam se bajaba de la cama y era atrapado por el brazo por su padre, quien esta vez le dio tres palmadas.

PLAAAS…-  NO….-  PLAAAAS…-   VOLVERAS….-   PLAAAS...- ¡¡A ESCAPAR DE  MI HIJO!!

- Nunca más papito ¡¡Nunca más!! Buaaaaaaa.- Prometió Sam, mientras que su padre lo abrazaba contra su pecho.

Sammy lloraba con mucha tristeza mientras John lo cargaba y paseaba con él por la habitación, Dean observaba desde la puerta con un nudo en la garganta arrepentido, debía cuidar a su hermano y no se dio cuenta en como paso la hora. Cuando John noto que su  hijo menor se durmió lo acostó boca abajo y luego cogió del piso su cinturón. Al salir de esta se detuvo frente a Dean.

- Hijo,  ahora quiero que me expliques ¿A dónde estuviste y que hacías mientras descuidabas a tú hermano?
Dean observo a su padre y retrocedió  mientras este  se acercaba  sin despegar la vista del movimiento del cinturón de John, no sabía si responder pronto o confesar mientras recibía la paliza.


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