jueves, 21 de enero de 2016

ESTA VEZ SERE YO Capítulo dieciséis




ESTA VEZ SERE YO
Capítulo dieciséis
Gus: Leo ayúdame a buscar a Sammy. Y Leo corrió a buscar a Sammy, pero trajo a Samuel, para él era confuso cuando hablaban de Samantha o de Samuel.
Gus: jajaja no a Samuel a Samantha... no creo que a Phillips quiera besar a Samuel...
Leo: grr tú dijiste Sammy…. este Sammy y pima también Sammy... Dijo abriendo los bracitos confuso.
Kyle: Leo tiene todaaaa la razón el culpable eres tu primo...jajaja... Busquemos a Samantha, o como le dijo yo Mantha. Le dijo picándole el ojo al enano.
Leo: Mantha jijijij shiiiiii… MANTHAAAAAAAAA...
Por otro lado una chica fue feliz al sentir su cuerpo rodeado de los brazos protectores de su amado
Mantha: Phillip amor. Dijo dándose vuelta, para besarlo.
Rey: Psss Kyle ¿alguito de celos? jajaja.
Kyle: cállate idiota. Dijo dándole un empujoncito cómplice. A caso quieres que me maten. Se rio despacito.
Rey: Nop te quiero y necesito demasiado hermano, pero entiendo tu punto el italianito eso se ve bastante musculoso, y a leguas se ve que te revuelca de una trompada. Le murmuró.
Kyle: por lo mismo mejor dejemos a los tortolitos y nos vamos por un gelato jajaja.
Phillips: fidanzata questi bellisima (novia estas bellísima)
Mantha: qui si dovrà parlare spagnolo (acá habla en español)
Phillips: Non posso (no puedo)
Mantha: E ' maleducato di parlare un'altra lingua di fronte agli altri (Es de mala educación hablar en otro idioma delante de los demás)
Phillips: Buono Buono (Esta bien, está bien) Dijo resignado, y era que si hablaban pero les daba pena pues sabían que maltrataban el español.
Phillips: ¿Donde nos quedamos?
Mantha: En casa del abuelo, ya todo está listo.
Philips: segura, no queremos molestar.
Mantha: Que dices amor, vamos te presento a la familia. Dijo Samantha arrastrando al chico.
Philips: Es...es que son muchoos.
Leo fue el primerito en parársele en frente y miró al chico de arriba abajo para luego hacerle una seña con sus dos deditos, señalando sus ojitos y luego al chico. El pobre Phillips trago grueso, pero si era un enano…. que podía esperar de los grandes.
Mantha: Muuuy graciosos… ¿Quien te dijo que hicieras eso Leoooo?
Leo: Papi jijijijiji... Hola Pimo Fiill. Dijo brindándole una hermosa sonrisa, de esas que derriten a cualquiera, y Phillips no pudo evitar soltar una carcajada, rompiendo con eso el nerviosismo que se traía encima.
Samantha les presento a toda la familia, el último en saludarlo fue Mario.
Phillips: Tío Mario, tanto tiempo.
Cuando había pasado, su princesita estaba de novia con el hijo del embajador de Francia.
Mario: Phillips, un gusto, tu papá sabe que estás aquí. Dijo sorprendido, hace dos días había hablado con su padre y no le había comentado nada.
Phillips: Este que… es que no se dio la ocasión, usted sabe como es el trabajo, además yo me mude a mi departamento. Se añadió rápido.
Karla: yo si avisé que venía. Le dijo la hija de la embajadora de Suiza. Mami te manda saludos.
Mario: ¿Y cómo es que han venido sin escolta? Miró directamente a Phillips su padre era tan paranoico como él.
Phillips: es que… es que no tuve tiempo de avisarle a nadie. Dijo contestando lo primero que se le vino a la cabeza.
Mario: Bueno cuando lleguemos a casa, lo primero que haremos es avisarle a tu padre que estas acá. A lo mejor quiera comunicarse con la embajada de acá y asignarte algunos escoltas. No quiero problemas de índole internacional. Le dijo picándole el ojo a Mantha.
Phillips: no es necesario, segurito vuelvo antes de que se den cuenta, y los escoltas son un lata. Se quejo.
Mario: Si es verdad que son una lata, pero como saben es para su protección la inseguridad en este país tristemente ha aumentado mucho, sobre todo con el gobierno actual, y porque conozco a tu padre, no quiero meterme en líos, y el que digas que “segurito vuelvo antes de que se dé cuenta” me dice muuuuucho. Le dijo levantándole una ceja.
Phillips: Pero es que tío Mario ya sabes como es mi papaaaaaaaa. Se quejo. Seguro después se enoja conmigo.
Mario: Si, es de la vieja escuela... pero solo a ti se te ocurre salir del país sin avisar. Puede llegar a pensar que te secuestraron muchacho.
Phillips se puso de todas las tonalidades de rojo. Pero si ya vivo en mi propio apartamento. Convenientemente olvidó decir que paga su padre. ¿No se supone que ya no debo avisarle nada? Le suplico con la mirada, su padre era de temer y al parecer todos lo sabían.
Mario: Phillips me agradas y mucho, pero como padre no puedo dejar pasar esto por alto, tu padre haría lo mismo que yo, avisar, así que por más caras y ojos que me pongas al llegar a casa llamare a tu padre, lo siento, pero aun tienes oportunidad de hacerlo tú mismo, claro delante mío.
Phillips: prefiero llamarlo yo. Así podía manejar la información y salvarse del regaño del siglo.
Mario se acercó a Karla, y le dio un abrazo, esa niña era todo un ángel. Bueno vayan a disfrutar un rato, dentro de una hora nos vamos a casa, solo una hora pensaba el pobre Phillips, así que Mantha decidió que al menos rendirán la misma.
Mantha: Vamos cambia la carita, podemos subirnos a la montaña rusa, a ti te encanta.
Phillips: Papá andando a darmi una sculacciata. Le dijo bajito a su novia, y Mario no pudo negar con la cabeza al escuchar aquello.
Mantha: no amor, habla con tu papi... ¿Si quieres yo hablo con él?
Philllips: Mejor le cuento todo en español...grrrr...
Mantha: no te preocupes todo se arreglara, pero es buena idea le hablas en español y rapidito, el tío nunca ha entendido mucho
Phillips: Buono… vamos nada gano lamentándose ahora.
Mantha: esa es la actitud.
Mientras Karla se acercó a Mario. Yo avise cuando llegue.
Mario: Es así como debe hacerse las cosas, no a escondidas. Le dio una mirada a Chucho. Ahora vayan a jugar.
Chucho: si papá. Y ambos enamorados salieron corriendo.
A Mario se le hizo un nudo en el estomago de solo pensar si Gerard se enteraba que su hijo no estaba, Gerard se casó con la madre del chico no por amor, sino que ella llevaba en el vientre su muchachito, ese matrimonio solo duró 3 años y 5 la batalla legal para el divorcio y la custodia de Phillips hasta secuestro parental hubo, dos eternos años sin saber del pequeño, esto fue secreto a voces, fue de las primeras cosas que se enteró al comenzar como embajador, y todo fue confirmado por el mismo embajador de Francia al consultarle porque tanta vigilancia para su hijo, con los años las cosas se calmaron un poco y los padres podían compartir una conversación medianamente civilizada con el chico presente, ya se veía recibiendo al Embajador de Francia en casa de sus padres, esperaba estar equivocado.
La vuelta a casa fue otra fiesta cada chico se subió al auto que quiso y fueron conversando cantado y los que se les ocurrió, total llegaron a casa de los abuelos para seguir celebrando la llegada del nuevo hijo.
Esa fiesta sin duda sería hasta el amanecer total el día siguiente era sábado, solo para 25 de Diciembre y fin de año a los peques se les permitía estar despiertos hasta la hora que aguantaran, al parecer esta noche seria igual. Luego de unas horas, Mario miró su reloj eran las 2am y entendió que era la hora inevitable de llamar a su colega el Embajador de Francia, allá serían aprox. 8:30am, tremendo desayuno se iba a llevar pero no quería darle más larga.
Así que llamó a Phillips con un movimiento de cabeza para que lo acompañara al estudio, y el pobre chico tragó grueso habían pasado tantas horas desde que llegaron que pensó tontamente que Mario lo dejaría pasar, pero Mantha sabía que su papá solo estaba esperando una hora decente para llamar.
Phillips: por favor podemos llamar a mi mamá.  Le rogó.
Mario: Lo siento chico, pero conozco a tu padre, no a tu madre. Y Mario se dispuso a llamar el directamente al Embajador. El cual atendió rápidamente pensado por la hora que era un problema de estado, y Mario le pasó el teléfono al chico.
Phillips: papá... como estas yo bueno salí a recorrer el mundo te llamo cuando vuelva y nos juntamos  comer. Le dijo muyyy rápido.
Gerard: Alto Phillips Charpentier ¿COMO QUE SALISTE A RECORRER EL MUNDO? ¿DONDE CARRIZO ESTAS… HABLA?
Phillips: por ahí papà.
Gerard: Será mejor que te devuelvas ya mismo del aeropuerto. El pobre padre iluso pensaba que su hijo le estaba avisando de salida. Así que se le ocurrió la idea de trancar la llamada, para remarcar y pedir que la rastrearan, iluso de que alguien contestara y dijera que era el aeropuerto de Italia o algo así.
Phillips: ¿Alo? ¿Alo? Se cayó la comunicación Tío Mario, ve... ya papá lo sabe y no paso nada, le dije que yo ya estaba viviendo solo. Trato de hablar con calma pero el corazón lo sentía en la boca.
Mario lo miró con reprobación, tomó el teléfono y llamo de nuevo. Gerard soy Mario Phillips está en mi casa en Venezuela.
Gerard: ¿EN VENEZUELAAAA? LO MATO… AHORA SI LO MATO…. AHH que se olvide de vivir solo, ya le corto toda fuente de ingreso grrrrrrrrr… cuando lo tenga en mis manos… NO EN MIS RODILLAS ES QUE LO QUIERO… GRRRRRRRRRR… Mario tuvo que separarse el auricular de la oreja, por los gritos, los cuales escucho Phillips al ruedo y se puso de todos los colores, además de que se acojono. Pero tomó el teléfono.
Phillips: papá perdón papá no lo vuelvo hacer no te enojes papá piensa en tu tensión te puede hacer mal
Gerard: ¿En mi tensión? ¿Que piense en mi tensión? NOOOO MUCHACHITO… DE LO QUE TÚ DEBERÍAS PREOCUPARTE ES DE TU TRASERO… NO TE PODRÁS SENTAR EN UNA SEMANA… QUE SEMANA EN UN MEEEEES. Voy saliendo para allá ahora mismo.
Phillips: papá io sono grande. Se quejó con un puchero.
Gerard: Pues no lo pareces, sabes perfectamente que para cualquier viaje necesitas escoltas, y SOBRE TODO MI PERMISO, después de la última que te mandaste por las calles de Roma, estas en serios problemas Phillips Charpentier… en muuuy serios problemas.
Phillisp: pero le avise a mamá. Sabía que su padre jamás comprobaría esa información y por último se madre lo cubría.
Gerard: Muuuy bien hijito. Pero no me avisaste a mí, creo que deberé retomar la última conversación que tuvimos en la comisaría. Donde creía que deje claro que hasta para IR A LA ESQUINA DEBES AVISARME… ¿O ya se te olvido? no presentaron cargos por ser mi hijo, pero ni sueñes que la próxima vez será igual.
Phillips: que no fue nada... ellos exageraron, no te enojes conmigo papá. Le dijo con voz de niño.
Gerard: ¿Que no exagere estuviste a punto de lanzar colorante rojo a la Fuente de Trevi? y ¿por qué? porque mi muchacho estaba borracho cumpliendo una estúpida apuesta, y si me enojo, si te pasa algo dime tu ¿qué hago yo? sin la luz de mis ojos. Dijo eso último más calmado.
Phillips: perdón papá... No quería preocuparte... solo extrañaba a Samantha.
Gerard: Haber lo dicho hijo, crees que no entiendo lo que es estar enamorado, que no tenga pareja no quiere decir que no lo sé, te hubiera dado permiso, claro que con la seguridad de rigor. Ahora estás metido en un señor lío conmigo, así que prepárese. Le dijo serio, y eso era mucho peor que escuchar a su padre pegar gritos.
Phillips: no papito por favor no te enojes. Papi ¿me puedo quedar o tengo que volver a Italia?
Gerard suspiro, que le dijera papito era un golpe bajo, y el mocoso lo sabía.
Gerard: Pasame a Mario Phillips.
Phillips: mi papá quiere hablar contigo.
Mario: dime Gerard.
Gerard: Ante todo Mario, gracias… muchas gracias por avisar que mi hijo está contigo, me hubiese vuelto loco si me entero que no está en Italia y no doy con él. Ahora te pido otro enorme favor no le quites el ojo de encima, si debes contratar personal para eso hazlo que yo corro con los gastos. Esperaré que se haga de día allá para pedir la escolta respectiva. Dile a Phillips que se puede quedar hasta el día previsto, ni un minuto más ni uno menos, pero la verdad entre tú y yo, le caeré de sorpresa ese chico va aprender por las malas, ya que por las buenas nada. Agradezco me envíes la dirección exacta.
Mario: No tienes porque preocuparte Gerard, quédate tranquilo cuidare de Phillips de todas maneras el boleto es por apenas una semana. Dijo mirando al chico, quien sonrió tras entender que no debía regresar de inmediato como pensó. Si...si... castigado, como si fuera uno de mis hijos, nada de salidas extrañas ni privilegios copiado. Dijo en voz alta para que Phillips escuchara lo que su padre le decía a Mario, y finalizó la llamada.
Phillips: uf de la que nos salvamos. Dijo pensando que Mario le daría manga ancha. Ya pensaba que tendría que cancelar la ida a la playa.
Mario: Yo dudo mucho que tú te hayas salvado de algo, y ve quitando esa sonrisita que me han nombrado tu carcelero y sin paga, cosa que no me hace para nada feliz. Y lo de la playa está fuera de discusión, pues tristemente si acaso salidas cortas y para tu mal destino en “FAMILIA”. Seguro Sammy también se molestara por lo que acabo de decir, pero prefiero a un par de enamorados mal humorados, a un problemón de índole internacional entre dos naciones que no tienen la culpa, porque a cierto joven se te haya ocurrido fugarte del país...joooo.
Phillips: pero tío no se enoje... además de aquí a que viaje a mi papá se le pasa la histeria... vamos déjeme salir si papá no se enterará... que yo quiero conocer el país de Samantha.
Mario: yo no estoy enojado, pero tu papá sí. Como Embajador, conocerás la ciudad, pero con nosotros nada de salidas solos, eso ni soñarlo. Y de una te advierto que tu padre me ha dado carta abierta, bueno en tu caso para que entiendas mano abierta. Y le hizo señal de azote. Phillips casi se le desencajo la quijada, claro que Gerard no había dicho eso, pero sí llegaba y el chico no estaba la torta, y ni de vaina se iba a arriesgar, ni que estuviera loco, así que prefiero asustar al chico que se creyó aquello, pues es que su padre era capaz de todo, hasta de hacerle pasar semejante vergüenza con su suegrito, era demasiado bueno para ser cierto. Y si te queda alguna dudita de si soy capaz, puedes preguntarte a Sammy como soluciono yo las cosas con los gemelos. Le dijo mirándolo fijamente.
Phillips llamo a su papá.  Te volviste loco papá como le das permiso a mi suegro que me zurre, es mi suegro.
Gerard se sorprendió tras aquella llamada que ni hola dijo, pero inmediatamente capto que Mario segurito le había dicho eso para poder controlarlo, a lo mejor el chico intentó convencerlo de algo, así que carraspeó y le habló a su hijo intentando no reírse tras aquella ocurrencia de su colega.
Gerard: Primerito que todo, me bajas el tonito, que no tienes ningún punto a tu favor por el contrario estas en negativo, Segundo me vuelves a llamar loco y no será un mes sino dos los que no puedas sentarte, Tercero si Mario, ya te indico que tiene MI permiso para zurrarte es que algo ya hiciste algo indebido o quieres hacer… ¿Qué hiciste Phillips II Charpentier?
Philips: nada papito te lo juro he sido bueno verdad tío Mario dile a mi papá que he sido bueno.
Mario tomó el teléfono que le ofrecía el chico: Ha sido bueno y lo seguirá siendo ¿verdad? Dijo viendo a Phillips quien solo movió su cabecita en forma afirmativa, para luego salir del despacho y se abrazó a Samantha.
Phillips: mi papá me quitó nuestro departamento… no es justo me lo regalo cuando cumplí los 19.
Samantha: Aaa... mi amor calma, tu papi solo está enfadado, te dije que era un riesgo, pero tú insististe.
Phillips: pero… Samanthaaa es nuestro hogar.
Samantha: Gordito bello dale un poquito de tiempo a tu papi, ya lo convencerás siempre lo haces.
Phillips: eso espero, no quiero tener que volver a vivir con todas sus interminables reglas, agh parece militar y no embajador, además ni te imaginas lo que me hizo ahora, pase la vergüenza del siglo con tu papá.
Samantha: Anda cuéntame… que pena te hizo pasar tu papi con el mío. No será nada del otro mundo tu sabes que mi papi es pana.
Phillips le dijo en el oído: le dio permiso para zurrarme, te das cuenta se volvió completamente loco.
Samantha: jajajaja ¿en serio? jajaja mi suegrito se las trae, así que puedo acusarte con mi papá y te dará pao pao. Rio con ganas, eso le pareció demasiado divertido. Sabes, tengo una mejor idea tú te portas mal y yo le dijo a mi papá que yo te doy el castigo. Le dijo mordiéndole la oreja.
Phillips: Samantha no es gracioso, mejor vamos a acostarnos. Dijo tomándola en sus brazos.
Samantha: jaja si lo es amor, es muy gracioso te pusiste rojo como un tomate.
Phillips: mejor dime donde esta nuestro cuarto.
Samantha: Al final de las escaleras, última puerta a la derecha, ese es tu cuarto, porque está es la casa del abuelo, y ni sueñes que podamos dormir juntos bebé. A menos que quieras que el abuelo te apunte con su muy orgullosa escopeta de caza jajaja.
Phillips: Gruuu mejor nos vamos a un hotel Samatha… vamos que cuando vuelva papá me matará… un último deseo al condenado.
Samantha: ¿Y tienes efectivo? porque segurito tu papi bloqueó tus tarjetas, y yo aún sigo recortada en ese sentido... ¡te acuerdas! No tengo problemas de que mi papi me dé permiso, pero ¿te lo dará a ti? me late que no. Le dijo divertida.
Phillips: lo estas gozando Samantha, además tengo la visa que me dio mi mamá.
Samantha: Solo así un poquitico. Le hizo señalando los dedos muy juntos, de manera pícara.
Phillips: preguntémosle. Tío Mario, con Samantha, estábamos pensando que para no incomodar era mejor que nos fuéramos a un hotel.
Mario: Buen, intento chico, pero le prometí a tu padre que no iba a quitarte el ojo de encima. Además mañana saldremos temprano a dar una vuelta por la ciudad, querías conocer las costas pues almorzaremos en ellas. Mario, pensó que antes de que Gerard llegara a matar al chico, al menos pudiera enseñarle algo de la ciudad.
Los ojos de Phillips se iluminaron como los de un crío. Y saldremos en familia… Lo prometiste tío Mario lo prometiste. Su vida había sido muy solitaria y siempre soñó con ser parte de una gran familia.
Samantha lo tomó del brazo. Vamos despídete amor mañana será un gran día.
Phillips: Buenas noches. Se despidió de dos besos de todo el mundo y en cuanto puso la cabeza en la almohada se durmió, Samantha divertida le saco la camisa y los zapatos para que durmiera más cómodo, luego se fue a dormir a la pieza con sus hermanos.
Al día siguiente Phillips despertó a todos en la casa, él quería salir pronto, esta semana se le pasaría volando, y no le confesaría a nadie pero después de insistir rogar llorar y patalear por tener su propio departamento, sin Samantha no era tan entretenido como lo había planeado.
Chucho: Ohh por Dios cuña… yo quiero seguir durmiendoooo...grrr.
Phillips: Nop arriba arriba que vamos a desayunar fuera.
Nando: Phillips me levanto si me consigues algo de alcohol... murmuró medio dormido. Y recibió una colleja de su hermana.
Phillips: imposible cuñadito porque ni tu ni yo bebemos más, si no el  suegrito ZAS y le hizo la seña con la mano.
Nando: Auuaua… ¿qué paso Sammy? que dije...
Samantha: que se te desordenan las ideas mientras dormías.
Nando: Pero estaba dormidooo valeeee. Dijo levantándose.
Mario veía divertido desde el umbral.  ¿Vamos a salir o queee? asegúrense de llevar traje de baño, toallas y el protector solar que todos parecen papitas de lo blancos que están.
Phillips: Salirrr ya estamos listos.
La ida para la playa, así como conocer algunos iconos de la ciudad no fue solo novedad para Phillips y Karla, sino para los chicos. Relax para Bea, y para Mario.
Karla: Chucho es hermoso, me gustaría estar más tiempo aquí.
Chucho: pues podríamos decirle a papá, que hable con tu mami y te deje quedarte más tiempo y rentar una cabaña para quedarnos un fin.
Karla: seria genial yo quiero o nos podríamos ir a mochilear por el continente.
Chucho: JA JA JA muy graciosa Karla, porque tu juras que nuestros padres nos van a dejar hacer eso.
Karla: mami y papi lo hicieron en su juventud, porque no nosotros.
Chucho: Yo a veces pienso que papá nunca fue joven jooooo…
Karla: los míos son unos hippies locos ya los conoces.
Chucho: Bien por ti… pero los míos nop.
Mario: Chicos a comeeer. Mario recibió un mensaje de texto, el cual le indicaba que cerca de las 9:30pm Gerard estaría llegando a casa. Así que decidió dar otra vuelta y cenar en la pista de patinaje.
Phillips: ¿Tía Bea donde iremos ahora? o volvemos a casa para descansar.
Bea: jajaja creo que es mejor descansar no se ustedes pero yo estoy agotada, les ¿parece poco todo lo que hemos hecho hoy?
Karla: Genial tía, tu país es realmente hermoso.
Samantha: Lastima que no nos dé tiempo de ir a Mérida, e ir al páramo fui de niña y casi no me acuerdo pero los picos son bellísimo, y hay nieve.
Nando: EYYYY y ¿por qué nosotros no hemos ido PAPAAA?
Mario: hijito si fueron, pero eran bebés.
Chucho: Pues exigimos ir de nuevo… porque no nos acordamos...grrrr...
Phillips: si vamos mañana, podemos viajar esta noche para despertar ahí mañana.
Mario: jajaja no hay vuelos de noche, porque se pasa por entre dos picos de montaña, y la visibilidad es terrible. A pesar de que era cierto, Mario solo pensaba en que Gerard arruinaría todo plan posible.
Phillips: aaa no sabía, pero mañana tempranito.
Mario: Ya... veremos es un viaje que debemos preparar, pero por ahora ir a casa...chicos. Dijo algo preocupado.
Nando: vamos, muero de sueño.
No había pasado ni 10 minutos, los chicos estaban en la sala comentando su día especial cuando la puerta en casa del abuelo Hoffman, sonó.
Phillips: yo abro. Dijo queriendo ser servicial. Papá…¿.QUE HACES AQUÍ?.
Gerard: Vine por mi niño, uno muy traviesito por cierto. Dijo levantándole la ceja derecha, sin embargo lo abrazó y le besó la frente.
Phillips: pero papá ¿y la embajada?
Gerard: Siguen en Italia en el mismo sitio, pero como mi hijo no, y el mocoso es primero que todo heme aquí. Además vine a arreglar unas cuentas contigo, así que busca tu maleta que vamos al hotel YA MISMO.
Phillips: que no… eso si que no. Yo no me voy de aquí. Y de un solo portazo le cerró la puerta.
Mario: PHILLIPS ¿estás loco? Mario corrió a abrirle la puerta a su colega, quien se había quedado con la boca abierta por un segundo y luego se llenó de ira.
Phillips: no lo dejes pasar, me dejo quedar una semana y me quiere llevar, yo no me voy a ir.
Gerard: PHILLIPS II CHARPENTIER… grrrr…. En dos zancadas pescó a su retoño adorado por una oreja.
Phillips: Ahhhh suelta mi orejita, papá que haces te has vuelto completamente loco acaso.
Gerard: A lo mejor… y cada vez se pone mejor. Ahora busca tu maleta para ir al hotel, o le pido una habitación privada a Mario, tienes 3 segundos para decidirte.
Phillips: no me voy contigo. El pobre no capto la indirecta de su padre.
Gerard: Como tú quieras carricito... Mario, tendrás alguna habitación donde pueda conversar COMODAMENTE con mi hijo.
Mario: La ultima habitación del pasillo, es la Phillips, pónganse cómodos, nadie los interrumpirá. Dijo Mirando a Samantha.
Samantha: Papiii no harás nada. Le suplicó bajito.
Gerard: Muchas gracias Mario, discúlpame por todo esto, pero Phillips no quiere ir a otro lado, todos fueron testigos que lo intente. ¡CAMINA!. Le dijo sin soltar la orejita de su hijo.
Bea: no te preocupes, mejor aquí que en un hotel, Gerard.
Phillips: Auuuuuuuuuuu suelta mi orejita, si yo puedo caminar solo. Lo regaño.
Una vez en la habitación Gerard cerró la puerta con seguro, y le soltó la oreja de su hijo, para desabrocharse la correa lo más rápido que pudo. Y con su brazo derecho señaló la cama, como una orden tácita de túmbate ahí. Y a Phillips se le vino el mundo abajo… su corazón latía a mil por horas,
Phillips: No papito no me castigues, papito que la correa duele mucho. Le rogaba con el hilito de voz que lograba sacar.
Gerard: Te que quitas el pantalón, y te me tumbas ahí no pienso decirlo dos veces Phillips. Te escapaste de Italia, cuando sabes que aun estabas castigado, sabes que tu seguridad es prioridad número 1, aaaahh el señorito quiso engañarme, me llamas desde acá, haciéndome el tonto y de remate me tiras la puerta en mis narices… ¿Te parece bonito el comportamiento que te has mandado señorito?
Phillips: Pero le pediiii permiso a mamaaaaaaaaaaaaaaaaaa. Volvió a mentir, para salvarse del castigo.
Gerard: Sabes porque decidí venir después de que te di permiso… porque tu madre que indico que NO SABÍA NADA… PHILLIPS, lo que me recuerda que me mentiste. Dijo serio mirándolo a los ojos, la cosa no era verdad pero él conocía a su hijo diría cualquier cosa para escapar del castigo y decidió presionar.
Phillips: Hablaste con mamá, tú nunca hablas con mamá.
Gerard: Para lo único que yo hablo con tu madre es por ti. Ella sabe perfectamente que necesitas mi permiso, sobre todo tras el evento de la última vez, por lo cual estabas castigado AUN.
Phillips: Striper traidora. Le gruño a su padre.
ZAAS … ¿repite? Ese correazo lo tomó desprevenido, y a pesar de aun tener el pantalón puesto dolió horrores.
Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh papá que duele.
Gerard: Es un castigo no caricias, ahora te me bajas el pantalón o lo hago ¿YO?, pero si tengo que ser yo te doy 5 más de la que te mereces.
Phillips: pero papi, la mano ya hace un gran trabajo deja la correa a un lado.
Gerard: Nada de gran trabajo, porque después de la semerenda tunda que te di la última vez, te has mandado otra gracia igual o peor, así que esta vez usare esta.
El chico ya hecho un mar de lágrimas se desabrocho el pantalón.
Phillips: papi por favor. No le daba el coraje de sacarse el pantalón.
Gerard: UNO… DOS...
Phillips: me lo bajo me lo bajo. Dijo dejando su pantalón justo debajo de su trasero, de esa forma le ponía un límite a su padre hasta donde podía pegar.
Gerard colocó dos almohadas en la orilla de la cama, tomó al chico por el brazo y lo tumbó, para luego bajarle el calzoncillo.
ZAAS ZAAS ZAAS ZAAS ZAAS...
Phillips: Buaaaaaaaaaaaaa no dijiste nada del calzoncillo. Le reclamó así dolía mucho más.
Gerard miró las nalguitas de su chico 5 franjitas cubrían su traserito, pero aún le pareció poco para la que se había mandado, claro que toda la zurra con la correa le parecía excesivo. Por lo que pensó que le daría 4 más y 10 buenas nalgadas con la mano. 19 azotes uno por cada año de vida pensó.
ZAAS ZAAS ZAAS ZAAS
Phillips: ME ESTAS MATANDO PAPAAA BUAAAAAAAAAAAAAaaaa. Gritaba y pataleaba sin ningún pudor.
Gerard: Te recuerdo que estás en la casa de tu novia, y que entre más duro grites más te escuchan. Y no te estoy matando sino castigando por tu osadía.
Phillips: Como si no supieran que me estas pegando. Se quejó.
Gerard se sentó en la cama, y el chico pensó que su tortura había terminado, pero no... Gerard con facilidad se lo colocó sobre sus rodillas, y siguió con el castigo.
PLAS, PLAS, PLAS, PLAS, PLAS, PLAS, PLAS, PLAS, PLAS, PLAS.
Phillips: buaaa no más papito lindo no me pegues más.
Gerard: No más mi niño, no más… shhh shhh no me vuelvas a hacer eso Phillips, me vas a matar de un susto hijo. Le regañaba pero ya más calmado.
Phillips: nunca más papá, te lo juro, papito ¿me vas hacer volver a Italia?
Gerard: ¿Escucha bien Phillips una próxima vez…. una solita cagada como esta y todita la zurra es con la correa y más duro la voy a dejar caer.
Phillips: no habrá una próxima papá, te lo prometo. Le dijo secándose los ojos.
Gerard: Sí y de eso me voy a asegurar, estarás un mes de prueba, y te irás a vivir a casa, si aprendes a comportarte podrás regresar a tu apartamento. Y durante todo ese mes una buena palmada en el trasero recibirás de desayuno, para que aprendas a comportarte, te prometí que no te sentarías bien por un mes y pienso cumplirlo. Claro que el mes de castigo comenzará después de estas vacaciones en Venezuela.
Phillips se abrazó del cuello de su padre. Gracias gracias gracias papito te amo eres el mejor papá del mundo. Total pensaba una nalgada al día no era tan malo como había pensado.
Gerard: Eres un consentido sin remedio, espero que pienses eso cuando debas recibir esa nalgada matutina que será a poto pelado y bien fuerte. Le dijo frunciendo el ceño.
Phillips: no importa una no es ninguna. Dijo sin pensar.
Gerard: Bueno si eso piensas podemos subir la cuota a 5, por mi ningún problema.
Phillips: que lastima pero ya dijiste una. Al chico el hecho de saber que no tendría que volverse a casa de inmediato lo hacía inmensamente feliz, que ni 100 le parecerían muchas.
Gerard: Ven acá carricito le dijo abrazando al chico. Como lo amaba, vivió tantas cosas por tenerlo que tal vez eso lo hacía especial.
Phillips: Siento haberte mentido con lo de mamá, quiero que sepas que jamás le diría algo a ella antes que a ti, tú eres mi único papá real. Su mamá no era más que una chica que le facilitaba las cosas, nunca se preocupó de ponerle límites ni enseñarle a ser una persona de bien.
Gerard: Ella te quiere Phillips, solo que la responsabilidad no es lo suyo.
Phillips: lo sé, pero si tengo que elegir no tiene por donde ganar. Ahora papá que haremos no me quiero ir a un frío hotel papiiii. A que el tío Mario nos deja quedar a los dos. Andaaaaa papiiii por mí.
Gerard: Ayy hijo que pena, imagínate me vine sin ser invitado y tú quieres que además me quede.
Phillips: nada de pena papi yo le pregunto al tío Mario.  Y dicho salió como un loco a consultar. Tío Marioooo.
Mario solo abrió los brazos de momento pensó que el chico buscaba consuelo, vaya que la gritería del chico se había oído fuerte y claro. ¿Qué pasa?
Phillips: mi papi se puede quedar aquiiii no quiero irme a un hotel tío di que sí. Le rogo.
Mario: Claro pequeño, eso no hace falta preguntarlo. Ambos son bienvenidos, pero deben acostarse ya porque mañana nos vamos a Mérida. Le sacudió el cabello.
Phillips: gracias gracias gracias. ... ves papi di que sí.
Gerard: Mario no sé cómo pagarte todo esto, la verdad. Qué pena con tus padres, ya planearemos un viaje a Francia, donde toda tu familia está invitada.
Mario: jajaja no sabes lo que estás diciendo Gerard somos 6 hermanos y 5 con familias propias, y unas de gran tamaño...jajaja.
Gerard: viste a ese par. Dijo indicando a su hijo y a Samantha.  Es un hecho que ya somos familia.
Philips le dice a Samantha. No me mires así Si mi papá no me hizo nada. Mientras le besaba los ojitos por haber llorado de preocupación por su amado.
Mario: Sip, y la verdad que no puedo estar más feliz, por el chico maravilloso que se encontró mi princesa. ¿Un trago para brindar? Le dijo palmeando la espalda a su colega.
Philips: yo los sirvo. Se ofreció muy servicial, pues no quería sentarse.
Mario: Has criado bien a ese chico.
Gerard: Si, hace de las suyas como todo crío, pero no puedo quejarme. Claro que después de una buena tunda, va derechito unos días. Le pico el ojo.
Phillips: papaaaa.
Chucho: Papaaaaa Nando, me quito el celu y está llamando a sus amigos de nuevo grrrrrrrr… después me deja sin saldo… papiiiiii.
Mario: Nando hijo en qué quedamos.

Nando: Grrrrr eres un egoísta Chucho... tu novia está acá, para que necesitas el celu. Ya casi paso el mes, papiiii, no seas pesado. Dijo cruzando los brazos. Si no quieres que gaste su saldo devuelve mi celu.

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