miércoles, 17 de junio de 2015

Yo sólo necesitaba tu firma Capítulo 3



Yo sólo necesitaba tu firma
Capítulo 3
Pero todo fue interrumpido de repente; Mark había llamado a Mario para aclarar las cosas antes de que su hermano lo metiera en un gran lío, incluso le comentó que la donación se hizo cuando él tenía un año de edad y eso enojó mucho más a Mario quien dejó a Beatriz con toda la tropa de los niños Hoffman y se fue a casa hecho una furia en cuanto entró vio que el intruso llevaba puesta la ropa de su Nando... y bueno el hecho que parecieran una familia mucho más feliz con el intruso y no con él  lo llevó su celos e inseguridades a  niveles fuera de lo permitido, sin siquiera mirar el chico ni a nadie se fue a su habitación buscar sus cosas, las metía irracionalmente en la maleta.
Mario: Déjame Samuel, necesitarás la pieza para tu hijo… le dijo cuando sintió que su padre le tomaba el brazo, te dejo la ropa de mis mellizos porque ya veo que se adueñaron de ella. Le dijo soltándose del agarre de su padre.
Samuel: Mario, escucha primero lo que tengo que contarte. ¿Qué haces? y recuerda que es PAPÁ… nada de estarme llamando por mi nombre de pila.
Mario: Que no ves, te dejo el cuarto para tu hijo de verdad.
Samuel: Mario, no digas eso pensé que todo estaba aclarado TU ERES MI HIJO, igual que tus hermanos. Deja eso ahí, le decía tirando de las cosas que Mario, trataba de guardar las cosas en la maleta.
Mario: Déjame papá ya no quiero estar aquí no quiero estar cerca de tu hijo.
Samuel: Hijo nada de esto fue planeado, y así como es mi hijo es tu hermano, y nada cambiara entre tú y yo, y lo sabes. Dale una oportunidad a Matt, ya ha sufrido mucho.
Mario: ya le diste la ropa de mi hijo.
Samuel: Y me disculpo por eso. Debí… pedirte permiso. Mario, no pensé que eso te molestará.
Mario: no me molesta eso… me molesta él. Re empacando lo que su padre le había sacado de la maleta.
Samuel: Mario corta la pataleta.
Mario: Ese niño no es nada mío…
Samuel: Mario. Dijo con tristeza y suspiro fuerte.
Matt tras los gritos subió para escuchar.
Matt: no te preocupes yo venía a despedirme señor Samuel, es hora que vuelva al hogar… ya es tarde y deben estar preocupados.
Samuel: Pero ¿qué dices Matt?
Matt: es tarde ya tengo que irme.
Samuel: Tú no vas a ir a ningún lado pequeño que no sea al cuarto que Sara ya dispuso para ti. 
Matt: No quiero importunar a nadie aquí.
Mario: Tranquilo niño el que sobra soy yo y mi familia. Quédate dónde estás, le dijo sin mirarlo.
A Matt le comenzaron a llorar los ojos, y se dio media vuelta y salió corriendo.
Samuel: ¡Matt! Mario… sinceramente hijo, perdió a su madre hace dos años y desde entonces ha vivido en un hogar de cuidado, obstinado me ubico solo para que le firmara unos papeles. Pero muere por una vida familiar que perdió, y que necesita desesperadamente... solo tiene 15 años Mario.
Mario: como sabes que no es solo un estafador, como sabes que es tuyo, claro estás tan desesperado recogiendo huachos que no me extraña, sabes quédate con todo, dijo tirando la maleta.
PLAS PLAS PLAS… le soltó tres azotes bien fuertes tras tomarlo del brazo.
Mario: Ay papaaaa
Samuel: SI PAPÁ, y por eso no tolero malcriadeces de este tipo. Le dijo señalando la maleta que quedó en el suelo, y tras calmarse. Mario, si te hubieses detenido a mirarlo, un minuto.
Mario: no me pegues más. Le regaño, no soy un niño papá.
Samuel: ¿NOO? pues lanzar la maleta y hablarme de esa forma, me indica que si lo eres. Y Mario siempre serás MI NIÑO. Le dijo abrazándolo.
Mario: no me gusta que tengas más hijos… no es justo que yo no sea tuyo.
Samuel: Mario el único que dice que no eres mío eres tú, y no sabes cómo me duele escucharlo. Te amo hijo, es ¿qué no es suficiente para ti?
Mario: quería más papá, quería que fueras mi padre biológico, ahora viene un niño de la nada y tiene tus genes eso lo hace tuyo… y no es justo, le cayó una lagrima.
Samuel: Campeón eres mi hijo, y no me importa que sangre corra por tus venas, porque estas dentro de mi corazón. Yo te cargue cuando naciste, el primer beso lo recibiste de mí, inclusive antes de nacer todas las noches le hable a través de la barriguita de tu madre.
Mario: pero él no me quiso ni ver, papá y tu le abres las puertas de tu casa de tu familia y a mí no me quiso ni conocer… ves que el problema soy yo… papá no es justo papi, se apoyó sobre su padre.
Samuel: Él se lo perdió, se perdió un hijo por demás maravilloso. Yo he sido bendecido por tenerte y ahora me envían a Matt, otra bendición seguramente. ¿No crees que merece una oportunidad hijo?
Mario: no soy un buen hijo ni una buena persona… mira si la tomó con un crío huérfano. Le dijo avergonzado.
Samuel: No vuelvas de decir que la palabra huérfano, ni que eres una mala persona porque no lo eres. Lo sé, porque SOY TU PADRE, uno muuuuuy orgulloso.
Mario: aun no estoy preparado para darle una oportunidad. Dijo bajando la mirada.
Samuel: Lo entiendo y sería muy injusto presionarte pero apelo a la buena educación que te he dado.
Mario: prefiero pasar la vergüenza y decir que me quedo castigado en mi habitación. Le dijo rodando los ojos.
Samuel: Bien, pues que así sea, pero te quedaras con el trasero bien caliente, no bajaré a mentir por ti, si debo decir que estas castigado es porque es verdad. Y lo retó con la mirada.
Mario: Papaaaaaaaaaa.
Samuel: ¿Entonces me desabrocho el cinturón o no?
Mario: no puedes obligarme. Le gruño
Samuel: Siempre te gusta el modo difícil hijo. He hizo ademán de llevarse las manos al cinturón.
ABAJO
Matt fue detenido en sus intenciones de huida por sus hermanos, y estaba en el brazos protectores de Luis.
Matt: si él no me quiere aquí me iré, no vine para destruir a su familia. Lloraba histérico.
Luis: Mario es complicado, es tal vez él que más cela a papá, no tiene nada que ver contigo peque.
Matt: no me quiere aquí buaaaaaaa ya no tendré una familia…. yo me voy a volver a quedar solito…
Mark: eso no pasara.
Max: NO puedes deshacerte de nosotros tan fácil... hermanito.
Edward: Así es y de papá menos, si osas irte. No podrás sentarte cómodamente por unos días. Te lo dice alguien con experiencia.
Mark: Si… todos acá la tenemos. Dijo haciendo una mueca.
Matt: es mejor que me vaya yo, que su hijo…
Luis: Papá lo arreglará Matt, sabe muy bien cómo cortar los berrinches de Mario.
Matt: no quiero que él me odie más.
En eso baja Mario con los ojos rojos.
Mario… pero no sabía que decir.
Matt se sentía incómodo y ver a Samuel, que venía detrás de Mario de forma intimidante, no ayudaba
PLAS ¡Mario! Le murmuró impulsado a un Mario, que no decía ni pío.
Mario: Paaaaaa
Samuel: Dime hijo. Le dijo irónicamente.
Mario: no hagas eso… me avergüenzas. Le dijo entre dientes.
Samuel: Eso lo estás haciendo tú solo.
Matt: Por favor... pa... Samuel. Se cortó, sentía que lastimaba a Mario y él no quería eso.
Mario: Lo siento… soy Mario. Dijo ofreciéndole la mano a Matt
Matt: Matt, y yo no vine a quitarte tú puesto... a ninguno. Yo nunca tuve hermanos... por un momento pensé que podía hacer vida acá.
Mario: lo sé, disculpa lo de antes. Dijo mirando a Samuel como buscando su aprobación.
Matt: y tú a mí por… todo... por... Las lágrimas le corrían no podía controlarse, las emociones del día lo había superado.
Mario: no eres el culpable de nada. Le dijo frio.
Matt: Mi ropa, ish ish ya debe hacerse secado. Lavare esta para devolverla entiendo que es de uno de tus hijos. Permiso.
Mario: no hay problema, a tus sobrinos nos les molestara.
Matt: si, si lo hay… se te nota en la cara. Y te entiendo, pero tranquilo tratare de no cruzarme en tu camino.
Mario: lo siento.
Matt: No… soy yo el que lo siente, no pude aguantar un año más.
Mario apretaba las mandíbulas para no decir una barbaridad. No es nada personal… además es lógico que hayas buscado a tu padre. Se mordió la parte interna del labio, es lo mismo que hice yo.
Pero Matt, no entendió el comentario estaba por demás de abrumado.

Matt: Mario si lo que te preocupa es la división de la herencia quédate tranquilo mi madre me dejó dinero.
Mario: ahora tu hijo cree que soy un interesado… eso es lo que tú también piensas Samuel
Max: Mario deja de ser un bastardo integral y compórtate como el hermano que sabes ser.
Samuel: MAX, MARIO reprendió a ambos por lo que decían.
Matt: Yo no vine a robar nada.
Mario: Nadie ha dicho eso. Le grito. Me voy de aquí. Le dijo a Samuel
Samuel: ALTO, no comenzaremos de nuevo con esto MARIO ENRIQUE. Porque sabes cómo termina, y Matt mídete tu también. Ambos son mis hijos, y punto. No necesitan competir ni mucho menos. Mark, acompaña a Matt a la cocina para que coma algo.
Luis: Mario, pero porque eres tan cabezota ese chico podría ser tu hijo. Te pones de toma y dame con él.
Mario: No te metas Luis, me voy a un hotel, no quiero que tu hijo me acuse de estar aprovechándose de su padre 
Samuel: Hijo lo que dijo fue precisamente lo contrario. El no quiere que lo veamos como que vino a aprovecharse de ustedes.
Edward: Si... Mario. Oye, sí ese chico se pareciera a Max seguro lo hubieses acogido sin pensarlo.
Mario: Lo dijo porque vivo en tu casa con mis hijos seguro piensa que no soy capaz de mantenerme a mí ni a mi familia… y Ed mejor que se parezca a ti, y no a mi Max… sentenció.
Edward rodó los ojos molesto quería decirle 4 cosas, pero pensó que no era el momento y prefirió tragarse aquello, cerró el puño con fuerza.
Luis: ¿estás bien Ed? Le pregunto al ver la tensión de su hermano.
Samuel: Mario, sé que no ha sido algo inesperado. Un poco de tiempo hijo, ya verás que seguro le llevarás bien con él, y luego lo estarás defendiendo.
Mario: Deja que me vaya papá yo sobro aquí. Le dijo con tristeza ahora más que antes sentía que no encajaba en la familia.
Samuel: Mario suficiente deja de decir esas cosas, o me harás molestar de verdad, no sobras y nunca sobraras…. todos mis hijos me hacen faltan, son parte de mi ser.
Sara, salió con Mark y Matt, trayendo una bandeja llena de chocolate caliente y unas galletas las favoritas de sus hijos.
Sara: ¡llegó la merienda mis niños! Dijo con cariño y era que tenía tiempo que no los tenía a todos sin su respectiva prole. Ahora vamos a sentarnos y a conversar.
Mario: Mami yo voy de salida, dijo dándole un beso en la mejilla
Sara: ¿De salida? ¿Para donde Mario? ya hable con Bea, Dilia y Abby ellas se encargaran de los chicos. Así que de aquí no me sale nadie, menos tu que vives aquí.
 Mario: Es que mamá yo me voy a un hotel con mi familia.
Sara: ¡Hotel! no señor ningún hijo mío se va a un hotel. Esta es tu casa, y punto.
Mario: Para que mamá para que después digan que no soy capaz de mantener a mi familia. Le dijo mirando al chico.
Matt: yo... yo lo siento, pensé que por la forma de verme, pensabas que solo era un chico que quería aprovecharse de tu padre.
Mario: ya te dije no te veo de ni una forma y Samuel es tu papá.
Matt: En realidad yo solo fui un experimento para la soledad de mi madre, fue primero tuyo y lo que tú has vivido desde niño con él, solo fueron para mi sueños.
Mario rodo los ojos… más encima es adorable... murmuró. Mira niño si eres parte de esta familia.
Para Matt esa rodada de ojos fue señal de “me fastidias”.
Matt: Ya… ya entendí, Sara como yo no soy nada suyo yo si puedo irme  a un Hotel...bueno en realidad al hogar de cuidado de donde no debí salir.
Mario: Ya basta si, de aquí no sales, es tu casa. Podría ser un hijo de puta y odiar esta nueva situación pero ese niño era su hermano.
Matt: Lo siento pero no quiero estar aquí si no soy bien recibido, esta no es mi casa, apenas hoy la pise por primera vez, nada me ata. Y tú me odias...
Mario: da igual, eso… es tu casa, y lamentablemente te toco un hermano imbécil, pero bueno 4 de 5 no está tan mal, le sonrió, mordiéndose el borde interno del labio y sintiéndose avergonzado por su comportamiento, pero algo en él no podía dar pie atrás a su comportamiento.
Matt: Tú no tienes cara de imbécil, y mira que he conocido muchos en la vida…. yo me quedo sí, dices que esta puede ser nuestra casa. Le dijo con un hilo de voz.
Mario: Es nuestra casa, Matt. Le sonrió.
Matt le respondió la sonrió y corrió a sus brazos, necesitaba sentir de parte de Mario, que lo aceptaba como sus demás hermanos y Mario no lo defraudo con el abrazo.
Matt: ¿De corazón… es nuestra casa?
Mario: de todo corazón. Le dijo dándole un beso en la cabeza. Lo siento Matthew por no haberme comportado a la altura de las circunstancias.
Matt: No tienes nada porque disculparte, yo en tu lugar seguro, hubiese sacada las garras...Mario… puedo preguntarte algo.
Mario: claro peque.
Matt: El papá ¿te pegó....por mi culpa? Le murmuró.
Mario se puso rojo como un tomate. No… por tu culpa no.
Matt: El papá pega duro… yo creo que sí fue por mi culpa, así como me pego a mi por culpa de Max, los hermanos al parecer son una lata ¿nooo? Le dijo con picardía.
Mario: no, en mi caso la culpa fue todo mía, pero lo de Max te lo creo porque siempre nos metía en líos.
Max: Eyyyy… que yo siempre he sido un ángel.
Luis: Siii caído del cielo, no por nada le decimos Terry.
Matt: ¿Terry?
Mario: Mi Terry el Terrible, dijo abriendo su brazo para atrapar a su hermanito. Los dos peques de la casa. Dijo dándoles un beso en cada cabeza.
Matt: jaja al menos es mejor que Rena… Renacuajo… exijo otro apodo, ese no me gusta. Dijo cruzando los brazos y haciendo un puchero.
Mario: Rena te queda perfecto… dijo mirando a Samuel por la forma en que lo había procreado.
Samuel: jajaja Chicos, son todo un caso. Lo siento Matt, pero creo que tus hermanos ya lo han decidido.
Mark: Por voto unánime
Luis: Sip… bienvenido a la familia Rena. ¿Y cómo lo vamos a bautizar?
Matt: Max ya me tiró al agua y al papi igual
Edward: Pero eso no vale, porque no estábamos nosotros.
Sara: Chicos dejen al niño tranquilo, ahora beban el choco y coman las galletas, o me las ¿llevo?
Mario: NOoo… yo quiero… se acercó a su mamá… y le dijo al oído me perdonas mami.
Sara: ¿Por qué mi ángel?
Mario: Tú sabes mami. Se volvía  a morder el interior del labio, vamos si sus gritos se habían escuchado por toda la casa.
Sara: Nada que disculpar mi ángel, además ya papá tomó cartas sobre el asunto. Le dijo acariciándole el rostro.
Mario: Si… sabes que él sabe como demostrarme que es mi papá.
Sara: jaja sip con un regaño, un jalón de oreja, unos buenos correazos y un gran abrazo  ¿no? puro amor. Le dijo con picardía.
Mario: ay mami preferiría que fuera con sólo un abrazo, yo no quería remover todo lo que pasamos antes.
Samuel vio la postura de Mario al hablar con Sara, y se acercó para abrazar a su hijo, mientras los otros torturaban a Matt.
Samuel: Sarita, no me lo regañes mi niño solo necesita mimos de tu parte. Le dijo abrazando a su grandote, como si fuera un niño.
Max: Papaaaa nos ¿das permiso de amarrar a Matt en la casa del perro?
Samuel: Max amarra a tu hermano y yo te dejo el trasero a rayas de los correazos que te voy a dar y recuerda que tenemos una conversación pendiente.
Mark: jajaja te lo dije dejaste de ser el consentido de papá.
Max: Jooo la verdad. Que conversación papá, si fue Rena quien casi me sacó un cuajo de piel, mira. Decía mientras se levantaba la bota del pantalón.
Edward: Caramba… si casi se te salen las tripas por ahí.
Luis: De pana que exagerado… Max...
Mario: dejen a mi Terry que esta celosito. Dijo abrazando a su hermano… porque Matt es más adorable que Max.
Max: Eso es imposible. Dijo sacándole la lengua a Matt.
Matt: Ustedes están todos locos… pero me gusta. Dijo sonriendo a todos.
Mario: eso dijo yo… no entiendo porque soy el único que está en tratamiento.
Matt: seguro es porque el médico no ha conocido a los demás.
Mario: Markkkkkkkk porque ustedes no están en tratamiento si están peor que yo. Se rió sabía que era mentira pero no quería ponerle seriedad al asunto.
Mark: Porque nosotros corrimos y no nos dejamos atrapar por papá. Le dijo picándole el ojo a Matt.
Max: Y deja que Matt que conozca a toda la tropa junta… de manicomio todos, y como no serlo si nos parecemos a papá. Dijo burlándose pero la carcajada no termino de salir porque su retaguardia fue atacada por Samuel.
Max: Auuu papá.
Mario: Matt, ya sabes si te quieren atrapar correeeee… Luego se puso serio. ¿Y Matthew como va el colegio?
Matt: Mejor hablemos de otra cosa… por favor.
Mario: Matthew… le dijo con el mismo tono que le hablaba a sus  mellizos y Matt no puedo evitar recordar a su madre, en ese gesto.
Matt: Ahh... no me fue nada bien el último trimestre… para ser honesto. Dijo muy bajito, y de repente se vio rodeado de miradas acusatorias por parte de sus padres y hermanos.
Samuel: ¿A qué te refieres… cuando dice nada bien? Matthew. Dijo serio.
Matt: a que pueda que tenga que hacer el año de nuevo. Miro sus zapatos… bueno yo sé que no soy lo que esperabas… me puedo ir si quieres.
Max: uyyyy eso a que puedas que no te sentaras cómodamente por un buen tiempo cuando papá vea ese boletín de calificaciones.
Samuel: Aclaremos algo señorito.
Chicos: uyyyyy murmuraron todos. Haciendo señas de burla entre ellos de esta en problemas.
Samuel: Pase lo que pase... no hay razón ni motivo para irte de casa,
Matt: es que papá… yo estaba… bueno estaba intentando que mis abogados te encontraran y me descuide un poquito en los estudios, no me pegues papi.
Samuel: tranquilo Matt, no te castigaré por lo que ya pasó, no sería justo. Si debes repetir el año así será, no las has tenido fácil estos últimos años supongo. Pero todo cambiará a partir de ahora, mañana arreglaremos los papeles y te inscribiremos en el cole donde estudiaron tus hermanos y donde estudian tus sobrinos. Y derechito con los estudios, si necesitas profesores para ponerte al corriente los contratare. Lo único que yo exijo a mis hijos, son los estudios.
Luis: Uyyy sip y por exigir se refiere a excelentes, si... no tunda con la regla.
Matt: papi tú no me pegarías con la regla. Le miro con terror
Samuel: Pues, no me des motivo para usarla y no lo haré.
Mark: Tranquilo Matt, a todos nos castigo con la condena y aún estamos vivos.
Matt: Ed no lo dejesssssssss.
Edward: Pues llámame cuando necesites de mi ayuda.
Mark: Sip… y segurito correrá en sentido contrario... jajajaja
Matt: Mario… ya di algo que tú me metiste en este lio…
Luis: Ves ya te conoció… el bocaza de la familia. jajaja
Mario: bueno... pues soy buen profesor, y mientras este en casa puedo ayudarte a ponerte al día.
Matt: sin ofender pero porque vives aquí… no es que esté juzgando solo curiosidad y es verdad eso que estás con tratamiento…
Mario: Vivió en Italia estoy de baja médica, por una crisis nerviosa.
Samuel: Se excedió trabajando, tanto física como mentalmente. Y su cuerpo le exigió descanso. No era necesario darle muchos detalles era solo un crío y los Hoffman menores no sabían nada, a lo mejor no era prudente.
Mario: y mi papá me fue a buscar y me trajo de las orejas a la casa. Le sonrió con complicidad a su padre.
Matt: Waooo Italia… ¿hablas italiano? ¿Qué haces allá? Preguntó maravillado.
Mario: Io sono l'ambasciatore del Venezuela.
Matt: ¿Qué coño dijo? Le preguntó de lo más relajado a sus hermanos olvidando que su padres estaban presentes.
PLAS… AUAUA… mami Sara. Dijo impresionado de que Sara lo sorprendiera de esa forma.
PLAS... ¿que se dice? Pregunto con el ceño fruncido.
Matt: Lo siento… ¿qué cosa dijo Mario? mejor mami Sara.
Sara: Mucho mejor, groserías no peque, se pagan cara en esta casa.
Mario: soy el embajador de Venezuela, peque lengua suelta.
Matt: Yo tendré la lengua pero acá la mano sue… y no termino de decirlo porque todos reían.
Chicos: esa la tienen los papás se rieron todos.
Ed: y Matt ¿preparado para conocer a tus sobrinos y cuñadas?
Matt: estoy algo asustado… y si no me aceptan.
Luis: si tienes al, como dijiste Mario, a de veras al imbécil de la familia comiendo de tu mano los tendrás a todos.
Matt: Eyyy no insultes a mi hermano. Le dijo abrazando a Mario, no sabía porque pero sentía que ambos necesitaban cariño.
Mario: ya escuchaste al Rena... y si me sigues molestando el papá te va a castigar. Dijo haciéndole una señal de azote.
Luis: Oye… yo solo parafraseo lo que tu dijiste.
Matt: Papaaaaaaaa ahora todos me dicen así. Y dejó escapar un bostezo, que trato de disimular a leguas se veía cansado, el viaje de 3 horas, los nervios, las emociones, la lloradera, demasiadas cosas.
Max: jajaja si Rena...uyyy alguien como que quiere pista.
Sara: Ya acomode el que será tu cuarto mi príncipe. ¡Vamos! quita esa carita, necesitas descansar.
Matt: no mami Sara. Dijo con miedo a que al despertar estuviera en el hogar.
Luis: a dormir Rena estás en casa y tu hermano abogado se encargará que nadie te aleje de nosotros.
Matt: Pero… no quiero, un ratico mas es muy temprano. He hizo ojitos a todos.
Samuel se conmovió con su hijo, tal vez los años lo habían ablandado o los años perdidos con su hijito, como entendía a Luis cuando se enteró de Jeshu. Ven tesoro, dijo sentándose en el sofá, recuéstate hijito aquí con papi.
Max: Joooder de pana me tumbaron, a mi me hubiese mandado a dormir con una buena palmada jajaja.
Mario: Lo siento Terry, te dijimos debías ser más adorable y menos terrible.
Max: ¡Que… no! lo de mas adorable pues fácil, lo de menos terrible imposible. Le dijo picándole el ojo a su hermanito y sacudiéndose el cabello.
Matt, a pasos cortos se acerco a Samuel, quería ser consentido por él, pero algo lo cortaba, le daba vergüenza como si no mereciera el contacto, tal vez porque su madre siempre le dijo que ella era más que suficiente, que su padre tenía una vida seguro, y que nunca lo conocería.
Samuel: ven hijito.
Mario: Voy por una manta.
Se sentó a su lado y rápidamente fue atrapado por un abrazo de Samuel, que lo instó a apoyar su cabeza en su pecho, y comenzó a acariciarle suavecito la espalda, le dio un beso en la cabeza y le sonrió con cariño.
Matt: seguros que no voy a tener que volver al hogar.
Samuel: No corazón, está es tu casa ahora. Tu familia no permitirá que regreses allá, shhh duerme tranquilo….shhhh.
Luis: Papá me permites los papeles necesito revisarlos y hacer unas llamadas.
Matt: esta todo ordenadito en el portafolio. Digo antes de caer rendido.
Ed: ¿y papá preparado para volver a criar?
Samuel después de percatarse que el chico está dormido, le respondió. Honestamente, no lo sé. Temo que el colegio que sus amigos, le digan “hijo de viejos” y lo lastimen. Criar un adolescente a nuestra edad, dijo viendo a Sara, será seguramente una labor titánica. Paciencia no es precisamente lo que he ganado con la edad. Le dijo acariciando al chico.
Mario: Viejito mío si eso fuera un problema que quedaría para mi mira que yo a los 39 estoy esperando a mi nuevo bebe, eso no es drama, y por lo que me dijo mi hermanito no te tembló la mano y eso que no llevaba ni unas horas aquí… Matt tiene los mejores padres que la vida le puede dar, lo sé yo por experiencia. Dijo sentándose al lado de su papá, y a mí me quedan un par de meses aquí, antes que me den el alta definitiva así que tendrás toda mi ayuda en ese tiempo, y les prometo que no me voy a perder en Italia. Dijo avergonzado.
Samuel: Gracias, campeón. Bueno, que tal si me ayudas a llevarlo al cuarto, deberé retomar el gimnasio no queda de otra. Dijo riendo, y negando con la cabeza.
Mario: no paaaaa primero fotos… para poder molestarlo cuando tenga novia jajajaja
Edward: Pero las cosas bien o no se hacen. ¿Unos bigotes?
Max: Mejor con un tetero al lado, por ahí debe haber uno de Leo.
Mark: Esa esta mejor. Luis prepara tu celu, es que el que mejor fotos toma. Dijeron todos con malicia, Samuel frunció el ceño.
Max: Vamos papaaaa, lo mejor es hacerlo sentir en familia.
Samuel: solo recuerden que todos alguna vez dormirán en esta casa y yo haré ojos ciegos a las represalias que tome Rena, sobre todo con el cabecilla que duerme aquí. Dijo mirando con ternura a sus 6 hijos.
Max: ¿y papi porque no estás con la correa? dijo al notar la falta del implemento del mal.
Samuel: Tuve que usarla para algo más importante que sujetarme el pantalón. ¿Verdad Mario? Le dijo con ironía.
Mario: Maaaaaaaaa el papá me está molestando
Ed: le pegaste con la correaaaaaaa, no que estábamos tratando con pinzas a Marito. Los demás comenzaban a burlarse de Mario.
Samuel: Pinzas les voy a dar a todos ustedes, si siguen con la vaina.
Sara: Yo te apoyo amor.
Mario: Los acusare a mi psicólogo que me molestan en casa.
Max: ohh y le contaras que papá te calentó el trasero a punta de correazos por un ataque de celos. Dijo sin pensar la cosa mucho.
Mario: eso no paso. Se quejo.
Mark: Negaras ¿que fue un ataque de celos? porque lo de la zurra más que asegurada.
Mario: la zurra, no fue verdad papá.
Samuel: suficiente, o de pana busco la correa y los zurro a todos.
Mario: Te la traigo papá a Luis le hace falta. Le saco la lengua a su hermano, pero el que más es Terry, se rió con ganas al ver la cara de su hermano.
Samuel: Dios, cuando están todos juntos, como que retroceden en el tiempo.
Sara: Si, y mí me encanta. Sara, abrazo y le dio un beso a cada uno de sus hijos, y después de conversar un rato más decidieron irse. Mario, quedó conversando con su padre lo acompañaría al día siguiente a hacer las diligencias necesarias para arreglar los papeles de Matt con la ayuda de Luis. Querían conocer hasta los profesores de Matt, su historial médico, toda su vida.



5 comentarios:

  1. Me encanto espero la continúen pronto, adoro al rena 😊😊.

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  2. Cualquier insulto le quedó corto a Mario, pero mas bien reaccionó porque ya iba a caerme mal SUPER MAL, una cosa son celos pero su comportamiento fue de una vil cucaracha!!!.....adoro adoro adoro a Matt quiero saber como le ira en el cole y las travesuras que seguro hará.

    Chicas son geniales :D

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  3. Ahhhh ❤ quiero saber de matt, en el cole, con sus hermanos y miles de sobrinos.... son tantos que ya no volvera a sentir solito 😊


    Felicitaciones Lady ..Sanha!!! me encanta esta increible

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  4. Chicas está muy bueno amo el apodo rena jajajajaj y eso que les toca castigo por culpa de los hermanos jajajajajja muero por ver como van las cosas ya que el chico se lee lindo pero sobretodo travieso ya me imagino las que ara con sus sobrinos jajajaj

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  5. esto cada vez se pone mejor :) me encanta cuando están los hermanos juntos y esos momentos alegres en familia, chicas esto les esta quedando mucho pero mucho muy bonito y yo también quiero saber de Matt en el cole se me hace que este chico sera el cómplice perfecto para sus sobrinos

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