domingo, 19 de junio de 2016

Capítulo 33 Volviendo a casa



Capítulo 33
Volviendo a casa

Bajarse del avión y sentir el aire de Medellín era una sensación indescriptible… en este momento podía tener nervios pero me sentía en mi hogar, seguro, en un lugar que conocía perfectamente, cosa que no experimentaba hace mucho. Edgar miraba todo con nostalgia… sabía que la última vez que vino no alcanzó a detallar porque estaba pendiente de mi.

-Woow no me lo imaginaba así, es una linda ciudad -Edgar y yo nos miramos algo impresionados, Patrick había dicho una frase completa en español.

-Ahora hablas español jaja -Dijo Edgar.

-Non, je ne parle pas espagnol (No, no hablo español). -Dijo entendiendo la pregunta.
Edgar comenzó a contar una historia de cuando era niño que a Patrick parecía interesarle… pero yo solo pensaba en todo lo que quería hacer mientras dure el viaje y las cosas que quiero omitir.

-Camilo, tú que conoces mejor la ciudad llévanos a donde quieras, que podamos dejar las maletas. -No sabía a dónde quería ir… pero aún así los lleve hacia los taxis y di la primera dirección que se me vino a la mente, la de mi casa.

Nos bajamos del taxi y cuando estaba a punto de timbrar, porque sabía que algún empleado de mis papás estaba cuidando la casa, alguien se me lanzó encima.

-Cami… loco, volviste ya creía que no te iba a volver a ver. -Era Juliana.

-Woooaa -Salí corriendo hacia ella. Sentí que se me lanzó encima mientras Patrick me miraba algo extrañado… bueno, es que la gente de este país es más expresiva.

-No sabes todo lo que ha pasado… además hay muchos rumores sobre ti, hasta me dijeron que tu tío te ha pegado. -Cuando lo dijo abrí los ojos, pero luego me percate que estaba molestando. -Mentira, pero si me dijeron que ya rehiciste tu vida y nos olvidaste… -Lo decía medio real, medio en broma.

-Que vaaa… o sea si he conocido gente pero nadie como ustedes, si crecimos juntos Juli.

-Lo sé jajajajaja ¿viniste y te vas a quedar?

-Son vacaciones… pero quisiera quedarme.

-Va, pues quédate… te ofrezco mi casa. -Me reí con su comentario porque ambos sabíamos que no era posible.

-Sabes que… mejor te presento a Edgar y mi primo. -Caminamos hasta Patrick y Edgar, se notaba que tenían calor… es muy marcado el cambio de Bogotá a Medellín.

-Ella es Juliana, una amiga.

-Mucho gusto -Dijeron Edgar y Patrick al tiempo. -Puedes hablar después con ella, ahora es mejor que entremos a la casa. -Edgar fue muy directo, tanto que hizo que Juliana se sintiera incómoda… me molesté porque él no entiende que llevo meses sin venir.

-Aggg. -Rodé los ojos.

-Si, señor tiene razón… Camilo hablamos después. -Me dio un beso en la mejilla y se fue.

Decidí ignorar un rato a Edgar, yo en serio quería hablar con Juliana, pudo solo haber timbrado.

Cuando abrieron la puerta Orlando me abrazó con fuerza, casi al punto de levantarme del suelo…

-Cami estás grandísimo… ¿Volviste? ¿Quieres hacer algo? -Sonreí, al menos la gente agradable que trabajaba con mi papá estaba cuidando la casa.

-Pues de vacaciones jajaja mira Orlando, te presento Edgar… hermano de mi mamá y a Patrick, su hijo -Orlando se percató de que ellos venían conmigo y se presentó.

Luego les fui mostrando la casa a ambos sintiéndome alegre… hasta ahora la culpa no estaba en mis pensamientos. A Patrick parecía gustarle la casa, es más grande que la de Edgar en Bélgica.

-Edgar ahora que ya les mostré será que puedo ir a hablar con mis amigos… hace rato que no nos vemos. -Me sonó muy rogado, odio sonar así, pero al parecer mi tío se compadeció y aceptó.

Camine por las calles esperando a encontrarme a algún amigo, vi a un chico alto, moreno, crespo y de cabello negro, sin duda era Rodrigo.

-Fernandez -Grité, Rodrigo se dio la vuelta, corrió y nos abrazamos.

-Camilo… parce, yo creía que no te iba a ver en años jajaja -Encogí los hombros.

-Jajaja ya era tiempo de volver… en Bélgica todo es más aburrido.

-¿Quieres a tomar un ratito con todo el parche? Solo será trago -Lo pensé, con tal de que no me emborrache todo estará bien.

-Vale, vamos. -Dije.

Rodrigo y yo fuimos a la casa de Sergio, otro amigo… ahí estaban todos mis amigos del colegio, incluso había gente del último curso y de uno más abajo.

-Bueno Cami, ya que estamos celebrando tu regreso tu vas a ser el primero en jugar. -Paola colocó unos dados al frente mío para después pasarme una botella de Vodka.

-Par reto, impar verdad -Dijo Daniel, mientras yo revolvía los dados en mi mano y los lanzaba.

-Ja, salió par… pero vamos a empezar con retos suaves por consideración a Cami. -Dijo Susana.

-Mmm yo digo que nos haga un baile sensual jaja -Dijo María José. Me reí mientras asentía.

-Dale, eso está fácil. -Dije, pusieron la música, bailé y después le dí un sorbo al Vodka.

-Te toca Valentina -Dijo Juliana.

-Uuuyyy salió verdad… dinos, a ¿Cuál de ellos te comes? -Dijo Ana María. Ya extrañaba esos juegos.

-A Camilo o a Sergio -Sonreí, Valentina es muy linda.

Seguimos jugando, cada vez los retos eran más difíciles de cumplir, el Vodka se acabó así que destaparon el guaro. En un punto me salió reto y tuve que besar a Valentina.

Me di cuenta que a medida que pasaba el tiempo todo se iba descontrolando más y más, incluso yo estaba algo estúpido, al borde de emborracharme, mala idea combinar trago.

Los papás de Sergio llegaron a la casa, se notaba que estaban molestos aunque razón tenían, se encontraron con cerca de 17 adolescentes entre ellos su hijo medio borrachos tirados en la sala.

-SERGIO ANDRÉS QUIERES EXPLICARME ESTO! -Woow esa señora grita bastante duro.

-MAMÁ ay mierda… -Dijo Sergio y la verdad me sonó bastante divertido.

-jajajajajaja -Comencé a reírme y le pegué la risa al resto.

-¿Les parece muy gracioso? ojalá les siga pareciendo igual de divertido cuando llame a sus papás. Y tu Sergio, te quiero en tu cuarto ahora.

Sergio subió corriendo y tropezando con las escaleras. Todos dejamos de reírnos, recordé que estaba en Medellín, que los padres de Sergio me conocen y que mis papás ya no están, Edgar será el que conteste el teléfono.

-Camilo ¿Qué haces acá?¿No estabas en Bélgica? si tienes permiso verdad. -Mire al papá de Sergio tratando de parecer serio y para nada ebrio.

-Si, señor… es es que estaba, digo estoy de vacaciones acá con mi tío y un primo, pero si, digo o sea si tengo permiso. -Mi voz sonaba pésimo y lo que dije tampoco tenía mucha coherencia.

-¿Estás borracho? Más le vale a Sergio no estar así. -Ouch… entonces se nota que no estoy sobrio mmm ahora Edgar si me mata.

-¿Yo? para nada -Mmm cada vez sonaba peor, tal vez sea mejor no hablar mucho.

-¿Te estás quedando en tu casa? -Asentí -Ok, creo que aun tengo el número, llamaré para que vengan por ti.

Estaba nervioso y comencé a mover la pierna con desesperación, mis amigos me miraron algo confundidos y Valentina trató de calmarme.

-Cami, calma… no te van a decir nada, a lo mucho te quitan el carro. -Encogí los hombros, eso sería cierto si estuviera con mis papás… pero las cosas con Edgar son diferentes.

-Ahh si -Necesitaba disimular, era obvio que no diría “la verdad es que mi tío es estricto y posiblemente me pegue por esto”.

Pasaron unos minutos y algunos padres comenzaron a llegar, muchos se sorprendieron al verme e incluso me saludaron. Edgar no llegaba y a decir verdad quería irme, deseaba que Edgar no dijera nada al menos mientras estuviéramos acá y que todos mis amigos siguieran teniendo esa idea de que mis padres no me dicen nada.

-CAMILO -El grito de Edgar casi me hizo saltar.

-Hola -Dije levantándome y yendo hacia la puerta.

-¿En qué coño estabas pensando?¿Primer día acá y ya metiendote en problemas? -Bueno, Edgar está molesto…

-Ya hombre, relájate -Mis compañeros se rieron ante el comentario, pero Edgar solo me fulminó con la mirada.

-NO ME DIGAS ASÍ… OJALÁ EL CASTIGO LO ACEPTES CON LA MISMA VALENTÍA QUE TIENES AL HABLARME DE ESTA FORMA -Pude sentir como me iba poniendo rojo… muchos se miraron sin entender pero para mi había sido como si gritara a los cuatro vientos que me dará una paliza.

-Vale -Salí de la casa y subí al carro, en el asiento del copiloto.

Mi tío venía tras de mí, y pronto el carro arrancó… ninguno dijo nada, incluso cuando entramos a la casa y Patrick me miraba algo confundido, menos mal que no lo invité, porque si así hubiera sido Edgar ya nos habría matado a ambos.

-Mira lo siento, se que no debí tomar tanto pero entiende que llevo tiempo sin ver a mis amigos. -Dije con la esperanza de que me entendiera.

-Sí, sé eso Camilo pero tu dijiste que irías a hablar con tus amigos, ni siquiera almorzaste porque preferiste ir a tomar, es más ahora mismo se nota que estás tomado a tu edad ni quiera deberías beber alcohol. -Suspire.

-Mis papás permitían que tomara… no es algo que se pueda evitar. -Fue una mala respuesta porque Edgar enfureció.

-Tus padres a decir verdad eran muy irresponsables, a mi ni quiera me gusta que Noah tome, él tiene 19 y tu apenas 16… sigues siendo menor de edad tanto en Bélgica como acá.

-O será más bien que tu eres demasiado retrógrada... -Soy estúpido, no sé porque digo cosas que ofendan más a Edgar.

-En absoluto… hasta tu sabes que no puedes tomar, sabes qué, terminemos esto rápido, no tengo porque explicarte el motivo ¿Verdad? -Edgar comenzó a quitarse el cinturón… y creo que en ese momento volví a estar completamente sobrio.

-No Edgar, por favor… sé muy bien que estuvo mal y juro no volverlo a hacer en la vida -Bueno ni yo me lo creí -En serio, pasame al menos una.

-No, Camilo… esto no fue una broma y no es la primera vez que tomas así, incluso una vez con Santiago fueron a un bar con documentos falsos. -Ahh cierto, eso.

-Pero esta vez si es verdad… fue por la alegría de volver, o no te pone más sensible estar acá. -Edgar no dijo nada, solo se acercó a mí, me tomó del brazo y comenzó

ZAS ZAS AUU ZAS ZAS ZAS ZAS MMM ZAS ZAS ZAS ZAS YAA ZAS ZAS NO MÁS ZAS ZAS UFF ZAS ZAS AII  ZAS ZAS ZAS ZAS AUU ZAS YA ZAS ZAS BUA ZAS ZAS ZAS BUAA ZAS ZAS BUA ZAS ZAS

Yo había gritado con todas mis fuerzas pero a decir verdad fue menos fuerte que en otras ocasiones.

-Tienes razón Camilo, estar aquí me pone más sensible. -Se colocó el cinturón e iba a abrazarme pero yo me alejé.

-Puedes por favor dejarme un rato solo -Dije. Escuchar la última frase de Edgar me hizo recordar a mi papá.


Me senté en posición fetal en una esquina del cuarto y comencé a llorar con sentimiento, no era por los correazos, era porque el hecho de estar aquí y sentir que mis padres ya no están. 

4 comentarios:

  1. Te quedó excelente lo disfrute mucho!!!
    Me hiciste recordar cuando tenía esa edad y esas fiestas y juegos con los amigos!!
    Jajaja pero pobre chico al que le llegaron los papás le arruinaron la fiesta!!.. No que pena que lo mandaran a su cuarto enfrente de sus amigos jajaja...
    U.u pobre Camilo ni con sus “buenos argumentos" se escapó del castigo!!..
    Me alegra que hayas actualizado!!

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  2. Muy buen capítulo, Thror!! ;D Extrañaba tu forma de relatar

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  3. Yo pobre Camilo que será lo que paso exactamente en el incendio para que además de la tristeza sienta tanta culpa. Que bueno que actualizarte me encanta esta historia

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