miércoles, 12 de marzo de 2014

Capitulo 5



Hola :D  Muchas gracias por los comentarios de los capítulos anteriores. Escribir esta historia ha sido demasiado divertido! Ojala les guste y por favor dígannos que opinan ;)
Exhaló con cansancio y se agachó un poco para alzar a Jason en su brazo derecho.
-Claro que sí Jason, pero eso no quiere decir que no, cumpliré mi promesa de la paliza, ¿entendido?-Jason asintió lenta y tristemente.
Bruce no pudo evitar sentir cómo se le encogía el corazón al ver así a su hijo pequeño y le dio un beso en la frente, a lo que el chiquillo respondió acercándose aún más a él con falso pesar.

-Yo lo que no entiendo es ¿por qué tenían que andar aventándose tierra?- les reclamó Oliver a ambos adolescentes, quienes no se miraban a los ojos.
-Ya te explicó Dick que la tonta de Artemis se equivocó- contestó Roy como si fuera lo más natural del mundo.
Artemis ya se preparaba para replicar cuando su "hermano" la interrumpió nuevamente.
-Pero bueno, ¿y cuándo no lo ha hecho?-
-Mira, si asumí que habías sido tú es porque tenía mis razones-
-No tenías nada, mocosa-
-Sí, me habías llamado flaca escurridiza-
-Porque tú me habías dicho gusano antes-
-Porque lo eres-
-Pues tú eres escurridiza... de lo flaca estoy dudando-
-¡¿ME ESTÁS LLAMANDO GORDA, TÚ, PATÁN?!-
Antes de que Roy pudiese inventar una respuesta ingeniosa, Artemis ya se había abalanzado sobre él, atacándolo con puños y garras, provocando que ambos cayesen de nuevo sobre el montón de tierra.
-CHICOS, BASTA- ladró Oliver, haciendo que se levantasen.
-No puedo creer que sean tan inmaduros. Miren que terminar llenos de tierra  por un tontería  sí que es vergonzoso- los regañó- Roy, pídele una disculpa a Artemis por decirle gorda- 
-No la llamé gorda- enfocó la última palabra, dirigiéndole una mirada penetrante a Artemis- Tan sólo dije que dudaba de su "delgadez"-
-Pues da igual- replicó Oliver- Discúlpate-
-Discúlpame- contestó con la voz más escéptica alguna vez hubiera articulado- por sobreestimar tu masa corporal-
Bien, aquella última insinuación había sido suficiente para Artemis.                                                                                       
-¡MUERE!-
Y a continuación, ambos volvían a rodar sobre la tierra.
-¡DIJEEE BAAASTAA! Ya, si no quieren lamentarlo enserio- los separó su padre- Váyanse a bañar, para que estén decentes para la cena-
-Como sea- dijo enojado Roy, aunque escondía miedo de que se volviera a repetir lo del viaje, su trasero todavía le dolía.
-De acuerdo. Lo siento, Ollie. ¿Ya le llamaste a Connor?- le preguntó Artemis.
-Eso pensaba hacer antes de que escucháramos llorar a Jason-
Los tres comenzaron a caminar hacia la casa. Oliver tenía que llamar a su hijo menor, ya que mañana por la mañana se les uniría para ese “lindo viaje familiar”.
Antes de que Oliver pudiese llegar medio camino a la casa, escuchó una voz conocida llamarlo por su nombre.
-¡Ollie!-
El Arquero rodó los ojos y dio media vuelta para encontrarse a Superman, de pie frente a él.
-¿Qué pasa, Clark?- inquirió el millonario- ¿Qué no ves que estoy ocupado?-
Superman bufó y le dirigió una molesta mirada a su amigo.
-Creo que esto es tuyo-
Hasta ese momento Oliver reparó en el bulto que Clark sostenía con su brazo extendido... un niño rubio que luchaba contra la kriptoniana mano para que ésta le soltase el cuello de la camiseta.
-Llegó a la Base sin previo aviso. Hackeó toda la seguridad y estuvo ahí metido todo un día- le informó Clark, molesto de que el chico ya lo hubiese mordido tres veces.
-¿Pero tú no salías mañana del campamento?- exigió Oliver al muchachito.
-¡Sueltame!- los dos superhéroes le dirigieron una mirada fulminante- …Por favor- 
-De acuerdo- Superman bajó al chico- ¿Está todo bien, Oliver?-
-Sí, gracias por traerlo-
-No, no te preocupes, los veo después-
Y así el gran Hombre de Acero emprendió el vuelo.
-¡Papá!- sonrió Connor, tan tierno como pudo.
-Nada de Papá. Quiero una explicación, jovencito- exigió Oliver, cruzado de brazos.
-Bueno, yo quizás, sólo quizás... salí sin permiso del campamento, porque me volvía loco ahí-
-No sé qué es peor, Connor, que te hayas escapado o que ni siquiera me avisaste cuando ya estuviste fuera. ¿Qué tal si mañana te iba a buscar y no estabas, eh?- 
-Papá, tranquilo... yo planeaba, venir a buscarte-
-¿Venir a buscarme? Demonios, Connor, tienes diez años- le riñó- ¿Crees que puedes hacer lo que se te viene en gana o cómo?-
-No, pero tampoco podía avisarte que me quería escapar, ¿o sí?-
-No te quieras pasar de listo conmigo, joven-
-No lo estoy haciendo, pero...-
-Connor, ya basta. Estoy bastante estresado con tus hermanos ya-
-Como si eso fuera nuevo- no se pudo resistir el niño.
-¿Mande?-
-Que eso no es nada bueno- corrigió Connor, quien no tenía ni un pelo de tonto y lo último que necesitaba era otro motivo para que su papá se enojara con él.
-Eso espero- sentenció Oliver- ¿Al menos traes tus cosas?-
Ahora sí Connor sonrió, asintiendo con la cabeza una sola vez. Claro que no había llegado a la Base sin antes pasar a su casa y recoger al menos ropa y su cepillo de dientes.... ni que fuera Roy para ser impulsivo nivel extremo.
-Bueno por lo menos queda un poco de coherencia en ti. Anda vamos, que los chicos seguro mueren de hambre- lo rodeó con el brazo.
-Sí-
-¿Y cómo te fue?- le preguntó el Arquero mayor.
-Pues... me gustaba- comenzó a explicar- Pero luego la directora dijo que no podía hacer guerras de comida, y me puso a limpiar todo, TOOOODOOO, y eso no fue justo- puso un puchero.  
-Connor, pues claro que no debes tirar la comida, y menos a las personas- lo regañó Oliver.
-Ay, da igual-
-No, no da igual. Ay, Connor-
-Es que era muy aburrido...Ya no me lleves jamás ahí-
-Tú fuiste el que dijo que quería ir- le recordó Ollie, algo más tranquilo. Quizás con Connor ahí los muchachos se calmasen un poco.
-Eso fue antes de saber que era semejante joda- replicó el chico con naturalidad.
Oliver se detuvo en seco, con el rostro en blanco. ¿Qué palabra acababa de decir?
-¿Qué?- preguntó, sonando más tranquilo de lo que estaba. Lo último que necesitaba era que uno de sus hijos ahora tuviese lenguaje de marinero.
-Que yo quería ir antes de saber que sería una puta joda- el crío respondió confundido.
Ahora eran 2 palabras…
Por la expresión de su padre, Connor presentía que algo no estaba bien ahí pero no se le ocurría qué podría ser. Si tan sólo había respondido a la pregunta.
-Jamás vuelvas a usar ese... lenguaje- le advirtió el Arquero muy seriamente, rayando en lo severo- Y mejor que Dinah no te oiga, porque no sabes cómo te puede ir-
-¿Pero qué lenguaje?-
-Ese... el de la palabra con P y la palabra con J-
-¿Puta joda?- arqueó una ceja, confuso pero Oliver le dio un leve manotazo en la boca.
El chico puso una mueca de "¡Me pegaste!" y se cubrió aquella zona con ambas manos.
-Ese mismo-
-Pero no es nada malo- le contradijo Connor- Roy dice que significa "aburrido" o "molesto"-
Oliver apenas se contuvo, pero logró mantener la calma para hacer una pregunta más.
-¿Ah sí? ¿Cuándo te dijo eso?-
-Cuando lo escuché diciéndolo-
-Pues no repitas lo que dice Roy. Son malas palabras, ¿de acuerdo?-
-De acuerdo- aceptó, poniendo los ojos en blanco. Su padre era muy exagerado.
Mientras tanto ya dentro de la casa, los Wayne junto con Roy y Artemis esperaban a Oliver.
-Yo no tengo hambre- declaró Dick, levantándose.
-A la mesa, Dick- le ordenó su padre, viéndolo muy serio.- No me importa si quieres comer o no, tienes que acompañarnos entonces-
-¿Quién dice?- replico Dick. Bruce bufó muy enojado. ¿Qué le pasaba a Dick? ¿Quería una paliza o qué?
-YO digo y ya basta- declaró, sin dar muchas cosas por las cuales discutir.
Dick le dedicó una mirada de muerte, quedándose de pie. ¡Estaba harto! Aquél no parecía un viaje, sino una horrible sentencia en la correccional... pero peor.
En ese momento entraron Connor y Oliver. Al instante, Artemis y Roy sonrieron a su hermanito, olvidándose momentáneamente de lo que pasaba con los Wayne justo frente a sus ojos.
-¡Connor!- exclamó Artemis- Siéntate aquí- señaló el lugar a lado suyo.
Desde que Oliver había llevado a Connor a vivir con ellos, él se había mostrado muy amable con la joven, tanto que a ésta le resultaba un niño encantador.
-No, Connor- repuso Roy- aquí- indicó el lugar a su lado, sonriendo también.
-Ehmm... yo...-
Connor no sabía a quién hacerle caso. Generalmente las discusiones entre Artemis y Roy solían ser muy incómodas para él.
-Yo le dije primero- discutió Artemis, ignorando al chico en lo que dirigía su mejor mirada amenazante a Roy.
-Pues a nadie le importa- peleó él, también mirándola feo.
-¿Ah, sí? Pues eres...-
-Ya- intervino Ollie, caminando hacia ellos y sentando a Connor en medio de ambos- Se sentará con los dos. Y no vayan a empezar otro show- les advirtió seriamente. 
Ambos jóvenes se miraron como diciendo "Esto no ha terminado" y después voltearon al instante a ver a Oliver.
-Oliver, siéntate a lado mío- se apresuró Artemis, tomando el brazo derecho del hombre.
-No, conmigo- exigió Roy, tomando el otro brazo de su padre.
-¡AUUUU!- los interrumpió un alarido de dolor proveniente del otro lado de la mesa- ¡YA DÉJAME, BRUCE!-
Ahí, casi frente a ellos, se encontraba Bruce Wayne, sosteniendo muy fuerte y de una manera obviamente dolorosa la oreja de Dick, mientras con su mano libre le dio otra pesada palmada que hizo al chico casi saltar de dolor... lo cual fue impedido por el agarre en su oreja.
El hombre de Gotham parecía reflejar el infierno en la mirada... o al menos esa impresión le dio a Connor.
El Arrow más joven tenía los ojos más abiertos que un ciervo encandilado, todo por el miedo que ya le había dado el tipo.
Connor giró un poco y envolvió sus brazos alrededor del torso de su padre, sin poder despegar la vista de la escena frente a él por el puro terror.
-No, siéntate conmigo- imploró también él.
-De acuerdo, Connor, nos sentamos juntos y dejamos que peleen en paz- le acarició el cabello.
-¡YA BRUUUCE! - sollozó el más grande de los Wayne.
-Bueno, pues entonces me quitas las caras y te sientas a comer como Dios manda, ¿entendido?-Dick asintió, limpiándose la cara y sentándose- Y ahorita tendremos una conversación muy seria tú y yo-
-Veré si ya está lista la cena- avisó Oliver con cierta incmodidad, levantándose y entrándo en la cocina.
-Y Connor ¿Cómo te fue?- preguntó Roy.
-Aburridooooo- contestó él.
-Te dije que te quedaras y que te enseñaría a saltar por la barda de la casa-
-Más te vale que no le enseñes eso- le advirtió Artemis.
-¿Y por qué no?-
-Porque es un niño, Roy- respondió ella.
-No soy un niño- reclamó Connor.
-Claro que si, Connor. Aparte, no porque él sea un vándalo lo serás tú-
-Ay, bueno, mira quién habla- soltó con ironía Roy.
-¿Perdoooooon? Yo no soy la que tiene todo un historial delictivo- contestó Artemis con fingida inocencia.
-Oye, no es mi culpa que me atrapen sólo a mí- se defendió- Como si tú fueras una blanca paloma-
-Lo soy- sonrió con suficiencia la rubia.
-¿Y ya sabe Ollie por qué cambiaste de uniforme?-
Artemis se le quedó viendo, anonadada. Roy en cambio, sonrió con malicia.
Connor y Jason miraban de uno a otro conforme éstos hablaban. La cosa se estaba poniendo interesante. 
-Así es, muñeca, ya sé que te perforaste el ombligo-
Artemis palideció, pero después su expresión cambió a una retadora.
-¿Y tú cómo sabes?-
Roy se sintió tomado por sorpresa.
-Pues... yo.. pasaba por el local...-
Ahora sí el rostro de la chica se iluminó.
-Estabas ahí haciéndote OTRO tatuaje, ¿no?-
-¡Cállate! No es verdad.-
-A ver si Ollie opina lo mismo cuando se entere, y créeme que se enterará si alguien le dice acerca de mi ombligo. 
Justo entonces Oliver regresó de la cocina. Se sentó en el lugar de Connor y puso a éste en su regazo.
-Ya casi está la comida, sólo...-
-Tu hija se perforó el ombligo- le interrumpió Batman en una voz mortalmente seria.
La mandíbula de Oliver casi llega al suelo. Lentamente giró para ver a Artemis con una expresión entre herida, molesta y preocupada.
-¿Princesa...?- titubeó incrédulo- ¿Por qué?-
Roy apenas comenzaba a sonreír cuando Batman volvió a hablar.
-Y tu hijo se tatuó... de nuevo-
-¡Chismoso!-
-¿QUÉ TU QUEEEE?- gritó furioso Oliver.
-Ay, papá uno más, uno menos...-
-NADAA, Roy, pero ¿qué estás loco?-
-Relájate. Aparte, ¿por qué solo te molestas conmigo? Ella se perforó el ombligo. Niños, noten el cambio de tono- le dijo ahora a Connor y Jason, tratando de ignorar a Oliver- de “Princesa” a “QUÉ TU QUÉ”-
-Ella se lo puede quitar y tú no- le aclaró aún más molesto- Y no creas que porque estoy más enojado con Roy se me olvida- le advirtió a Artemis-Pero tú... tú si me las pagarás, Roy, ni creas que pasare por alto esto. Te dije que ni UNO más ni chiquito ni nada, TE LO DIJE, ¿Sí o no?- Oliver había estado furioso en el viaje, pero en ningún momento como lo estuvo tanto como entonces.
-Quizás lo mencionaste- admitió entre dientes, pero después levantó la voz- ¡Es sólo un estúpido tatuaje, Oliver, supéralo!- espetó.
-Eso me recuerda- musitó Oliver, antes de pellizcar el brazo de Roy de improvisto.
-¡AU!- se quejó Roy, sumamente indignado y más que furioso consigo mismo por haberse dejado tomar por sorpresa- ¡¿Qué te pasa?!-
-¿Cuántas veces tengo que decirte que cuides tu vocabulario?- le interrogó Oliver- No me gusta que utilices esas palabras y mucho menos si tu hermanito está escuchando-
Connor se sintió mal consigo mismo por haber metido a Roy en problemas. Lo último que quería era que su hermano se molestase con él. Roy le dirigió una mirada tranquilizante al chico, antes de dirigir todo su enojo de nuevo hacia Oliver
-¡¿No te cansas de joderme la puta vida?!-
-No, Roy no me canso- Y azotó la mano en la mesa- No me canso, así como ustedes no se cansan de llevarme la contraria, de estar pelando y desobedeciendo. Si te digo las cosas es por tu bien, no porque te quiera molestar. Es por ti y algún día me lo agradecerás. Ni creas que se me olvida lo del tatuaje, al rato arreglaremos cuentas tu y yo-
Roy sólo unas cuantas veces había visto tan enojado a su padre y jamás resultaba nada bueno de eso.
-Papá... ya cálmate- le pidió, bajándole a sus humos.
-Cállate ya, Roy. No discutiré más en la mesa- le dijo muy firme.
-Papá...-
-¿Que no me estás escuchando? Guarda silencio ya- Roy iba a replicar pero su padre sentenció-Una réplica más y verás-
Roy se sintió un poco mal. Sabía que no debió de hablarle así y que ahora Oliver enserio, enserio, ENSERIIOOO estaba enojado, así que sólo se limitó a suspirar y tragar saliva.
Jason rodó los ojos, viendo a su plato pero escuchando toda la escena. No entendía a Oliver en lo absoluto; los tatuajes se veían cool y un piercing en el ombligo de Artemis sonaba como lo más sexy del mundo…
Decidiendo que ya tenía demasiado con las ridiculeces de su propio padre, dejó de prestarles atención. Además, necesitaba un plan para que Bruce estuviese de nuevo de su lado.
Se levantó sin hacer ruido. A su izquierda estaba sentado Dick y, a la izquierda de éste, Bruce. Caminó sigilosamente hasta su padre y se recargó contra el costado derecho del hombre, envolviendo sus brazos alrededor del torso de éste.
Bruce se sorprendió un poco, pero gracias a Dios razonó que debía de ser uno de sus hijos antes de atacar al pobre de Jason. No pudo evitar esbozar una leve sonrisa al distinguir a su hijo menor a su lado. Jason levantó el rostro y también sonrió, feliz porque estaba logrando su cometido.
Soltó al hombre y trepó al asiento, empujando a Dick para que se moviese y le dejase lugar.
-¿Qué demonios haces?- le reclamó Dick, aventándolo para que lo dejara en paz.
-Pues me quiero sentar, genio- respondió.
-Pues vete a tu silla-
-Me quiero sentar aquí- y volvió a hacer el intento.
-Pues lastima- lo volvió a aventar- ¿No entiendes que quiero que te quites de aquí? Este es mi lugar, Jason-
-Pero me quiero sentar aquí...- replicó con ojos de cachorrito triste y llenos de lágrimas.
-No me interesa- declaró Dick mirando su plato.
Bruce decidió intervenir antes de que las cosas se pusieran feas... otra vez.
-Dick, deja que Jason se siente-
El rostro de Dick cambió de uno fastidiado a uno indignado.
-¡¿Qué?! ¿Y eso por qué?- reclamó- Estaba bien en su lugar-
-Por favor, Dick-  fue la única respuesta de Bruce- Por eso. No te afecta en nada y francamente no te haría mal ser un poco más consciente-
-Bueno, a ti no te haría daño ser un poco menos crédulo- repuso cansado.
No entendía. Si antes el problema era que Bruce no veía cuando Jason empezaba todo, ¡ahora no sabía qué pasaba! es decir, Bruce había presenciado al mocoso cuando éste se ponía en sus moños ¡y aun así no le decía nada!
-Basta, Dick.
-No, ¿Por qué? ¿Por qué siempre cedes en sus estúpidos caprichos? Si fuera yo el que te lo pidiera, me dirías que me sentara y pobre de mí si no hago caso-
-Dick, tu hermano tiene diez años y tu catorce, ¿No crees que deberías poder apoyarme más en vez de discutir con él?-
-No, porque no es justo. Es un niño mimado y yo no era así a su edad. No lo dejare sentar y haz lo que quieras-
Bruce suspiro cansado. Sabía que Dick no estaba conforme con tener un hermano pero a veces actuaba irracional, ¿O era él? tenía razón en que con Jason no era tan estricto como con Dick, pero no era por favoritismo, sólo sentía que Jason necesitaba mucho cariño.
Jason miró a su papá, a punto de llorar.
-Papá...- dijo la voz de Jason, tratando de empujar a Dick para que éste se moviera, pero sin lograrlo.
-Ya, dejen de pelear, por favor-
Bruce tomó a Jason y lo sentó en su regazo. Dick ya quería sonreír con satisfacción.
-Papá, eres el mejor papá del mundo mundial- dijo Jason, recargado contra él- Y te quiero mucho-
-Gracias, Jason- Bruce no pudo evitar sonreír y besó la coronilla del chico- Yo también te quiero-
-Y me alegra ser parte de tu familia...-
Oliver aprovechó la oportunidad y le dio un zape a Roy y uno mil veces más leve a Artemis.
-¿Ven? Él sí le dice a su papá que lo quiere-
-...Aunque Dick me odie- agregó Jason- y me llame "rata de alcantarilla", "perro callejero", "invasor", "intruso"...-
La lista seguía y seguía y Dick no pudo evitar sentir la mirada de Bruce, quien cada vez lo veía más feo.
De pronto el primer Robin se hartó y se abalanzó contra su hermano sin importarle que estuviera éste en el regazo de su padre. Ya lo tenía harto tanta estupidez hipócrita.
Bruce estaba más que furioso. Primero sólo con Dick pero luego, viendo que Jason le respondía a Dick con todas las ganas, se molestó con los dos. Eso era el colmo, pero Batman y Bruce Wayne siempre cumplían sus advertencias.
-¡BAAASTAA!- los tomo a los dos por la oreja- Ahora sí fue suficiente. ¿Qué les dije que les haría si volvían a pelearse?-
-Él empezó- gritó molesto Jason.
-¿Silencio! Dije que no me iba a importar quién empezara o el porqué y no me hicieron caso. Los dos suben ya a nuestra habitación y voy enseguida-
-Pero papá...- intentó replicar Dick.
-Suben ahora mismo o aquí frente a todos les voy a pegar- les advirtió Bruce.  
Las mejillas de Dick se encendieron por completo. Sólo miro mal a su padre y se dirigió a las escaleras, azotando la puerta al entrar al cuarto.
-Jason, te espero...- dijo Bruce viendo a su hijo más pequeño.
Jason miró a los Queen, a su padre y luego a los Queen nuevamente. El labio le temblaba y sus ojos se inundaban con lágrimas apunto de derramarse.
-¡BUUUUUUUAAAA! No, no... Papá, yo no quiero que me pegues, noo ¡BUUAAA!- Jason se sentó en el suelo a llorar.
-Jason, obedece- le ordenó Bruce, costándole un poco de trabajo permanecer tranquilo.
-No, no, no. Voy a portarme bien, no quiero que me pegues...¡BUUUAAA! - lloró lo más fuerte que pudo.
-No me interesa que te tires a llorar Jason, harás lo que te estoy diciendo- tomó el brazo de su hijo y lo intentó poner de pie, pero Jason se tiraba.
Connor había dejado de mirar desde que Bruce los tomó de la oreja, pero desgraciadamente no podía evitar seguir escuchando sin parecer muy obvio. Como si fuera poco, semejante llanto lo había dejado espantadísimo. Se abrazó a Oliver, agradeciendo que no estaba en el lugar del otro chico.
Oliver, por su parte, rodeó a su hijo menor con un brazo, acariciándole la espalda tranquilizantemente. Quizás si fuera tan estricto como Bruce sus hijos mayores no lucirían justo en ese momento un piercing y un tatuaje nuevo.
Bruce, totalmente ajeno a los demás en la cocina, volvió a tomar a Jason del brazo, lo levantó y lo mantuvo ahí a pesar de que el chico ni siquiera se estaba molestando en apoyar los pies, sino que seguía llorando como si fuera el fin del mundo.
Mantuvo a Jason a esa altura y echó a andar hacia la escalera, mientras el chico se ahogaba en llanto al ser arrastrado hacia su catastrófico destino.
-¡NO, NO QUIERO!- se volvió a escuchar el grito del menor de los Wayne, quien, en un descuido de su captor, se había aferrado con brazos y pies al barandal del primer peldaño de las escaleras- ¡NO ME PEGUES!-
-Apuesto a que te hace valorarme más- murmuró Roy a Oliver, tratando de ignorar el incómodo ambiente que se da cuando uno sabe que a su compañero de equipo le van a dar la paliza de su vida.
-Hahaha, tú eras peor, Roy, ¿No recuerdas?- le dijo Oliver, algo incómodo también pero recordando a su hijo cuando era pequeño. Roy lo miro fulminante y se le encendieron las mejillas.
-Jason, o te sueltas o te pego aquí mismo- advirtió Bruce.
-¡NOOO! ¡NO ME PEGUES! ¡YA NO PELEEARÉ CON DICK!- lloraba y gritaba por todo el lugar, pero Bruce logro que se soltara.
-No me importa lo que digas, Jason. Les dije, les pedí, les rogué y les implore un poco de paz, ¿No me hacen caso? Aquí están las consecuencias-
-¡BUUAAAAAA!-Bruce iba con su hijo que parecía lombriz de tanto que se retorcía. Caminaba por en medio de la escalera para que Jason no se aferrara de otro lado.
-Y mejor ahórrate las lágrimas, Jason, que te harán falta-
-NOO, bájame, por favor... por favor...-rogaba Jason, pero se dio cuenta que no tenía caso porque ya habían llegado a la temida habitación, así que se limitó a llorar muuuy muuuy fuerte.
Bruce ni siquiera echó un vistazo a la recámara, él sólo tomó a Jason bajo un brazo mientras que con su mano libre se quitaba el cinturón.
Dick, quien estaba sentado en una de las camas, abrió los ojos en una expresión de terror. Bruce casi nunca se quitaba el cinturón... y cuando lo hacía no auguraba nada bueno.
Jason, quien no podía ver nada más que la espalda de Bruce. Había comenzado a patear frenéticamente para ver si podía lograr que lo soltasen pero lo único que consiguió fue un muy doloroso correazo en su pobre parte trasera.
-¡AAAAYYYYYY, NOOOOOOOOOOOO!-
Bruce tan sólo rodó los ojos, sin prestarle la más mínima atención a su otro hijo. Sabía que Jason gritaba más que nada para ver si lograba librarse de más, quizás también de dolor, tal vez de rabia, pero si algo le quedaba claro es que ni una de esas lágrimas era de arrepentimiento.
Tratando de no hacer mucho caso a los aullidos de su hijo, soltó otro correazo en el mismo lugar que el anterior, comenzando a golpear una y otra vez la retaguardia del chiquillo hasta que ya había cubierto todo mínimo dos veces... mínimo. Después descargó cuatro golpes en cada muslo.
Para entonces, Jason ya ni forcejeaba ni se retorcía, tan sólo lloraba de dolor, coraje y vergüenza... aunque principalmente de dolor.
Bruce se detuvo, asumiendo que ya era suficiente y dejó a su hijo en la cama. Éste casi enseguida tomó una almohada y comenzó a llorar aún más alto mientras la abrazaba muy muy fuerte. Dick, se sintió mal por hermano, muy mal. Lo quería consolar, pero claro que no, porque casi enseguida su papá lo tomo del brazo a él.
-No, no, papá, por favor- se resistió Dick, aunque Bruce le hizo caso omiso y lo giró de una sola vez- Papá... NOOO - Y ZAS cayo el primero- ¡Auuu! No...perdón!-
Bruce hizo caso omiso como si no los escuchara y a Dick le cayó otro cintarazo, y otro y otro y otro más. Bruce le dio unos cuantos más que a Jason y sin olvidar los de los muslos.
Dick lloraba mucho y muy fuerte. Le dolía demasiado pero los dos chicos conocían a su padre y lo seguían provocando, hasta parecía que les gustaba la mala vida.
Cuando Bruce lo soltó, Dick se abalanzo boca abajo al sofá que estaba en la habitación e imito a Jason y lloro boca abajo. Ardía, picaba y mucho...
De pronto, Jason sintió cómo un brazo lo atrapaba sin problemas alrededor del torso y lo levantaba. El muchachito instintivamente comenzó a llorar con mucha más fuerza y sentimiento, totalmente convencido de que le iban a pegar más. Al borde de la desesperación, el chiquillo comenzó a retorcerse, pero su padre no le hizo caso, tan sólo caminó hasta el sofá donde estaba Dick.
El acróbata ni siquiera los había escuchado debido a su propio llanto, además de estar concentrado en el dolor que sentía en su parte trasera. De lo que sí se percató fue de cuando Bruce se sentó en el sofá, junto a sus rodillas.
El silencioso hombre, en un rápido movimiento sentó a Jason en su regazo, haciendo caso omiso de los alaridos de dolor que soltó el chico, quien aún estaba abrazado a la almohada.
Envolvió el brazo alrededor del torso de Dick como lo había hecho con Jason y con un sólo movimiento lo levantó repentinamente para hacerlo sentarse a su lado.
Dick no tenía almohada para abrazar pero cerró los ojos lo más fuerte que pudo para tratar inútilmente de distraer su mente del dolor.
El llanto de Dick también se hizo más fuerte y ambos chicos apenas podían respirar entre tanto sollozo.
De pronto, aquellos brazos que los habían obligado a sentarse los acercaron contra su padre. El brazo izquierdo envolvió a Jason en un fuerte y apretado abrazo contra el pecho de Bruce y el derecho a Dick.
Jason, antes de que se diera cuenta, ya había dejado la almohada y se aferraba a su padre como si la vida dependiese de ello, envolviendo ambos brazos en el cuello del hombre y escondiendo su rostro en el pecho de este.
-Chicos, escúchenme por favor: A mí en verdad no me gusta castigarlos, pero no me entienden de otro modo. Lo intenté de mil maneras, así que, aunque me duele casi tanto como a ustedes, lo vamos a repetir si lo necesitan. Mientras quiero que se tranquilicen, porque no me gusta que peleen. Los amo a los dos, mucho en verdad, y quiero que se lleven bien por el bien de nuestra familia tan bonita que tenemos- les explicó Bruce sin esperar respuesta. No quería sino dejarle en claro a sus pequeños cuanto los quería.
Solo escuchó los sollozos de sus hijos, cada vez más bajitos, hasta que se dio cuenta que los dos se habían quedado dormidos. Los acomodó en la cama y salió a disculparse con los Queen, que quizás seguían en una discusión absurda.
-Yo no era peor- se quejó Roy-Yo era todo un amor-
-Hahaha, claro que no...- rió Oliver- Recuerdo tantos dramas en la calle, en la casa y en todos lados por tonterías chiquitas, chiquitas-
-Sólo lo dices por molestar- se empeñó Roy.
-No en verdad Roy, eras peor que Jason- lo contradijo Bruce, sentándose.
-Claro que no- frunció el ceño- ¿Tu que sabes?
-Hahaha, alguna vez presencie uno y desee nunca tener que lidiar con una pataleta igual-
-Y no se te hizo- soltó Roy sin querer.
-Al parecer no- exhaló Bruce con cansancio- En serio, a veces quisiera conocer a un buen padre que pudiese sacarme de dudas en estas ocasiones- se quejó el playboy de Gotham.
Oliver se aclaró la garganta.
-¡Ollie!- exclamó Bruce- ¿Conoces alguno?-
-Jajaja- se rió Artemis.
-Eso debió doler- se burló Roy.
- -Mi papá es un buen padre- le defendió Connor, bastante decidido.
-Gracias, hijo- le abrazó Oliver, contento de que al menos alguien lo considerase así.
-...O bueno... trata- corrigió el chiquillo, no tan seguro como antes pero aun medio convencido.


8 comentarios:

  1. Odio a artemis y jason. Ambos son horribles. Y olliver tiene tanta preferencia por sus hijos biologicos! Me da lastima roy.

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  2. me gusto mucho aunq me dieron penita ambos pobeshitos¡¡¡¡ TT.TT sigue porfiss yno den de escribir nunca y continuen pronto please ¡¡¡

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  3. AMO A JASON! Es taaan malcriado! Ese terrible berrinche en las escaleras estuvo genial, artemis y roy me encanta como pelean pero como q si, ollie es un poco favoritista. Escriben genial, es muy divertido leer sus caps.

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  4. Pobres chicos....o debo deir pobres padres?.....jajajaja

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  5. buh, espero que bruce sea bueno luego y les mime un poco...

    me encanta connor :)

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  6. Ahhh...pobre Dick...en realidad si Bruce no lo escucha o le para...peor se va a poner... Artemis no me cae bien...y Oliver la prefiere...

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  7. De verdad odio a Batman, me gustaría que se diera cuenta de lo que Jason hace y le de una cuota de crédito a Dick, de verdad un abrazo salió genial el capitulo, de verdad

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