sábado, 1 de marzo de 2014

Prohibido Robar


 
Prohibido Robar
-María, Mariiita, por fa ayúdanos, nuestros padres nos matarán, por fa María, por fa.-era la voz de Leonel  por el celular de María.
-Qué paso Leo, estás con Julián verdad?.....están bien?...dime donde están.
María conocía a Leo desde bebe y Julián desde que tenía 10 años cuando su madre los abandonó por irse con un antiguo novio, dejando solos a Julián y a Guillermo. Guillermo cayó en una profunda depresión y estuvo a punto de enviar a Julián a vivir con sus abuelos en otra ciudad, pero gracias a la intervención y apoyo de Renato y con la ayuda  que le brindó María logró salir de de esa agonía y hacerse cargo de su hijo. Julián quería mucho a María ya que siempre lo cuidaba cuando su padre estaba de viaje y se encargaba de su casa de dos a tres veces por semana.
-Si …. Si… Estamos en el área de detención del nuevo centro comercial. Ven pronto y por fa no llames a los papás. Promételo María promételo.-pedía Leo desesperado.
-Tranquilo amor, te lo prometo, voy para allá.
María llegó en diez minutos al centro comercial, por suerte estaba algo cerca. Al llegar se dirigió directamente al área de detención y al acercarse vio a Leo y a Julián sentados con los codos apoyados en sus rodillas y sus manos alrededor de sus cabezas, en una imagen completa de abatimiento.
-Cómo están?- preguntó angustiada al entrar, pero un oficial de seguridad le cortó el paso.
-Están bien señora, es usted familiar de  estos jovencitos.
-Si
-Pase por aquí por favor.  Siéntese quiero que vea esto.
Y le puso un video en el que se veía claramente como Julián ponía una camiseta en su mochila y Leo una gorra e intentaban salir de un local sin pagar, siendo interceptados por dos miembros de la seguridad del centro comercial.
-No sé qué decirle, no lo entiendo los niños no necesitan hacer esto, tienen todo….oh, cuanto lo siento, pagaré por las prendas que tomaron.
-No señora no hace falta, los artículos están en perfecto estado y fueron devueltos al almacén.
-Me disculpo a nombre de los chicos y ellos mismos se disculparán con las dependientas del almacén.  Puedo llevármelos?
-Primero quiero aclarar algunos puntos y para eso los muchachos deben estar presentes.
Hizo una seña por la ventana y un oficial trajo a los chicos. Al entrar Leo y Julián se abrazaron a María, estaban asustados.
-Como comprenderán los atrapamos en un robo en curso, por lo tanto podemos poner la denuncia en la policía-  los chicos estaban pálidos- a menos claro que lleguemos a un acuerdo.
-Lo que usted diga- dijo María de inmediato
-Primero se disculparán con las empleadas del almacén. Segundo no podrán ingresar al Centro Comercial durante tres meses. Tercero la señora debe asegurarme que ustedes jovencitos recibirán un castigo ejemplar, que les recuerde de por vida NO ROBAR.
-Pero….pero ….pero…
-Es justo y tiene mi palabra oficial - dijo María de inmediato, acallando con una mirada las protestas de los chicos.
-Confío en su palabra señora, puede llevárselos.
-Un favor podría facilitarme una copia del video- y le pasó una flash que llevaba en su bolso.
-Con mucho gusto- y le entrego una copia
-Muchas gracias oficial- dijo María estrechando la mano de aquel hombre, saliendo inmediatamente de ese lugar.
Lo de la disculpa se hizo de inmediato y los chicos se mostraron muy arrepentidos, más aun al saber que de las dos chicas que trabajaban allí, una era madres soltera y la otra trabajaba para poder pagarse la universidad y que el valor de las prendas robadas se lo descontaban de su salario.
Al subirse al auto los chicos quisieron explicarle a María lo sucedido.
-María-dijo Leo- lamentamos profundamente lo sucedido.
-Si María, lo sentimos mucho - agregó Julián
-Miren muchachos no soy yo a quien deben dar explicaciones, ni ante quien deben responder por sus acciones.
-Pero María prometiste no decirles- dijo Julián
-Si María lo prometiste- apoyó Leo
-Yo les prometí que no los llamaría y no lo haré.
-Qué harás?- preguntó con una vocecita temblorosa Leo
-Lo que hay que hacer lo harán ustedes y saben a qué me refiero.
-Si les contamos nos matarán tu sabes como son, por favor no nos obligues a hacerlo – suplicó Julián
-Lo harán o yo misma les mostrarán el videíto ese.
-Van a matarnos, por favor María, no nos hagas esto.- rogó Leo
-Lo siento chicos, lo que hicieron es muy grave, saben perfectamente que no debían faltar a clase, y mucho menos robar, pudieron terminar en la policía, ahora les toca enfrentar las consecuencias. En cuanto lleguen sus padres del trabajo les contarán lo que sucedió.
 -María,  no nos obligues a hacerlo…por favor…..por favor María- suplicaron los chicos
-Basta chicos, estamos hablando de ROBAR. Ahora los dejaré en sus casas y no quiero escuchar ni una sola palabra más en todo el trayecto. Estoy muy molesta con ustedes dos y también decepcionada.
A Julián se le llenaron los ojos de lágrimas se hundió en el asiento de atrás y miró por la ventana durante todo el viaje, tratando de contenerlas, las palabras de María lo afectaron mucho y no quería llegar a casa.
Leo no podía contener las lágrimas, escuchar que María estaba decepcionada  de él era muy duro, la quería mucho, ella siempre estaba ahí para él y él la decepcionaba así…..también miró por la ventana.
-Llegamos Julián. Hasta mañana.- a María le estaba costando hacerse la dura, quería besar a Julián, abrazarlo, calmarlo, porque sabía que estaba a punto de romper en llanto, pero no, no debía.
-Gracias María, nos vemos mañana Leo- se despidió Julián sin besar a María detestaba que se molestara con él, no quería ver su cara de decepción porque ahí sí que se pondría a llorar.
-Nos vemos mañana Juli- sin siquiera voltearse y continuaron el viaje en silencio.
-Llegamos
-Gracias María, hasta mañana- no se atrevió a darle un beso por miedo a que lo rechazara.
-Hasta mañana Leonel.- María quería abrazarlo y besarlo, decirle que todo estaría bien que lo amaba que era uno de sus chicos favorito, pero lo que hizo ameritaba un castigo y esta sería su forma de castigarlo.
Cuando Renato llegó a casa encontró a Leo en su cuarto, acostado sobre su cama abrazado a su almohada con los ojos llorosos. Se sentó a su lado, le acarició suavemente su cabecita y preguntó
-Vas a decirme que pasa?
Leo solo negó con la cabeza
-Vamos chiquito, no puede ser tan malo.
-Si lo es, te vas a enojar mucho y seguro vas a castigarme.
-Vamos Leo, cuéntame que paso,  pon tu cabecita aquí.- dijo dando un golpecito sobre sus piernas- Te prometo que voy a escucharte y no diré nada hasta que tú digas todo lo que tengas que decir, estamos?
-Está bien-.
Entonces Leo le contó todo lo que había sucedido esa mañana y que todo fue por una apuesta que hicieron con otros chicos, quienes ya habían logrado sacar prendas de ese almacén sin ser detectados por el personal de seguridad, ya que como era nuevo no contaba aún con cámaras de vigilancia, pero claro no sabían que el día anterior por la tarde las habían colocado.
Renato tuvo que morderse la lengua para poder cumplir su palabra, hasta que escuchó-  eso es todo papi.
Renato se puso de pié y Leo también lo hizo.
-Leonel, no entiendo de un tiempo a esta parte estás haciendo cosas que sabes perfectamente que no son correctas, una de las primeras cosas que te enseñe es que nunca se debe tomar nada que no nos pertenezca, ESO SE LLAMA ROBAR, MALDICION LEONEL LO SABES DESDE Niño, QUE PASA CONTIGO.
Solo fue una apuesta papi.- dijo Leo con una asustada vocecita, caminado hacia la ventana mientras se alejaba de su padre.
UNA APUESTA QUE TE PUDO LLEVAR A PARAR EN UNA CORRECCIONAL …… ESTAS CASTIGADO TRES MESES LEONEL, EL MISMO TIEMPO QUE NO PUEDES IR AL VENTRO COMERCIAL- Renato aspiró fuerte para calmarse-no hace mucho tiempo que tratamos otro problema por cuestiones de una apuesta con cigarrillos pero parece que no te dejé las cosas claras en esa ocasión, así como el no robar, pero no te preocupes ahorita mismo aclararemos esos dos cuestiones.- dijo Renato mientras ubicaba dos almohadas sobre la cama.
No papi, lo dejaste muy claro, muy claro de verdad.
-No lo creo- y tomó a Leo de por un brazo, lo empujo sobre la cama quedando su pelvis sobre las almohadas.
-No papi, no, tengo catorce años,  no puedes castigarme así, podemos hablarlo ya no soy un niño.-  protestó Leo.
-Sé exactamente  la edad que tienes y no te preocupes los azotes que te daré serán con la fuerza y severidad acorde para un jovencito de catorce que SABE PERFECTAMENTE QUE TIENE PROHIBIDO FALTAR A CLASE, PROHIBIDO APOSTAR Y PROHIBIDO ROBAR Y QUE SIN EMBARGO           HACE LO QUE LE VIENE EN GANA, PERO ESO SE ACABA AHORA LEONEL.
-NO NO PAPITO, NO POR FAVOR.- y puso sus manos sobre su colita.
-QUITA LAS MANOS LEONEL…….QUITALAS O TE DARE 10 MAS
-NOOO
-COMO QUIERAS
-YA LAS QUITO, YA LAS QUITO YA YA-  se apresuró a decir Leo, abranzando su almohada fuertemente y hundiendo su carita en ella.
-NO MAS FALTAR A CLASE
 ZASSSS ZASSSS AYAYAYAYAYAYY
-NO MAS APUESTAS
ZASSS ZASS ZASS  YAAAA YAA NUNCA MAAASSS LO PROMETO
-NUNCA MAS ROBAR… NUNCA MAS
 ZASSS ZASSS ZASS ZASSS ZASSSS  NOOO NOOO NUNCA EN LA VIDAAA, NUNCA MAS EN LA VIDA
 Esos últimos cayeron justo al final del trasero, Renato quería que su muchacho nunca olvidara la lección de no robar, así que aplico mucha más fuerza que en los correazos anteriores.
Leo no pudo mantener más su posición,  se levantó  y se frotó con las dos manos su traserito sentía que quemaba y le dolía muchísimo.
-NO MAS POR FAVOR PAPI , YAA NO ME PEGUES MAAS, YA NO MAASS.- suplicó llorando angustiosamente mientras se alejaba rápidamente de su padre.
-Ya no más cariño- dijo Renato con suavidad soltando el cinturón, se acercó a Leo y lo abrazó con fuerza mientras lo consolaba-, ya no más, ya terminó….ya mi chiquito, tranquilo, ya pasó bebé, ya pasó.
Estuvieron así por un buen rato, hasta que Leo se tranquilizó casi por completo, pero se lanzó a llorar nuevamente dejando de frotarse la colita y aferrándose fuerte a la camisa de su padre,  Renato sabía que ese llanto no era por el castigo, algo angustiaba a su hijo. Volvió a abrazarlo le besó su cabecita y le dijo- Cálmate tesoro, lo que sea lo arreglaremos juntos.
-Ma..María está decepcionada de mí y seguro también tuuuu- dijo Leo entre sollozos
-Leo, es verdad que nunca esperé tener que castigarte por robar, nunca esperé eso de ti, pero eres mi hijo y te amo, además ya te castigué por eso, y estoy seguro que nunca lo harás de nuevo verdad?.
-Jamás papi.
-Eso es todo amor.
-Pero María
-María te ama también hijo, ella fue hasta la oficina y habló conmigo y con Guillermo para pedirnos que los escucháramos, los entendiéramos y principalmente para suplicarnos que no seamos muy severos al castigarlos, que no olvidemos lo mucho que los amamos y un poco más de palabrería femenina, para defender a sus cachorros.
- De verdad?-preguntó Leo con los ojitos brillando de alegría y una pequeña sonrisa iluminó su rostro-...pe pero   pero dijo que estaba molesta y decepcionada de Julián de mí.
-Si, nos contó eso también, ella estaba muy asustada con todo el asunto de que podían parar en la policía. Lo entiendes verdad?.
-Si.
-Si quieres podemos ir dentro de un rato a su casa, hablas con ella, así te disculpas por el susto que le hiciste pasar. Bueno?
-Si papi, solo me doy un baño y nos vamos si?
-Claro amor, ve a bañarte.
 Leo y Renato, llegaron sobre las siete de la noche a casa de María. Apenas abrió la puerta Leo se arrojó en sus brazos
-Perdóname María, te prometo que jamás volveré a robar nada. Perdóname por favor.
-Claro que te perdono mi niño lindo - dijo María abrazándolo efusivamente por un breve instante luego lo apartó un poquito para poder mirarlo a los ojos y le preguntó- que me dices de no faltar a clase?
-Lo intentaré.-respondió Leo poniendo ojos de cachorrito y con lindo puchero en su boquita.
-¡Aayyyy Leo!- exclamó Renato en un claro tono de queja y resignación.

María emitió una pequeña risita volvió a abrazar a Leo y le besó en la cabecita.
 

5 comentarios:

  1. Cathhhh... Qué lindo capi!!! Mira que apostar a robar y no se descubiertos, já! Qué ocurrencias! Uhmmm, oye... y qué pasó con Juli?!!! Sobrevivió también?!!! =P

    Me encanta tu historia!!! Gracias por seguir escribiendo de Leo y Renato!!! Son geniales!! Y por fis, actualiza pronto, si?!!!

    Camila

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  2. Me encantan tus historias Leo y Renato son fabulosos.Eres muy original

    Jimena

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  3. Auch!! Como se le ocurre robar a ese par? Jaja son tremendos
    Genial capitulo :D
    Me encanta la historia

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  4. Gracias a todas por sus comentarios....tengo mucho trabajo pendiente... pero espero actualizar pronto, tratare de darme un tiempecito.

    Hasta pronto.

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