lunes, 9 de marzo de 2015

EN CASA DE HERRERO... CUCHARA DE PALO 14.



14.


-         Oye, empanado (dijo tirándole una bola de papel a la cabeza) ¿qué haces aún así?
-         Así ¿cómo?
-         Tío venga, vístete, nos vamos a ver que cae (dijo Oliver poniéndose el reloj).
-         Oliver, son las diez.
-         Es sábado y no eres un ancianito, anda, dúchate rápido que te voy a llevar a un sitio muy gaupo.
-         Estás castigado.
-         Tengo 19 años, y como he sido un nene  bueno y he ido al medico sin rechistar, me han dado una piruleta y permiso para salir a jugar con mis amiguitos (dijo poniendo voz de nene pequeño).
-         Anda, lumbreras, mueve el culo, que las tías no van a venir a casa, bueno pueden venir a casa, pero las que vienen a casa son caras jajaja
-         Eres un cerdo Oliver (dijo Armando cerrando el libro). Voy a preguntarle a papá si podemos salir.
-         Joder Armando, que desconfiado ¿en serio crees que te iba a meter yo en un lio? (Armando miró a su hermano con incredulidad) Vale, ve y pregunta, pero si dice que “sí” a la primera ronda pagas tú (armando salió de la habitación farfullando algo pero a Oliver no le interesaba mucho su hermano era un gruñón profesional y con los años había adquirido la capacidad de ignorar sus quejas. Al cabo de un minuto entró Armando).
-         No sé como lo haces, pero si que nos deja.
-         Soy adorable, anda dúchate y ponte ropa que no sea de empollón, a ver si logramos que alguna niña se fije en ti.
-         ¿Qué tiene de malo mi ropa?
-         Que es igual que la de Rui, tío ya no puedes ir con camisetas graciosas o de superhéroes o de grupos de música. Un poco de estilo, tío, trabájatelas.
-         - ¿quieres que vaya como el día del juzgado?
-         No, bueno (hizo como si lo estuviera considerando). Ponte unos jeans, los zapatos, nada de zapatillas y ¿No tienes ninguna camiseta lisa, sin ningún estúpido dibujito impreso? (Armando puso morros, a él le gustaban sus camisetas).
-         Tengo una camiseta verde, que tiene un pequeñi…
-         Olvídalo, pilla una de mis camisetas (y le tiró una camiseta blanca).
-         ¿y con esta mierda dices que voy a pilla? (dijo con cara de no creérselo)
-         Tío es solo una camiseta, no una lámpara mágica, no sé si vas a pillar, peor lo vamos a intentar, pero si vas con la camiseta de Aerosmith te digo que las nenas ni te van a mirar. A las chicas les gustan los chicos con clase y maduros, y tu ropa chilla a gritos “soy un criajo que se pasa las horas jugando a la Xbox).
-         Ahí chicas que también juegan a la Xbox.
-         Sí, claro, pero esas chicas no van a estar donde te voy a llevar, van a estar en su casa jugando a la Xbox (Oliver le parecía increíble que Armando fuera tan listo para algunas cosas y para otras fuera casi retardado).
Los chicos salieron de casa sobre las diez y media, su padre creía que Armando acompañaba a Oliver para asegurarse que Oliver no compraba anfetas o cualquier otra droga. Oliver había logrado que su padre le asignara al “santurrón” de carabina. Oliver a veces se sorprendía a sí mismo de lo bueno que era. No hacía ni un mes le cayó una bronca monumental porque no vigiló a Armando y el idiota acabó en comisaría y esa misma noche su padre le asignaba al mocoso de carabina, dejándolos a los dos salir y sin toque de queda.
Oliver se llevo a su hermano a la zona de marcha donde él salía a la edad de Armando. Siempre habían un montón de niñatas, pijas y super salvajes, dispuestas a hacer de todo solo por cabreara  a sus papis o escandalizar a sus amigas. Según Oliver, eso era precisamente  lo que necesitaba Armando, una niña que lo espabilara un poco. Pero Armando era Armando, y era más bien del tipo tranquilo, y después del chasco del fin de semana en la playa, aún era más paranoico y cauteloso. Pero gracias al descaro y la labia de Óscar lograron que unas niñas les hicieran un poco de caso e incluso, Armando logró el número de teléfono de una de ellas. Armando se sentía como un auténtico Casanova, Oliver se hubiera metido con el mojigato, pero se le veía tan feliz y entusiasmado que lo dejó pasar, por esa noche. Y atendría tiempo para atormentarlo, pero no esa noche. 
Eran las siete menos veinte cuando Oliver metió la llave en la cerradura de la puerta de casa, pero no hizo falta girarla, su padre les abrió la puerta.
-         Son casi las siete, Oliver.
-         Es sábado papá, no tengo toque de queda los fines de semana (Oliver le recordó con una sonrisita altiva)  .
-         Pero tú hermano si (dijo molesto Francisco mirando de reojo a Armando y Armando tragó saliva)
-         Pero él me hacía de guardaespaldas ¿recuerdas? Tuvo que quedarse para asegurarse que el nene se portaba bien (dijo en tono burlesco).
-         ¿Tomasteis? (esta vez le preguntaba a armando porque si seguía hablando con Oliver le iba a girar la cara de una bofetada).
-         Solo bebí cocacola y Oliver un par de cervezas. Pero ya hacía horas cuando nos subimos al coche (enseguida aclaró)
-         Eyyyy tío (le dijo indignado), ten hermanitos para esto (Oliver no estaba enfadado no podía parar de reírse,  se lo había pasado muy bien con el empollón). Trabnqui papá, no era un sitio donde se trapicheara, no me he ido a chutar jajaja
-         Iros a la cama (dijo Francisco apretando los puños para contenerse), en un par de horas vuestros hermanos ya estarán en danza, y no podréis ya descansar, mañana me contáis cómo fue.
-         Tengo el número de teléfono de una chica (Armando sonrió a su padre y se lo enseñó) Y es de verdad, me hizo una perdida, ves (enseñándole a su padre el teléfono móvil. En ese momento no se podría decir quien estaba más alucinado si Oliver o Francisco).
-         Vaya, hijo, me alegro (dijo pero no sonaba nada convincente y le echó una miradita a Oliver que hubiera hecho mearse en los pantalones la mismo Genghis Khan) Mañana ya me contaréis mejor como fue la noche (dijo muy pausadamente y marcando cada palabra sin dejar de mirar a su hijo mayor).
-         Solo es un teléfono (dijo Oliver en cuanto su hermano corrió a su cuarto a meterse en cama, realmente era feliz pero estaba cansado), no me mires así, no es como si me lo hubiera llevado de putas
-         Plass (le dio un callejón) Oliver, sabes que no me gustan ese tipo de bromas, vete a la cama antes que digas o hagas algo que te arrepientas.
-         Vaaaaale, pero el crío necesitaba un poco de aire, entre los estudios, la cagada del fin de semana en la playa, y esa costumbre de creerse responsable de todos los males del mundo le va  a salir una úlcera antes de los 20 (dijo sin darle más importancia y caminando hacía su cuarto. Francisco al oír eso último lo agarró por el brazo y le detuvo).
-         Gracias (dijo serio Francisco).
-         Lo hice por el empollón (y llevándose la mano a la frente como una dama del cine mudo) sigo molesto contigo (y se rio y se fue también para el cuarto, porque su padre llevaba razón en unas horas Célia, Rui y Nico estarían dando por culo con sus gritos y con la tele).
-         ¿crees que debo enviarle un mensaje? (le pregunto Armando a Oliver en cuanto entró por la puerta)
-         ¿Qué mensaje? (arqueó una ceja Oliver)
-         No, sé, que me lo he pasado muy bien hablando con ella.
-         Sí, claro, eso la hará sonreír (Oliver se sentó en su cama y empezó a quitarse los zapatos).
-         No quiero que se ría de mí y piense que soy un rarito (dijo enfadado)
-         Armando, hacer sonreír a una chica es bueno, lo malo es darle grima.
-         Ahhhh ¿Y no pensará que soy un rarito, no?
-         No, si solo le pones eso no. Anda, escribe el mensaje y ponte le pijama, Casanova. JajajajA
-         Era guapa ¿verdad? Bueno no era la más guapa de las chicas de ese pub, pero era guapa, a mi me lo pareció.
-         Ohhh por dios, noooo (dijo Oliver tapándose las orejas con al almohada)
-         ¡Eeyyyy ME HA CONTESTADO! (dijo dando un salto a la cama de su hermano para enseñarle el mesaje de la chica)
-         Oh por dios, eres peor que esas niñatas cursis arghhhhh ¿Qué he hecho yo para merecer estooooo? (dijo intentando asfixiar con la misma almohada que unos segundos antes estaba usando para taparse los oídos).
-         Aaaaaaaaaah Oliver, paraaaa (dijo zafándose de su hermano y volviendo a su cama).

-         ¡A la cama, mocoso! (le dio un último cojinazo y empezó reírse. Era tan refrescante ver a Armando así de feliz, hacía años que no lo veía con ese brillo en los ojos, Oliver pensó que cada cuerazo que recibió de su padre había valido la pena, ese cerebrito empezaba a volver a ser el Armando que recordaba. No era ningún secreto que Armando era el más unido a su padre pero la muerte de su madre fue un mazazo muy duro para todos y Armando no era distinto a los demás en eso).

5 comentarios:

  1. Me encantaron los dos capítulos.

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  2. oli es bien bueno! (: que triste que su padre no lo vea asi.

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  3. precioso como siempre........... acabo de leer todas las actualizaciones y estoy re contenta, adoro a Oliver y a su pequeño hermano Armando, espero que las cosas salgan bien para ambos, de verdad

    FELICITACIONES LITTLE, siempre me llenas de alegria

    Marambra

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  4. Little he leído todos los capis de esta historia desde mi celu... y no hbi tenido oportunidad de comentar.... decirte que me ENCANTAAA....

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  5. Que tipazoo es ese Oliver!!!!!
    Que súper hermano, hasta puso el trasero por su hermano y eso que le toco el cinturón!!! y aun así no se arrepiente!!!!

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