sábado, 14 de noviembre de 2015

Andrés –corto 3-



Andrés –corto 3-


Sandra
Tenía que salir por unos días a casa de mis padres, mi padre se había puesto mal e iría a verlos, no me podía llevar a Andrés conmigo… a él menos que a nadie lo podía exponer a una enfermedad, así que se quedaría al cuidado de todos sus hermanos y de su padre.
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Octavio
Me lleve conmigo a Andrés, sabía que no  sería fácil cuidarlo y hacer mi trabajo pero Franco estaba ocupado con un trabajo para la escuela y aunque él decía que lo podía cuidar prefería que terminara su tarea sin tantas distracciones, Cargar con Andrés era cargar con juguetes, galletas y demás para entretenerle.
Estaba en una sala planificando una construcción de un nuevo estacionamiento subterráneo, había algunos ingenieros ayudando y viendo quienes participarían en ese trabajo, tenía Andrés sentado junto a mí, él también estaba trabajando… le había dado una regla, lápices y marcadores, él también estaba haciendo sus propios bocetos que a pesar de que eran rayas encimadas y garabatos me los mostraba para que le diera mi aprobación así como  los demás ingenieros lo estaban haciendo con algunas ideas que tenían.
Andrés: mira.
Octavio: mira qué bonito, ponle más color.
Ing. Rubén: ya tenemos los permisos para la construcción, pero aun no nos resuelven el problema del material, se supone que empezaría a llegar esta semana.
Octavio: ya he llamado, han dicho  que estaban por rehacer los pedidos, pero si en 24 horas no resuelven nada llamaremos a otro comerciante para que nos abastezca de material.
Me mantuve ocupado un rato.
Andrés: sucio, sucio, quita. –se estaba pelando él solo-
Octavio: que tienes?... hijo…
Había destapado una lapicera y toda la tinta se había choreado en sus manos, al tratar de limpiarse solo se llenó la ropa y la cara, tenía una cara de molestia porque no se podía quitar todo eso.
Tome una servilleta y le quite la lapicera, pensaba dejarle un momento pero no dejaba de renegar por la tienta en las manos. Yo traía camisa blanca y a él se le hizo tan fácil limpiarse en ella, pero aun así la tinta no se le quito.
Octavio: no, aagg… me disculpan un momento.
Andrés: no quita.
Octavio: ya voy.
Entre al baño y me puse a lavarle las manos y la cara hasta que la tinta desapareció casi por completo.  Regresamos a la sala, hasta que terminamos de ver todos los detalles me pude retirar a mi oficina a  modificar algunos de los planos, le puse un cojín en el piso a Andrés y lo deje sentado con un platito de cereal para entretenerlo, se estuvo quieto un buen rato ya que tomaba uno por uno cada cereal de formas coloridas viendo cada una detenida mente.
Andrés: ya no hay.
Octavio: quieres más.
Andrés: agua.
Octavio: toma, -le di un jugo pero sin dejárselo en las manos porque siempre lo desparramaba y no tenía mucho tiempo de limpiar-
Octavio: no, tu tus papeles yo los míos, de acurdo?
Andrés: yo ayudo.
Octavio: si pero tú con las hojas que te di.
Un descuido de 30 segundos me costó el  trabajo de dos horas.
Octavio: Andrés te dije que no.
Andrés: ayudo
Octavio: no,  eso no se hace, yo te dije que no tocaras mis cosas –lo tome de la mano y lo acosté en mis piernas dejándolo boca abajo, le baje el pantalón y el calzoncillo y le di algunas nalgadas algo fuertes-
PASSS, PASSS, PASSS, PASSS, PASSS, PASSS
Le levante la ropa y lo pare,  solo tenía un puchero en la cara pero no lloraba lo deje sentadito en una esquina, a él no le podía dejar parado frente a la pared como en algunas ocasiones castigaba a Lucas porque se cansaba rápido o a veces se ponía a rascar la pared haciéndose  daño en los dedos.
Octavio: te quedas ahí sin hacer ruido, estas castigado. –le dije enojado-
Se quedó un rato sentado y yo empecé con lo que el niño había arruinado…
Andrés: papi.
No le conteste porque le había dicho sin hablar.
Andrés: papi.
Respire profundo pero continúe con mi vista en los planos.
Andrés: papi –ese papi ya lo había oído aun lado de mí-
Cuando gire mi vista… ahí estaba, aún lado de mí.
Andrés: te ayudo. –su cara lo único que reflejaba era inocencia y aunque su vos no era la de un niño pequeño tampoco era la forma en que un chico de 14 años suele expresarse, sin ningún reproche, sin preocupaciones y sin ninguna vergüenza, entendía algunas cosas y sabía que eran  algunos objetos pero no entendía muy bien por qué existían o su verdadero uso, cuando se lastimaba o castigaban no lloraba, en ocasiones solo se quedaba calladito un rato o iba muy quitado de la pena a contarles a sus hermanos, estos eran los que casi siempre se me echaban encima, Franco sobretodo… lloraba en ocasiones a veces no comprendía porque, si solo era por sentimiento como la ves del mugriento perro que lloro  como casi nunca lo hacía…  lleno de una gran tristeza -
Octavio: mi muchacho, -me le quede viendo un rato y lo abrace- nos vamos a la casa?
Andrés: si, a jugar perrito.
Octavio: si, a jugar con el chucho mugroso.
Tome mis cosas  y las que le había llevado, le dije a uno de los Ingeniaros  que el boceto se había arruinado y él se comprometió a repararlo, me retire dejando a una persona  a cargo, el me llamaría por lo que faltara. Subí a Andrés al carro y le abroche el cinturón cerrando las puertas con seguro por precaución, en el camino le puse música de una caricatura que él veía así que  se la paso todo el camino según él cantado.
Franco: porque llegaste tan temprano?
Octavio: hola papá como te fue…
Franco: no creo que muy bien… llegaste temprano, te dije que lo dejaras, pero no, crees que tú puedes.
Octavio: oye, yo soy el padre aquí, no tú, así que no me vengas a hablar así.-le pesque una oreja y tire de ella-
Franco: aaayyyy papá no te pases.
Octavio: respeto Franco, RESPETO.
Franco: ya, ya, pero suéltame… uuy
Andrés: a comer.
Octavio: si ya vamos a comer, ustedes ya comieron?
Franco: no, tu hija dijo que iba a preparar la comida pero como no queremos morir envenenados le pedimos a Tere que preparara ella otra cosa.
Octavio: ¡tu hermana en la cocina!
Franco: si, quiere quedar bien con un muchacho.
Octavio: genial solo eso me faltaba… tu hermana con novio…
Maite: yo que… no estén hablando mal de mí y mi novio.
Octavio: y quien te dio permiso para tener novio?
Maite: mi mamá, si quieres le puedes llamar.
Octavio: grrrggg
Maite: ayy papi no te enojes ya soy mayor, no tengo 6 años.
Octavio: no me importa, eres mi hija.
Jaime: a eso se le llaman celos… y esos celos ya están pasados de época… no pues, no dije nada… ayy
Lucas: papá podemos comer pastel cuando terminemos de comer?
Octavio: hay pastel?
Lucas: no, hay que ir  a comprarlo, verdad Andrés que tú también quieres pastel.
Andrés: sí.
Octavio: Esta bien, pero se tienen que comer todo.
Nos sentamos a comer,   Maite nos dio un plato de lo que ella preparo que era una especie de verduras y pedazos  de pescado sazonado, por no hacerla sentir mal nos comimos todo aunque los chicos pusieron malas caras cuando les dije termínense todo, no tenía un pésimo sabor pero era extraño el saborcito,  el único que no puso peras fue Andrés que se terminó todo lo del plato ese niño se comía todo siempre y cuando no tuviera un sabor asido o amargo o no hubiera comido dulces antes.
Maite: ya ven, porque no aprenden a él.
Franco: porque él hasta las piedras se comería hermanita.
Maite: papá tu hijo.
Octavio: hijo…  vamos terminen de comer sin discutir.
Todo mundo se tranquilo y una vez terminaron de comer lleve a los más chicos a compra un pastel, Jaime nos acompañó… de la vez que perdió a Andrés había tenido un cambio al estar con su hermano. 
Ya tarde estaba cuidando a Andrés que jugaba con el perro en toda la sala, ya se habían comido su rebanada de pastel y le había compartido un poco al chucho ese…
Franco: no lo piensas bañar?
Octavio: tu mamá va a llegar en media hora… -Confieso que yo nunca me encargue  ni de cambiar un pañal mucho menos de bañarlos no porque me diera asco o no quisiera, simplemente nunca tuve tiempo además de ser muy torpe. Toda mi vida me dedique a trabajar y en muchas ocasiones era un desconocido para mis hijos.
Franco le quito la camisa y le puso una limpia porque la otra estaba bastante sucia y no creo que sirviera en un futuro a menos de que la tinta del bolígrafo se quitara, para mí era más fácil tirarla a la basura que ver si se podía lavar.
Paso casi una hora y Sandra apenas estaba llegando el tráfico no le había dejado llegar antes.
Octavio: como está tu padre?
Sandra: sigue un poco mal pero el medicamento le está funcionando. Como les fue a ustedes.
Octavio: bien… pero me quieres decir como es que tu hija tiene novio.
Sandra: aai cálmate Octavio esos celos no te van, es un buen chico. Como están los muchachos.
Octavio: bien, aunque hay que bañar a Andrés.
Sandra: ee te pasas y por qué no lo has bañado.
Octavio: Amor mi paciencia es limitada… vamos no me veas así… que tal si se me cae en el baño.
Sandra: Octavio Andrés no es un bebe de brazos no se te puede caer.
……………………………

Sandra
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Más de  a fuerzas que de ganas Octavio metió a bañar Andrés, yo estaba acostada,  había estado parada casi todo el día yendo y viniendo de aquí para haya así que solo podía oír a Octavio regañar a Andrés porque no dejaba de lanzarle agua o por cualquier otra cosa.
Octavio: cierra los ojo te va a caer jabón.
Andrés: no quiero  en mi cabeza.
Octavio: no quieres lavarte la cabeza…  … Sandra no me deja que le lave la cabeza.
Sandra: con una mano le tapas los ojos y con la otra le lavas  la cabeza –le dije desde la cama-
A los diez minutos…
Octavio: Sandra me rindo… te doy un masaje en los pies y te prometo que te llevo a un Spa… pero amor, sinceramente yo no puedo.
Sandra: aaai –me pare de la cama y me metí al baño- Octavio estas más mojado tú  que Andrés… -el cabello ni siquiera estaba bien mojado- amor de verdad que te falto cuidar a tus hijos un poco más.
Octavio: estoy empapado
Sandra: y  ni siquiera le lavaste  el cuerpo.
Octavio: Sandra no me presiones.
Andrés: mami ya a salir.
Sandra: nada más te termino de bañar.
A los diez minutos ya había terminado de bañar Andrés y ya lo estaba cambiando, Octavio se salió al baño de fuera a  bañarse  ya que estaba todo  mojado.   
Lucas: mami, puedo entrar
Sandra: si amor.
Lucas: porque papá se metió a bañar en el baño de afuera?
Sandra: porque no quiso esperar su turno… ya estás listo para dormir?
Lucas: si
Andrés: a dormir.
Lucas: si, ya nos vamos a dormir.
Era tarde así que lleve a los dos más chicos acostar, una vez que Andrés se quedó dormido y la cámara y los micrófonos estaban prendidos me retire a mi cuarto me metí a bañar y me acosté, Octavia se había salido al patio hacer una llamada telefónica y cuando llego yo ya lo espera en la cama.
Octavio: que?
Sandra: me debes  un masaje… anda mi amorcito. 
Octavio: yo creí que ya se te había olvidado.
Sandra: pues fíjate que no.
Teníamos el televisor prendido se podía ver a Andrés dormir  y al perrito acostado en el piso aun lado de su cama, así que nosotros dos aprovechando el rato de tranquilidad que teníamos.

3 comentarios:

  1. Me encanta esta familia,continuala pronto.

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  2. JAJAJA me encanto esta mama y bien dicho a cobrar el masaje, y lo del papa jooo que tiene que aprender a bañar a su hijo, que hara el dia en que su mujer deba viajar una semana??? acaso va a dejar a su hijo sin bañarse una semana??? debe aprender si o si!!!

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  3. BELLO!!!! Me gustó muchísimo el capítulo!!!! =P

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