miércoles, 25 de septiembre de 2013

Benicio



-Zass... zass... zass!! 
-Buaaaaaaa... yaaaaa, yaaaa, papitoooo!!! Yaaaa!!- Suplicaba a todo pulmón Benicio, mientras su padre seguía estrellando su mano grande y dura contra sus inocentes posaderas.
-Zass... zass... zass!!
-No esperes a que se te repitan las cosas hasta el cansancio, hijo.
-Zass... zass... zass!!!
-Buaaaaaaaaaaaaa.... b-baass- bastaaaaaa!!!! Ya no, ya no, ya noooo!!! Papiiiii, bastaaa!! La cuidaré mej-mejooor, papitoo,  l-l-lo pro- lo prom-metooo!! Pero yaaa...- Sollozaba con desesperación el niño, intentando convencer a su padre de que se detuviera antes de acabar con sus asentaderas. 
Eduardo se detuvo unos instantes a contemplar su trabajo. Las nalguitas de su bebé lucían una tonalidad roja como la de un tomate. Había sido duro con Benicio, y eso le partía el corazón, pero su niño seguía ignorando la presencia de su bebita en su vida y eso su padre no lo podía dejar pasar.
Lentamente, Edú subió los pantalones del chico, y lo ayudó a darse la vuelta para quedar acunadito entre sus brazos.
-Tu pequeña no puede esperar a tus ganas para que la atiendas!!! Te pedí varias veces que le cambiaras el pañal, hijo, y no lo hiciste!! Ni tu mami ni la niñera están en casa, así que tu hija depende sólo de ti!!- Regañó papá, mientras continuaba las caricias a la cabecita del adolescente- Tú eres un chico inteligente y sé que amas a tu niña, pero te pido que seas más consciente, tesoro!! Le puede dar dermatitis o alguna otra cosa!!  
En ese momento, Ben enroscó sus brazos, abrazándose al cuello de su padre, sollozando amargamente. -L-lo sientoooo, snif snif, yo- yo voy a- a cuidar m-mejor a Jaz-jazmínnn, snif snif!! Papi, yo l-la quiero pe-pero snif snif m-me da mied-do las-lastimarlaaa!!! snifffff!!!
-Shhhh, shhshshhhhhh!!! Tanquilo, cariño... Sé que tienes miedo y es normal…l!!
-Es que… soy una mierda de padre...
Zassss...!- Resonó una fuerte palmada que arrancó un alarido a Benicio.
-No te quiero escuchar hablar así de ti mismo, me entendiste?!!! Eres un buen padre, aunque te falta mucho por aprender!!! - Ben escondió la carita en el pecho de su papi- Bebé, ser papá  es una experiencia maravillosa de la que vas aprendiendo día a día... pero requiere compromiso, mi niño, y dedicación!!  Lo entiendes?!! 
Benicio asintió tímidamente, sin levantar la vista. Se sentía avergonzado e inseguro. Pero su papá puso la mano bajo el mentón para obligarlo a levantar la carita y, mirándolo a los ojos, le dijo-: Confío en ti, mi vida!! Y sé que lo harás bien!! 
-Si, papito, lo prometo! Pero... no me dejes fallarle, papito, por favor!!- Murmuró el niño, acurrucándose más en el abrazo de su papito.

 -Shhh, yaaaa, ya está bien, hijito, siempre me tendrás a tu lado, cariño. Siempre estaremos para ustedes!!- Afirmó, besando los castaños cabellos de su muñequito.

3 comentarios:

  1. Que lindo!!! Felicidades Ariane me ha gustado!!!! pero pobre Beni, aunque esa paliza le viene bien para que aprenda a ser un padre más responsable. Saludos de tu amiga Nicole.

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  2. Que lindo!!! Felicidades Ariane me ha gustado!!!! pero pobre Beni, aunque esa paliza le viene bien para que aprenda a ser un padre más responsable. Saludos de tu amiga Nicole.

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  3. pobre Beni pero tiene que aprender a ser más responsable es su hija debe atenderla como es debido , pero ya aprendera su padre le va a ayudar y apoyar en eso, me encanta está historia gran trabajo Ariane espero que pronto escribas más de este chico. Andrea

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