martes, 24 de diciembre de 2013

Mamrambra tu regalo lo hizo Little Hoshi


Especial de Navidad
Ethan estaba de un humor de perros, sus padres estaban fuera, era la boda de la hija de no sé que amiga de la infancia de su madre. Y habían tenido que ir hasta la capital para asistir a la dichosa boda.


Lo cierto es que él había sido el primero en animarles a que fueran, hacía tiempo que sus padres no se tomaban unos días para ellos solos, y desde que su esposa muriera Ethan había cargado a sus pobres padres de preocupaciones. Ya era hora que descansaran un poco de problemas de adolescentes problemáticos.

Esa era la idea, él se encargaría de pasar el fin de semana con sus tres chicos, bueno sus dos chicos y Nathan, que seguía tratándolo como si fuera un total desconocido. No esperaba que lo tratara como a un padre, pero es que ahora ya no lo trataba ni como a un hermano. Para Nathan, Ethan había pasado a ser solo un huésped que estaba pasando una temporada en aquella casa que ahora era su prisión. Nathan era cordial pero tirantemente seco con todos los miembros de la familia. Se podría decir que era más amable y cercano con el servicio que con su propia sangre, como se quejaba en silencio su madre.


Pero volviendo a ese viernes por la noche. Ethan recibió una llamada del Hospital, era de un antiguo paciente, el hígado que le habían transplantado hacía unos 5 años atrás ya estaba casi totalmente necrosado debido a una hepatitis C muy violenta. A pesar de muchos tratamientos experimentales para mantener los indices del virus bajos, nada había surtido efecto y el nuevo órgano estaba sentenciado. Necesitaban otro transplante. Ethan se comprometió que estaría en el quirófano para la intervención. Lo que tienen los transplantes es que no se pueden programar. Y resultó que justo esa noche se les había informado que un hígado compatible iba en camino. La intervención comenzaría a las 10h y llevaría unas 7 o 8 horas. ¡Todo el sábado, vaya!


Ethan no sabía que hacer. Uther estaba castigado, el profesor de matemáticas había llamado a quejarse porque el muchacho no entregaba sus tareas des de hacía semanas. Lo iba a reprobar pero como en las demás materias iba bien, decidió darle una oportunidad y si el lunes le entregaba todas las tareas atrasadas, haría borrón y cuenta nueva. Tras una tremenda regañina por parte de Ethan (acompañada de muchas palmadas en su tierno poto), Uther se comprometió en hacer ese fin de semana todas sus tareas. Es más Ethan le había preparado una planificación para poder tener acabadas todas las tareas para el domingo a las siete de la tarde.


Nathan seguía en su arresto domiciliario, y con Mikel fuera de la ciudad, no había forma que le chico pudiera salir a la calle. Además esa bonita tobillera que estaba forzado a llevar lo hacía ser totalmente localizable. Ethan solo estaba preocupado por no poder estar con Uther y asegurarse que hiciera sus tareas y así poder salvar la materia.


Nathan respiró hondo y pensó y repensó que hacer. Finalmente picó en la puerta de la habitación de Nathan.

- Adelante (dijo Nathan tan frío como un témpano).

- ¿estudiando? (le preguntó Ethan viendo los apuntes desperdigados por la mesa y los libros abiertos).

- Sí (dijo seco y sin levantar la mirada de los apuntes).

- Me acaban de llamar del Hospital.

- Creí que te habías tomado un tiempo para estar con “ellos” (refiriéndose a Lothar y Uther).

- Es un caso especial.

- Por supuesto (dijo Nathan arqueando una ceja y con toneladas de sarcasmo. Ethan se sintió fatal, era cierto que se había tomado un tiempo para sus hijos pero le había dado su palabra a su paciente y él era un hombre de palabra. Ethan lo conocía mejor que nadie, sabía donde golpear para hacerle realmente daño).

- ¿me preguntaba si…(empezó a decir Ethan un poco dudoso aún).

- ¿si puedo cuidar de “tus hijos”? (se adelantó Nathan, Nathan al fin lo miró a los ojos, era una mirada oscura sin vida, Ethah solo asintió). ¿Recuerdas lo qué pasó la última vez que me los dejaste a mi cargo? ¿Tan desesperado estás por regresar al quirófano?

- No es eso Nathan.

- Da igual, ya te lo he dicho, no me interesa, Yo no puedo moverme de aquí así que si quieres les echo una ojeada para asegurarme que no corren con unas tijeras en la mano o saltan por la ventana emulando a Superman (a Ethan se le rompía le corazón oír a su hermano, no, hijo, hablarle así).

- Olvídalo, llamaré a una niñera.

- Muy bien, tú eres su padre, tú sabrás (y regresó a sus apuntes).


Ethan estaba tan frustrado con Nathan que le daban ganas de golpear paredes y gritar como un loco. Pero era un adulto y sabía que nada de eso serviría para nada. Decidió ir  a la habitación de Lothar y Uther y comunicarles el cambio de planes. Por supuesto al principio tanto Lothar como Uther sintieron una pequeña alegría al pensar que serían libres de hacer los que les placiera durante un día. Pero la alegría se esfumó y pasó a rabia en cuanto escucharon la palabra “niñera”. Entonces empezaron los gritos y aspavientos. La pelotera fue a tanto que seguro que la escucharon sus abuelos des de la capital. Nathan salió de su habitación al oír las primeras amenazas serias de Ethan, que estuviera enfadado con Ethan y Mikel no significaba que quisiera que a aquellos dos cabezaS de chorlitos les rustieran el trasero. Nada más abrir la puerta tanto Uther como Lothar se tiraron a él como si fuera el último salvavidas del barco.

- Nathan, por favor, habla con él, a ti te escuchará. Dile que no puede llamar a una niñera, eso es…es… es…indignante.

- sí, no somos bebés, Yo tengo 16 años, ¡Por Dios, Nathan 16! Si las chicas de mi edad son las que hacen de niñeras…¿te imaginas que papá llama a una de esas agencias y mandan a una compañera de clase? ¡Mi vida ya no valdría un comino!

- Alto, alto, tranquilícense los dos (Ethan intentaba poner calma pero los dos chicos estaban demasiados alterados).

- ¿Y por qué no se queda el tío vigilándonos? Prometemos que le obedeceremos en todo, de verdad verdadera papi (le dijo Lothar con ojitos de corderito. Nathan miró a su Ethan. Ethan miró a Lothar y Uther, era imposible hacerles esa faena, no mirándolo como lo miraban).

- Vuestro tío tiene mucho que estudiar y…

- Pero si no puede salir de casa, está arrestado…(protestó Lothar) Papá te prometo que esta vez nos portaremos super bien, lo juro ¿Verdad Uther? (Uther asintió a la desesperada. Nathan miró a Ethan nuevamente y tras una especie de gruñidito asintió. Se quedaría al cargo de aquellos dos).

- Muy bien, Nathan se quedará al cargo, pero a la más pequeño desliz y os aseguro que vais a estar durmiendo sobre vuestras barrigas durante muuuuuuuuucho tiempo ¿Me expliqué clarito?

- sí, papá. Seremos super buenos y haremos todo lo que el tío nos diga, lo juro (dijo Lothar con la mirada brillante porque veía una salida a su condena).

- Muy bien, pero quiero que sigas el plan de estudio que te he puesto, le pediré a tu tío que me mande una foto cada dos horas con las tareas del cuaderno que llevas hechas.

Y pobre de ti que no me guste lo que vea ¿entendiste?

- sí, papi, no te preocupes, seguiré el plan de estudio.

- Ok, Nathan, te quedarás al cargo. Cualquier cosa, llevo el teléfono y ya has oído quiero esa foto cada dos horas.

- De acuerdo (dijo muy seco y los dos críos se abrazaron a su salvador).

- Gracias Nathan eres el mejor (dijo Ulther)

- Gracias tío, ya verás este año como es de bueno contigo Santa Claus (le dijo Lothar y la crisis con eso se acabó y todos regresaron a sus dormitorios a dormir).

- Nathan (Ethan le dijo nada más cerrar la puerta de la habitación de los niños)…gracias.

- No me las des, lo hice por ellos, lo de la niñera hubiera sido una tremenda cochinada por tu parte (y se encerró de nuevo en su habitación dejando a Ethan con la palabra en la boca).


A la mañana siguiente Ethan se marchó temprano para preparar la intervención. Los chicos se levantaron tarde, era sábado. Nathan tuvo que despertar a Uther que parecía que hubiera caído en coma, porque si no se ponía ya con las tareas Ethan los iba  a matar a los dos. Aunque solo hubiera amenazado el poto del pequeñazo, Nathan sabía que su trasero también estaba en la línea de fuego si aquel idiota la cagaba. A regañadientes Uther se puso con la tarea, le parecía increíble que su tío fuera en serio con lo de enviar las fotos a su padre por el celular, pero tras tomar la primera foto, se dio cuenta que iba muy en serio.

Nathan optó por tomar sus apuntes y libros y bajar al salón y que Uther y él trabajan juntos. Uther con sus dichosas matemáticas y él con microbiología médica y radiología que eran sin duda la que más flojitas llevaba. Estudiar al lado de Uther era si más no difícil. Ël chico estudiaba en voz alta y no paraba de farfullar entre dientes cuanto odiaba las Mates y lo estúpido que era hacer esas tareas. Pero Nathan tras muchos intentos logró concentrarse en sus estudios y no estrangular al mocoso.

Sobre las 12, Lothar estaba ya harto de ver la televisión, así que se puso a hablar por teléfono con unos compañeros de clase. A uno de ellos le habían tocado unas entradas para asistir a la grabación del nuevo videoclip de Selena Gómez que se iba a rodar en la Sierra de Agalta, a solo una hora de allí. Ninguno de ellos disponía de un adulto que los llevara, se lo hubiera pedido a Nathan pero estaba de carcelero de Uther y tenía prohibido salir de la ciudad. ¡Maldito rastreador! Lothar pensó que era una pena estaban allí estacionadas las dos movilidades de su abuelo, muriéndose de asco y él allí muriéndose por ir a ver de cerca de Selena Gómez. Entonces tuvo la genial idea que si tomaban “prestada” una de ellas, nadie lo iba a notar. Los abuelos estaban en la capital, su padre en el hospital y Nathan estaba enganchado con cola de impacto a Uther. Tomaría la movilidad, iría hasta la sierra y regresaría mucho antes que su padre regresará del hospital. Era perfecto.

- Nathan, me marcho a echar unas canastas, me estoy muriendo de asco aquí encerrado.

- Muy bien, tú que puedes aprovecha. ¿A que hora regresarás?

- No sé ¿A qué hora ha dicho papá que regresaría? (le preguntó con malicia Lothar).

- No lo ha dicho, pero ese tipo de intervenciones llevan muchas horas, yo no lo esperaría antes de la hora de cenar.

- Entonces llegaré antes de la cena jajaja.

- No te pases de listillo, canijo. Cuidadito con lo que hacéis, no quiero líos con tu padre.

- No te preocupes, solo vamos a echar unas canastas.

- Ok, pasadlo bien.

- no es justo, yo también quiero ir a echar unas canastas (a Lothar le recorrió un sudor frío por la espalda pero enseguida desapareció cuando Nathan mandó a callar al enano).

- Tú, enano, no vas a echar otra cosa que codos, no te creas que no me he dado cuenta que llevas un buen rato pasando hojas sin hacer ni un solo ejercicio.

- Jooo es que esto es un rollo, seguro que me da una neurisma o algo.

- Bueno, si te da una neurisma, podré practicar contigo (enseñándole uno de los libros de anatomía de encima de la mesa).

- Grrrr (Uther le sacó la lengua a Nathan y volvió a sus tareas, Nathan se rió y le hizo una señal con la cabeza a Lothar para que se fuera).


El resto de día fue aburridísimo, lo cierto es que ni Nathan ni Uther querían estar allí hincando codos. A ambos se les ocurrían millones de cosas mejores que hacer que pasar un sábado haciendo problemas de matemáticas o estudiando radiología y microbiología.


Eran las siete de la tarde cuando, finalmente Ethan salió del quirófano, ahora solo quedaba ver si no rechazaría el hígado. Pero de eso ya se encargarían el resto del equipo del hospital. Él estaba deseando llegar a casa y echarse al sofá. Mientras se cambiaba de ropa en el vestuario, recordó la tarea que le había encomendado a Nathan y fue a revisar su celular. Ahí estaban las fotos, puntuales, cada dos horas. Por lo visto Nathan había logrado que  Uther se pusiera las pilas. También había 11 llamadas pérdidas de un número desconocido, Ethan pensó que eran demasiadas llamadas para ser de alguien que se equivoca al marcar. Así que dio al botón de la rellamada. Para su sorpresa era el teléfono de su compañía de seguros. El corredor de seguros le informó que la movilidad de su padre ya se había retirado y llevado al taller de la marca para reparar y que se habían empezado las gestiones para tramitar la denuncia contra el otro conductor. Ethan pensó en sus padres ¿Algo les había pasado? pero en seguida cayó que no se habían llevado ningún automóvil, habían ido en avión. Entonces Ethan se puso en lo peor, y en lo peor para un padre, siempre es que alguno de sus hijos esté herido o en peligro. Así que preguntó quién iba al volante, Ethan estaba preparado para escuchar el nombre de Nathan, así que al escuchar el nombre de Lothar, se quedó de piedra. ¡Pero si ni siquiera tenía permiso para conducir! El corredor de seguros siguió informándole sobre el accidente y a medida que iba hablando y tras asegurarse que no había habido ningún herido su presión arterial se iba disparando. Ethan preguntó que había pasado con el conductor y sus acompañantes y el corredor le dijo que lo acostumbrado. La compañía aseguradora había enviado un taxi para llevarlos de regreso donde solicitaran el conductor y los pasajeros.

Ethan solo pensaba que por el bien del chico más valía que cuando llegara a casa lo encontrara con la mejor excusa del mundo, alguna como salvar al papa de Roma o ser abducido por  unos alienígenas

A las cinco y media de la tarde Lothar entraba en casa blanco como un fantasma.

- ¿Qué tal las canastas?

- Bien (contestó muy seco). Me voy arriba a duchar.

- Ok, usa el baño de tu padre, él otro sigue estropeado, hasta el martes no vendrán a arreglarlo.

- Vale (Nathan lo miró extrañado, lo de las respuestas lacónicas era más de su estilo, no del de Lothar. Pero pensó que se habría enganchado con alguno de sus amigos, así que lo dejó estar)


Eran las ocho cuando Ethan entró por la puerta dispuesto a que ardiera Roma.

- ¿Y tu hermano? (le preguntó furioso a Nathan).

- Papá, tú eres su hermano (le dijo extrañado Uther pensando que su padre se había trastocado).

- ¡Uther, calla! ¿Dónde? (le preguntó de nuevo a Nathan de forma muy inquisitiva)

- Arriba (dijo hundiéndose de brazos. No entendía que mosca le había picado a Ethan).

- ¡Lothar! ¡LOTHAR! (Lothar al oír los bramidos de su padre supo automáticamente que su padre ya se había enterado de su “pequeño” accidente automovilístico). Lothar, si he de subir a por ti te juro por tu difunta madre que esta noche acabamos en urgencias (gritó mirando hacía las gradas que subían al segundo piso).

- ¿Qué pasa? (preguntó Nathan).

- ¿Que qué pasa? Eso debería preguntarte yo a ti! Eras tú el que estaba a cargo ¿recuerdas? Si no lo ibas, solo tenías que decírmelo, y ya habría llamado a (en ese momento bajó las escaleras Lothar).

- Papá, él no sabe nada, le mentí, le dije que iba a echar unas canastas con mis amigos.

- ¿Qué pasa aquí? ¿Alguien me lo va a contar o sigo poniendo cara de idiota? (preguntó un poco mosqueado Nathan).

- Cuéntaselo hijo, cuéntales…venga dile lo que has estado haciendo en vez de jugar a baloncesto con tus amiguitos (la vena yugular de Ethan estaba a punto de reventar).

- ¡Ja! Lo sabía, sabía que no había ido a jugar (dijo triunfante Uther).

- Uther, a tu cuarto! (le ordenó su padre)

- pero ¿porqué? Si yo no he hecho nada (protestó de muy malos modos, Ethan le agarró muy bruscamente de la oreja y lo hizo levantarse).

- O me obedeces o esta noche van a ser dos los que se vayan calentitos a la cama (le dijo entre dientes Ethan. Ethan no quería descargar su rabia con el niño, sabía que con quién estaba furioso era con Lothar. Así que lo mejor sería quitarlo del medio hasta que se calmara. Uther lo miró enfadado pero sabía que si abría la boca y replicaba su padre no dudaría en cumplir su amenaza y fuera lo que fuera que hubiera hecho su hermano debía ser de órdago porque su padre estaba realmente furioso).

- Obedezco (dijo muy flojito y recogió sus cosas de la mesa y subió a su dormitorio. Los tres esperaron a oír la puerta del dormitorio de los chicos cerrarse para empezar a hablar).

- Lothar al despacho (dijo rechinando los dientes Ethan).

- ¿Pero qué pasa aquí? Me lo vais a contar ¿o qué?

- lo que pasa aquí, es que aquí nuestro amiguito Schumaker decidió salir a dar una vuelta con el coche de su abuelo y estrellarlo contra una farola.

- ¡Fue culpa del otro! Era la farola o el precipicio. ¿Qué hubieras preferido? (dijo más gallito de lo que le hubiera gustado).

- Pues mira lo que hubiera preferido es que hubieras estado en casita estudiando incluso en el maldito parque jugando a la pelota con tus amigotes. Pero lo que te aseguro es que en ninguno de los casos te prefiero al volante de un coche y mucho menos teniendo ningún tipo de accidente (Ethan estaba tan furioso que le salían perdigones de saliva al hablar).

- ¿Estrellaste la movilidad de papá? (preguntó alucinando Nathan. Lothar solo agachó la cabeza).

- Dime que no era el nuevo.

- El nuevo o el viejo, eso da igual, ¡Maldita sea Nathan, tiene 14 años, se podía haber matado!

- Lo sé, solo…da igual, te juro que de haberlo sabido yo no le hubiera dejado

- Lo sé, Nathan. Sé que por mucho que nos detestes ahora a papá o a mí, jamás harías algo que pusiera levemente en peligro a Uther o a Lothar (dijo con cariño Ethan). Lothar ¿no me has oído? Te he dicho al despacho (dijo echándole una mirada fulminante que hizo que Lothar corriera al despacho).

- ¿Qué vas a hacer? (le preguntó tímidamente Nathan)

- ¿Tú qué crees? Estaba conduciendo la movilidad, tuvo un accidente, vale leve, pero un accidente, él mismo lo ha dicho, ya lo oíste, la farola o el precipicio.

- seguro que tiene una buena

- ¿Una buena explicación? Venga Nathan, no hay explicación posible para esto. Ni tú a su edad se te hubiera pasado por la cabeza hacer semejante estupidez.

- Lo sé, yo sólo quería…bueno que no seas muy duro.

- Nathan, esta vez lo tengo que ser, no estamos hablando de no hacer las tareas de la escuela, estamos hablando de poner su vida en peligro, la suya y la de sus amiguitos que iban con él de excursión (dijo sacándose la correa).

- Ethan, el cepillo también duele (dijo intentando que Ethan se apiadara un poco de Lothar), el mensaje le llegará igual de claro (Ethan vio en aquella frase una oportunidad de recuperar la relación con Nathan, era la primera vez que no le hablaba con tirantez. Así que volvió a colocarse la correa en su sitio y subió al baño de sus padres donde su madre guardaba el temido cepillo. Jamás le habían visto cepillarse el cabello con él, pero siempre estaba encima del tocador, como aguardando).

Lothar recibió aquella tarde una tremenda zurra, estuvo días en que sentarse era un suplicio, pero él diablo no sabía que aún debía darle gracias a su tío/hermano por haber intercedido por él. Porque por muy denigrante que fuera que su padre le hubiera hecho desnudarse de cintura para abajo y colocarse el mismo sobre las rodillas de su padre. Por muy embarazoso que fuera recibir nalgadas a sus 14 años. Por muy vergonzoso que hubiera sido estar de cara a la esquina con los calzoncillos en los tobillos y las manos en la nuca durante 20 minutos…hubiera sido mucho peor si en vez de usar el cepillo, su padre hubiera usado la correa como tenía pensado inicialmente. Pero esa es una de esas cosas que los hermanos menores simplemente desconocen.


4 comentarios:

  1. Little Hoshi amiga mía MUCHAS MUCHISIMAS GRACIAS POR PARTICIPAR se que has estado muy corta de tiempo... así que el que te hagas animado significa muchísimo para mi, y sobretodo con esta monumental obra de arte... me encanto el tío/hermano Nathan con sus salidas tan propias y los chicos haciendo sus típicos desastres que llevaran a Ethan a la cavílese prematura...

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  2. UN MILLON INFINITO DE GRACIAS MI QUERIDA LITTLE...

    DEFINITIVAMENTE ESTE HA SIDO EL MEJO REGALO DE NAVIDAD QUE
    PUDE HABER RECIBIDOOOOOOO


    he muerto de emocion en cada momento, mi corazon se hizo chiquitito porque es la primera vez que no se que le pasa a unos de mi niños, y eso es enteramente emocionante, es mas aune stoy con la piel de gallina, gracias por seguir la linea del enojo de Nathan y que este con su localizador en el tobilllo

    TE QUEDO BELLISIMO, DE NUEVO MILLON Y MEDIO DE GRACIAS, ES UN SUPER REGALO

    CON CARIÑO Y AGRADECIDA

    MARAMBRA

    PD. FELIZ NAVIDAD QUERIDA AMIGA

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  3. Pobre Lothi, jejej!!! pero también cómo se le ocurre, no?!!! Me encantó Nathan!!! =) Te quedó súper, LittleHoshi!!!

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  4. te quedo super pero que paso con matias

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